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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-08-2006

Un libro desvela el nombre de miles de espaoles enviados a campos de concentracin nazis

Efe


El camino trgico de miles de ciudadanos espaoles que tras la guerra civil huyeron a Francia, donde lucharon contra el nazismo hasta ser deportados a campos del III Reich como Mauthausen, Dachau o Bchenwald, aparece documentado en un libro memorial que recopila, por provincias, 8.700 nombres.

"Afrontar la dimensin real de aquellos hechos que son parte de nuestra historia comn con otros pases europeos, hasta encontrar a las personas que los padecieron, era una tarea obligada con esa parcela del pasado ausente del mbito acadmico espaol", seala el subdirector general de Archivos Estatales, Jose Ramn Cruz Mundet.

La obra nace de la investigacin desplegada para crear el Archivo Virtual de la Memoria, un empeo especial de la ministra de Cultura, Carmen Calvo, para recoger, con ayuda de instituciones europeas, voces y testimonios de la doliente Espaa de esos aos, segn ha sealado Rogelio Blanco, director general del Libro, Archivos y Bibliotecas.

< Blanco rememor el drama vivido por esos luchadores contra el fascismo que deambularon en la peor de las desesperanzas, "ltimos errabundos sin alma ni pena, sin referencia, espacio, ni acogida", a los que la Espaa de la dictadura ignor. Otros perdieron la patria, pero ellos perdieron adems "la matria nutricia y protectora, quedando fuera de ese sentido que cobra una patria cuando ejerce su labor".

"Quien tenga conciencia, cuando la documentacin est en Internet podr participar en esa preocupacin de unos espaoles hacia otros para saber qu pas, ampliar, corregir y mejorar el archivo, ya que la memoria no olvida y el mejor comportamiento tico con los vencidos es el recuerdo", aadi Blanco.

Los investigadores Benito Bermejo y Sandra Checa presentaron el pasado mes en Cuenca esta obra, que all mismo empez a cobrar vida cuando una joven reportera busc su pueblo y comprob estremecida que su desaparecido to abuelo figuraba en la lista.

El libro consta de cerca de 500 pginas con nombres de deportados, su itinerario y datos (fechas de nacimiento y muerte, nombre del campo y nmero de prisionero), en listados organizados por su origen geogrfico. Es fruto de investigaciones en ms de 30 archivos de Europa y Estados Unidos.

La experiencia de espaoles en campos nazis fue especialmente trgica por su altsimo ndice de mortalidad, aproximadamente del 60%, algo mayor que para el conjunto de los franceses deportados, dadas las duras condiciones del campo de Mauthausen (Austria) entre 1940 y 1942, que conocieron el 80% de quienes aparecen en el Memorial.

Dachau, Bchenwald, Ravensbrck, Auschwitz Birkenau, Neuengamme, Schsenhausen o Gusen son algunos otros lugares del horror registrados, y es que prcticamente por todos aquellos campos de la muerte pasaron en algn momento presos espaoles, un hecho que 20 aos despus de su liberacin en 1945, segua siendo desconocido en Espaa.

Ramiro Santisteban, presidente de la Federacin Espaola de Deportados e Internados Polticos, evoca en un prefacio la "sed de libertad" que llevaron "a todos los rincones de Europa" aquellos hombres y mujeres, luchando a veces a costa de su vida, en la Resistencia, en el Ejrcito o en la Legin extranjera.

"El nazismo se top con nosotros en suelo francs y nos consider un colectivo peligroso para sus fines, por eso no es casualidad que ya en 1940 ms de 7.000 republicanos espaoles furamos deportados a campos nazis. Se nos marc con el tringulo azul como aptridas -recuerda- y Franco no se dign reconocernos como ciudadanos".

Santisteban lleg el 6 de agosto de 1940 a Mauthausen, con 17 aos, y de aquel lugar recuerda an los duros trabajos en la cantera y cmo vio morir a muchos compaeros.

En 1945 slo unos 2.000 volvieron a Francia que, esta vez s, se convirti en tierra de asilo "para quienes nos sentamos desposedos de nuestra ciudadana de origen", escribe, y destaca la entrega que hizo falta para que l y sus colegas lograsen enviar una carta a cada familia en Espaa de sus compaeros muertos.

Un ndice onomstico cierra el volumen, que se abre con una carta manuscrita de Virtudes Domnguez, desgarrada en 1964 por la falta de noticias de su hijo, Manuel Berja, "que haba cruzado la frontera en febrero de 1939", pues no saba que el joven haba perecido en uno de esos campos del horror.

Es slo uno entre los miles de dramas vitales que se encuentran detrs de los nombres recogidos en este documento, que intenta sacar del anonimato y devolver el derecho a ser recordados a esos ciudadanos, vctimas de sus ideales democrticos.


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