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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-08-2006

La ayuda para el desarrollo es la respuesta?

Demba Moussa Dembele
Red del Tercer Mundo


El foco sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio reencendi el debate sobre la necesidad de ms ayuda para que los pases en desarrollo puedan alcanzar esas metas antes de 2015. Sin embargo, esto reinici inevitablemente un debate paralelo acerca de si la solucin consiste en ms ayuda.

Se han planteado varias ideas para recaudar ms fondos a fin de alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Mientras el informe del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas, Invertir en el Desarrollo, reclama un gran aumento de la ayuda, el informe de la Comisin para frica pide una duplicacin de la ayuda a ese continente. El Informe Landau, del gobierno francs, sugiere algunas fuentes innovadoras de financiacin, mientras que la propuesta de un fondo internacional del canciller britnico Gordon Brown prev la venta de bonos emitidos por los pases industrializados con miras a recabar dinero en los mercados financieros para el desarrollo.

Un error conceptual

Antes de entrar en la discusin sobre si la ayuda para el desarrollo alienta la dependencia y la ineficiencia, debemos ocuparnos de un error conceptual: la creencia de que la ayuda a los pases en desarrollo, conocida como asistencia oficial para el desarrollo (AOD), es un simple acto de generosidad hacia los pases pobres que necesitan capital para invertir en educacin, salud, infraestructura y otras reas, y que esa ayuda es incondicional. La asistencia para el desarrollo no es imparcial ni benevolente. Ha servido y contina sirviendo a los intereses econmicos, polticos y estratgicos de los pases donantes. Esto fue especialmente notorio durante la guerra fra, y lo es ms hoy, en especial de parte de Estados Unidos.

Por ejemplo, la Cuenta del Desafo del Milenio (la principal herramienta de ayuda al exterior del gobierno de George W. Bush) est cargada de condiciones ideolgicas, polticas y econmicas. Los pases elegibles deben apoyar, o al menos no oponerse, a la poltica exterior de Estados Unidos, adems de adoptar reformas de libre mercado, buenas prcticas de gobernanza, etc. Tambin cabe agregar que, hasta ahora, frica no recibi un solo dlar de esa Cuenta.

Adems, desde el comienzo de la crisis de la deuda a fines de la dcada de 1970, los gobiernos occidentales e instituciones multilaterales bajo su control comenzaron a imponer condiciones agobiantes a la ayuda a los pases pobres.

Un instrumento, no un regalo

Por lo tanto, la ayuda es un instrumento, no un regalo. Para muchos pases e instituciones occidentales, tiene un papel esencial en su estrategia general para mantener y aun ampliar su influencia en frica. Esto se aplica especialmente a ex potencias coloniales como Francia y Gran Bretaa, que han utilizado la ayuda para mantener su influencia sobre sus antiguas colonias en las reas econmica, financiera, militar y estratgica.

Este tipo de ayuda crea dependencia y ste es su objetivo, dado que tiende a respaldar regmenes amigos de pases occidentales, sin importar su naturaleza. Esto explica, entre otras cosas, por qu un rgimen dictatorial e inepto como el de Mobutu Sese Seko en el antiguo Zaire, actual Repblica Democrtica de Congo, se mantuvo a flote pese al saqueo de los recursos nacionales y la corrupcin rampante que lo caracteriz. Miles de millones de dlares robados por Mobutu todava permanecen ocultos en bancos occidentales mientras el pueblo congoleo vive en la pobreza ms abyecta.

Dar con una mano...

Otro problema con la ayuda es que beneficia ms que nada a los pases donantes. Pese al fin formal de la prctica de la ayuda vinculada, el dinero desembolsado como ayuda se destina principalmente a empresas controladas desde el extranjero, y los flujos de ayuda se utilizan para comprar bienes y servicios de los pases donantes. Los precios de estos bienes y servicios suelen ser superiores a los del mercado. Los organismos de crditos para la exportacin de pases occidentales han tenido un papel fundamental en este aspecto. Un reciente informe de ActionAid seal que, de cada dlar desembolsado por Francia y Estados Unidos bajo la forma de ayuda para el exterior, 0,89 y 0,86 dlares volvan a esos pases, respectivamente.

Ms condiciones

Adems, desde el comienzo de la crisis, la dependencia de la ayuda se ha agravado debido a las condiciones impuestas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial. Desde los aos 80, la ayuda de pases occidentales se ha condicionado a la aplicacin en los pases receptores de las polticas dictadas por esas dos instituciones. Aun la ayuda de ex potencias coloniales a sus antiguas colonias est condicionada ahora a la firma de acuerdos con el FMI.

Sin embargo, est claro que estas polticas han hecho ms mal que bien. Un reciente informe de la organizacin Christian Aid indic que, en los ltimos 20 aos, la imposicin de la liberalizacin comercial cost a los pases africanos 272.000 millones de dlares, una suma que podra haber saldado la deuda del continente. La prdida equivali aproximadamente a la cantidad de ayuda extranjera recibida por pases africanos en el mismo perodo, segn el informe.

El informe de Christian Aid corrobor conclusiones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), en 2001, segn las cuales las condiciones polticas impuestas a los pases africanos, en especial sobre liberalizacin comercial y desregulacin, tambin provocaron un deterioro de la relacin de intercambio y un aumento de la fuga de capitales del continente, que es la mayor del mundo en trminos regionales. La UNCTAD observ que, si la relacin de intercambio de frica hubiera permanecido en el nivel de 1980, la participacin del continente en el comercio mundial sera el doble que la actual; el ingreso per capital sera 50 por ciento mayor, y el crecimiento anual sera 1,4 por ciento superior.

Peor an, este deterioro, combinado con el aumento de la fuga de capitales y el reembolso de la deuda, llevaron a una transferencia neta de recursos reales de frica a los pases ricos. Claramente, con una relacin de intercambio estable, los pases africanos estaran hoy mucho mejor y dependeran menos de la ayuda extranjera.

Comercio injusto y dependencia de la ayuda

Para dar un ejemplo: en 2002, los subsidios de Estados Unidos al algodn provocaron una disminucin de 25 por ciento en los precios mundiales de ese producto, lo cual se tradujo en una prdida de 300 millones de dlares para los exportadores africanos, como Mal, Benn y Burkina Faso. Esa suma es superior a todo el alivio de la deuda de 230 millones prometido por el FMI y el Banco Mundial a todos los pases pobres elegibles para la iniciativa para los Pases Pobres Muy Endeudados. Los subsidios de la Organizacin de Cooperacin y Desarrollo Econmico (OCDE), que segn el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo cuestan ms de seis veces lo que gastan en ayuda a los pases pobres, han incrementado el dficit alimentario y la dependencia de los pases africanos.

Al inundar mercados africanos con alimentos baratos y subsidiados, los pases industrializados destruyen la produccin de alimentos en los pases africanos y aumentan la dependencia de stos respecto de las importaciones de alimentos, que se pagan con nuevos prstamos o ayuda de esos mismos pases industrializados.

La crisis de la deuda y la dependencia de la ayuda

El costo del cumplimiento con las condiciones impuestas por los donantes y prestamistas, sumado al de los subsidios a la produccin nacional en los pases de la OCDE, ayuda a explicar, entre otras cosas, el agravamiento de la crisis de la deuda, que a su vez significa ms dependencia de la ayuda externa. En los aos 80 y 90, el promedio del servicio de la deuda era igual o aun superior que el monto de la ayuda extranjera a pases africanos. Parte de esa ayuda se utilizaba para pagar viejas deudas, incluso multilaterales.

Todo esto reforz la dependencia de fuentes externas, en especial del Banco Mundial, el FMI y el Banco Africano de Desarrollo. Como indic un informe de la UNCTAD en 2004, la deuda de frica subsahariana subi a niveles astronmicos en los aos 80 y 90, los aos pico del ajuste estructural. Segn ese informe, aunque los pases africanos reembolsaron 550.000 millones de dlares a sus acreedores frente a 540.000 millones de dlares en crditos entre 1970 y 2002, frica todava carga con una deuda estimada en 300.000 millones de dlares. ste es un crculo vicioso que, hasta ahora, no muestra seales de ruptura. Third World Network Features

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Acerca del autor: Demba Moussa Dembele es director del Foro Africano de Alternativas, con sede en Dakar, Senegal. Contacto: [email protected] o [email protected]

Esta es la primera parte de un artculo publicado por primera vez en Alliance (septiembre de 2005).



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