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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2006

Jamn y Spinoza o la biblioteca de Nietzsche

Nicols Alberto Gonzlez Varela
fliegecojonera.blogspot.com


A propsito de "Aurora", Nietzsche se autodefini como lector de la siguiente manera: "...tanto yo como mi libro somos amigos del ritmo lento. Por algo hemos sido fillogos, y quiz todava lo somos, lo cual significa 'amigos de la lectura lenta'; y, as, uno termina por escribir lentamente. Hoy no slo es uno de mis hbitos sino que adems forma parte de mis gustos, gustos maliciosos quiz?, no escribir nada que no lleve a la desesperacin a todo tipo de 'apresurados'". Filologa es el arte que exige distanciarse, darse tiempo, hacerse silencioso, mimetizarse con el texto, volverse lento. Nietzsche se define a s mismo como un escritor que fue forjado por su experiencia como lector. La Filologa, ayer y hoy, ensea a leer bien, a leer lentamente y horadando las primeras intenciones. Por eso Nietzsche reclamaba para sus libros lectores perfectos y fillogos: "Aprended a leerme bien!" Podemos invertir la frmula e intentar entender a Nietzsche a travs de su biblioteca? Es necesario vigilar obsesivamente las lecturas de los filsofos? Habitualmente no se les exige confesarlas. Esto es en cierto sentido perjudicial, pues el conocimiento de lo que leen o han ledo facilitara a menudo la inteligencia y el sentido profundo de lo que dicen. A veces un giro sorprendente en el discurso, una "coupure pistmologique", un concepto nuevo o extrao, una metfora imprevista, nos hace sospechar que, sin aviso previo, se est retomando la palabra de otro, que se encuentra detrs (muchas veces muy atrs) y antes del que estamos leyendo. Al ser transpuesta, la palabra se convierte en un eco quebrado, en un jeroglfico de la razn o en la apariencia de un pensamiento novsimo que bloquea su gnesis. Slo si tenemos la posibilidad de encontrar el texto original, el enigma de las frmulas hurfanas puede despejarse y con ello se redibuja la imagen total de los filsofos.
 
Nadie ms adecuado para esta vigilancia que Nietzsche, el filsofo del martillo. Segn su propia confesin: "...desde 1876 y desde diversos puntos de vista, tantos fsicos como anmicos, he sido un campo de batalla ms que un hombre..." y este escenario conflictivo se transform, despus de su derrumbe y muerte, en un escenario de intrigas, manipulaciones, tergiversaciones y ocultamientos. No slo el escandaloso "Nietzsche-Archiv", sino amigos, editores aventureros y fanticos impidieron una reconstruccin fidedigna de su pensamiento y, en especial, de sus lecturas. Uno de los ms grandes bigrafos de Nietzsche, Curt Paul Janz, que lleg al filsofo por Wagner, conclua su monumental hagiografa de 1979 con un eplogo de inocultable "pathos" pesimista: la biografa del filsofo se quedaba "tan slo" en lo que promete, en una "imagen de la vida" de Nietzsche y, aunque haba intentado todo lo posible, lo suyo era la base para que pudiera comenzar constructivamente una interpretacin digna de ese nombre. Janz reconoca que su trabajo era una "obertura" hacia la correcta comprensin del hombre y del filsofo, un acercamiento sin prejuicios a su obra integrada en el mundo. Se esperanzaba en que su labor de zapa hubiera desmalezado el sendero hacia un entendimiento de Nietzsche en "su" contexto. Uno era, sin lugar a dudas, sus influencias y el "uso" de la biblioteca. Ya Borges afirmaba que a lo largo del tiempo nuestra memoria va formando una biblioteca dispar, hecha de libros o de pginas y artculos, cuya lectura fue una dicha para nosotros y que nos gustara compartir.
 
Pero esta es una ilusin: el obstculo narcisista hace imposible el reconocimiento transparente de las influencias de un autor. Como Coleridge, que tomaba versos prestados y se los achacaba a su extraordinaria pero amoral memoria. Debemos violentar la puerta de la biblioteca ntima, cuyos textos no son forzosamente famosos ni clsicos, incluso algunos son vergonzosos para el propio influenciado. Se trata de reconstruir la biblioteca imaginaria de un autor, que pueda incluir, no slo hbitos y rutinas de la gimnasia del oficio filosfico, sino las lecturas marginales o inslitas, incluso las de puro goce. Un filsofo por dentro, a travs de un recorrido por su biblioteca siguiendo el Hilo de Ariadna de sus comentarios, marginalia, subrayados, en sus marcas de lectura. El proyecto borgiano es posible con Nietzsche, ya que en el momento de su derrumbe mental pudieron conservarse, adems de sus libros, sus cuadernos, papeles e inditos, luego catalogados por el tesofo Rudolf Steiner. En otros casos esta tarea es imposible, por ejemplo con Marx, quien perdi su primera biblioteca personal y a su muerte sus libros se desperdigaron entre sus hijas y Engels (es curioso saber que "El general" era muy generoso con visitantes y amigos regalando ejemplares de Marx). O el mismo Coleridge, quin dependa de prstamos de libros de sus amigos, los cuales puntualmente jams devolva, pero que olvidaba en su vida trashumante.
 
Lo cierto es que pudo reconstruirse la biblioteca ideal de Nietzsche, pero: con qu meta? Poseer un instrumento hermenutico nico. Cul es la idea? Se trata de fisgonear no slo la cubierta de lo que Nietzsche lea, sino detrs de sus hombros, haca los anaqueles ms recnditos. Una biblioteca que incluye libros propios y prestados (bibliotecas pblicas, etc.). El proyecto podra componerse de dos partes distintas: la biblioteca concreta en s y la virtual, aquella compuesta de citas y lecturas. La primera comprende todos los libros que Nietzsche us y que posea, que eran de su propiedad. Se encuentra conservada en la Herzogin Anna Amalia Bibliothek en Weimar. La segunda comprende todo el universo virtual (ya no del catlogo fsico) de libros, manuales y revistas que el autor mencion o cit, pero que nunca fueron de su pertenencia. Estos recursos pblicos tambin estn establecidos en los archivos de la Goethe-Schiller Archiv. Un proyecto de este tipo lo llev a cabo Paolo D'Iorio, colaborador del extraordinario Mazzino Montanari (junto con Giorgio Colli los responsables de la edicin crtica ms completa de las obras completas de Nietzsche, las "Kritische Gesamtausgabe Werke"). D'Iorio ya haba establecido un texto curioso y poco conocido, nunca editado fuera de Alemania, las lecciones sobre los filsofos pre-platnicos, dadas por Nietzsche entre 1872-1873. Adems ha iniciado un ambicioso proyecto hipertextual sobre Nietzsche. Creemos que en su trabajo sobre la biblioteca ideal, D'Iorio sabiamente comprob que una lista exhaustiva de todos los libros "ideales" de un autor, es un universo compuesto de un nmero indefinido y tal vez, infinito. Pero el trmino "ideal" est pensado en un sentido kantiano: principio heurstico para seguir el rastro y reconstruir una galaxia aproximativa (un Nietzche "Open Source").
 
Este fabuloso catlogo que recoge todas las "seales" del escritor como lector (editado en CD-ROM,) tiene la delicadeza de reproducir, en imgenes digitalizadas, los subrayados, trazos y comentarios de puo y letra del mismo Nietzsche sobre sus libros y revistas. La descripcin de cada obra "leda" fue organizada en cinco espacios: 1) el espacio del Wer und Was (quin y qu), quien es el autor, su ttulo y subttulo, el editor, la edicin, la fecha de publicacin, nmero de pginas, formato (en centmetros) y la coleccin; 2) el espacio del Wie (comment), las condiciones fsicas del ejemplar; 3) el espacio del Woher (de dnde y cmo), indicaciones relativas al origen del libro; 4) el espacio del Wo und Lesespuren (cuando y anotaciones), acerca de dnde se encuentra actualmente el libro, as como lista de pginas donde se encuentren "traces" de lectura y descripcin de su naturaleza (anotaciones, marginalia, signos de connotacin semntica, marcas de doblez, etc.); 5) el espacio de Sonstiges, observaciones de carcter general (como la trascripcin de dedicatorias). Podemos morbosamente seguir el trabajo de escritura y la gnesis del pensamiento filosfico a partir de los diferentes degrs de apropiacin de otros textos (citacin con o sin comillas, indicacin de la fuente o no, citacin de apellido de autor entre parntesis, parfrasis, resumen, re-escritura, montaje). Para que nos demos una idea: las pginas de libros que presentan intervenciones de la mano del filsofo son 18.511, publicarlas en soporte papel (con todas las limitaciones) significara dieciocho volmenes de ms de 1.000 pginas cada uno. Las conclusiones son sorprendentes y revolucionan nuestra imagen familiar del filsofo (heredada de la interpretacin escolstica de Heidegger). Las reales preocupaciones en intereses filosficos surgen desde ngulos imprevistos: obsesionado por la historia moral, por la etnologa y, en especial, por la extensin de los principios de la termodinmica a la filosofa trascendental (las tesis sobre la disipacin de la energa y la muerte trmica del Kosmos).
 
El filsofo de formacin autodidacta, se exhibe sin pudores..... Su biblioteca confiesa que nunca tuvo la suerte de encontrar un maestro de filosofa, que su camino fue eclctico, con lagunas increbles: no haba ledo los escritos fundamentales de Aristteles (slo la "Retrica"); se saltaba toda la patrstica, la escolstica, el racionalismo, pasando directamente al neokantismo de su tiempo. Ahora sabemos que entr en contacto con Schopenhauer (en ese tiempo un "perro muerto") de casualidad, tras comprar a un anticuario "Die Welt als Wille und Vorstellung". Que Stendhal y Dostoievski fueron descubrimientos decisivos. Que conoci la mayor parte de los filsofos a travs del manual "Geschichte des Materialismus und Kritik seiner Bedeutung in der Gegenwart" de Friedrich Albert Lange ("...un libro que da infinitamente ms de lo que promete el ttulo y que se puede volver a leer continuamente como un verdadero tesoro..."), con quien estaba tan entusiasmado que quera conocerlo para expresarle su gratitud. Lange, otro neokantiano, divide toda la historia de la filosofa occidental en "antes de Kant" y "despus de Kant", lo que explicara las continuas tomas de posicin de Nietzsche con respecto a l. A Kant lo conoci a travs de las lentes neokantianas de todas las obras de Kuno Fischer; en original slo ley la "Critica al Juicio", sobre esttica. Un aspecto inusual es su ampliacin al mbito de las ciencias naturales y a la matemtica intentando reforzar su formacin sobre el origen de los cometas, historia de la qumica, mecnica del calor, fsica termodinmica. Tres autores a los que vuelve una y otra vez , hoy justamente olvidados, son: un matemtico/astrnomo jesuita, Ruggero Giuseppe Boscovich o Boscovici, autor de una "Philosophiae naturalis Theoria"; Afrikan Alexandrovich Spir, filsofo ucraniano, neokantiano tambin, autor de "Denken und Wirklichkeit" y Gustav Teichmller, su libro "Die wirkliche und die scheinbare Welt", que intentaba combinar darwinismo con filosofa trascendental. De ellos, de su combinacin crtica, surgir su teora del conocimiento y el error. Y hasta una teora atmica del tiempo nietzscheana! Adems mucha literatura contempornea o posclsica, de poco valor a nuestros ojos. Una curiosidad: adquiere y lee con detenimiento los libros del filsofo-economista (y antisemita) Eugen Karl Dhring, en especial su "Curso de filosofa considerada como configuracin vital y cosmovisin estrictamente cientfica", el mismo que demoli Engels y luego Lenin. Dhring calificaba al marxismo como una aberracin racial hebrea. Nietzsche terminar sus das absorbido por las ciencias naturales y por una variante "fisiologista" del neokantismo, de moda en Alemania. Esta nueva arqueologa del saber ha permitido, sobre el filsofo ms manipulado de la historia, acercarnos a mirar el monumento-Nietzsche con la misma seriedad con la que l hizo su propia vida y su obra, tal como suplicaba Janz hace casi treinta aos. Y hurgar en sus apuntes y libros. Acercarnos a un Nietzsche humano, demasiado humano, que en su refugio de la Alta Engadina peda con urgencia "embutidos de cualquier tipo, jamn (pero no peras), pldoras laxantes, guantes de punto, calcetines de lana, cuadernos para escribir y Spinoza!".


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