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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-07-2006

Agresin contra la identidad
La destruccin cultural de Irak

Lisandro Otero
Rebelin




Acabo de recibir un libro de Fernando Bez, La destruccin cultural de Irak, en el cual se describen los innumerables crmenes contra la cultura iraqu cometidos por los ocupantes estadounidenses o sus secuaces amaestrados en el caos opositor a Hussein.

Bez es autor de otro libro que ha sido muy bien recibido por la crtica: Historia universal de la destruccin de libros. En busca de informacin lleg a Irak en el ao 2003, tras la invasin de Estados Unidos, y hall un cuadro desolador del patrimonio cultural, no ya solo de Irak, sino de la Humanidad toda. En el prlogo Noam Chomsky refiere cmo los invasores de Estados Unidos, Gran Bretaa y Espaa dedicaron una parte de sus fuerzas a resguardar la valiosa informacin contenida en el Ministerio del Petrleo, que era su objetivo fundamental. Sin embargo, no lo hicieron as en los museos que guardan los rastros ms preciados del nacimiento de la civilizacin occidental.

En la Biblioteca Nacional Bez hall una atmsfera de guerra, soldados yanquis fumando entre papeles dispersos. La Biblioteca haba sufrido dos quemas y dos saqueos. Los archivos de metal estaban chamuscados, abiertos y vacos. Lo interesante es que el primer grupo de saqueadores fue con orientaciones precisas de lo que se deban llevar. Saban donde estaban los manuscritos ms importantes y se apresur a llevrselos. Inexplicablemente un camargrafo film sin prisa esos actos y luego se desvaneci sin dejar rastro.

Un grupo, contina Bez, lleg en autobuses de color azul, sin sellos oficiales y alentado por la pasividad de los militares roci los anaqueles con combustible y les prendi fuego usaron fsforo vivo, de procedencia militar para el incendio. Los archivos microfilmados desaparecieron. El calor fue tan intenso que da los pisos de mrmol. Algo similar ocurri en el Archivo Nacional y en la Biblioteca Cornica. El periodista Robert Fisk confiesa en sus crnicas que al ver el desastre fue a la Oficina de Asuntos Civiles de los ocupantes y le inform a un marine lo que estaba ocurriendo. Media hora ms tarde nadie haba acudido a extinguir la conflagracin. Simplemente, dejaron que se destruyera ese acervo valiossimo, lo cual convena a sus intereses.

En la Biblioteca Nacional desaparecieron primeras ediciones de Las mil y una noches, los tratados matemticos de Omar Khayyam, los tratados filosficos de Averroes y Avicena, tesoros irrecuperables. Ante estos hechos Donald Rumsfeld coment que la gente es libre de cometer fechoras y eso no puede impedirse. En el Museo Nacional de Arqueologa desaparecieron 236 manuscritos y porcelanas sustrados del cuarto de patrimonio. Entre ellas fueron desvanecidas los primeros libros de la humanidad: las tablillas de arcilla de los sumerios, de 5,300 aos de antigedad. Otros textos de Babilonia, Asiria, Caldea y Persia, tambin fueron tomados de las vitrinas que los resguardaban. Entre los bienes pblicos perdidos se encuentran las tablillas del Cdigo de Hammurab, donde aparece el primer registro de leyes del mundo.
El asalto a la Academia de Ciencias no fue menos aflictivo. Todo comenz con la llegada de un pelotn de soldados estadounidenses y un tanque. No dejaron en su lugar una sola computadora, escritorio, regulador de voltaje, impresora, todo se lo llevaron. El edificio no fue incendiado pero la mitad de los 60,000 libros de su biblioteca desaparecieron. En la Biblioteca Pblica de Basora la destruccin fue total. Paredes, ventanas y piso, tiznados y quemados. All se perdieron unos veinte manuscritos antiguos. Al saqueo inicial sigui un incendio generalizado.

En la Universidad de Basora el mobiliario fue robado antes del ataque principal, ms del 80% del depsito de libros fue incinerado. En el Museo de Mosul las nicas estatuas que se salvaron fueron las que pesaban mucho y no pudieron ser fragmentadas. All se perdieron los pjaros asirios tallados hace dos mil aos.
Es evidente que los norteamericanos probablemente indujeron el saqueo para apoderarse de reliquias bibliogrficas y tesoros arqueolgicos que en cierto plazo aparecern en la Biblioteca del Congreso de Washington o en el Metropolitan Museum de Nueva York o en alguna de las universidades que puedan haber estado complotadas en el saqueo. Lo que se destruy ayuda al ocupante porque destruir la memoria de un pueblo es una manera de desintegrar su identidad. As, puede imponerse mejor otro sistema de valores y otra cultura, si se logra desaparecer la autctona.

El libro de Fernando Bez es un doloroso testimonio de la barbarie cometida por los halcones de Bush en su vido afn por apoderarse de los recursos energticos del Oriente Medio.

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