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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2006

Mxico: Entre la continuidad y la ltima esperanza de cambio

Federico Arreola
El Pas


"El gusto por la verdad no impide tomar partido". Esta expresin de Albert Camus la utilic en mi carta de despedida al dejar la direccin de Milenio Diario. Renunci en abril de 2005, cuando pareca inevitable el encarcelamiento de Andrs Manuel Lpez Obrador, el actual candidato de centro-izquierda favorito para vencer el prximo domingo en las elecciones presidenciales mexicanas. Lo hice porque consider excesivas las presiones del presidente Vicente Fox sobre los accionistas de la empresa. El Gobierno no toler una lnea editorial que no defenda a un poltico en particular, sino a la legalidad. Desde por lo menos dos aos antes, Fox y sus aliados del PRI y el PAN haban intensificado su campaa de asedio contra el entonces jefe de Gobierno de la Ciudad de Mxico. Se lleg al extremo de que el Congreso y la Corte, coordinados por el titular del Ejecutivo, ordenaran la persecucin por la va penal contra Lpez Obrador. La protesta ciudadana los hizo fracasar. Al retirarme del peridico, Lpez Obrador me invit a ser uno de los coordinadores de su campaa por la presidencia. Acept. Escribo, pues, desde una perspectiva interesada, desde luego convencido de que se puede tomar partido y seguir expresando la que es, a juicio de cada uno, la verdad.

Las elecciones en Mxico estn poniendo a prueba su precaria democracia. Podr el pas cambiar de Gobierno con la normalidad con la que se dio la alternancia hace seis aos? No se ve probable. La interferencia de Fox en el proceso ha sido un serio problema porque la ley determina que las autoridades deban ser neutrales. La embestida de Fox contra Lpez Obrador se acompaa, ahora, ya no de la amenaza de encarcelarlo, sino de una agresiva y multimillonaria propaganda negativa en la televisin, que por su falsedad y manipulacin el Tribunal Electoral varias veces ha ordenado retirar. En cada oportunidad el partido en el poder cumple retirando los anuncios cuestionados, pero slo para reemplazarlos de inmediato con otros todava peores. En los ltimos das las organizaciones empresariales decidieron pagar su propia publicidad contra Lpez Obrador, alentadas a juicio de muchos desde la presidencia. Es muy preocupante que el deterioro de la civilidad se origine ah, sobre todo porque Fox lleg al poder bajo la premisa de un cambio que, por lo que se advierte, ha subvertido.

La fortaleza de Lpez Obrador es su trayectoria. La Ciudad de Mxico representa la cuarta parte del electorado. Su Gobierno ha sido la prueba de cido, y la super con notas sobresalientes. Pero no se discute lo que hizo antes, sino cmo sera, en la imaginacin de sus enemigos, la presidencia de un izquierdista. Se ha diseado una campaa de miedo que lo equipara con Hugo Chvez y que pretende hacerlo aparecer como un peligroso populista (en comerciales de televisin se ha expresado algo tan absurdo como que va a expropiar las casas de la gente). Aunque eso ha envilecido el debate y polarizado a la opinin pblica, los hechos muestran a un Lpez Obrador distinto: eficaz como administrador, prudente en su liderazgo y austero en su estilo de vida.

Lpez Obrador es un poltico moderado. Slo lo ven como una opcin extrema quienes suscriben el autoritarismo mexicano, el racismo o la exclusin social. Antes de que la lucha electoral empezara muy anticipadamente en 2004, haba consenso, sobre todo entre los grandes empresarios, acerca de que l gobernaba a la Ciudad de Mxico con mesura. Durante su Administracin, la capital del pas experiment una transformacin real. Concret importantes proyectos de regeneracin urbana, benefici a las personas de menos ingresos, logr la colaboracin de los ms fuertes hombres de negocios. Si el pasado sirviera para descifrar el futuro, lo que Lpez Obrador hizo en el Distrito Federal tendra que augurar una presidencia de transformaciones verdaderas por el camino de la conciliacin.

Luchar por la igualdad causa temor a algunas personas. No entienden que Mxico ya no puede persistir en un modelo fracasado. La economa no ha crecido. El sueo de la democracia est a punto de volverse drama. Millones de jvenes sin empleo transitan a la informalidad o migran a Estados Unidos. No es metfora, para la mayora la situacin es insostenible, aun para la empobrecida clase media. Frente a estos electores, Lpez Obrador personifica una ltima esperanza de cambio. Las otras opciones son ms de lo mismo.

Mxico debe recuperar su crecimiento para encontrar salidas a la desigualdad, al desempleo y al imperio del hampa. El crecimiento ser el objetivo fundamental de la presidencia de Lpez Obrador. Se trata de una tarea que entraa no slo capacidad y voluntad poltica, sino la reforma de un marco legal obsoleto y la puesta en prctica de un proyecto econmico distinto en el que las inversiones pblica y privada converjan en los grandes proyectos de infraestructura que se necesitan. Mxico ha alcanzado la democracia, s. Lleg la hora de una economa moderna y competitiva encauzada por un Gobierno que piense, antes que en nadie, en los millones de mexicanos pobres. El reto es que el sistema sea capaz de ofrecer justicia y oportunidades a todos, ya no slo a unos cuantos.

Es lo que propone Lpez Obrador. Por eso, intranquiliza el tono que la derecha ha utilizado en la campaa electoral. El camino, a pocos das de la eleccin, sigue lleno de obstculos. Pareciera existir la intencin de impedir que ms de 70 millones de electores decidan con libertad entre el continuismo del PAN, la restauracin autoritaria del PRI o el cambio que postula Lpez Obrador.

El PRI est en su etapa final. Rezagado en las encuestas, no ha estado en el centro de los apasionados debates que, para muchos, han propiciado que los comicios del domingo sean la primera eleccin ideolgica en Mxico. La contienda se ha concentrado en dos propuestas, la conservadora del partido gobernante y la liberal de Lpez Obrador. Esta alternativa proyecta la tragedia del Mxico de los siglos XIX y XX.

Lo que est en juego es seguir igual o dar el paso para un cambio real. En lo personal, rechazo la continuidad que significa insistir en la poltica econmica que ha agudizado la distancia entre la opulencia y la pobreza, y que ha profundizado las contradicciones sociales por la inclusin de Mxico en el mundo global en condiciones de homogeneizacin cultural. No acepto la continuidad que significa ms migracin de mexicanos a Estados Unidos. Me opongo a la continuidad que significa menos competitividad frente a los socios comerciales.

La divisa del cambio llev a Fox a la presidencia, pero no cumpli. La corrupcin lo venci, y pronto evidenci una calculada determinacin de continuar el orden de cosas. Como hace seis aos, de nuevo el anhelo del cambio decidir la eleccin. Lpez Obrador trabaja en esa direccin. Pero, a diferencia de Fox, no lo hace por pragmatismo. Para Lpez Obrador el dilema entre continuismo y cambio no es una estrategia electoral. Sabe que, en el fondo, estamos ante un conflicto que enfrenta a quienes desean continuar viviendo en el pas de los privilegios a partir de la corrupcin generalizada, y a quienes aspiran a dar el paso a un nuevo pacto social que signifique un salto radical hacia la probidad en el ejercicio de la funcin pblica.

Federico Arreola es coordinador de Redes Ciudadanas de Apoyo al candidato del Partido de la Revolucin Democrtica (PRD), Andrs Manuel Lpez Obrador.



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