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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-07-2006

Entrevista a Jack Kloppenburg, conocido por sus anlisis de los impactos sociales emergentes de la biotecnologa
Veinte aos junto a la semilla

GRAIN


"El gran problema social de nuestro tiempo es la concentracin en aumento del poder econmico y, por lo tanto, de poder cultural y poder poltico, en manos de un grupo de empresas cada vez ms reducido. La semilla es una pieza del rompecabezas. Es una pieza particularmente accesible porque las personas pueden entender de dnde viene su alimento y eso la hace particularmente poderosa. Pero la concentracin se est produciendo cabalmente en toda la industria, no nicamente en las semillas"

GRAIN: - Hace casi veinte aos escribiste "First the Seed" ("Primero la Semilla"). Qu viste emerger en la biotecnologa vegetal que te llev a escribir un libro sobre el tema?

JK: - Yo haba estado en los Cuerpos de Paz en Botswana durante algunos aos a finales de los setenta, trabajando con comunidades agrcolas campesinas. Soy un muchacho de ciudad, y fue all donde aprend que disfrutaba trabajando con los agricultores, y que me senta bien cultivando mi propio alimento. Volv a los EE.UU. y fui a estudiar a la Universidad de Cornell, y continu trabajando en mi propia huerta, y descubr que los problemas que me haban comprometido en los Cuerpos de Paz, relacionados con la desigualdad y la problemtica situacin que enfrentaban los agricultores, tambin aparecan en los EE.UU.

En particular, haba concentracin de poder en el sector agropecuario. Un amigo de Cornell me sugiri que focalizara la mirada en el tema de las semillas para mi tesis. Lo cual result ser un estupendo consejo. En ese momento la biotecnologa recin estaba surgiendo y haba una controversia en Cornell acerca de la hormona de crecimiento bovina. Cuando comenc a estudiar lo que estaba sucediendo en la industria de la semilla, encontr que la biotecnologa era importante tambin all. Las pequeas compaas de semillas estaban siendo adquiridas por grandes empresas como la Shell Oil e incluso la Greyhound Bus Company. Obviamente algo extrao estaba pasando y tena que ver con la promesa de las nuevas biotecnologas.

La mejor manera de anticipar el futuro es examinar y comprender lo que ya ha ocurrido. De modo que al intentar comprender adnde podra la biotecnologa conducir a la agricultura, necesit saber por dnde haba estado ya la industria de la semilla y qu trayectoria estaba siguiendo. El libro de Pat Mooney, "Seeds of the Earth" ("Semillas de la Tierra"), fue para m un marco inicial de referencia. Pero, cuando ste llegaba a la industria semillera en los EE.UU., no dispona de mucha informacin. La mayor parte de la historia de la comercializacin de semillas se refera a la Revolucin Verde en Asia. Nosotros tambin habamos tenido una Revolucin Verde en los EE.UU., pero haba muy poca informacin disponible acerca de la forma que haba tomado esa revolucin y cules haban sido sus efectos.

Al examinar la historia de la mejora vegetal en los EE.UU., me fue posible identificar tres caractersticas que han alertado acerca de la direccin que ha venido tomando la economa poltica de la mejora vegetal en EE.UU., desde 1850 en adelante. La primera es la "comodificacin". Es difcil aduearse de la semilla como propiedad, porque es un organismo biolgico que desea reproducirse bajo cualquier circunstancia. Por esa razn la industria prosigui dos vas de comodificacin - la va social, que tiene que ver con la legislacin que hace apropiable la semilla, y la va tecnolgica, que es la hibridacin.

La segunda caracterstica es la divisin del trabajo entre ciencia pblica y ciencia privada. Los laboratorios pblicos generaron gran parte del conocimiento bsico que fue necesario para desarrollar la mejora vegetal como una disciplina aplicada, y los programas pblicos de mejora ofrecan las nuevas variedades para agricultores a bajo costo, a veces sin cargo, y los agricultores regularmente reproducan las semillas para s mismos. Esto no dejaba espacio para que la industria privada interviniera. Para construir una industria semillera, los fitomejoradores pblicos tuvieron que ser sacados de en medio con un preocupante golpe de estado, en que la industria dijo: "Ustedes hacen una cosa y nosotros haremos otra. Ustedes hacen la ciencia bsica, la ciencia para el desarrollo. Nosotros nos vamos a encargar del fin del producto; seremos los nicos que les vendan las semillas a los agricultores."

La tercera caracterstica tiene que ver con el germoplasma, la materia prima gentica de la mejora vegetal. La mayor parte de la diversidad agrcola se encuentra en el Sur geopoltico y existe una larga historia de flujo asimtrico de este material desde el Sur hacia el Norte.

Estas tres caractersticas me proporcionaron las trayectorias histricas a lo largo de las cuales me pareci a m que la biotecnologa iba a ser desplegada. Y a menos que se produzcan algunos cambios reales en la organizacin social, es muy probable que la biotecnologa contine desplegndose a lo largo de dichas trayectorias.

- Cmo han jugado estas trayectorias desde la publicacin de tu libro?

Los agricultores han continuado perdiendo poder. En los EE.UU., la mayora estn atrapados en la rutina tecnolgica, y subsumidos en mercados de insumos y "commodities" sobre los que tienen cada vez menos control. Ellos mayormente se encuentran con pocas oportunidades, salvo comprar las semillas ofrecidas por los mercaderes de gen corporativos. La mejora vegetal ha continuado mostrando una intensificada divisin del trabajo.

Los fitomejoradores pblicos continan siendo debilitados. El centro de gravedad de la mejora, sin lugar a dudas, est ahora en el marco de las empresas privadas. Lo pblico ha perdido su papel en la determinacin del tipo de variedades disponibles para los agricultores, y los agricultores tienen pocas alternativas salvo ir a la industria por semilla. Esto evidentemente consolida los actuales modelos no sustentables de produccin de monocultivos.

La cuestin de los recursos genticos no ha variado demasiado desde que el libro fue publicado casi veinte aos atrs. Las empresas demandan bastante libre acceso. En trminos generales, consiguen lo que quieren al precio que quieren, aun cuando los gobiernos nacionales han impuesto cierto nmero de restricciones y diferentes comunidades y pueblos indgenas han tratado de introducir varias formas de derechos de los agricultores o de los recursos tradicionales. Lo que nosotros hemos visto durante los ltimos 18 aos es una intensificacin de los modelos problemticos, establecidos mucho tiempo antes.

- Pero al mismo tiempo ha habido un tremendo crecimiento de la resistencia popular. Est siendo efectiva esa resistencia?

Cuando "First the Seed" sali publicado, la oposicin pblica organizada era relativamente limitada. En este momento estamos en presencia de una oposicin pblica sustancial, mundialmente distribuida. Los trminos "biopiratera" y "tecnologa Terminator" no existan en el lxico. La "biopolucin" no era un tema de discusin. Ahora la gente est familiarizada con estas expresiones. Se ha producido un entusiasta surgimiento de oposicin - no slo a la biotecnologa o a la ingeniera gentica per se - sino a toda clase de actividad corporativa en la agricultura. La biotecnologa se reconoce como slo uno de los componentes en la estructura integral de la globalizacin corporativa. Y eso es una seal muy esperanzadora, indudablemente.

Una parte esencial de la resistencia es el surgimiento de los movimientos de soberana alimentaria en el Sur y de los movimientos alimentarios locales en el Norte. Las personas de una y otra parte del mundo comprenden cada vez ms que no se encuentran encerradas en una trayectoria lineal de desarrollo agrcola capital -y energtico- intensivo, y que se puede comer bien, grata y sustentablemente, mediante el perfeccionamiento de las tecnologas que ya tenemos y con la mirada puesta en la agro-ecologa y la agricultura orgnica.

Lo que las personas necesitan no es simplemente algo a lo cual oponerse, sino tambin algo que reemplace aquello a lo que te ests oponiendo, y encontrar un nuevo paradigma para la agricultura y la alimentacin. Pienso que los movimientos de soberana alimentaria y los movimientos alimentarios locales estn proporcionando ese tipo de alternativa concreta.

Tambin es positivo ver lo que los fitomejoradores pblicos y los cientficos pblicos en EEUU y otras partes del mundo, se estn, si bien no radicalizando, s dando cuenta de la situacin en la que ellos mismos se encuentran. Su propia libertad de operar, para hacer su propia ciencia, se ha visto enormemente constreida por el hecho de que los Gigantes Genticos corporativos son dueos de la habilitacin de las tecnologas que son utilizadas para hacer el trabajo que ellos mismos desearan estar emprendiendo.

Est surgiendo entre los fitomejoradores pblicos un movimiento para unirse y revitalizar y reconstruir la ciencia pblica y la mejora vegetal pblica en nuestras universidades. En EE.UU. se han llevado a cabo dos reuniones cumbre de "Semillas y Variedades" en las cuales los fitomejoradores pblicos han estado junto a varias ONGs por primera vez, para explorar posibilidades de colaboracin.

- Hay razn para ser pesimistas acerca de los procesos intergubernamentales que tratan sobre biodiversidad?

El Tratado de Semillas (ver pg. 21) no parece proporcionar demasiado avance o proteccin para la biodiversidad, ni materializa, en realidad, los derechos de los agricultores. Por otro lado, el Protocolo sobre Bioseguridad ha ayudado considerablemente a desacelerar a la industria.

Pero todos estos son terrenos disputados. La industria conoce sus intereses y trabaja incansablemente en los foros pblicos y privados para reducir el impacto de la regulacin local, nacional e internacional. Esto es, ciertamente, lo que nosotros hemos observado en la historia de la industria semillera.

Por ejemplo, la industria ha venido impulsando el derecho de patentes sobre plantas desde 1890. No consiguieron lo que buscaban en forma inmediata, pero arremetieron una y otra vez hasta 1985, que fue cuando las plantas se volvieron materia patentable en los EE.UU. Y esto seguramente se va a seguir efectuando con todo lo que sea disposiciones sociales o administrativas que son puestas en vigor por protocolos de semilla o de seguridad y casi nada ms. Precisamos tener el mismo poder de perseverancia que la industria tiene.

Hace algunos aos, la revista "Seedling" public los artculos de Camila Montecinos (1) y de Erna Bennett (2) que cuestionaban si la orientacin general de los derechos de los agricultores era la manera apropiada de encaminarse, y si no haba simplemente demasiadas contradicciones instaladas al tratar de usar las herramientas del patrn, para desmantelar la casa del patrn. Realmente simpatizo con ese punto de vista. Pienso que los tipos de derechos denominados alternativos o comunitarios o de los recursos tradicionales que se han desarrollado hasta ahora, derivan en realidad de la propiedad intelectual occidental.

No he visto ningn marco o mecanismo que proteja eficazmente los intereses de los indgenas, o de los pueblos o regiones, de las depredaciones de los biopiratas del Norte. Eso presenta una contradiccin fundamental. Por otra parte, desconozco qu ms se puede hacer. Debemos resistir all donde podamos, aparte de criticar con dureza los acuerdos que se han hecho.

En cualquier caso, me parece que es imposible predecir con precisin la particular constelacin de acciones o concertaciones de acciones que mejor van a servir al inters pblico global ms amplio. Tenemos que participar en tantos niveles y lugares como podamos. Debemos intentar prcticamente todo, y en todo lugar. Lo importante es que esta oposicin creativa est ocurriendo prcticamente en todas partes y que la estamos haciendo, de todas formas, con muchos menos recursos econmicos, polticos e incluso culturales que los que dispone la industria.

- Ha salido una nueva edicin de "First the Seed" con un nuevo captulo. Cul es el principal mensaje despus de casi 20 aos?

El nuevo captulo titulado "Still the Seed" ("An la Semilla"), resea lo que ha pasado durante los ltimos 18 aos. Lo que sostiene es que las trayectorias que identifiqu en el libro, todava estn operando poderosamente. La comodificacin ha continuado y se ha acelerado. La divisin del trabajo est ms marcadamente definida que antes. La biodiversidad se est aprovechando an ms asimtricamente.

Esto no quiere decir que no haya surgido una fuerte oposicin, que todava tiene que fructificar plenamente. Si miramos hacia adelante, el surgimiento de esa oposicin es la mejor buena nueva de los ltimos 18 aos. Pero lo ms importante, pienso, es la instalacin del problema de la biotecnologa y de la industria de la semilla en el contexto ms amplio de la resistencia a la globalizacin corporativa.

La semilla es el alfa y omega, el comienzo y el final del proceso de produccin agrcola. Las caractersticas genticas que se pueden ensamblar en la semilla le dan forma al proceso de produccin a travs del cual esa semilla va a pasar. La semilla es un nexo crtico para el capital, pero no es el nico. Observamos esta globalizacin corporativa no solamente en la industria de la semilla, sino tambin en la produccin ganadera, en la fabricacin de plaguicidas, en las ciencias farmacuticas y de la salud, en la energa, y en los medios de comunicacin.

El gran problema social de nuestro tiempo es la concentracin en aumento del poder econmico y, por lo tanto, de poder cultural y poder poltico, en manos de un grupo de empresas cada vez ms reducido. La semilla es una pieza del rompecabezas. Es una pieza particularmente accesible porque las personas pueden entender de dnde viene su alimento y eso la hace particularmente poderosa. Pero la concentracin se est produciendo cabalmente en toda la industria, no nicamente en las semillas.

Desde el momento en que la oposicin tiene que darse a la globalizacin corporativa en general y no a una de sus caractersticas, va a pasar algn tiempo antes de que madure la visin completa. Tenemos pocas opciones, salvo hacer lo que podamos y prestar atencin a lo que pase de aqu en ms. Las contradicciones se harn manifiestas. Finalmente tendremos oportunidad de dar vuelta las cosas. (Traduccin: Gladys Guez)

Referencias:

1) Camila Montecinos (1996), "Sui Generis - a dead end alley?" ("Sui Generis: Un callejn sin salida?"), revista "Seedling", diciembre de 1998, pg.19.

2) Ema Bennett (2002), "The Summit - to - Summit Merry - go - Round" ("El Carrusel Cumbre a Cumbre"), revista "Seedling", julio de 2002, pg. 3.

- Jack Kloppenburg es Profesor de Sociologa Rural en la Universidad de Wisconsin - Madison en los EE.UU. Es muy conocido por sus anlisis de los impactos sociales emergentes de la biotecnologa, y por su labor en la controversia global sobre acceso y control de la biodiversidad. Su libro recientemente actualizado y reeditado "First the Seed: The Political Economy of Plant Biotechnology" ("Primero la Semilla: La Economa Poltica de la Biotecnologa Vegetal") est considerado como un aporte fecundo en este campo. Este trabajo fue clave en el despertar de muchas personas respecto de las implicaciones sociales de la biotecnologa (inclusive para algunos de nosotros en GRAIN), particularmente en lo concerniente al sistema alimentario. Desde entonces su trabajo se ha ampliado para incluir un anlisis sobre los modos de contrarrestar la corporativizacin creciente del sistema alimentario, focalizndose particularmente en el mantenimiento de un suministro alimentario sustentable, autnomo y localmente producido. Puede ser contactado en: [email protected]

- Publicado en GRAIN/Biodiversidad en Amrica Latina, 2 de junio 2006 http://www.biodiversidadla.org/content/view/full/24350

http://alainet.org/active/11919


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