Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Israel embiste al Lbano
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-07-2006

Crisis Israel-Lbano
La leccin de Hizbul

Alberto Cruz
Rebelin


Europa se suele sorprender a menudo cuando estallan ciertas crisis que no estn dentro de lo polticamente correcto. Si Israel viola el derecho internacional reiteradamente con, entre otras cosas, el castigo colectivo a la poblacin de Gaza (pongamos por caso el artculo 33 de la IV Convencin de Ginebra, que establece que el poder ocupante no puede utilizar los castigos colectivos contra la poblacin civil) nos limitaremos a llamadas a la calma, a la cordura y sandeces similares. Alguien se acuerda de la resolucin del Tribunal de Justicia de La Haya contra el muro del apartheid levantado por Israel? Algn gobierno ha reclamado a Israel su derribo, tal y como proclamaba la citada resolucin? No. Ahora bien, si los combatientes palestinos capturan en una operacin militar a un soldado israel se producir un rasgado general de vestiduras exigiendo su liberacin sin condiciones aunque durante aos estn languideciendo en las crceles israeles miles de palestinos y otros ciudadanos rabes sin que los bienpensantes europeos hayan movido un dedo por ellos.

Gaza partida, bombardeada, destruida en sus principales infraestructuras. Silencio. Ministros y diputados elegidos democrticamente por el pueblo palestino encarcelados por Israel. Silencio. Familias destrozadas bajo las bombas de los asesinatos selectivos infame lenguaje utilizado por los medios de comunicacin siguiendo la estela marcada por Javier Solana, hoy responsable de la poltica exterior de la UE, cuando en su poca de secretario general de la OTAN acu otra expresin de infame recuerdo, daos colaterales, para referirse a los bombardeos de puentes, trenes y casas en la guerra contra Yugoslavia de 1999- en imgenes servidas por los informativos a la hora de comer como parte del paisaje sin una pacata resolucin de la ONU, tan presta a sancionar a Irn, a Corea del Norte o a quien sea menos a Israel.

Pero no es una crtica slo a Europa o a occidente en general. Los miserables regmenes rabes esconden la cabeza cada vez que se produce un ataque de los reseados y, a lo sumo, firmarn una declaracin con la condena ms firme y ms dura posible. Pura retrica que no pasar de ah. Ya se ha reclamado una reunin de urgencia de la Liga rabe para discutir el tema. Ni hablar de retirada de embajadores (Egipto, Jordania, Mauritania tienen relaciones diplomticas plenas con Israel), de encargados de negocios (como es el caso de Marruecos o Qatar) o del envo urgente del prometido dinero con el que ayudar a las maltrechas arcas palestinas ante la asfixia econmica impuesta por Israel y el chantaje europeo tras el triunfo, democrtico, de Hams.

El sufrimiento palestino no cuenta, est dentro del guin. Y en eso lleg Hizbul. La organizacin que lider, no en exclusiva, pero s con una hegemona incuestionable la lucha de liberacin nacional libanesa contra la ocupacin israel ha realizado una accin audaz y de consecuencias imprevisibles: la captura de dos soldados israeles y la muerte de otros varios en el sur libans. Una accin reivindicada para poner encima de la mesa el tema de los presos, palestinos y de otras nacionalidades, en crceles israeles.

Los precedentes

No es la primera vez que Hizbul realiza una operacin de este tipo para lograr la liberacin de prisioneros. A primeros del ao 2004, en el mes de febrero, tras unas largas y laboriosas negociaciones entre Hizbul e Israel, en las que actu como mediador y garante Alemania, el movimiento poltico-militar logr la excarcelacin de 400 presos rabes a cambio de la entrega de un ex coronel del ejrcito israel y de los cadveres de tres soldados israeles muertos en un ataque contra el territorio ocupado de las granjas de la Shebaa (territorio libans cercano a la frontera con Siria). Entre los presos haba palestinos, libaneses y de otras nacionalidades. Adems, en el acuerdo se incluy la entrega de restos de guerrilleros palestinos y libaneses, muertos durante los ms de veinte aos de ocupacin israel del sur de Lbano. Esos guerrilleros pertenecan a organizaciones laicas como el Partido Comunista Libans, Frente Popular para la Liberacin de Palestina o Al Fatah, entre otras.

Tampoco es la primera vez este ao que se producen combates entre Hizbul y los ocupantes israeles. El pasado 28 de mayo un soldado de Hizbul y otro israel murieron en un enfrentamiento producido en las granjas de la Shebaa, concretamente en la localidad de Yacub, a unos cinco kilmetros de las fronteras con Siria. Tambin hubo un lanzamiento de los famosos misiles Katyusha contra el cuartel general del Ejrcito israel en la Alta Galilea, situado en la localidad de Sabed, en el interior de las fronteras reconocidas al estado de Israel, aunque no est claro si el responsable de su lanzamiento fue Hizbul o la Yijad Islmica, que actuaba en represalia de uno de sus dirigentes muerto en atentado unos das antes.

Ms all de las diferencias que se puedan tener con Hizbul, hay que ver a esta organizacin como un movimiento poltico-militar legtimo y cuya lucha se constituye en un ejemplo a seguir. Hizbul, por utilizar una frase de Lenin, est agudizando las contradicciones occidentales y rabes muy hbilmente. Uno se puede imaginar las imgenes de jbilo en los barrios shies de Beirut, los ms depauperados y, a buen seguro, en Gaza y otros lugares. Y la desesperacin de quienes, como el presidente de la Autoridad Palestina siempre sumiso a los mandados occidentales- o el dirigente libans druso, Walid Jumblat, partidario no slo del desarme de Hizbul sino de la invasin de Siria por los Estados Unidos, se enfrentan ahora a una situacin en la que ya no tienen margen de maniobra alguno. Uno se puede imaginar cmo los telfonos estn echando humo mientras el Consejo de Seguridad de la ONU, y su secretario general al frente, buscan cmo salir del atolladero y sacar la cara, otra vez, a Israel. Pero esta vez la partida tiene otras cartas.

Desde octubre de 2004 el Consejo de Seguridad ha aprobado cuatro resoluciones en las que, junto a la retirada Siria de Lbano y el desarme de las milicias palestinas que protegen los campamentos de refugiados, se exige la entrega de las armas de Hizbul, algo a lo que se niega esta organizacin mientras se mantengan las tropas israeles en las granjas de la Shebaa (1). Consciente la ONU de que no es posible el desarme de Hizbul por la fuerza, haba reclamado su integracin en el ejrcito libans (2) y esta posibilidad haba sido discutida el 8 de junio durante la ltima reunin que los partidos libaneses han mantenido para llegar a un acuerdo de gobernabilidad del pas y el fin de la presidencia de Emil Lahoud, considerado pro-sirio y que pblicamente ha dicho que Hizbul ejerce una resistencia legtima mientras haya una parte del pas ocupado por Israel. Lo mismo ha reconocido, pblicamente, el primer ministro Fouad Siniora, considerado anti-sirio. Aqu se haba llegado a un acuerdo de honor para tratar con respeto a Hizbul y considerarlo como una fuerza importante dentro de la poltica libanesa. En esa reunin hubo opiniones favorables a que, una vez Hizbul se integrase en el ejrcito libans, el sur del pas contase con la presencia de fuerzas internacionales para defender la frontera con Israel.

Sin embargo, en el ltimo mes se han producido dos hechos que ha pasado desapercibidos en occidente y que han espoleado la situacin actual: por una parte, el supuesto envo de cohetes de medio alcance desde Irn para reforzar la situacin militar de Hizbul (3); por otra, el descubrimiento de una clula del espionaje israel en Lbano, responsable del asesinato de dos altos dirigentes de Hizbul y de otros dos responsables polticos palestinos, uno de la Yihad Islmica y otro del Frente Popular de Liberacin de Palestina-Comando General (4).

Quienes mantienen la primera tesis creen que ese envo de cohetes sera una parte de la disuasin iran frente a un posible ataque de Israel por el conflicto nuclear. Pero olvidan que Hizbul, aunque shi, es una organizacin libanesa y que no se arriesgara a perder el apoyo con que cuenta dentro del pas, no slo entre los shies, por una cuestin que no es estrictamente libanesa aunque se atacase a Israel. No obstante, en los ltimos meses, y sobre todo a raz de la resolucin 1559 y la denominada revolucin roja movilizaciones de sectores antisirios-, se viene produciendo un enfrentamiento, larvado an, entre sunes y shies que ha llevado a estos ltimos a reforzar sus posiciones no slo en Beirut, sino en otras ciudades en las que son fuertes como Sidn. En Lbano no hay un enfrentamiento sectario al estilo iraqu, pero el radicalismo sun est en auge en zonas como Trpoli y Akkar, donde parece que Al Qaeda se est haciendo fuerte.

En cuanto a la segunda, el descubrimiento de la red del Mossad, en la que se integraban libaneses y palestinos, puso contra las cuerdas a los partidos anti-sirios que, desde entonces (la detencin de los espas se produjo dos das despus de la reunin interpartidaria del 8 de junio), no han vuelto a insistir en el desarme de Hizbol.

Es evidente que la situacin ahora da un vuelco considerable. Israel ha vuelto a invadir Lbano y la comunidad internacional no sabe an cmo reaccionar. Mientras tanto, Hizbul se va a ganar un nuevo reconocimiento, tanto de sunes como shies, al ser la nica organizacin rabe que vuelve a poner contra las cuerdas al estado hebreo. Y pone de manifiesto que mientras una organizacin mantenga intacta su voluntad de lucha contra la ocupacin y expansionismo de Israel, ningn plan imperialista de reordenamiento estratgico de la zona tendr xito.

--------------------

(1) Alberto Cruz, EEUU busca en Lbano recomponer su estrategia para Oriente Medio, Rebelin, 10 de abril de 2006.

(2) Alberto Cruz, La ONU, otra vez, al servicio de EEUU e Israel, Rebelin, 23 de mayo de 2006.

(3) Haaretz, 29 de mayo de 2006.

(4) Al Bawaba, 10 de junio de 2006.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter