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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-07-2006

El irresistible ascenso del oro

Jorge Beinstein
Globalizacin


Hacia noviembre del 2005 el precio del oro estaba a punto de perforar el techo de los 500 dlares por onza, el acontecimiento hizo sonar numerosas alarmas. Keith Rabin y Scott MacDonald, dos especialistas prestigiados en el mundo de la especulacin financiera, sealaron en ese momento que "con el oro acercndose a los 500 dlares aparece la tendencia a suponer que el tan esperado "final de juego" se encuentra ahora delante de nosotros" (1). El acontecimiento no tardo mucho en producirse, el 2 de diciembre la cotizacin trep a 504 dlares, el 31 de diciembre se despeda del ao viejo a 513 dlares y el 3 de enero de 2006 saludaba al nuevo ao con una cotizacin de 520 dlares, para el 1 de marzo ya llegaba a los 562 dlares. Pero el "final de juego", es decir la crisis general del sistema monetario vigente y el ingreso en un perodo de alta turbulencia no se ha producido (todava). El 18 de abril alcanzaba los 616 dlares y el 17 de mayo 713 para bajar a mediados de Junio a algo menos de 600 dlares en un ambiente donde se multiplicaban los pronsticos de prximas subas. Ahora la pregunta clave es cuando ser perforado el techo mgico de los 1000 dlares y en que contexto, podrn en ese caso los bancos centrales de las grandes potencias seguir manteniendo bajo control al esquema monetario global?, comenzar en ese momento la cada vertiginosa del dlar o por el contrario seguir estirndose la cuerda un poco (o mucho) ms?, asistiremos entonces a la emergencia hegemnica del euro o este ser tambin arrastrado por el desorden general?. Y finalmente: cual es el limite superior del precio del oro?, cual ser el ritmo de su ascenso?. Si recorremos las paginas web especializadas en el tema veremos aparecer cifras por ahora "asombrosas", Dana Samuelson en el sitio de "American Gold Exchange" seala lo siguiente: "Considero que nos encontramos en un perodo de crecimiento explosivo del precio del oro que puede llegar al doble de su anterior precio superior de 850 dlares (durante la breve euforia de 1980)... el estudio del ciclo del mercado y de la coyuntura econmica actual (la deuda pblica de los Estados Unidos, la burbuja de crditos, la super expansin de la oferta monetaria, la precariedad del dlar, etc.) me llevan a pronosticar 1700 dlares la onza (2).

Esos interrogantes estn cargados de mitos; se trata del oro, smbolo de riqueza, de lujo, pero tambin de tiempos difciles, es lo que nos ha enseado el siglo XX donde las sucesivas corridas hacia el metal precioso eran en realidad huidas desde sistemas monetarios en crisis. Un especialista europeo sealaba recientemente que "afortunadamente disponemos de un barmetro que, al menos en el corto plazo, ha funcionado con bastante eficiencia en el pasado: el oro. Como todos sabemos, los barmetros avisan de tormenta cuando luce en el cielo un sol esplndido" (3). En realidad el cielo ya est cargado de nubes.

El ascenso

El ascenso del precio no comenz hace unos pocos meses, tiene una antigedad de casi cinco aos (ver el grfico: "Oro, precios diarios, dlares por Onza Troy, 2000-2006"), no se expres solo con relacin al dlar sino tambin respecto del resto de monedas globales (euro, yen franco suizo, libra esterlina, etc.). En 1999 los bancos centrales europeos decidieron limitar sus ventas de oro durante los prximos cinco aos sin provocar la suba inmediata del precio ya que la euforia de las bolsas ofreca atractivos alucinantes a los especuladores, pero refutando los pronsticos hiper optimistas, que apostaban a una prolongada suba de las acciones, al comenzar el milenio el globo burstil dej de crecer. Y entre abril y mayo de 2001 se produjo el despegue del oro, primero tmidamente pero muy pronto de manera clara, no fue un alza brusca sino gradual, persistente, a travs de una larga sucesin de subas y bajas. En un primer momento muy pocos se preocupaban por el fenmeno pero hacia el 2004 empez a llamar la atencin el alza continua del precio, y aunque la burbuja burstil era ya parte del pasado haban aparecido nuevos y vigorosos negocios de reemplazo, en primer lugar la mega burbuja inmobiliaria que en poco tiempo super en volumen a la que haban generado las bolsas.

Casi nadie se alarm porque el mercado internacional del oro segua aparentemente bajo control gracias a las manipulaciones de los grandes bancos centrales, sus ventas dosificadas les permitan intervenir cada vez que la demanda se calentaba. Pero esas nuevas restricciones de la oferta sealaban tambin que dichas instituciones no estaban dispuestas a vender cantidades ilimitadas de oro... tal vez porque ya no podan hacerlo. Ahora casi nadie pone en duda que el precio de 800 dlares por onza puede ser alcanzados en alguna prxima "suba fuerte" ; entre el 1 de septiembre de 2005 y el 1 de marzo de 2006 creci casi un 30 %, el mercado se hace cada da ms atractivo para toda clase de especuladores que buscan refugio cargados con inmensas masas de papeles (dlares, acciones, bonos de deuda pblica, etc.). Es evidente que los bancos centrales no cuentan con un volumen de oro capaz de calmar las tormentas que se avecinan. Uno de los motores de la suba del metal precioso es la fragilidad estratgica del dlar, como lo seala Adam Hamilton "nacida en el ao 2001 la evolucin de la burbuja del oro es altamente dependiente de los avatares de las fortunas monetizadas en dlares. Como en la imagen invertida de un espejo, el oro sube cuando el dlar baja y viceversa: El oro compite con el dlar, aunque hasta el presente la demanda global de los inversores no ha conseguido despegar al oro de la hegemona del dlar"(4), cuando ese despegue se produzca el alza del oro no tendr ms contrapesos. John Taylor, de "Gold and Technology Stocks", agrega a esto que "ante los temores frente al futuro del dlar observamos el incremento del nmero de pases que buscan diversificar sus tenencias de divisas comprando euros o yens pero con especial discrecin y determinacin cada vez ms oro. Algunos pases como China alientan a sus ciudadanos hacia esas compras"(5). Rpidamente se extiende por el mundo la idea de que los banqueros centrales ya vendieron buena parte de su oro y que en el futuro restringirn an ms las ventas... y que la produccin del metal ser cada vez ms insuficiente frente al aumento de la demanda (5).

Las tres etapas

Comparar la situacin actual con anteriores corridas hacia el oro resulta inevitable, la ms cercana es la de los aos 1970. Los analistas insisten en sealar lo que segn ellos constituyen sucesos similares en ambas pocas, en primer lugar la suba del precio del petrleo, luego el desarrollo en los Estados Unidos de una poltica monetaria expansiva vinculada a los dficits fiscales y los aumentos de los gastos militares. Adems, como lo hacen notar las expertas Mary Anne y Panela Aden, "actualmente los pases industrializados deben soportar la competencia desorganizadora de China e India, en los aos 1970 exista una situacin similar con Corea del Sur y Japn... China e India ejercen hoy una fuerte presin sobre los mercados internacionales de materias primas debido al crecimiento de sus demandas. Aunque ms adelante es posible que sufran efectos inflacionarios y reduzcan sus tasas de crecimiento lo que aumentar el apetito general por el oro" (6).

Recordemos que a comienzos de los aos 1970 un factor decisivo fue la decisin del presidente Nixon (1971) de no entregar ms oro a cambio de dlares (la cotizacin era de 35 dlares la onza), a mediados de 1975 el precio alcanz los 100 dlares, la carrera se acentu y a principios de 1980 estall el pnico y el precio trep a 850 dlares, luego comenz una larga cada.

El estudio de esa euforia y su comparacin con algunas anteriores llev a algunos especialistas a disear un modelo de burbuja que les permite prever su repeticin en esta dcada (7). Se trata de un proceso en tres etapas de aproximadamente diez aos de tendencia alcista (ver el grfico: "Las tres etapas de la burbuja del oro"), la primera fase es la de compras baratas y gradualmente crecientes, el precio sube poco a poco, de manera continua, recuperndose del perodo depresivo que la precedi. La lentitud de la corriente, la aparicin de algunas cadas momentneas, llevan a subestimar lo que est ocurriendo casi hasta el final de la etapa. Es lo que ocurri entre aproximadamente 1971 y 1974 y repetido entre 2001 y finales de 2005 cuando segn Hamilton (8) y otros defensores de este enfoque empezamos a ingresar en la fase nmero dos.

La segunda etapa es la de la expansin del mercado que pasa a ser uno de los centros de la especulacin mundial, los grandes inversores intervienen cada vez ms activamente, el precio sube ahora a mayor velocidad, pero existe todava una opinin mayoritaria afirmada en la creencia de que la situacin esta bajo control, es lo que no cesan de repetir las autoridades monetarias y los grandes banqueros. As fue entre 1974 y 1978, pero al final del perodo la incertidumbre se extiende porque los supuestos controles muestran cada vez ms su ineficacia y porque el contexto de turbulencia econmica de la burbuja tiende a agravarse. El paso a la tercera etapa es veloz y entonces comienza la mana especulativa que integra a vastos sectores sociales, ya no son solo los grandes inversores los que participan de la euforia sino tambin una inmensa multitud de pequeos y medianos especuladores... en cierto momento, a causa de factores "inesperados" (econmicos, polticos u otros) cunde el pnico y el precio sube alocadamente, fuera de todo control (fue lo que sucedi a principios de 1980). Hasta la ltima crisis, de hace algo ms de tres dcadas, despus del delirio el precio bajaba para llegar a niveles razonables coincidentes con la restauracin de la gobernabilidad financiera: Hasta ahora ocurri as... seguir ocurriendo lo mismo en el futuro?

Ciclos

Otros evaluadores intentan pronosticar la evolucin del precio analizando movimientos cclicos de larga duracin de ciertas variables decisivas, por ejemplo el cociente entre el ndice burstil Dow Jones y el precio del oro.

La trayectoria de esa relacin describe a lo largo del siglo XX dos ciclos completos y casi la mitad de otro actualmente en curso (ver el grfico "Dow Jones vs precio del oro"). Cuando la curva asciende es porque los inversores prefieren volcar sus esfuerzos hacia la bolsa dejando a un costado al oro, es lo que ocurri desde el fin de la primera guerra mundial hasta la crisis de 1929 y tambin en los aos 1950 y la mayor parte de los 1960. Fueron pocas de prosperidad industrial que generaban ilusiones de expansin productiva indefinida volcando a una enorme masa de especuladores hacia la compra de acciones de empresas consideradas negocios seguros y generosos. Pero las fiestas llegaban a su fin y las cotizaciones se estancaban o caan. Entonces el cociente Dow Jones/oro empezaba a reducirse expresando las preferencias crecientes de los inversores por el oro cuyo precio suba, es lo que pas a fines de los aos 1960 y durante toda la dcada de los 1970 hasta llegar al delirio especulativo de 1980, un comportamiento similar se produjo a partir de la crisis de 1929... actualmente nos encontraramos en el inicio de una poca de ascenso del oro y de estancamiento de los negocios de bolsa evidente desde comienzos de esta dcada.

Observando el grfico es posible constatar que los puntos de mximo auge burstil fueron cada vez ms altos mientras que los de mnimo en la relacin dow-oro (es decir de mximo auge del oro) fueron cada vez ms bajos. Lo que significa que nos encontramos ante una trayectoria histrica de desequilibrios financieros crecientes que extrapolada nos permitira suponer muy elevados precios futuros del oro. La segunda constatacin es que el primer perodo transcurrido entre el mximo (1929) y el mnimo (1933) es de 14 aos, similar al segundo (de 1966 a 1980), la repeticin del fenmeno en el presente significara que la corriente favorable al oro, iniciada segn el grfico en torno de 1999, debera prolongarse por lo menos durante toda la dcada actual.

Hacia la tercera burbuja global

Sin embargo la realidad financiera presente contiene elementos decisivos sin paralelos en la historia moderna, lo que adems de hacerla sorprendente resta fuerza a los modelos que intentan descubrir el futuro extrapolando fenmenos del pasado. Una componente fundamental de la coyuntura actual es la financierizacin apabullante de la economa mundial atravesada por deudas colosales como la de los Estados Unidos (sumando las pblicas y las privadas se llega a los 43 millones de millones de dlares), masas de capitales virtuales como las representadas por los negocios con "derivados" (cuya dimensin, en crecimiento explosivo, equivale a varias veces el producto bruto mundial), la burbuja inmobiliaria global, los fondos circulando en las bolsas, la marea de dlares creciendo al ritmo de los dficits, de la poltica monetaria expansiva de la superpotencia, a la que se agregan euros, yens, etc. Ese enorme volumen de capitales desborda desde hace tiempo los espacios productivos de absorcin de inversiones y en consecuencia ha engendrado una sucesin de burbujas especulativas, bastara con que una porcin menor, pero significativa, de esa masa se vuelque hacia el oro para que su precio ascienda hasta alturas difciles de imaginar.

Los ltimos aos de la dcada de los 1990 presenciaron la expansin de una gran burbuja global basada en la especulacin burstil que acompa al final de la era Clinton. Eran los tiempos del optimismo neoliberal alentado por mitos ahora un poco olvidados como el del "fin de la historia" (quien recuerda hoy a Francis Fukuyama?), el de las "nuevas tecnologas" que prometan eternizar un circulo virtuoso mundial de prosperidad o el del afianzamiento de un "nuevo orden planetario" armonioso fundado en la economa de mercado cuyo complemento sera la consolidacin de estados pequeos, eficaces y pacficos.

En el comienzo del tercer milenio constatamos la veloz extincin de esas ilusiones pero tambin su reemplazo por otras como la de la omnipotencia militar norteamericana que instaurara un Imperio mundial blindado en guerra permanente contra "el terrorismo" (tan inasible como omnipresente). La nueva fantasa se fue resquebrajando al ritmo del empantanamiento de las tropas de ocupacin en Irak (y de la irakizacin gradual de Afganistn). Al mismo tiempo se ha ido haciendo insostenible la nueva prosperidad norteamericana empujada por la baja de las tasas de inters, la pltora monetaria, los dficits fiscales, comerciales y del balance de pagos, el crecimiento de las deudas pblicas y privadas... y (sobre todo) la expansin de una segunda burbuja especulativa en sustitucin de la primera, desinflada por la administracin Bush. Que no dud ni un instante en enterrar el delirio burstil para rpidamente poner en su lugar a otro globo mucho mayor que el anterior: la burbuja inmobiliaria, base del crecimiento de la demanda interna en los Estados Unidos y en consecuencia del mantenimiento de un buen ritmo de crecimiento de la economa mundial. Gracias a sus exportaciones hacia los Estados Unidos, China sigue creciendo a tasas rcord arrastrando a Asia del Este. Y tanto Europa occidental como Japn absorben los beneficios directos e indirectos de la expansin consumista estadounidense. Pero todos saban que esta segunda prosperidad era tan o ms frgil que la anterior (los desequilibrios de la economa norteamericana no podan crecer indefinidamente). Ahora la burbuja inmobiliaria empieza a dar las primeras seales de desinfle mientras los expertos aconsejan invertir en petrleo y oro. Una tercera burbuja est en marcha.

      1. Similitudes y diferencias
  1. Es cierto que el auge del oro en los aos 1970 recibi el impulso decisivo de la crisis petrolera (1973-1974). Tanto entonces como ahora la suba del oro fue acompaada por el crecimiento rpido del precio del petrleo, pero existe una diferencia fundamental entre ambos casos: en los aos 1970 el planeta estaba muy lejos del mximo de la produccin petrolera (el
  2. "Peak Oil"), ahora lo tenemos encima. En aquella poca irrumpi el dato del petrleo caro pero con un horizonte a mediano-largo plazo de incremento de la extraccin, de ahorros de energa relativamente sencillos, matizado con ilusiones (que luego se demostraron excesivas) de reemplazo de las fuentes tradicionales gracias a las energas solar, atmica, etc. Pasada esa dcada el precio del petrleo fue domesticado, las economas centrales alcanzaron ritmos de crecimiento relativamente buenos y la burbuja del oro se desinfl.
  3. Por el contrario ahora el horizonte energtico para las prximas dcadas es de penuria creciente, lo que empieza a imponer redimensionamientos (a la baja) y reformas radicales en las estructuras industriales de los pases de alto desarrollo. Lo que ser agravado por el estancamiento o reduccin durante mucho tiempo de grandes mercados productivos como resultado del enfriamiento del consumo inducido por el encarecimiento del petrleo. Ello significa que el potencial a mediano-largo plazo de absorcin industrial o agrcola de las disponibilidades financieras excedentes es relativamente mucho menor que el existente en los aos 1970 y 1980. Dicho de otra manera, no se visualizan futuros espacios de negocios capaces de contener o absorber las burbujas financieras, en primer lugar la del oro.
  4. Otra diferencia notable con los aos 1970 es que en esa oportunidad la crisis haba sido precedida por un prolongado perodo de crecimiento a tasas sin precedentes, de "milagros" econmicos, de prosperidades generadoras de patrimonios, defensas estructurales, que permitieron resistir exitosamente el retroceso. Los pases ricos tenan muy pocos desocupados y trabajadores precarios, sus sistemas sociales integraban a la casi totalidad de las poblaciones.
  5. Por el contrario la actual burbuja del oro aparece luego de cerca de tres dcadas de desaceleracin tendencial de la economa global (ver el grfico:
  6. "1970-1999, desaceleracin de la economa global") cargada de millones de desocupados y trabajadores precarios crnicos en los pases ricos, con estructuras sociales deterioradas por la marginalidad y sistemas econmicos financierizados al extremo.

Un tercer aspecto no menos grave es que durante la burbuja del oro de los aos 1970 el sistema monetario aunque desordenado contaba en su retaguardia con grandes potencias capaces de imponer sus decisiones al mundo financiero. Los Estados Unidos, Europa Occidental y Japn pudieron desarrollar polticas que terminaron por recomponer la economa mundial. Aunque obtuvieron una victoria prrica a largo plazo porque consiguieron estabilidad y crecimiento pero alentando una avalancha financiera que termin un cuarto de siglo despus en un pantano de burbujas especulativas. Pero en ese momento pudieron salir del atolladero.

Ahora la nica superpotencia, los Estados Unidos, est acosada por las deudas y los dficits y hundida en una aventura militar. Su poder declina pero no aparecen a la vista potencias capaces de remplazarla, la trama mundial de intereses, llamada globalizacin, encadena a la averiada nave norteamericana a los supuestos pretendientes al trono. La previsible decadencia del dlar afecta estratgicamente al euro y al yen porque las economas que los respaldan se encuentran profundamente interrelacionadas con la estadounidense. Tampoco estn en mejor posicin los pases emergentes de la periferia (Brasil, Rusia, India y China), todos ellos fuertemente dependientes de los mercados occidentales.

Es por ello que un creciente nmero de inversores empiezan a orientar sus miradas hacia un refugio que a lo largo de muchos siglos ha demostrado su solidez: el oro. Sus orgenes como reserva de valor son muy antiguos, los historiadores sealan que en el siglo VI antes de la era cristiana los reyes de Persia ya hacan circular monedas de oro. Luego tuvo pocas de esplendor y de decadencia, por ejemplo despus de la cada del imperio romano, pero con la irrupcin y victoria del mundo moderno, a partir de los siglos XV y XVI, su reinado se instal nuevamente y hacia el 1900, un patrn-oro universal gobernaba al mundo econmico.

Ms adelante, sobre todo despus de los acuerdos de Bretton Woods (1944) el keynesianismo dominante pas a considerarlo una rmora (brbara) del pasado destinada a desparecer, segn la clebre expresin de Keynes. Finalmente al llegar a la era de la globalizacin neoliberal (y su culto por el dinero virtual) su muerte pareca definitivamente asegurada. Ironas de la historia, en medio de sus viejos enterradores del lejano siglo XX acosados por los achaques, el oro renace como en sus mejores tiempos y promete nuevas proezas.


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(1) Keith W Rabin and Scott B MacDonald, " Waiting for the sky to fall: Asia and gold at $500", Asia Times, Nov 24, 2005.

(2) Dana Samuelson, "Gold at $1700 an ounce? You Better Believe it!", American Gold Exchange. (3) oroyfinanzas.com, "El oro: entre el mercado secular y la mana secular", noviembre 2005.

(4) Adam Hamilton, "Gold Bull Stage Two 2", 18 November 2005, Gold Eagle...

(5) J. Taylor's Gold and Technology Stocks, "Is a New World Order Evolving? . A Shift From Dollars to Euros & Gold Will Impact You (http://www.howestreet.com/articles/index.php?article_id=2096).

( 6) Mary Anne and Pamela Aden, "Back to the 1970s", January 19, 2005, American Gold Exchange...

(7) Adam Hamilton, "Gold Bulls Three Stages", Zeal, September 3, 2004, (http://www.zealllc.com/2004/au3stage.htm)

(8) ibid.



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