Portada :: Bolivia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-08-2006

La movilizacin indgena en Sucre tuvo las connotaciones de una histrica accin revolucionaria
Bolivia es un pueblo originario

Wilson Garca Mrida
Datos & Anlisis


El gobierno del presidente Evo Morales despleg toda la capacidad del Estado para apoyar el desplazamiento de miles de comunarios indgenas desde los cuatro puntos cardinales del pas para llegar a la ciudad de Sucre, sede de la Asamblea Constituyente que se instal el pasado 6 de agosto. El acto estelar de esta majestuosa movilizacin que tuvo las connotaciones de una histrica accin revolucionaria, pacfica y democrtica para la reconstitucin estatal, se produjo el 7 de agosto, cuando los indgenas marcharon al son de las bandas militares para saludar el 181 aniversario de las Fuerzas Armadas de Bolivia.

El homenaje ofrecido por las 36 identidades tnicas de Bolivia a las Fuerzas Armadas del pas, en el aniversario 181 de la creacin del Ejrcito celebrado este 7 de agosto, ha sido el mejor acto inaugural para la Asamblea Constituyente instalada en Sucre. Un desfile protagonizado por miles de indgenas de diversa etnia saludando a las FF.AA. con tricolores y wipalas, no se vio nunca en la historia democrtica de Bolivia; de esta Bolivia que ahora s renace como un solo pueblo originario. El desfile de los indgenas bolivianos en Sucre represent aquel arco iris que, como dijo Galeano, se pona frente a nuestros ojos y no lo veamos porque estbamos ciegos de racismo.

Aquella presencia de miles de representantes de cada una de las etnias que componen el abigarrado mapa poblacional de Bolivia, fue posible gracias al apoyo estatal brindado por el gobierno del presidente indgena Evo Morales, quien no slo instruy el despliegue de los necesarios recursos logsticos para facilitar la movilizacin indgena desde confines rurales todava inaccesibles por la falta de caminos y otros medios de comunicacin, sino tambin convenci a los altos mandos militares extremar esfuerzos para coordinar con los contingentes campesinos, ya desde los primeros das de agosto, todo detalle conducente a garantizar el xito de los desfiles cvico-militares del 6 y 7 de agosto.

Jefes y oficiales del Ejrcito y otras ramas de las Fuerzas Armadas de Bolivia impartieron cursos intensivos a los indgenas, entre ellos cientos de mujeres que llegaron a Sucre con sus hijos e incluso bebs de pecho, en pasos militares y organizacin de escuadras. No fue muy difcil la tarea, pues la mayora de los ciudadanos originarios mayores de 16 aos han cumplido su respectivo Servicio Militar Obligatorio. De hecho, a diferencia de los jvenes citadinos, los indgenas son los primeros en alistarse para servir a la patria en los cuarteles de este pas andino-amaznico sin salida al mar.

El desfile del 6 de agosto, cuando se inauguraba la Asamblea Constituyente, fue conmovedor porque mostr por primera vez en la historia de Bolivia, desde su fundacin el 6 de agosto de 1825, una fluida interaccin entre los militares e indgenas bolivianos conscientes, ambos, de la trascendencia histrica de los cambios sociales que experimenta este pas con un 70% de poblacin originaria.

Lleg la hora del cambio

Segn los censos oficiales, de las 36 identidades tnico-lingusticas que existen actualmente en Bolivia desde antes de la conquista espaola, los ms representativos en poblacin mayor a 15 aos son: quechuas con 1.555.841 habitantes, aymaras 127.881, chiquitanos 112.218, guaranes 81.011 y moxeos 43.638. Los dos primeros son de origen andino y los tres restantes de raz amaznica. Menor representatividad tienen otros grupos de origen amaznico como los movima con 6.183, guarayos 8.010, chimanes 4.991, takanas 3.580, reyesano 2.741, leco 2.413, itonama 1.492 y yurakar 1.899; weenhayek 1.022, ayoreos 880 cavineo 852, mosetn 810, baure 495, ese ejja chama 409, cayubaba 328, chacobo 255, canichare, 213, joaquiniano 169 y siriono 134, entre otros. Una etnia andina lejanamente emparentada con los aymaras y quechuas, los Uru chipaya, sobrevive con 1.210 habitantes en una isla del Lago Poop que fue inaccesible para todo conquistador.

Esta es la poblacin que ha sufrido una sistemtica postergacin durante casi dos siglos de la existencia de una repblica dominada por criollos y mestizos desarraigados de esta profunda realidad boliviana. Por ejemplo, a pesar de los avances de los programas de educacin intercultural bilinge, el abandono escolar y el rezago es ms elevado entre las y los jvenes indgenas: solamente un 37% de la poblacin de 20-24 aos de edad tiene la secundaria completa frente a un 54% de los no indgenas. En materia de salud, la mortalidad infantil de los nios indgenas es de 76 por mil nacidos vivos y la de los no indgenas de 52 por mil, segn un diagnstico sociodemogrfico elaborado por el Centro Latinoamericano y Caribeo de Demografa (CELADE), organismo especializado de la CEPAL.

Desmitificando el mestizaje

Durante preciosos segundos, una cmara de canal 7 de la Televisin Boliviana enfoc a un representante de la etnia Weenahyek que marchaba el lunes en la Plaza 25 de Mayo de Sucre, al son de la banda militar, moviendo su cabeza como si estuviera bailando y tarareando esa montona meloda marcial, que en el cuerpo del indgena guaran se haba transformado en un ritmo sincopado. Lstima que el camargrafo no sigui ms tiempo mostrando esa hermosa ruptura indgena de nuestro convencional concepto occidental de marchar como soldaditos de plomo.

El desfile indgena de Sucre del 7 de agosto no slo fue un acto revolucionario y profundamente democrtico. Tuvo tambin una fuerza cultural y desmitificadora a fondo. Desmitific, por ejemplo, la idea de que Bolivia es un pas dominantemente mestizo y que lo indgena es tan relativo que est condenado a su disolucin, lo cual es un falaz mito neocolonial.

La diversidad de vestimentas originarias que se vio en Sucre es una prueba inobjetable que el mestizaje est muy lejos de ser el rasgo comn de los bolivianos de tierra adentro. Los bolivianos somos mestizos solo en la piel y un poco en el gen, llevando el estigma colonial con que nos marc la Conquista; pero lo indgena est en la memoria larga y en nuestro ser nacional ms ntimo, tan ntimo que se encarna en los textiles y en las artesanas con que los indios e indias del oriente y occidente cubren y adornan esos cuerpos morenos que, cuando se desnudan, son tan humanos como el de cualquier cristiano. Y son cuerpos que, adems, tienen alma.

Los aymaras, quechuas y amaznicos de Bolivia son ms que s mismos. Dentro de cada una de estas naciones subsisten identidades mltiples. Los aymaras de La Paz hablan una lengua diferente a la de los aymaras del Poop. Los quechuas de Potos y Oruro visten distinto a los de Aiquile y Mizque. Los tacanas y cavineos de Beni y Pando no bailan como los araona o los lecos del norte de La Paz. Lo mosetenes no son mojeos ni son chimanes; tampoco los yuquis hablan yuracar, aunque sus flechas para cazar son del mismo material.

.

[email protected]



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter