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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-07-2006

El chanchullo de la investigacin del Gran Farma

Evelyn Pringle
Mediamonitors

Traducido del ingls para Rebelin y Tlaxcala por Germn Leyens


Al mismo tiempo que ocultan estudios negativos, estas compaas lanzaron al mercado medicamentos que saban que eran defectuosos de uno u otro modo. Todos estos frmacos han costado caro a los contribuyentes, sin mencionar los sufrimientos personales que han infligido.

Durante los ltimos seis aos, diez medicamentos aprobados por la FDA [Administracin de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (de Usamrica)] fueron retirados del mercado por causa de muertes y lesiones, lo que llev a legisladores a acusar a la FDA de no cumplir con su tarea de proteccin del pblico contra drogas peligrosas y a pedir medidas de mejora.

El 20 de junio de 2006, el New York Times inform que se espera que dos influyentes senadores presenten dentro de semanas una proposicin legislativa que podra cambiar de manera drstica cmo los frmacos son probados y autorizados en USA.

Los senadores relacionados con la proposicin son Michael Enzi (republicano), presidente del Comit de Salud, Educacin, Trabajo y Pensiones, y Ted Kennedy (demcrata), el principal demcrata en el comit.

En trminos amplios, explica el artculo de Gardner Harris en el Times: La ley requerira que los fabricantes de medicamentes revelaran los resultados de todos los principales ensayos clnicos humanos de sus frmacos, conocidos como pruebas de la Fase 3 y la Fase 4; crearan un plan de administracin de los riesgos para revelar y controlar cualesquiera problemas de seguridad que se presenten despus de que un frmaco es aprobado; y que pagaran multas si no se ajustan a este plan, segn cuatro expertos que fueron informados sobre las proposiciones.

Sin embargo, mientras los legisladores tratan de asegurar que el Gran Farma no contine ocultando reacciones adversas que aparecen durante los ensayos clnicos de frmacos y de romper los vnculos entre los funcionarios de salud pblica de la nacin y el Gran Farma, el gobierno Bush sigue impulsando sus confortables relaciones y ayudando a que las compaas farmacuticas escapen a la responsabilidad por su mal comportamiento.

El mejor ejemplo de los esfuerzos del gobierno por proteger al Gran Farma fue revelado recientemente cuando la FDA anunci una reglamentacin preventiva que desestimara los procesos en los tribunales estatales contra los fabricantes de frmacos si un medicamento ha sido aprobado por la FDA.

Consideramos que si su compaa cumple con los procesos de la FDA, si presenta los beneficios y los riesgos de su frmaco, y si permite que su informacin sea evaluada a travs de un proceso con cientficos altamente capacitados, no debera ser cuestionada a posteriori por tribunales estatales que no tienen los mismos conocimientos cientficos, dijo el comisionado adjunto de la FDA para asuntos mdicos y cientficos, Scott Gottlieb.

Hay que reconocer que ciertamente la FDA no es la nica agencia de salud pblica que est metida con el Gran Farma. Nadie puede negar que el Gran Farma sea un corruptor que ofrece igualdad de oportunidades. Es obvio que las compaas farmacuticas han infiltrado todas las agencias reguladoras federales de USA.

Por ejemplo, el 14 de junio de 2006, un investigador de Alzheimer del Instituto Nacional de Salud, el doctor Trey Sunderland, apel a sus derechos segn la Quinta Enmienda, y se neg a testificar ante el Comit de Energa y Comercio de la Cmara de Representantes sobre acusaciones de que se haba beneficiado de la autorizacin que dio acceso a Pfizer a muestras de fluido espinal y plasma recolectadas por el INS.

Documentos presentados en la audiencia revelaron que entre 1996 y 2004, el doctor Sunderland acept pagos por consultora, presentaciones y asesora por un total de 612.000 dlares, y miembros del personal del comit calcularon que unos 285.000 dlares tuvieron que ver con 3.245 muestras tomadas de 538 pacientes que participaron como voluntarios en el INS.

A un precio de unos 12.000 dlares por paciente, el comit calcula el coste de recolectar las muestras que el doctor Sunderland entreg a Pfizer en cerca de 6,5 millones de dlares.

El comit tambin seal que el doctor no solicit aprobacin previa a fin de trabajar para Pfizer, y que no inform sobre ninguna parte del ingreso a la agencia, como lo requieren las reglas del INS.

En realidad, en un cierto punto, el doctor Sunderland, al ser interrogado, dijo que no tena arreglos econmicos externos. Segn LA Times del 22 de diciembre de 2004, la funcionaria de tica Olga Boikess not en marzo de 2000, mientras controlaba informes financieros de cientficos en el INS, que el doctor Sunderland no haba declarado ningn trabajo para la industria, de modo que le envi un correo electrnico que deca: Usted no mencion ninguna posicin externa.

A lo que el doctor Sunderland replic: No tengo ninguna posicin externa que sealar.

Este caso se ha estado alargando durante aos, pero es probable que el doctor no se haya preocupado demasiado, porque la historia muestra que cada vez que un legislador republicano se pone demasiado molesto en cuanto a rastros monetarios que conducen al INS, el Gran Farma simplemente ofrece suficiente dinero para inducirlo a abandonar el barco.

Hace un par de aos, dos republicanos en poderosos comits se dieron vuelta la chaqueta poco despus de que iniciaron investigaciones sobre conflictos de inters entre compaas farmacuticas y empleados del INS.

El representante WJ "Billy" Tauzin (Republicano), presidente del Comit de Energa y Comercio de la Cmara de Representantes, haba citado honorarios de consultora y opciones de compra de acciones de las compaas farmacuticas como motivos para solicitar documentacin sobre pagos del Gran Farma a cientficos del INS.

Y qu pas? Tauzin anuncia que no se presentar a la reeleccin, y abandona el Congreso para ser presidente de los Investigadores y Fabricantes Farmacuticos de USA, el gigantesco grupo empresarial que representa al Gran Farma, con 2 millones de dlares en salarios, prestaciones y beneficios extra.

Y luego fue el turno del representante James Greenwood (Republicano), que condujo 3 audiencias sobre conflictos de inters en el INS y critic a la agencia por permitir que los cientficos utilizaran una silla giratoria para tomar decisiones mientras reciban dinero de las compaas farmacuticas.

Pero poco despus, en julio de 2004, el representante Greenwood anuncia que renuncia a su puesto como presidente del subcomit de Energa y Comercio para jubilarse, slo para convertirse en presidente de la Organizacin de la Industria Biotecnolgica, un grupo que en el mismo ao, exhort a los legisladores a no prohibir que los cientficos del INS participen en acuerdos pagados de consultora.

Un informe de la Oficina de tica Gubernamental, publicado el mismo mes en el que el representante Greenwood anunci su jubilacin, seal que el INS estaba acosado por una cultura indulgente y revel que un 40% de 155 pagos seleccionados al azar a empleados de la agencia analizados, no haban sido aprobados ni explicados dentro del INS.

La FDA sigue arriba en la lista por corrupcin simplemente porque la FDA evala la seguridad y la efectividad de los frmacos y decide qu medicamentos pueden ser comercializados en USA.

Tpicamente, como un primer paso hacia el proceso de aprobacin, una compaa farmacutica inicia pruebas de laboratorio para evaluar la efectividad y seguridad de un medicamento y si los ensayos clnicos de laboratorio tienen xito, la compaa comienza a probar el frmaco con animales. La FDA no se involucra hasta que el fabricante pide permiso para probar el medicamento con seres humanos.

Cuando el medicamento llega a ese punto, el Centro de Evaluacin e Investigacin de Medicamentos de la FDA evala los resultados de laboratorio y de ensayos clnicos con animales antes de permitir algn estudio con seres humanos.

Una vez que un medicamento es aprobado para ensayos clnicos con seres humanos, se nombra un Consejo de Estudio Institucional (IRB, por sus siglas en ingls) para estudiar y controlar la investigacin. Un IRB es compuesto generalmente por cientficos, doctores y otros profesionales mdicos externos y tiene autoridad para aprobar o desaprobar un estudio o solicitar modificaciones para asegurar la aprobacin de la investigacin.

El propsito de un IRB es asegurar que se adopten pasos adecuados para proteger los derechos y el bienestar de los sujetos humanos. Para ese fin, el IRB utiliza un proceso de grupo para estudiar los protocolos y materiales de investigacin, como ser documentos de consenso informado y folletos de investigadores relacionados con la investigacin.

En los ltimos aos, han aparecido serias dudas sobre la imparcialidad del proceso de revisin debido a que muchos de los asesores de la FDA que recomiendan la aprobacin de un producto estn al mismo tiempo empleados por la compaa farmacutica que desarroll el medicamento o tienen algn inters financiero vinculado a esa compaa.

Los crticos dicen que frmacos peligrosos estn obteniendo aprobacin gracias a estos conflictos de intereses. Por ejemplo, casi un tercio de los miembros del panel asesor que revis los datos sobre Vioxx, Celebrex y Bextra, y votaron a favor de que se permitiera que los frmacos continuaran en el mercado, incluso despus de que Vioxx fue retirado del mercado, tenan lazos financieros con los fabricantes de los medicamentos y sin sus votos, estos jams habran recibido un voto de aprobacin.

Adems, siguen apareciendo problemas en la industria privada de investigacin. La industria ahora emplea a Organizaciones Contractuales de Investigacin (CRO, por sus siglas en ingls), para realizar investigaciones.

Los crticos dicen que las CRO competidoras, amaan la investigacin para favorecer la aprobacin a fin de obtener ms contratos. El financiamiento disponible es enorme. Segn un comentario de MSNBC del 24 de marzo de 2006, de Arthur Caplan, director del Centro de Biotica de la Universidad de Pensilvania: Compaas privadas que realizan estudios para las compaas fabricantes de frmacos y de dispositivos constituyen ahora una industria de 14.000 millones de dlares slo en USA.

Segn John Abramson, instructor clnico en la Escuela de Medicina de Harvard, y autor de "Overdosed America": Cuando fueron creados los consejos de revisin institucional [IRB, por sus siglas en ingls], la mayor parte de la investigacin mdica era realizada por las universidades y por instituciones sin fines de lucro.

De la misma manera, dice el seor Abramsom: la supervisin de la seguridad de los voluntarios humanos en la mayora de los estudios usamericanos ya no es realizada por IRB sin fines de lucro, sino por compaas de comprobacin en busca de beneficios, contratadas directamente por compaas de investigacin en busca de beneficios.

Dice que, a su juicio, el sistema carece de los controles y contrapesos adecuados para proteger a los voluntarios humanos.

En el LA Times del 6 de abril de 2006, el seor Abramsom hizo una escandalosa revelacin cuando dijo: La FDA aprob recientemente estudios de fase 0 en los que puede darse a seres humanos dosis minsculas de frmacos experimentales incluso antes de completar los estudios con animales.

Un caso reciente en Gran Bretaa demuestra los peligros que podran ocurrir en un estudio semejante. En marzo de 2006, seis hombres por lo dems saludables terminaron en condicin crtica en un hospital londinense despus de participar en una prueba de un nuevo medicamento anti-inflamatorio, llamado TGN1412, para tratar condiciones que tienen que ver con el sistema inmunolgico, como ser leucemia, mltiple esclerosis y artritis reumatoide, realizada por la compaa basada en USA, Parexel International Corp, por cuenta del fabricante farmacutico alemn TeGenero.

El ms afectado de los seis hombres, Mohamed 'Nino' Abdelhady, llamado el Hombre Elefante por la extrema hinchazn de su cabeza, declar el 5 de abril al Daily Mail que lo plagan las pesadillas.

Mientras todava se recuperaba en el hospital, explic lo que llegaba a recordar: Comenc a sentirme enfermo, dijo, prcticamente en cuanto terminaron de inyectarme.

Me sent como si tuviera piedras sobre mi cabeza, record, y debo haber comenzado a tener alucinaciones.

Aydenme, dijo al peridico y grit: Me muero.

Ryan Wilson, el hombre ms crticamente enfermo, implor a los mdicos que lo mataran porque estaba desesperado de dolor. Advirtieron a su familia que fallaban su corazn, sus pulmones y sus riones.

Su cuada, Jo Brown, record el horrible momento cuando vieron al seor Wilson en terapia intensiva. Dijo a los periodistas que su cabeza se haba hinchado a casi tres veces su tamao normal, que su cuello era igual o ms voluminoso que su cabeza y que su piel se haba tornado color prpura oscuro.

El seor Wilson continu en coma durante tres semanas, y al despertarse supo que podra perder partes de los dedos de sus manos y pies, que se volvieron negros como reaccin al medicamento.

Me dicen que es como congelacin y que mis dedos simplemente se caeran, declar recientemente al britnico News of the World.

Adems, el seor Wilson tambin sufri de insuficiencia cardiaca, heptica y renal, septicemia, neumona, y necrosis, y se estima que tiene mucha suerte de estar vivo, segn News Target de 20 de mayo de 2006.

La investigacin de Parexel fue de la etapa de Fase I, cuando un medicamento es probado en cuanto a su seguridad con un nmero limitado de personas que reciben una nfima dosis bajo una supervisin cuidadosa, no para determinar si el frmaco funciona, sino para probar sus efectos adversos, segn Preguntas y Respuestas sobre ensayos clnicos de medicamentos de BBC News de 16 de marzo de 2006.

Los expertos dicen que el reclutamiento de sujetos para el ensayo de Parexel dej mucho que desear. El sitio en la red que anunci el reclutamiento apenas mencion los riesgos potenciales, pero entr en muchos detalles sobre la buena paga, la comida gratis y mucho tiempo para leer o estudiar o simplemente descansar, con TV digital, mesa de pool, juegos de vdeo, reproductor de DVD y acceso libre a Internet.

Parexel tambin recluta colocando anuncios online o en peridicos locales donde, dicen los crticos, atraen la atencin de jvenes y pobres. Una vez registrados, los reclutas reciben a menudo ofertas automticas. Las ofertas llegan continuamente mediante mensajes de texto, dijo Tom de Castella, un ex voluntario de Parexel, en la edicin del 19 de marzo de 2006 de Times Online. "650 libras esterlinas por tres das aqu, 1.000 libras por una semana all, dijo.

Eticistas que han visto el formulario de consentimiento de Parecel, que supuestamente describe el experimento y sus riesgos, declararon a Bloomberg News: El documento no informa suficientemente a los participantes sobre los posibles peligros de la terapia o describe adecuadamente el tratamiento como un frmaco nuevo que puede perturbar el sistema inmunolgico del cuerpo.

El formulario de 13 pginas tambin explot la necesidad de dinero de los sujetos, dijeron, amenazando con retener el pago de 2.000 libras (3.500 dlares) si los hombres abandonaban el ensayo prematuramente.

Tcnicas altamente discutibles de reclutamiento tambin ocurren en USA. El 29 de noviembre de 2005, en Texas, la reportera del canal 42 de CBS News Nanci Wilson, revel antecedentes que mostraron que personal de hospitales psiquitricos en Texas ayudaron a reclutar a pacientes para estudios de medicamentos experimentales no aprobados por la FDA.

En un hospital estatal en San Antonio, CBS News encontr 16 camas reservadas para permitir que las compaas farmacuticas realicen estudios con pacientes psiquitricos bajo cuidado estatal. CBS 42 pidi a la psiquiatra de Austin, Deborah Peel, que estudiara algunos de los antecedentes que obtuvo.

La doctora Peel dijo que la situacin provocaba diversas dudas sobre si es un tratamiento moral y tico: Esencialmente convierten a la poblacin del hospital estatal en sujetos de investigacin, seal.

Funcionarios del hospital de Texas afirman que los pacientes enfermos mentales dan un consentimiento informado al firmar un formulario detallado que describe los riesgos y beneficios de los participantes en el estudio. Pero la doctora Peel dice: Considero que existen dudas reales sobre cun informado puede ser su consentimiento bajo esas situaciones, porque no se trata de gente que tenga los medios para decidir si va a otro sitio para recibir tratamiento, y por lo tanto, existe un poderoso elemento de presin, de coercin que debe sentir.

Una vez ms, subraya la doctora Peel, tenemos gente que carece de medios, que depende del sistema estatal, y el sistema estatal trabaja en relacin estrecha con corporaciones privadas.

En numerosos estudios, investigadores de CBS News determinaron que se haba dejado de suministrar a los pacientes medicamentos que daban resultados y que, en el nuevo estudio, algunos pacientes recibieron el frmaco experimental mientras que otros recibieron un placebo.

Los crticos sealan que para pacientes que toman una nueva medicina, no existe garanta de que dar resultados, y que se desconocen los riesgos y los efectos a largo plazo: El que se deje de suministrar una medicacin cuando acaban de ser admitidos por una incapacidad funcional y podra haberse causado un dao para ellos u otros, me provoca serios reparos, declar la doctora Peel a CBC News.

Lo que es peor, dice, es que no informan a los pacientes si estn tomando un placebo o un medicamento incluso cuando se les da de alta del hospital durante el estudio. Podran desarrollar tendencias suicidas, dijo, o podran daar a otros.

La FDA ha ignorado durante aos atrocidades en la investigacin con la participacin de sujetos enfermos mentales. En 1998, un estudio de datos sobre frmacos antisicticos atpicos presentado a la FDA, obtenido segn la Ley de Libertad de Informacin (FOIA, por sus siglas en ingls) por Robert Whitaker, revel numerosos problemas de seguridad para sujetos que participaron en los ensayos.

El seor Whitaker estableci que entre 12.176 pacientes de USA y del exterior de la poca en la que fueron presentados los datos, hubo 88 muertes, incluyendo 38 suicidios, lo que significa que hubo una proporcin general de muertes de 1 de cada 138 pacientes, segn su artculo en el Boston Globe del 17 de noviembre de 1998.

Se estableci que la tasa de suicidios en ensayos clnicos fue dos a cinco veces superior que la norma. En la literatura mdica, inform el seor Whitaker, las tasas de suicidio para esquizofrnicos varan entre dos y tres muertes por 1.000 por ao, mientras que la tasa en los ensayos clnicos fue de cerca de 10 por 1.000.

Adems, estableci que en cuanto a tres de los frmacos aprobados en el estudio Zyprexa, Risperdal, y Seroquel - un 60% de los 7,269 pacientes que recibieron los medicamentos abandonaron antes del fin del estudio, que dur tpicamente entre seis y ocho semanas.

En los aos noventa, la perspectiva de que frmacos antisicticos obtuvieran aprobacin de la FDA, prometa un mercado importante para el Gran Farma y por ello las compaas farmacuticas necesitaban reclutar rpidamente a sujetos para los ensayos. Y las compaas farmacuticas estaban dispuestas a pagar altos precios a los investigadores por cada paciente reclutado. En el artculo en el Boston Globe, el seor Whitaker discute un caso criminal en Georgia que revela hasta dnde estn dispuestos a llegar los investigadores para cumplir con sus objetivos de reclutamiento.

El doctor Richard Borison, presidente del departamento de psiquiatra de la Escuela de Medicina de Georgia, y Bruce Diamond, un farmaclogo de la escuela, eran predilectos en cuanto a frmacos para esquizofrenia y tenan un truco para reunir rpidamente pacientes sicticos para ensayos clnicos financiados por Eli Lilly, Janssen, Zeneca y Novartis.

Como miembros de la facultad, Borison y Diamond supuestamente deban obtener la aprobacin para la investigacin y los pagos por los ensayos clnicos deban ir supuestamente a la escuela. Pero segn las autoridades de Georgia, que acusaron al do a comienzos de 1997, ste comenz a hacer que los fabricantes de frmacos le pagaran directamente a partir de 1989.

Simplemente abrieron una oficina frente a la escuela, contrataron a un servicio comercial para que realizara reseas ticas de sus estudios, y colocaron a su personal en la nmina de la escuela, pero se guardaron todo el dinero para s mismos.

Por increble que parezca el sistema funcion durante unos 7 aos. De 1989 a 1996, Borison y Diamond ganaron ms de 10 millones, incluyendo ms de 4 millones por frmacos para la esquizofrenia, segn la acusacin y el testimonio durante una investigacin por el Hospital Augusta de Asuntos de Veteranos, donde Borison era jefe de psiquiatra.

Adems los individuos eran hbiles. Para reclutar a los pacientes, en su mayora varones, contrataron a atractivas muchachas, que testificaron que reciban bonificaciones que ascendan a miles de dlares, y a una hasta le dieron un Honda Accord.

Para hallar a sus reclutas, buscaban a pacientes mentalmente enfermos en estado estable que vivan en la comunidad y les ofrecan 150 dlares para que se registraran en el Hospital de Veteranos a fin de que pudieran participar en el estudio. A los pacientes que ya estaban en salas aisladas, les ofrecan cigarrillos para que participaran.

Coordinadores del estudio, muchos de ellos sin capacitacin mdica, determinaban si un paciente era apto para un estudio. Segn una investigacin de la FDA, personal no-capacitado extrajo muestras de sangre y ajust las dosis de los medicamentos, y Borison y Diamond casi nunca vean a los pacientes.

Pero los dos vivan como reyes, segn las autoridades de Georgia. Extrajeron ms de 5 millones de dlares en efectivo y valores, gastaron casi medio milln en antigedades y manejaban vehculos Mercedes-Benz.

Pero, como dice el proverbio, todo lo bueno tiene su fin. En diciembre de 1997, Diamond se declar culpable de robo y soborno y fue multado con 125.000 dlares, sentenciado a 5 aos de prisin, y al pago de 1,1 millones de dlares a la universidad.

Borison se declar culpable de robo y extorsin, fue sentenciado a 15 aos de prisin, multado con 125.000 dlares, y al pago de 4,26 millones a la universidad.

Para excluir todo peligro, con el paso de los aos, el Gran Farma tambin se acostumbr a corromper el poder judicial.

Por ejemplo, el doctor Bruce Levine, psiclogo clnico y autor de World Gone Crazy, relata una historia de cmo Eli Lilly corrompi el proceso judicial en un caso que comenz en 1989 cuando Joseph Wesbecker abri fuego en su antiguo lugar de trabajo, matando a 8 personas e hiriendo a 12 ms, antes de suicidarse, un mes despus de comenzar a tomar Prozac. Las vctimas del tiroteo demandaron a Eli Lilly, afirmando que Prozac haba desequilibrado al individuo.

Ya es sabido desde hace tiempo que Prozac produce violencia en algunos pacientes, pero la FDA nunca exigi que Lilly mencionara la violencia en la etiqueta del frmaco. Pero resulta que cinco de los 9 miembros del panel asesor de la FDA que en 1991 investig la asociacin entre Prozac y la violencia y votaron contra una etiqueta de advertencia contra la violencia, tenan vnculos con el Gran Farma, y dos de ellos haban servido como investigadores jefe de estudios de Prozac financiados por Lilly.

El juicio de Wesbecker no tuvo lugar hasta 1994 pero, mientras tanto, segn el doctor Lavine: "Eli Lilly haba estado llegando a arreglos en casos de violencia por Prozac tras puertas cerradas.

En realidad, dice, ms de 150 demandas por Prozac haban sido presentadas a fines de 1994, as que era haba que buscar un juicio espectacular que se pudiera ganar.

Un componente crucial de la estrategia legal de las vctimas en el caso Wesbecker fue que el jurado escuchara la historia de imprudente desdn de Lilly hacia los consumidores, especialmente respecto al medicamento Oraflex, introducido en 1982, pero retirado del mercado 3 meses despus.

Una investigacin del Departamento de Justicia de USA vincul a Oraflex con el fallecimiento de ms de 100 pacientes, seala el doctor Lavine, y concluy que Lilly haba engaado a la FDA.

Lilly fue acusada finalmente por 25 puntos relacionados con la identificacin incorrecta de efectos secundarios y se declar culpable.

En el proceso Wesbecker, abogados de Lilly argumentaron que la informacin sobre Oraflex sera demasiado perjudicial para ser escuchada por el jurado y el juez estuvo inicialmente de acuerdo. Sin embargo, cuando los abogados de Lilly utilizaron a testigos para que testificaran sobre su esplndido sistema de coleccin y anlisis de efectos secundarios, el juez dijo que Lilly haba abierto la puerta para evidencia contraria y que por lo tanto permitira que se introdujera informacin sobre Oraflex.

A pesar de todo, para estupefaccin del juez, dice el doctor Lavine: los abogados de las vctimas nunca presentaron la evidencia sobre Oraflex y Eli Lilly gan el juicio.

Ms adelante se supo que Lilly logr corromper el proceso judicial en el caso al lograr un acuerdo secreto con los abogados de las vctimas para pagar a ellos y a sus clientes para que no presentaran la evidencia daina sobre Oraflex.

Sin embargo, dice el doctor Lavine, el juez oli algo sospechoso y luch para lograr una investigacin, y en 1997, Lilly acept silenciosamente que se cambiara el veredicto de una victoria a desestimado por haber sido resuelto.

Los expertos legales estn encontrando maneras de denunciar y castigar al Gran Farma por realizar investigacin fraudulenta que no necesite la participacin de las agencias regulatorias comprometidas de la nacin. Barry Turner, profesor de derecho en la Escuela de Derecho en Leeds en el Reino Unido, es un gran partidario de la Ley de Afirmaciones Falsas en USA.

Como abogado acadmico, ha estado involucrado durante aos en litigacin respecto a las actividades de la industria farmacutica y durante los ltimos dos aos, ha participado en la preparacin de la litigacin por Qui tam.

Es fcil relacionar Qui Tam con los derechos humanos y temas de libertades cvicas, dice el seor Turner. Cuando el presidente Lincoln inici esta ley en 1863, fue porque soldados de la Unin iban al combate con botas y uniformes de pacotilla y equipados con rifles y municin que eran de tercera clase, explica. Todo porque empresarios consideraban la guerra como una ocasin que haba que aprovechar.

"Qui tam," explica el seor Turner, protege a los contribuyentes y ya que los ingresos tributarios son el alma de todo Estado, toda evasin de responsabilidad o el fraude deliberado de un contribuyente constituye un ataque contra todos los contribuyentes, y consecuentemente contra todos los ciudadanos.

Qui tam, en su prolongada historia, dice, ha exigido cuentas a muchos pillos que robaron al contribuyente de USA y se basa en que el ciudadano individual pueda presentar denuncias en beneficio de otros ciudadanos y del pas.

La ms reciente Ley Sarbanes-Oxley of 2002 (SOX), fue promulgada despus de los escndalos Enron y WorldCom, y apuntaba a restaurar la confianza del inversionista en los mercados financieros de la nacin, mejorando la responsabilidad corporativa mediante cambios en el manejo y las prcticas contables de las corporaciones y la proteccin del informante para empleados de compaas cotizadas en la bolsa que denuncien fraudes.

SOX contiene una disposicin sobre el informante civil y penal. La seccin 806, crea una causa civil de accin para empleados que han sido objeto de represalias por informar, y la seccin 1107 hace que sea un delito que alguien tome represalias a sabiendas o emprenda una accin daina contra cualquier persona, incluyendo la interferencia con su empleo, por suministrar informacin verdica en relacin con la perpetracin o posible perpetracin de un delito federal.

Segn el seor Turner, SOX no se limita a los accionistas de una compaa. Lo que hay que comprender, dice, es que muchos millones de personas que no poseen acciones son permanentemente defraudadas en estafas.

Los que contribuyen a fondos de pensin son vulnerables a chanchullos financieros, no slo por parte de gerentes de los fondos sino de los consejos de administracin de compaas, explica, y de los jefes de compaas que no controlan las polticas de compaas que en algunos casos alientan activamente el fraude y las prcticas empresariales irresponsables.

SOX fue implementada para impedir esos chanchullos financieros, dice. Subraya que: Los potentados podrn perder una pequea parte de su parte en cualquier estafa, pero los de abajo pueden perderlo todo.

Una de las caractersticas de SOX, seala, es la posibilidad de presentar una demanda contra los que manejan irresponsable y fraudulentamente el dinero de los accionistas. El Gran Farma, y su servil psiquiatra, seala, se basan en el fraude.

Por ejemplo, explica el seor Turner, el fraude de Ritalin consiste en identificar a millones de nios como casos perdidos sobre la base de una investigacin fraudulenta y del consenso de los intereses creados.

El fraude de los SSRI [antidepresivos inhibidores de la recaptacin de serotonina, N.d.T.], informa: extiende la depresin al mundo de la experiencia humana normal para sobre-extender la comercializacin de tratamientos a menudo intiles y frecuentemente peligrosos.

En otros casos, dice, mucha gente pobre y de edad carece de frmacos que pueden salvar su vida porque los presupuestos de Medicare y Medicaid son desangrados por compaas farmacuticas para medicamentos para todos que en muchos casos son superfluos.

Incluso si hay alguna justificacin para el uso de esos frmacos, explica, existe un impulso para aumentar constantemente la dosis por sobre el mnimo efectivo porque una dosis mnima efectiva significa para la compaa farmacutica un beneficio mnimo efectivo.

Cuando se distrae dinero del suministro de una verdadera atencin sanitaria, a una industria codiciosa de beneficios, que fabrica una enfermedad que corresponda al frmaco, seala, en lugar de suministrar medicamentos para enfermedades genuinas, se pone en mximo peligro los ms esenciales derechos constitucionales: Vida, Libertad y la Bsqueda de la Felicidad.

Toda dosis innecesaria de Ritalin, Prozac, Paxil, y otros frmacos psiquitricos, recetados y pagados con dlares del contribuyente, dice, priva a pacientes que dependen de los programas de salud pblica, de medicamentos que necesitan para el cncer, la diabetes, las enfermedades cardacas y otras condiciones graves.

Adems, seala el seor Turner: la comercializacin de esos frmacos y la definicin cada vez ms amplia del desorden psiquitrico que forma parte de esta estrategia comercial, discrimina contra, y estigmatiza, a cientos de miles de ciudadanos usamericanos.

Es, por cierto, una irona dramtica, dice, que en muchos de estos casos el contribuyente de USA financia una industria que acta de un modo tan ajeno a los ideales de la Constitucin de USA.

En cuanto a la litigacin, a sabiendas es definido como: (1) Conocimiento real de la informacin falsa; (2) Actuacin que ignora deliberadamente la verdad o la falsedad de la informacin; o (3) Actuacin con un menosprecio irresponsable de la verdad o la falsificacin de la informacin.

Por lo tanto, segn el seor Turner, el que se induzca a la gente a invertir en compaas que emprenden actividades ilegales e irresponsables, constituye una violacin de SOX.

El que se induzca a la gente a tomar grandes cantidades de frmacos de los que se sabe que son dainos y que se oculten deliberadamente los peligros conocidos es una violacin de SOX, afirma.

Un da este edificio se derrumbar, dice, y que dirn entonces los inversionistas en el Gran Farma?

A la luz del desastre de Vioxx, dice el seor Turner, tal vez deberamos interrogar a los que invirtieron en Merck.

Los que estn arriba en esa compaa, seala, jugaron con las vidas de pacientes y el dinero de los accionistas con la misma mala fe, cuando se lanzaron a una conducta fraudulenta y deshonesta que permiti que se comercializara un frmaco peligroso.

Los que trafican en nuestras sociedades con medicamentos para enfermedades ficticias y promocionan medicinas peligrosas e intiles para los nios, advierte, , hacen precisamente esto.

Merck actu con un menosprecio irresponsable por la verdad, porque tena conocimiento previo de los efectos adversos de Vioxx. Lo mismo vale para Eli Lilly y su conocimiento previo de la falta de eficacia de Prozac y el conocimiento previo de GlaxoSmithKline sobre la concepcin suicida de Paxil.

Al mismo tiempo que ocultaban estudios negativos, estas compaas lanzaron al mercado frmacos de los que se saba que eran defectuosos de uno u otro modo. Todos estos medicamentes han costado caro a los contribuyentes, aparte de los sufrimientos personales que han infligido de otras maneras.

Al considerar otros actos de fraude, el seor Turner consider las obras benficas patrocinadas por el Gran Farma, que se basan en la investigacin fraudulenta, para ver qu leyes federales pueden estar violando.

Ya que una serie de enfermedades imaginarias se basan en esta investigacin amaada y ya que una serie de obras benficas se basan en las enfermedades imaginarias que resultaron de la investigacin imaginaria, dice, basta con conectar los puntos.

Como las obras benficas reciben ventajas fiscales, dice, las obras benficas fraudulentas defraudan a los contribuyentes.

El fraude en esta industria no se divide entre lo que lesiona por sobre-dosificacin y lo que estafa a los contribuyentes y a los accionistas al quitarles su dinero, explica. Son las dos caras de la misma moneda falsa.

El seor Turner dice que debemos encararlas en conjunto, y que los abogados en USA deberan buscar activamente clientes que han perdido dinero debido a estos fraudes y presentar ahora mismo el caso ante la Comisin de Valores de USA [SEC].

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En Lawyers and Settlements se encuentra informacin para partes afectadas:

http://www.lawyersandsettlements.com/articles/Pharma.html

Fuente:

by courtesy & 2006 Evelyn Pringle

http://americas.mediamonitors.net/content/view/full/31818

Germn Leyens es miembro de los colectivos de Rebelin y Tlaxcala (www.tlaxcala.es), la red de traductores por la diversidad lingstica. Esta traduccin es copyleft.





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