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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-08-2006

la secta de Parral
Los desaparecidos de Colonia Dignidad en Chile

Jorge Escalante
La Nacin


 

Con las luces encendidas de la vieja retroexcavadora Fuchs, Erich Fege sali ya oscuro desde el sector habitado del fundo y se alej cinco kilmetros hasta el sector Chenco, dentro de Colonia Dignidad. Tena la orden de Schfer de cavar un hoyo ancho y profundo. Fege, nacido en Alemania en 1926, hizo la excavacin y por radio le mandaron: Aljate 200 metros del lugar y mantente alerta!.

Un grupo de efectivos del Ejrcito estaba ya dentro del predio. Venan desde Parral, pero pertenecan a la Escuela de Artillera de Linares.

El Doc, como le decan a Schfer los militares, llam a Gerhard Mcke y le orden conducir a los huspedes hasta la fosa cavada por Fege. l obedeci sin chistar y, con trato amistoso, gui a los visitantes. Al acercarse al lugar indicado, Mcke (mosquito) se retras un poco, pero antes les mostr el sitio preparado. Desde una camioneta, los militares bajaron a un grupo de detenidos, presumiblemente cinco, los mataron a tiros y los arrojaron a la fosa.

Mcke, el guardaespaldas de Glasaugen como tambin le decan a Schfer por su ojo de vidrio, llam a Fege por radio para que acercara la mquina: Ahora tapas el hoyo y no preguntas nada!, le orden. Enseguida gui a los oficiales, suboficiales y soldados hacia las casas de Dignidad, donde el Doc los agasaj con los tpicos manjares de la tradicin bvara.

Dentro de las alambradas de la secta caan y desaparecan los primeros prisioneros polticos. Haban transcurrido slo algunas semanas desde el golpe militar de 1973.

Otros prisioneros colonos sometidos por la violencia y el terror impuesto por Schfer y sus jerarcas sobrevivan bien alimentados en el predio, pero sufriendo como peones al servicio del rigor malfico.

Pocos das despus, Schfer repiti la orden a Fege. Sales oscuro!, le dijo. Con la antigua Fuchs que operaba con un sistema de huinchas, el alemn enfil hacia el mismo lugar y cav otro hoyo similar. Un nuevo contingente del Ejrcito arrib al fundo desde las cercanas. Cumplida la tarea, Fege volvi a alejarse a la espera de que lo llamaran por radio, poco despus de escuchar los disparos. Presumiblemente, esta vez los detenidos tambin fueron cinco. Murieron de la misma manera y tuvieron el mismo destino. El agasajo se repiti. Glasaugen era un excelente anfitrin, aunque muy mal vecino.

LOS DESAPARECIDOS DE PARRAL

El macabro ritual se repiti al menos dos veces ms. En total, durante los dos meses tras el golpe, al interior de Dignidad fueron eliminados y sepultados unos 20 prisioneros, recuerda Mcke en el proceso judicial contra Colonia Dignidad.

Cifra que se aproxima a los 22 parralinos que desaparecieron entre septiembre y octubre de 1973 en cuatro oportunidades distintas. Primero, el 26 de septiembre, cinco detenidos fueron trasladados desde la crcel de Parral a un lugar desconocido por orden del gobernador de la zona, el hoy coronel (R) de la Escuela de Artillera de Linares Hugo Cardemil Valenzuela. Otros cinco desaparecieron desde la comisara, entre el 11 y el 15 de octubre de 1973. El tercer grupo, tambin de cinco, desapareci el 13 de octubre desde el retn policial de Catillo, a unos 10 kilmetros de Colonia Dignidad. Y, por ltimo, el 23 de octubre fueron sacados siete prisioneros desde la crcel de Parral por orden de Cardemil.

Los datos coinciden con los recuerdos de Mcke y Fege. Ellos no mencionan a otros detenidos eliminados en la colonia, aunque s sealan que en 1974 lleg otro montn de prisioneros, pero despus fueron sacados por la DINA hacia un destino desconocido.

Pero el autor material de las 40 mil fichas de amigos y enemigos de la colonia, empresarios, militares, curas, monjas y autoridades polticas de diversas pocas, el filsofo Gerd Seewald Lefevre, presentado siempre como el director de la escuela de Villa Baviera, devela que otros prisioneros s desaparecieron desde el fundo.

Menciona a Hernn Sarmiento Sabater y Haroldo Laurie Luengo, detenidos en Parral; Pedro Merino Molina, en Coronel; Adn Valdebenito Olavaria; en Lota, y a Jos Hilario San Martn Llancn, que no figura en ninguna lista oficial, y a otro de apellido Santibez. Todos corresponden al perodo de 1974, ao en el que fue internada una gran cantidad de prisioneros en Dignidad. En aquel tiempo, Schfer le coment a Seewald: Sie drfen nicht berleben (ellos no deben sobrevivir). Los mencionados aparecen en fichas incautadas el ao pasado en el predio alemn.

TODOS FUERON QUEMADOS

Paul Schfer sigue negando todo, pero sus fieles hablaron.

Corra 1978 cuando un da Schfer convoc a su fiel to Mauk, como llamaban a Mcke, y le orden: Hay que limpiar el fundo! Anda, scalos y deshazte de ellos!.

El pintor de brocha, como se autodenomina Mcke ante los jueces, pidi ayuda a Rudy Collen y Willy Malessa. La limpieza les tom un par de semanas. Fue durante ese ao cuando por orden de Pinochet se inici a la Operacin Retiro de Televisores. En las distintas guarniciones militares se deban ubicar las fosas clandestinas, desenterrar los cuerpos de los detenidos asesinados y lanzarlos al mar, amarrados a un trozo de riel para hacerlos desaparecer definitivamente. La alarma haba sonado en los cuarteles poco despus que en una mina abandonada en Lonqun fueran ubicados los restos de 15 campesinos desaparecidos. Aunque se sospechaba, hasta ahora no se saba que la orden tambin lleg a Colonia Dignidad.

Esta vez la vieja Fuchs la manej Collen, mientras el to Mauk diriga las obras y se ensuciaba las manos enguantadas. El trabajo avanz bajo la supervisin del Doc, empeado en cumplir la orden de su general. Tras desenterrar los cuerpos ya putrefactos, aunque an con partes blandas, como recuerda Mauk, ste y Collen metieron a cada uno en un saco bien amarrado y luego puesto dentro de otro que tena una sustancia que era fsforo y que quemaba fuertemente. Todos los cuerpos fueron quemados, confes Mcke.

Cuando la siniestra operacin concluy, las cenizas se arrojaron al ro Perquilauqun en un camin, dijo el alemn con su gruesa voz de bartono a mal traer. Y afin ms el clculo: Fueron entre 18 y 21 cuerpos y cont cuatro o cinco fosas.

Una versin, an ms escabrosa, no confirmada pero no ajena a la sofisticada ferocidad de los benefactores, indica que los desechos se los habran arrojados a los chanchos.

FRENTE A FRENTE

Veintiocho aos despus, encarcelados y respondiendo a la justicia por los crmenes de lesa humanidad, en julio pasado Mcke y Schfer fueron careados. Mcke enfrent a su jefe por primera vez:

Basta! Ya est bueno que reconozcas tu responsabilidad. T diste las rdenes y despus me dijiste: ahora hay que limpiar el fundo. Scalos, y deshazte de ellos!.

Schfer mir a Mcke con frialdad y en mal castellano dijo: No tengo idea de qu me habla este seor.

Mcke contraatac: Los militares entraron al fundo por orden tuya y t me ordenaste que los guiara por los caminos interiores!.

Bueno, ellos entraban a la villa y hacan lo que les daba la gana, eran el Gobierno. Es cierto que pasaron centenares de militares y carabineros. Llegaban sin avisar. Pero de eso que t dices no s nada. Estuvimos 40 aos juntos, Gerhard, y todo lo que se hizo se decidi en comunidad!.

No, seor, usted daba las rdenes!, le espet Mauk.

Decepcionado, Mosquito se sumaba a lo que un par de semanas antes haban sido las duras quejas ante la justicia de otro peligroso hombre del politbur de Dignidad, Kurt Schnellenkamp, en contra del Ewige Onkel (el To Permanente):

Paul nos enga a todos y ms encima se qued con nuestro dinero.

Algo parecido haba proferido en el juicio el filsofo de las fichas, Seewald. Nacido en 1922, sostiene que estudi filosofa en la Universidad de Hamburgo y ah aprendi a fichar.

l nos manej a todos, manifest.

Ahora, todos se sentan engaados por la sagacidad extrema del ex cabo nazi que, segn cuentan, no perdi el ojo en la guerra, sino desatndose la amarra de los bototos con un tenedor.

DE CARRASCO A MERTINS

Kurt Schnellenkamp, el gerente del arsenal y brazo derecho de Glasaugen.

Ku, como todava llaman a Schnellenkamp dentro de Dignidad y por fuera sus amigos chilenos, tena razones de sobra para estar enojado con el Doc. Por aos, fue l quien dio la cara por el sur y el norte para cumplir la orden de Schfer de conseguir armas y municiones para defenderse de los comunistas. Tarea que cumpla en paralelo como jefe de la planta chancadora de Bulnes, donde producen ripio y otros materiales que todava venden a empresas de la construccin e, incluso, dicen, al Estado.

Es en sus recientes palabras en el proceso de Colonia Dignidad donde aparecen nuevos nombres de altos oficiales que, durante la dictadura, tuvieron estrechos lazos con la secta. Dedicado a conseguir pertrechos de guerra o chatarra militar que creativamente transformaban dentro del fundo, afirm que fue en esta oportunidad cuando tom contacto con algunos seores oficiales de Concepcin, como Washington Carrasco, Luciano Daz Schneider y Dante Iturriaga, y otros cuyos nombres en este momento no recuerdo.

Si de ellos tambin recibieron prisioneros que llevaron al predio, no lo dice.

Asimismo se relacion con suboficiales armeros de distintos regimientos del pas, con los que tambin consegua algunas armas y municiones bajo cuerda a cambio de quesos y cosas de ese tipo.

Los alemanes haban decidido incrementar su arsenal, que ms tarde fue subiendo de pelo y sofisticacin, por ejemplo, en negocios con el traficante de armas internacional y ex oficial de las SS hitlerianas Gerhard Mertins. El mismo Ku admiti los contactos que, acompaado por Helmuth Seelbach, otro alemn de la colonia, tuvo con Mertins en sus fundos de Durango (Mxico) y Bonn (Alemania). ste se transforma en el primer reconocimiento abierto de estos negocios con Mertins hecho por un miembro de la jerarqua de esta asociacin ilcita criminal.

A SOLAS CON WILLOUGHBY

A Ku la memoria tampoco le falla para recordar que un da de 1974 condujo el bus Mercedes Benz de la colonia hasta el estadio de Talca:

El viaje fue para trasladar hasta Villa Baviera a unos 15 prisioneros. Cuando llegu de vuelta los dej en el galpn de las papas en medio de la noche y le dije a Paul: misin cumplida!.

Qu pas con ellos despus no est seguro, dice, pero afirma que le parece que la DINA los sac en un bus.

En julio de 1974, Schfer dijo a Schnellenkamp: Me vas a llevar al fundo Las Palmas, entre Melipilla y Las Cabras. En el camino hablamos.

Cuando arribaron al lugar, Schfer le explic: Bueno, ahora me esperas aqu porque tengo una reunin importante con el seor Federico Willoughby, l es como un ministro de nuestro Gobierno.

Ku sostiene que esper cerca de una hora. Cuando el Doc sali y partieron de vuelta en el vehculo, le cont:

El agente de la DINA Miguel Becerra muri en la villa, y no conviene que se sepa que muri adentro. Cuando lleguemos, t y Rudi [Collen] van a cargar su camioneta en el Magiruz [Deutz, un camin] con su cuerpo adentro. Lo sacan, en Parral bajan la camioneta con su cuerpo, Rudi se vuelve, y t conduces la camioneta hasta la carretera en Linares. Te desvas por algn camino no muy transitado y lo dejas ah, sentado al volante. Que parezca cualquier cosa. Alguien te va a seguir para traerte de regreso.

As lo hice. El cuerpo ya estaba descompuesto. Creo que Becerra, a quien apodamos Uno porque siempre andaba solo y viva con nosotros adentro, quera salirse de la DINA, cont Ku en el proceso.

Quin sabe por qu, Glasaugen pareci recobrar el don del recuerdo cuando, interrogado por el episodio Becerra, expres casi en una alegora:

Alguien vino un da a mostrarme una manzana mascada que estaba en la pieza de Becerra. Cort un pedazo y se lo di a las lauchas. Cayeron muertas de inmediato. A Becerra le gustaba comer de noche una manzana. Mi teora es que lo envenenaron, por lo de las lauchas, creo.

EL PERRITO DE MAGAA

El operativo militar que los alemanes llamaron Cerro Gallo, monte ubicado al este del ro Perquilauqun, que cruza el predio de 17 mil hectreas, se realiz en 1974. Segn Mauk, Ku, Fege y un nuevo testigo, Franz Baar un chileno robado a sus padres cuando nio y adoptado ilegalmente, a Dignidad lleg una tarde un contingente de unos 500 efectivos del Ejrcito. Durmieron dentro y al amanecer salieron de cacera, pero humana, apoyados por helicpteros. Ninguno dijo hasta ahora si se detuvo gente, aunque algunos lo presumen.

Sin embargo, el episodio arroj otro nombre desconocido hasta ahora fuera de los de Manuel Contreras, Pedro Espinoza y el mismsimo Pinochet, que se pasearon por el fundo. Un oficial de apellido Magaa que, segn los testigos, perteneca al Regimiento Chacabuco de Concepcin, iba a cargo del operativo.

Andaba con un perrito bajo el brazo, recordaron Baar y Mcke.

Lo que les pareci fuera de toda marcialidad militar fue que Magaa, antes de iniciarse el operativo rastrillo, arm un gran escndalo porque se le haba perdido su mascota y puso a alemanes y soldados de cabeza a buscarlo.

Lo raro es que, cuando lo encontraron, se subi al helicptero con la mascotita, coment socarronamente el to Mauk.

Al final del operativo, Magaa le entreg a Schfer un diploma de agradecimiento que deca: Al General, Doctor y Profesor.


 



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