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(defendiendo el libre mercado)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-07-2006

Qu hacer con los sin papeles?

Carlos Gmez Gil
Hika


Qu ocurrira si alguien dijera que toda la poblacin que vive en las comunidades de Cantabria, Navarra y La Rioja juntas es irregular, que todas estas personas, aunque hagan una vida normalizada, habiten viviendas, trabajen y vayan sus hijos al colegio todos los das, no existen? Con seguridad pensaramos que se ha vuelto loco, ya que ni Espaa ni ningn otro pas puede mantener una situacin similar. Sin embargo, en Espaa existen alrededor de 1.200.000 inmigrantes irregulares (la misma poblacin que en estas comunidades autnomas), a los que, al denominar como sin papeles, reducimos a simples sombras, a pesar de que viven junto a nosotros, con sus familias, llevando muchos de ellos una vida normalizada.

En primer lugar, hablar de sin papeles exige matizar, ya que las tipologas, situaciones y formas de vida pueden ser muy diferentes. Resumiendo mucho, no son iguales aquellos inmigrantes que nunca han tenido su documentacin que los que, habindola tenido en alguna ocasin, la han perdido; los que no han podido renovar sus papeles por no reunir todos los requisitos, que los que estn en situacin de ilegalidad; los que aun siendo regulares trabajan en condiciones ilegales, que aquellos que estn a la espera de resolucin administrativa, por poner algunos ejemplos. La solucin y la respuesta a estas situaciones requieren analizar sus itinerarios personales y de insercin laboral, as como sus posibilidades de arraigo y normalizacin social.

Sin ninguna duda, la creacin de importantes bolsas de inmigrantes en situacin irregular es uno de los mayores problemas que padecen las sociedades occidentales, y tambin Espaa. Es una de las cuestiones ms relevantes que tiene que afrontar cualquier poltica de extranjera y, desde luego, uno de los principales retos de los nuevos responsables socialistas. Una exigencia inicial para abordar este problema es abandonar posiciones demaggicas, tan frecuentes hasta ahora, no slo por parte de responsables polticos, sino tambin de muchas organizaciones sociales.

Hay que decir con claridad que la produccin de inmigrantes irregulares en cualquier pas depende de factores extremadamente complejos. Algunos de ellos pueden abordarse por medio de las polticas nacionales, como la creacin de mecanismos giles y eficaces de obtencin de permisos de residencia y de trabajo; la existencia de una regulacin legal clara, sencilla y eficaz en materia de extranjera; una correcta adecuacin entre demanda y oferta de mano de obra; la reduccin de la economa sumergida; o un adecuado funcionamiento de los trmites administrativos y de las oficinas de extranjeros. Todas estas cuestiones son desafos pendientes para el nuevo Gobierno socialista, pero tambin hay otros factores que no estn en su mano y que inciden en la creacin de bolsas de sin papeles en los pases occidentales, estimulados por el proceso de globalizacin y la trasnacionalizacin de las relaciones internacionales y econmicas.

Por ello, en todos los pases hay siempre un porcentaje variable de inmigrantes irregulares que ninguna legislacin y ningn proceso de regularizacin van a eliminar de forma completa, como bien ha demostrado la experiencia espaola. Esto debe llevar a revisar muchos discursos grandilocuentes odos en los ltimos aos que nos garantizaban situaciones idlicas a partir de algunas de las leyes aprobadas en Espaa recientemente. Pero tambin debera conducir a una mayor responsabilidad por parte de algunas organizaciones no gubernamentales que vienen defendiendo regularizaciones sin lmite y sin criterios cada ao, porque con ello se conseguira poner a cero el contador y eliminar este problema. No slo no es as, sino que los continuos procesos de regularizacin extraordinarios que en Espaa se han llevado a cabo han trado a muchos otros inmigrantes, con la certeza de que tarde o temprano acabar habiendo alguna regularizacin.

De esta forma, la intervencin sobre este problema clave en la poltica de inmigracin debe hacerse teniendo en cuenta que nunca se va a conseguir eliminar esta bolsa de sin papeles de manera completa, por lo cual deben articularse mecanismos flexibles, giles y particularizados que permitan aligerar estas bolsas de irregulares y evitar que crezcan hasta niveles insostenibles. Para ello, en lugar de procesos amplios, generalizados y sistemticos de regularizacin, deben ponerse en marcha dispositivos individuales de regularizacin que atiendan a factores como la existencia de vnculos familiares, las posibilidades reales y constatables de insercin en el mercado de trabajo, el horizonte de autosuficiencia econmica, as como la existencia de un arraigo social y ciudadano traducido a elementos demostrables.

Desde todos los puntos de vista, siempre es mejor que los inmigrantes que ya estn entre nosotros haciendo una vida normalizada tengan la documentacin adecuada y puedan trabajar legalmente, con derechos y obligaciones, cotizando al erario pblico y al sistema de Seguridad Social, que tener a ms de un milln de personas reducidas a simples sombras, que hacen lo que pueden para sobrevivir, ganarse la vida y eludir los controles policiales y administrativos. Al mismo tiempo, la situacin de irregularidad de estas personas es un caldo de cultivo para todo tipo de situaciones de abuso, explotacin y marginalidad que conviene evitar. Encontrar un equilibrio entre la aplicacin de las leyes y la reduccin al mximo de estas bolsas de marginalidad tan gigantescas es, por tanto, todo un desafo, que exige realismo, sensatez y responsabilidad.

Carlos Gmez Gil es profesor de Sociologa de la Universidad de Alicante e investigador de Bakeaz


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