Portada :: Opinin :: CTEDRA CHE GUEVARA-AMAUTA
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-07-2006

El humanismo revolucionario del Che

Xos Lois Garca
Rebelin


No es difcil entrar en una buena parte de los componentes humanistas de Ernesto Che Guevara, desde una ptica revolucionaria que l aplic en su vida como militante marxista. Se tiene hablado y escrito mucho sobre el humanismo del Che, partiendo de ciertas fases de su vida revolucionaria en Cuba. Con cierta brevedad quisiera retomar dos puntos vitales en la vida del Che. Uno, el de su niez y el otro el de su juventud. Para comprender mejor como se ha gestado o generado su humanismo debemos concurrir a lo que nos revela Pierre Kalfon, en su libro: Ernesto Guevara, una leyenda de nuestro siglo. Con el fin de ordenar bien la orientacin inicial del humanismo del Che permtanme leer el siguiente texto de Kalfon, que dice: La guerra civil espaola (1936-1939) afect an ms a los Guevara y su progenie. En primer lugar porque el cuado de Celia, el poeta comunista y algo dandy Cayetano Crdova Iturburu, particip en ella valerosamente ms de un ao, como enviado especial de Crtica, el nico diario antifranquista de Buenos Aires; todos los dems eran partidarios de Franco. Luego porque su mujer, Carmen de la Serna, comunista como l, decidi, justificndose en la tos ferina de uno de sus hijos, ir con sus dos retoos a reunirse en Alta Gracia con su hermana menor Celia. Finalmente, porque numerosos hijos de republicanos espaoles, exiliados en Crdoba y en su regin, sern algunos de los mejores amigos de infancia y adolescencia del joven Ernesto.

Este texto nos revela que el Che, de nio, vive en el seno de una familia que tiene una coyuntura ideolgica de izquierdas que debate y discute varios temas, sobre todo, aquellos de tipo existencial que son los que ms impactan a un nio y, al mismo tiempo, se codificaron en su memoria. Sabemos que los Guevara, en su afiliacin de izquierdas, dieron cobijo en su casa a numerosos exiliados espaoles que, sin duda, hablaron de las turbulencias que una guerra civil acarrea. All se hablaba de los buenos (los vencidos, el pueblo) y de los malos (los vencedores fascistas). En esta particular situacin el Che fue digiriendo ese dualismo del bueno y del malo; del vencedor y del vencido. Y, necesariamente, su mente estaba con los vencidos para que algn da fueran vencedores. Y cuando escoge su carrera de mdico, lo hace en su subconsciente pensando en ayudar al ser humano. He aqu su humanismo inicial.

El segundo punto del humanismo del Che, el de su juventud, uno de los ms slidos, es cuando realiza el famoso viaje por todo el Continente americano, 1952. Son fascinantes los apuntes o crnicas de viaje que el Che nos ha dejado en sus escritos. Ms all de las peripecias del viaje est el encuentro con los pobres, con la miseria, en definitiva: con el vencido. El Che va acumulando la experiencia de la derrota de Amrica. En sus apuntes habla de las causas del subdesarrollo y de la explotacin del hombre por el hombre y de los estados sumisos al imperialismo. Sobre este viaje, el Che habl en La Habana el 19 de agosto de 1960, enfatizando lo siguiente: Y por las condiciones en que viaj, primero como estudiante y despus como mdico, empec a entrar en estrecho contacto con la miseria, con el hambre, con las enfermedades, con la incapacidad de curar a un hijo por falta de medios, con el embrutecimiento que provocan el hambre y el castigo continuo. (...) Y empec a ver que haba cosas que, en aquel momento, me parecieron casi tan importantes como ser un investigador famoso o como hacer algn aporte substancial a la ciencia mdica: y era ayudar a esa gente. Aqu vemos que el humanismo en el adolescente Guevara, adems de tener cuerpo tambin tiene alma. El in situ de conectar ocularmente y auditivamente, nace en l un humanismo que ser un referente sin limitaciones. Toda esa situacin sangrante le lleva a estar ya no del lado de los hambrientos y de los leprosos sino estar con ellos y luchar por ellos. Y este humanismo le lleva a una profunda reflexin de cambiar las reglas de juego; de cambiar el mundo y a tomar una drstica y peligrosa decisin: luchar con todas las armas a su alcance para derrotar a las clases dominantes y liberar a las clases dominadas, devolvindoles la dignidad que les ha sido arrebatada. Sobre estos trminos, el Che era as de transparente: Es decir, para conquistar algo tenemos que quitrselo a alguien, y es bueno hablar claro y no esconderse detrs de conceptos que puedan mal interpretarse. Con esta decisin estamos ante una de las fases ms decisivas y determinantes del humanismo revolucionario del Che, que ya en la prctica de la Revolucin cubana, ese humanismo lo aplic y lo dimension.

Hay un prrafo en su libro: La Guerra de Guerrillas que puede que a todos nos impresione, al manifestar: Un herido debe ser sagrado, currsele lo mejor posible. Da la sensacin que este nuevo humanismo nos lleva a aquel otro humanismo: Si te dan en una mejilla vuelve la otra. No, el nuevo humanismo que practica el Che es este: Si te golpean golpea t ms. El ejemplo de la mejilla, tan mistificado como dormidera del oprimido pertenece ya a un humanismo que ms que trasnochado ya no nos sirve ni como metfora. El nuevo humanismo revolucionario que el Che a esgrimido fija una reveladora metodologa en la cual se esclarece ese dualismo en lucha perpetua y cruel entre el opresor y el oprimido. El Che supo ejemplarizar el mtodo, la estrategia y, sobre todo, los valores del oprimido para erigirlo como el hombre nuevo; como el hombre rupturista con el viejo sistema de opresin. La superacin de las contradicciones en la lucha de clases las abord de una forma integral y pragmtica. El indicativo, en este apartado, era luchar por la conquista de nuevas relaciones de conducta, desechando lo viejo y lo parasitario, con el fin de perfeccionar un ser humano integral. Y cuando hablamos del ser humano integral estamos pensando en aquellas palabras suyas, tan resolutivas, sobre el papel de la mujer en los frentes guerrilleros. De la mujer que era tratada como desecho en el mundo capitalista y en el campo religioso. Para ser mujer beligerante, activa y duea de si misma e integrada en el nuevo modelo revolucionario en pi de igualdad con el hombre, haba que integrarla con los mismos derechos y con los mismos deberes alejada de frustrantes marginaciones. De aqu surge el ser humano integral y libre de preconceptos y de tabes.

Pero el hombre integral no nace, se le hace. Pero el Che conoca muy bien el proceso histrico de los conflictos sociales, sus evoluciones y, sobre todo, la trascendencia de cambiar la historia por medio de procesos revolucionarios. Marx deca: El mundo no hay que interpretarlo sino cambiarlo. El humanismo del Che tiene aqu su mayor incidencia, el marxismo como ideologa de cambio; como motor capaz de determinar el presente y el futuro de los pueblos oprimidos. El humanismo del Che es revolucionario por que es cientfico, y capaz de contrastar, verificar y determinar los procesos sociales y econmicos en que se encuentra una sociedad determinada en que se le debe buscar sus verdades y sus contradicciones.

La verdad es siempre revolucionaria, deca Gramsci. Y el Che comentaba: Hay verdades tan evidentes, tan incorporadas al conocimiento de los pueblos que ya es intil discutirlas. Se debe ser marxista con la misma naturalidad con que se es newtoniano en fsica, o pasteuriano en biologa, considerando que si nuevos hechos determinan nuevos conceptos, no se quitar nunca su parte de verdad a aquellos otros que hayan pasado. (...) Es por ello que reconocemos las verdades esenciales del marxismo como incorporadas al acervo cultural y cientfico de los pueblos y lo tomamos con la naturalidad que nos da algo que ya no necesita discusin.

Dicho esto, el humanismo revolucionario del Che bebe de una de las fuentes cientficas e ideolgicas de Marx que no tienen parangn en la sociedad capitalista, donde la opresin del hombre por el hombre se manifiesta de muy diversos niveles y actitudes. La ideologa marxista, cientficamente, est enmarcada en un mundo de relaciones nuevas e insurgentes contra el sistema capitalista, a las cuales se han incorporado los oprimidos. Es en este parmetro, donde el Che es pragmtico en su humanismo revolucionario, al sealar: Nosotros, revolucionarios prcticos, iniciando nuestra lucha simplemente cumplamos leyes previstas por Marx el cientfico, y por ese camino de rebelda, al luchar contra la vieja estructura del poder, al apoyarnos en el pueblo para destruir esa estructura y, al tener como base de nuestra lucha la felicidad de ese pueblo.

As qu las fuentes originarias del humanismo revolucionario del Che estaban sustanciadas en la teora y en la praxis marxista? Evidentemente que si, porque las leyes cientficas que Marx verific sobre las contradicciones de clase y la lucha de clases ha abierto una gran brecha a favor de la clase proletaria. Pero el humanismo revolucionario del Che converge con otras experiencias humanistas y revolucionarias que se dieron en el contexto de la lucha de liberacin social de los pueblos latinoamericanos. El Che Guevara era un lcido pensador e intelectual que comprendi e interpret su contemporaneidad a la luz de las relaciones sociales que se dieron en cada contexto socio-poltico, ya no slo americano sino del mundo. Y cuando decimos que bebi de Marx debemos ampliar el horizonte para manifestar que otra de sus fuentes de pensamiento fue el humanismo de Mart. En el homenaje del 28 de enero de 1960, al Apstol de las libertades de Cuba, el Che, dijo: ... Mart haba nacido, haba sufrido y haba muerto en aras del ideal que hoy estamos realizando. Mas an, Mart fue el mentor directo de nuestra Revolucin, el hombre de cuya palabra haba que recurrir siempre para dar la interpretacin justa de los fenmenos histricos que estamos viviendo.

La universalidad del humanismo revolucionario del Che tambin tiene su fuente inspiradora en los ecos patriticos y revolucionarios de Mart. Digamos que la Revolucin cubana se inspiro en el pensamiento revolucionario martiano. Pienso que el mayor intrprete del pensamiento de Mart es Fidel. Si leemos los discursos del Comandante en Jefe, la presencia de Mart es continua e irreprochable, por lo cual la Revolucin que el pueblo cubano realiz estaba inspirada, por sus dirigentes, en el ideario de Mart. La devocin prctica que el Che sinti por Jos Mart, no slo se manifiesta en sus escritos sino que estos revelan el humanismo martiano que se unifica con el del Che. Tambin las grandes corrientes de pensamiento revolucionario latinoamericanista como el de Bolvar, Roca, Ponce, Maritegui etc., convergen en el pensamiento revolucionario del Che. Dado que l ha buscado en el contexto espacial los referentes tericos y prcticos. As no es raro que encontremos en la dialctica guevarista significativas referencias de ese humanismo anterior. Desde luego, son buenas las referencias, el rescate de la tradicin revolucionaria en todos sus espacios y en todas sus connotaciones. En este aspecto, el Che supo evocar su reencuentro con la praxis de Jos Mart, de Emiliano Zapata, de Augusto Sandino y de Farabundo Mart y de tantos otros que germinaron con su sangre contundencias revolucionarias que el Che supo ejemplarizar. Y desde esta ptica de referencias, el Che fue un interlocutor y un gran pedestal de ese puente de enlace entre estos pensadores y luchadores latinoamericanos que los interpret y los hizo suyos desde el historicismo y humanismo marxista.

Uno de los grandes estudiosos del humanismo revolucionario del Che Guevara, como es Michael Lowy, sintetizo su enorme personalidad y sus inacabados proyectos: El Che no slo fue un heroico combatiente, sino que adems un pensador revolucionario, un precursor de un proyecto poltico y tico por el cual luch y muri. La filosofa que le da coercin, color y calor a su empuje ideolgico es un profundo y original humanismo revolucionario. Para el Che, el verdadero comunista, el verdadero revolucionario es aquel quien considera los problemas de la humanidad su propio problema personal; aquel que siente profundamente cada vez que un hombre muere en cualquier parte del mundo; y se llena de una gran felicidad cada vez que aparece la bandera de la libertad en cualquier parte del mundo. Su internacionalismo, adems de ser un modo de vida, una creencia secular, un imperativo categrico, y un bide espiritual fue la ms original, pura, combativa y concreta expresin de este humanismo revolucionario.

El rigor tico y el valor filosfico del pensamiento del Che es el vrtice de unin de su humanismo y de su prctica revolucionaria. Pese a los que quieren obstruir el camino andado por el guerrillero heroico, no deja de ser un todo en las relaciones teora y prctica de su conducta comunista. Lo comn y lo humano son trminos que en el discurso dialctico del Che, esclarecen la lucha por la dignidad humana. Al Che le gustaba citar esta frase clebre de Jos Mart: A un hombre verdadero le debe doler cuando otro es golpeado en la cara. La gran pregunta que aqu nos hace el Che, es el otro. Nuestro semejante. Qu podemos hacer por el otro en sus precariedades, cuando es ofendido y robada su plus vala y alterada su dignidad? Muchas veces es ms necesario reponerle al asalariado ms dignidad que pan. Esto lo deca Marx, y tambin lo enfatiz el Che. En este controvertido parntesis de la nica pretensin de los pobres y humillados es llenar el estmago ms que llenar el cerebro con una ideologa que lo libere. Por eso que la gran leccin que nos ha dejado el Che es el camino humanista y revolucionario como alternativa de su dignificacin, como l seal: No queda otra alternativa; la revolucin socialista o una caricatura de revolucin.

En los tiempos que corren, con la globalizacin en auge y el monopolio del neoliberalismo que tiene como nico o posible discurso ideolgico de la alienacin trata, con perversas intenciones de integrarnos, al sistema capitalista por medio de constantes amenazas contra la integridad de los pueblos que quieren ser libres. Frente a esto est el legado revolucionario del Che y de tantos otros que en Cuba, en Latinoamrica y en todo el mundo supieron y saben alzar su voz y su enrgica accin contra el avance imperialista.

La expresin ms directa del humanismo revolucionario del Che se concreta en el desarrollo de la lucha de liberacin del hombre como individuo y en su trascendencia como miembro de un amplio colectivo de explotados. Este valor de la trascendencia revolucionaria esta muy expresada en Marx, en Lenin y en Fidel Castro. Y es la base del humanismo revolucionario.

En el escenario ms cruel y neoliberal del mundo actual, surge la pregunta suspicaz y mal intencionada No estn las ideas del Che Guevara pasadas de moda? Y el que ha captado bien su dialctica humanista, su conducta revolucionaria y su enorme aportacin a la transformacin histrica de la humanidad, que todava no ha culminado su liberacin, dar una respuesta contundente basada en la opresin capitalista y en la liberacin socialista. El socialismo y el comunismo son an proyectos inacabados por existir todava las contradicciones de la explotacin del ser humano; la explotacin de una nacin por otra. Mientras que el ser humano siga en sus mnimos de conciencia, el humanismo revolucionario ser siempre una realidad aplicable y exigible para su liberacin. Mientras que a los pueblos se les niegue su dignidad y justicia social la rebelda y la insumisin tiene que florecer en muchos pueblos como en Chiapas, en Colombia y en tantos otros lugares del mundo. En todos ellos, sin duda, estar floreciendo el fruto y el humanismo revolucionario que el Che ha sembrado con su palabra y con su ejemplo.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter