Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-08-2006

La desarabizacin de la Liga rabe

Nicola Nasser
http://www.dissidentvoice.org

Traducido del ingls para Rebelin y Tlaxcala por Germn Leyens


El bombardeo de Lbano y Palestina por Israel as como el continuo proceso de EE.UU. por dar a luz, abrupta y brutalmente, a un nuevo rgimen iraqu difunto modelado a gusto de EE.UU. estn aplastando el sistema de la Liga rabe en una prueba de vida o muerte y la impulsa nuevamente por el camino del enfrentamiento con el pueblo.

Casi todas las constituciones y leyes fundamentales de los veintids Estados de la Liga rabe, incluyendo la Autoridad Palestina sin Estado, estipulan que sus pueblos y pases forman parte integral de la nacin rabe y algunas declaran que la unidad pan-rabe es su objetivo nacional. Pero casi todos esos Estados implementan polticas que violan flagrantemente en la prctica sus declaraciones constitucionales, envolviendo su contradiccin en una jerga retrica pan-rabe.

Los desesperados clamores que piden la ayuda pan-rabe para los indefensos rabes palestinos, iraques y libaneses que son aplastados por las despiadadas maquinarias blicas estadounidense e israel caen en odos sordos en los Estados de la Liga rabe, y los afectados no aceptan con realismo el hecho probado de que jams recibirn ayuda de ese grupo regional moribundo y difunto, que sigue a flote slo gracias a la indulgencia de la partera estadounidense del Nuevo Oriente Prximo.

A pesar de la historia documentada y frustrante del sistema de la Liga rabe, las masas rabes se vuelven una y otra vez hacia ese ftil grupo regional para buscar ayuda en tiempos de crisis.

Dnde estn los rabes? Que lo vean los rabes! gritan a las cmaras de la televisin las roncas voces quejumbrosas y desgarradoras de mujeres, nios y hombres mientras recogen los jirones de los cuerpos de sus seres queridos, en Gaza, el sur de Lbano o en Iraq occidental, a veces con un acento rabe palestino, otras veces en acentos rabes iraques o libaneses, pero sus clamores no tienen eco en los palacios republicanos o reales de los estados miembro.

La esperanza de una solucin rabe debera haberse desvanecido hace mucho, pero el sentimiento pan-rabe de pertenencia parece estar enclavado en los corazones y mentes de las masas rabes a pesar de su diversidad religiosa o cultural y el intensivo adoctrinamiento para la lealtad a la ideologa de la nacin-estado adoptada por todos y cada uno de los estados miembro de la Liga rabe.

Las elites gobernantes de los estados de la liga tienen plena conciencia del vnculo pan-rabe que funde a las masas rabes en olas de solidaridad ms all de las fronteras en tiempos de crisis y con el pasar del tiempo han estructurado mecanismos polticos internos y externos para prevenir el tsunami que podra amenazar la independencia del estado-nacin.

Han pregonado a los cuatro vientos la solidaridad entre los estados de la Liga rabe como una alternativa al ansia masiva de unidad o unin, pero esa solidaridad se ha derrumbado y ha resultado defectuosa en tiempos de crisis.

Han fomentado la creencia islmica de la abrumadora mayora de las masas rabes como una ideologa alternativa, una orientacin que tambin ha sido escuchada en los corredores del poder occidentales e israel. Sin embargo, el despertar del gigante islmico ha resultado ser contraproducente y en su lugar fortaleci an ms el lazo pan-rabe como factor unificador.

Han exagerado su alharaca sobre la ideologa de, y la lealtad a, la nacin-estado hasta llegar al lmite del absurdo, sin resultar convincentes ante los vnculos tribales o las lealtades sectarias que van ms all de las fronteras, o la ideologa del pan-arabismo, profundamente arraigada.

Los estados de la Liga rabe. Individualmente y como grupo, no han movilizado a las naciones miembro del pacto de defensa de la Liga rabe, no pudieron impedir la Nakba palestina en 1947-48, la ocupacin de tierras rabes de cuatro estados rabes por Israel en 1967, la ocupacin israel del sur de Lbano hasta la capital Beirut en 1982, la crisis Iraq-Kuwait en 1990, la invasin y ocupacin de Iraq dirigida por EE.UU. en 2002, y su impotencia fue y sigue siendo considerada parte integral de todas las crisis rabes, y no parte de su solucin.

La desarabizacin de la Organizacin por la Liberacin de Palestina (OLP), por ejemplo, fue un requisito previo y una condicin previa para el reconocimiento de la OLP por EE.UU. e Israel como participante en los acuerdos de paz de Oslo. Una docena de artculos de la Carta Nacional de la OLP fueron eliminados y 16 modificados, en su mayora relacionados con la pertenencia pan-rabe de los palestinos, en 1998.

Otro ejemplo: la ley jordana para los partidos polticos prohbe todo vnculo que vaya ms all de las fronteras.

Otras naciones-estado rabes que adoptan el panarabismo han sometido de modo realista su ideologa a los dictados de la superior seguridad nacional.

La Liga rabe fue fundada por siete estados rabes bajo los mandatos britnico y francs el 11 de marzo de 1945 para: servir el bien comn de todos los pases rabes, asegurar mejores condiciones para todos los pases rabes, garantizar el futuro de todos los pases rabes y satisfacer las esperanzas y expectativas de todos los pases rabes.

Los colonialistas britnicos y franceses de la poca patrocinaron en la prctica la creacin de la liga como una garanta para impedir la realizacin de la aspiracin de unidad rabe, pero sus herederos estadounidenses tienen un plan ms amplio para la regin a fin de incorporar la nueva realidad en el terreno: es decir Israel.

Los estrategas de EE.UU. e Israel estn ansiosos de incorporar a Israel como parte integral de la regin y como no podra unirse a una Liga rabe estn ansiosos de mantener a flote la Liga hasta que su alternativa del Nuevo Oriente Prximo haya adquirido suficientes condiciones para ser impuesta a la regin.

El fracaso del sistema de la Liga rabe podra anunciar lgicamente el fracaso de sus estados miembro y a largo plazo podra llevar al derrumbe tanto de la liga como de los sistemas polticos que se esfuerzan desesperadamente por mantenerla a flote.

Este fracaso ha conducido a las elites gobernantes que se basan en la realpolitik a buscar soluciones extranjeras a las crisis pan-rabes.

La Liga rabe fue desarabizada hace mucho tiempo.

Como respuesta a una pregunta sobre la clausura de la oficina de informacin palestina en 1987 y la creacin de un Estado palestino, el antiguo Secretario de Estado de EE.UU., Cyrus Vance, dijo a una audiencia de diplomticos y periodistas en el Club Nacional de la Prensa en Washington, que los rabes nunca estuvieron unidos ni para la guerra ni para la paz, que el antiguo presidente de Argelia, Chadli bin Jadid, fue el nico lder rabe que inst al gobierno de EE.UU. a apoyar la creacin de un Estado palestino. Dijo que si 21 naciones rabes hubieran clausurado las oficinas de EE.UU. en sus capitales, Washington habra abierto en das la oficina de informacin de la OLP.

Cambi la Liga rabe desde 1987? S, cambi, pero hacia la desarabizacin.

El que los dirigentes rabes no hayan convocado a una reunin de emergencia en la cumbre ante la ofensiva israel contra Lbano, ha exacerbado el conflicto entre el pueblo y el Estado.

Nicola Nasser es un veterano periodista rabe basado en Ramala, Cisjordania. Es editor del sitio en la red en idioma ingls del Palestine Media Centre (PMC).

http://www.dissidentvoice.org/Aug06/Nasser03.htm

Germn Leyens es miembro de los colectivos de Rebelin y Tlaxcala (www.tlaxcala.es), la red de traductores por la diversidad lingstica. Esta traduccin es copyleft



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