La Comisión de la Verdad para los Derechos económicos, sociales y culturales en los EEUU presenta su informe. Documento íntegro
Más de 31 millones de estadounidenses se encuentran bajo el nivel de pobreza y 45 millones no tienen acceso a la salud
Cleveland, Ohio, EEUU,
julio 15 y 16 de 2006.
“El dolor no reconoce fronteras, pero tampoco la
esperanza;
la muerte no reconoce fronteras, pero tampoco la
vida;
el odio no reconoce fronteras, pero tampoco el
amor;
la injusticia no reconoce fronteras, pero tampoco la
lucha contra ella;
la soledad no reconoce fronteras, pero tampoco la
solidaridad;
la tristeza no reconoce fronteras, pero tampoco la
alegría de los sueños y la felicidad.
Esperanza, vida, amor, lucha, solidaridad y
alegría:
más allá de las fronteras, los idiomas, las religiones,
las razas, los géneros, los
países,
las edades, los
colores y los sabores humanos...
es todo lo que tenemos para compartirle al
mundo
el sueño del mundo que vendrá.”
COMISION DE LA VERDAD
PARA LOS DERECHOS ECONOMICOS, SOCIALES Y CULTURALES EN LOS
EEUU
1) Durante los
días
15 y 16 de julio del 2006, a iniciativa de la red PPEHRC, que aglutina a
alrededor de cien organizaciones de base y sociales lideradas por los más pobres
de los Estados Unidos, se ha organizado y realizado en la ciudad de Cleveland,
Ohio, una Comisión de la Verdad para
visibilizar la situación de los derechos económicos, sociales y culturales en
los Estados Unidos de Norteamérica.
2)
Esta Comisión de la Verdad, estuvo
integrada por delegados nacionales representantes de una rica diversidad de
organizaciones sociales, sindicales, civiles, de sectores
eclesiásticos,
de juristas y defensores de derechos humanos de los Estados Unidos, entre ellos
Peter Weiss, Reverendo Andrew Clark, Noel Beasley, Reverendo Roger Gries,
Christine Roschaert, Marian Kramer, Jerome Scott, la Hna. Margaret
McKenna, Robert Brown, Natasha Morrison, Reverendo James White, Hermana Dorothy
Pagosa y Reverendo Mylian Wade.
De
igual modo, estuvo integrada por los siguientes delegados internacionales
pertenecientes a instituciones, redes y organizaciones de alto perfil
representativo en el mundo y el hemisferio: Dr. Arjun Sengupta (de India),
Experto Independiente en Pobreza Extrema y Derechos Humanos del Alto Comisionado
para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas; Yves
Cabannes (de Francia), Coordinador del Grupo Consejero de la ONU sobre Desalojos
Forzados; Hani Serag (de Egipto), Coordinador del Secretariado Internacional del
Movimiento Mundial por la Salud de los Pueblos; Nora de Cortiñas, de la
Asociación Madres de Plaza de Mayo, Línea Fundadora, de Argentina; Cesare
Ottolini (de Italia), de Alianza Internacional
de los Habitantes y Campaña Cero Desalojos; Luis Guillermo Pérez (de
Colombia, actualmente asilado en Bélgica), Secretario General de la Federación
Internacional por los Derechos Humanos, FIDH; y Alexis
Ponce (de Ecuador), en representación de la red continental especializada en
derechos humanos, económicos, sociales y culturales, Plataforma Interamericana
de Derechos Humanos, Desarrollo y Democracia (PIDHDD).
3)
La Comisión de la Verdad recibió
documentación y escuchó decenas de testimonios emblemáticos,
denunciados por mujeres y hombres
pobres, blancos y negros, latinos y asiáticos, jóvenes y ancianos, veteranos de
Irak y madres que han perdido sus hijos en esa guerra de ocupación, personas sin
vivienda, víctimas del huracán Katrina, desempleados, migrantes contra quienes
se levantan muros e implantan restricciones mientras se legitima su explotación
laboral y humana en condiciones de neo-esclavitud, personas con algún tipo de
limitación física, madres cuyos hijos
les son arrebatados por el Estado debido a sus condiciones de pobreza,
ciudadanos sin acceso a la salud, entre otros sectores de la sociedad
estadounidense.
4) Esta Comisión de la
Verdad, para organizar su trabajo, tuvo que responderse cuatro preguntas en seis
bloques temáticos
de derechos humanos, incluyendo los derechos a la alimentación, salud,
agua, educación, vivienda, empleo, seguro social, salario justo, pensión
jubilar, entre otros. Las cuatro interrogantes fueron las siguientes:
a.-
Si los testimonios recibidos pueden calificarse como violaciones a los derechos
humanos, económicos, sociales y culturales, perpetradas en los Estados Unidos de
Norteamérica.
b.-
Si es posible identificar a los responsables de dichas violaciones a los
derechos humanos, entre actores gubernamentales, legislativos y judiciales, y
actores del sector privado, especialmente mega-corporaciones y empresas
estadounidenses transnacionales.
c.-
Si dichas violaciones podían ser prevenibles. Y,
d.-
Si la Comisión podría entregar propuestas y resoluciones a los organizadores y
denunciantes.
5)
La Comisión de la Verdad recabó
de los denunciantes las cifras oficiales que señalan la existencia de
más de 31 millones de
ciudadanos estadounidenses bajo el nivel de pobreza, y de alrededor de 45
millones de personas sin acceso a la salud, de un total aproximado de 280
millones de habitantes en su territorio nacional, por lo que se hizo
indispensable preguntarse, ante el reconocido estereotipo que cita lo contrario:
¿Hay ciudadanos pobres y en situación de extrema pobreza en el país
más próspero y rico de
la Tierra? ¿Hay gente viviendo en la miseria en la superpotencia mundial,
panacea del bienestar y del consumo, que hoy lidera un discurso unilateral de guerras preventivas y de sanciones a
otras naciones por sus presuntos desapegos a la democracia y a los derechos
humanos? Es más, cabría preguntarse:
¿Se cometen violaciones a los derechos económicos, sociales y culturales en los
Estados Unidos?
6) La Comisión de la
Verdad llegó a la conclusión general de que sí
se violan los derechos humanos, económicos, sociales y
culturales en los Estados Unidos de Norteamérica;
que se puede identificar al Gobierno federal, a las autoridades legislativas y
judiciales, así como a las mega-empresas privadas, como las responsables de
dichas violaciones; de que tales violaciones a los derechos humanos eran en la
mayoría inmensa de casos, totalmente prevenibles, y que ante el alarmante cuadro
de deterioro observado, era necesario configurar varias propuestas al
auditorio.
7) En medio de la
creciente preocupación de la opinión pública internacional por el claro
menosprecio del Gobierno de los Estados Unidos a respetar las normas de
convivencia internacional pacífica y a la soberanía de las naciones, que
permitió equilibrios -aún de
carácter formal- al mundo de la post-guerra; en medio de la pública y notoria voluntad del Gobierno
de los Estados Unidos de no querer sujetar su actuación, como la
mayoría de naciones así lo
decidiera, a instrumentos que eviten la impunidad de los Crímenes de Guerra y de
Lesa Humanidad, como es el caso de la Corte Penal Internacional; en medio del
surgimiento de denuncias de aberrantes abusos, del uso de la tortura y de
sistemáticas violaciones de
derechos humanos cometidas por el ejército de los EEUU contra cientos de
detenidos de distintas nacionalidades en centros de concentración y
confinamiento de Guantánamo o
Ghirab; en medio de la pública
denuncia del uso clandestino de aeropuertos de Europa para que los organismos de
inteligencia de los EEUU promuevan
ilegales operativos de secuestro, retención y traslado de prisioneros por todo
el globo terráqueo; finalmente,
en medio de la expedición de leyes internas como el Acta Patriótica, que limitan derechos
individuales y políticos y legitiman la seguritización de la democracia en su
propio territorio, es invisibilizada aún la situación de los derechos
económicos, sociales y culturales de la población pobre en los Estados Unidos de
América.
8) En el Lincoln Park,
ubicado en el centro de la ciudad Cleveland, donde se instaló esta Comisión de
la Verdad en los EEUU, organizada bajo el esquema de las comisiones establecidas
en Sudáfrica, El Salvador y otros países en décadas pasadas, que reportaron las
responsabilidades sobre crímenes
de lesa humanidad y flagrantes violaciones a los DDHH por parte de sus
gobiernos, la Comisión adelanta que su Informe definitivo será entregado en las
próximas semanas a las organizaciones convocantes de esta iniciativa, a los
denunciantes, a la comunidad nacional en los Estados Unidos y a la Comunidad
Internacional, comprometiéndose
sus integrantes a acompañar al pueblo
estadounidense y a los más
pobres, para generar los cambios que demanda la situación observada.
PROPUESTAS PRELIMINARES
DE LA COMISION DE LA VERDAD
- El Estado de los EEUU debe brindar
especial atención a las madres separadas o solteras, asegurar de que gocen de
todos sus derechos para mantener y proteger a sus hijos y, revisar de manera
inmediata tanto a nivel federal como de los estados miembros, todos aquellos
procesos de separación de los hijos de sus madres que han violentado los
derechos de unos y otros a gozar de su mutua compañía y de sus derechos
fundamentales.
- El Gobierno de los Estados Unidos
debe garantizar la protección integral de todas aquellas personas que sufren de
cualquier limitación física, asegurarles el derecho al trabajo, a la salud, a la
educación, a la vivienda y además derechos inherentes al pleno desarrollo de su
personalidad.
- El Estado de los EEUU y de los
Estados federados tienen la obligación de destinar los recursos necesarios de su
presupuesto para asegurar el pleno respeto de los derechos sociales en su
territorio.
- El Estado de los EEUU y el Congreso
de los Estados Unidos deben hacer lo necesario para ratificar cuanto antes el
pacto de derechos económicos, sociales y culturales de la
ONU,
así como impulsar el protocolo facultativo. Así como los demás pactos o convenio
que no ha ratificado, incluyendo los del Sistema Interamericano de Protección de
Derechos Humanos.
- El Congreso de los Estados Unidos
debe implementar la legislación necesaria para que se garantice el goce integral
de los derechos humanos (civiles, políticos, sociales, económicos y culturales,
así como los derechos colectivos a un medio ambiente sano y a la
paz).
- La justicia norteamericana debe
contribuir a consagrar la justiciabilidad frente a violaciones de derechos
sociales, económicos y culturales, así como de los derechos colectivos
relacionando el derecho a la vida a los demás derechos que la hacen viable: el
derecho a la salud, al trabajo, a la seguridad social, a un medio ambiente sano,
a la paz, etc. para ponerle fin de manera inmediata a la violación de estos
derechos.
- El Congreso de los EEUU debe
introducir recursos de ampara para que cualquier persona o comunidad amenazada
en sus derechos humanos pueda tener protección inmediata de la justicia para
prevenir la violación de sus derechos o para restablecerle sus derechos cuando
han sido violados.
- El Estado de los Estados Unidos debe
reconocer plenamente los derechos de todos los inmigrantes en su territorio sin
discriminación ninguna, reconociendo igualmente el derecho de asilo a toda
persona que lo requiera.
- El Estado de los EEUU debe reparar
integralmente a todas las víctimas del Huracán Katrina, garantizarles el derecho
a la vivienda, a la alimentación, a la salud, al trabajo. El Gobierno de los
EEUU debe disponer de los recursos necesarios para prevenir y atender de manera
adecuada los desastres naturales y las eventuales víctimas que estos
producen.
- El Estado de los EEUU debe respetar
la
Carta
de la ONU, abstenerse de agredir ilegal e
ilegítimamente a otros pueblos, disminuir su presupuesto militar y el que
consagra para la guerra, y en consecuencia incrementar significativamente el
presupuesto destinado a realizar los derechos sociales, económicos y culturales,
así como colectivos de todos los habitantes de su
territorio.
En representación de
la Comisión de la Verdad en los EEUU, el presente documento fue leído y
presentado al auditorio por:
Alexis
Ponce (PIDHDD)
Luis
Guillermo Pérez Casas
(FIDH)