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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-08-2004

Agricultores orgnicos en Eslovenia defienden sus tierras contra proyectos de multinacionales de construir campos de golf para turistas
Viedos, no campos de golf

John Feffer
Znet


Boris Fras es el Jos Bov de Eslovenia. No ha atacado ningn McDonalds con un mazo. Tampoco ha llegado a los titulares por destruir cultivos genticamente modificados. Pero en sus viedos y entre los olivares a lo largo de la Costa del Adritico, Boris Fras entabla la misma batalla que su compaero de armas agrcola en Francia.

Fras viva en Yugoslavia pero ahora es oficialmente europeo. El 1 de mayo, Eslovenia se convirti en el primer estado ex yugoslavo en ingresar a la Unin Europea (UE). Es un pequeo pas de slo 2 millones de habitantes con la reputacin de ser tolerante aunque la privacin del derecho de voto a 18.000 residentes no-eslovenos en los aos 90 y la ausencia de indignacin pblica cuando se conoci el problema de los borrados en 2002, sugiere que la relativa homogeneidad tnica del pas va mano a mano con una intolerancia profundamente arraigada.

A pesar de ello, Eslovenia cape las guerras de los Balcanes en los aos 90 con relativamente poco dao y es ampliamente considerada como la mejor preparada de los diez ltimos ingresos a la UE. Cuando se trata de agricultura, sin embargo, el pas no tiene muchas exportaciones un poco de vino, algunos pollos, Ve una posibilidad en convertirse en un jardn de Europa, un sitio en el que alemanes e ingleses pueden caminar por el campo, admirar las esplndidas montaas y cuevas, e incluso pasar unas pocas noches en una granja orgnica.

En su calidad de agricultor orgnico, Boris Fras forma parte integral de este plan. No vive en una casa de labranza, slo en un ordinario rancho suburbano no lejos del puerto esloveno de Koper, y conduce su camin a sus terrenos para ocuparse de sus viedos y rboles. No posee mucha tierra y est dividida en varios lotes. Pero la tierra que cultiva es idlica.

Un solar con viedos se extiende hasta las centelleantes aguas del Adritico. Amapolas rojas mezcladas con jvenes olivos iluminan otro pedazo de tierra. Todo lo que Fras cultiva y produce es orgnico, incluyendo su vino y su aceite de oliva. Vende localmente y tambin en el mercado orgnico de la capital de Eslovenia, Ljubljana. No naci en este trabajo, lleg a hacerlo gradualmente. Comenc a cultivar contra el consejo de todos, decan que estaba loco, dice.

Fras tambin dirige la Unin de Asociaciones de Agricultores Orgnicos Eslovenos (USOFA, por sus siglas en ingls). Eslovenia, dice, no tiene otra alternativa que ser orgnica. Su geografa lleva a que la agricultura de estilo corporativo no sea rentable. Con sus pequeas propiedades, los agricultores eslovenos luchan por lograr que sus productos convencionales sean competitivos frente a las importaciones ms baratas.

El ao pasado, la USOFA se uni a sus homlogas en Austria e Italia y persuadi a los gobiernos de Eslovenia, de la provincia austriaca de Carinthia, y a la provincia del noreste de Italia de Friuli-Venezia-Giulia para crear la primera bioregin orgnica Alpe-Adria.

El rea no slo estar libre de todos los organismos genticamente modificados, sino comprometida tambin a impulsar la difusin de la agricultura orgnica. La cantidad de granjas orgnicas en Eslovenia fue de 48 en 1998 y creci a ms de mil cuatro aos ms tarde. Aunque esto slo representa un poco ms de un 3 por ciento de la tierra de cultivo, los defensores de la agricultura orgnica esperan aumentar esta cifra en los aos venideros.

Suena como un plan grandioso. Pero no hay beneficios rpidos en la agricultura orgnica. Los agricultores orgnicos necesitan subsidios de Eslovenia y ahora de la UE. Algunos de estos subsidios caen en el marco agro-ecolgico que recompensa a los agricultores por iniciativas como reducir la densidad de los rebaos o enriquecer el suelo mediante cultivos de cobertura.

No obstante, la agricultura orgnica no rima exactamente con capitalismo a gog. La tierra aqu es extremadamente cara, ms cara que en el centro de la capital, explica Fras. Otros intereses se interesan por las propiedades.

Istrabenz, basada en la ciudad puerto de Koper, es la compaa energtica ms grande de Eslovenia. Est asociada con la compaa austriaca OMV para operar gasolineras en toda la regin (ms de 100 en Eslovenia, 70 en Italia). Istrabenz tambin ha invertido en operaciones bancarias, en plantas hidroelctricas en Bosnia y en grandiosos proyectos de turismo en la costa dlmata de Croacia.

E Istrabenz quiere convertir parte de las mejores propiedades a lo largo de la pequea costa adritica de Eslovenia en campos de golf. En reas en las que crecen viedos y donde hubo operaciones de evaporacin de sal desde tiempos romanos, Istrabenz quiere construir instalaciones tursticas.

Los campos de golf, hechos para atraer a una clase ms acaudalada de clientela, consumirn agua vital para los agricultores. Los polticos locales ven el desarrollo, y as lo hacen poderosos intereses polticos en la capital, como la camarilla informal de polticos y empresarios de Forum 21, dirigidos por el antiguo presidente Milan Kucan.

Los polticos locales esperan un retorno a la Edad Dorada del turismo de los aos 70 y 80, dijo Fras, cuando llegaban los turistas ricos y repartan su moneda extranjera como si fuera un polvo mgico. Fras est reuniendo un equipo para derrotar los campos de golf un arquitecto-activista, alguien que pueda trabajar el ngulo legislativo, un antiguo experto de la industria del golf. Tenemos que movilizar a gente en la capital. Es donde se toman las decisiones, explica su estrategia.

El gobierno esloveno, a pesar de su compromiso sobre el papel con atrevidos proyectos como la bioregin Alpe-Adria, a menudo no pone en primer lugar a los agricultores o al medio ambiente. En 2004, se sobrepuso a la resistencia cvica para ubicar una planta de energa elica en la cresta de Volovja Reber, un rea ecolgica protegida. Se podra discutir que en este caso, por lo menos, los eslovenos enfrentaron dos versiones diferentes de desarrollo sostenible.

El plan de los campos de golf, sin embargo, es la anttesis de las polticas de proteccin del entorno como ser la bioregin y agricultores activistas como Boris Fras lo consideran con razn como una amenaza estructural y no slo oportunista. Su activismo contra los campos de golf ya ha llevado a lo que califica de acoso por parte de las autoridades. Recientemente aparecieron inspectores en su operacin de embotellamiento de vino e identificaron una serie de cambios que tendr que realizar, a un costo considerable.

Boris Fras libra una batalla fundamental en el corazn de Europa. Se tragarn la tierra las operaciones multinacionales para un desarrollo dudoso o trabajarn juntos los agricultores orgnicos, los ecologistas, y funcionarios gubernamentales sensatos en planes para un desarrollo sostenible? Boris Fras, Jos Bov, y miles de agricultores en toda la nueva Europa se mantienen firmes.


* El ms reciente libro de John Feffer (www.johnfeffer.com) es North Korea / South Korea U.S. Policy and the Korean Peninsula (Seven Stories Press 2003)

Ttulo original: Grapes, not Golf
28 de julio de 2004
Traducido por Germn Leyens
Link: http://www.zmag.org/sustainers/content/2004-07/28feffer.cfm



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