Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-08-2004

La historia del escritor que se hizo granjero
Por qu Wendell Berry es importante

Mark Engler
Rebelin

Traducido por Louis J. de Deaux


Wendell Berry, 70 aos recien cumplidos, se ha establecido como tantas cosas en su vida: un sabio veterano de la agricultura sostenible; un defensor progresista de la virtud y tradicin; uno de nuestros granjeros ms famosos en renunciar al uso del tractor; y uno de nuestros autores ms aclamados en rehuir la computadora.

Para apreciar a Berry, debemos primero entender que l ha comprometido su vida a la fe--"la fe siendo," l dice, "que si usted hace un compromiso y lo sostiene hasta la muerte, habrn recompensas." Su propio compromiso, sobre todos, es hacia el lugar donde ha de vivir: encontrar un hogar y quedarse all.

Al mantenerse en un solo lugar, Berry ha construido una poltica que ha cambiado poco a travs de su carrera literaria de 45 aos, sin embargo, aun es un iconoclasta. En los aos setenta, hizo ver anticuado al ambientalismo de la Nueva Guardia al unirlo al tradicional sentimiento agrario. Entonces hizo ver a los "conservadores" como futuristas temerarios,  resaltando la amenaza que el crecimiento desenfrenado del mercado y la expansin tecnolgica significa tanto para los valores comunitarios como el bienestar ecolgico. Para una nacin ostensiblemente amarrada a una bien definida divisin poltica, l representa una voz americana que difcil de clasificar.

A principios de los aos sesenta, Wendell Berry iba camino a una brillante carrera en la metrpoli literaria. Se convirti en la envidia de muchos autores jvenes, cosmopolitas; l haba publicado un libro de poemas y una novela. Termin una colegiatura en Stanford y acept una codiciada posicin de docente en la Universidad de Nueva York.

Entonces, en 1964, Berry decidi abandonar la ciudad y retornar a sus races rurales. Intentando disuadirlo, los miembros mas antiguos de la facultad le advirtieron, "Joven, usted no puede ir de nuevo a casa." Sin embargo Berry hizo precisamente eso. Se mud al Condado Henry, en Kentucky--donde sus antepasados haban trabajado la tierra por ms de 150 aos--a cuidar su granja familiar y ensear. All ha permanecido, produciendo ms de 40 libros de poesa, ficcin, y ensayos.

Cuando Wendell Berry naci, el 5 de agosto de 1934, haban aproximadamente 6.8 millones de granjas familiares en los EE.UU. Para 1975, el nmero se haba reducido en ms del 60 por ciento, a 2.5 millones. El nmero de granjas individuales se haba elevado. Y el uso de insumos petroqumicos, una rareza antes de la Segunda Guerra Mundial, se haba disparado. Estos cambios eran menos producto de la tecnologa inevitable, que de una estrategia de planificacin. A travs de las administraciones subsecuentes, el Departamento de Agricultura le dijo a los granjeros, o "se vuelven grandes o quedan fuera." Earl Butz, Secretario de Agricultura bajo Richard Nixon, proclam que la agricultura "ahora es un negocio grande" y que la granja familiar "igual que la empresa comercial moderna... se debe adaptar o debe morir."

Para los aos setenta, haba un extenso descontento entre los granjeros por el impacto de los mtodos agroindustriales: los monocultivos y pesticidas, la expansin y la deuda. Wendell Berry cristaliz y afil la incipiente desesperacin de los granjeros pequeos. Su libro de  1977, The Unsettling of Amrica, produjo la ms aguda crtica hacia la agricultura industrial proveniente de un naciente movimiento para la agricultura sostenible.

"Sin arrepentimiento," Berry escribi, "cada vez con menos inters en las disciplinas de economa y conservacin... nuestra agricultura actual desperdicia mantilla, agua de riego, el combustible fsil, y la energa humana. ...nos estamos alimentando de manera desconsiderada, como ninguna otra sociedad alguna vez ha podido hacer."

  Los moradores de la ciudad mal podran permitirse el lujo de ignorar estas tendencias, argument. "Sin importar que tan urbana es nuestra vida, nuestros cuerpos viven de la agricultura; nosotros venimos de la Tierra y retornaremos a ella, y es as que existimos en la agricultura tanto como existimos en nuestra propia carne." En otra parte del libro concluy, "Vivir a expensas de la fuente de vida es evidentemente suicida."

En los dos dcadas y medio desde que escribi esas palabras, Berry ha continuado expresando la misma preocupacin. Como lo expres en 1999, "Nuestra poltica agrcola, como nuestra poltica energtica, es simplemente gastar todo lo que podamos." Oponindose a esta manera de pensar, l ha surgido, a travs de sus ensayos y trabajos literarios, como un portavoz importante para el movimiento agrario, una filosofa que celebra el cuidadoso mantenimiento de la tierra por parte del pequeo granjero. Como los  agrarios anteriores, Berry invoca los ideales de Jefferson: "Los Cultivadores de la Tierra son los ciudadanos ms valiosos," escribieron los padres de la patria. "Son los ms vigorosos, los ms independientes, los ms virtuosos, y ellos estn atados a su pas y casados a su libertad e intereses por los lazos ms duraderos."

Como sugiere la mencin de un presidente con peluqun empolvado, el movimiento agrario ha existido durante mucho tiempo. Ha sido a menudo populista, pero raramente ecolgicamente dispuesto. La estudiosa Kimberly Smith escribe, "Si el movimiento agrario ecolgico de Berry no nos parece particularmente innovador, es porque l hace que el matrimonio entre el movimiento agrario y el pensamiento medioambiental parezca tan natural que nosotros siempre asumimos que el movimiento agrario implicaba sensibilidad ecolgica--o que esa sensibilidad ecolgica siempre implic un apoyo hacia la agricultura familiar." De hecho, antes de Berry, la brecha entre granjeros y activistas ecolgicos era casi tan profundo como ahora lo es entre madereros y aquellos que protegen a los rboles.

Berry se estableci como una figura importante zanjando una brecha llena de sospecha mutua. l naci entre los granjeros ms viejos y haba regresado a su hogar. Pero l tambin haba pasado tiempo rodeado por la emergente Nueva Izquierda y haba hecho campaa contra la destructividad lasciva de la minera abierta. Era a la vez un nativo y alguien que haba retornado a la tierra. Representaba la nueva cara de la agricultura orgnica, y su cara vieja tambin.

Ms pequeo, Ms Lento, Mejor

"Como casi todos los dems, estoy conectado a las corporaciones de energa que yo no admiro. Espero volverme menos dependiente de ellos. En mi trabajo, intento estar lo menos conectado a ellos como me sea posible. Como granjero, hago casi todo mi trabajo con caballos. Como escritor, trabajo con lpiz o una pluma y un pedazo de papel."

As comenz el ensayo que, quizs ms que cualquier otro, ha generado controversia y crtica para Wendell Berry: su trabajo de 1987, "Por Qu No Voy a Comprar una Computadora." Desde la poca de The Unsettling of Amrica, algunos partidarios haban sugerido que la admiracin imperturbable de Berry por el pueblo Amish daba a sus detractores un blanco demasiado fcil. Pero fue el rechazo por parte del escritor a Windows y Mac que realmente dio en un nervio. El ensayo que se public en la revista Harper, incit a una andanada de cartas burlonas.

Berry permaneci inclume. Entonces como ahora, cuando es tildado como un Luddite, Berry sale en defensa del grupo. "Estas fueron las personas que se atrevieron a afirmar que haba necesidades y valores que justificadamente toman precedencia por encima de la industrializacin," l escribe; "ellos fueron las personas que rechazaron el determinismo de la innovacin tecnolgica y la explotacin econmica."

Haramos bien en mantener tal escepticismo hoy, Berry contiende. l no rechaza nuevas invenciones as por as. l vuela en aviones, maneja un automvil, y corta madera con una moto-sierra. Pero no est dispuesto en aceptar "adelantos" tecnolgicos para promover su propia causa. Nos hace preguntar a "qu objetivo ms alto" sirve cada innovacin, y cual ser su posible impacto en nuestras comunidades.

En una sociedad que constantemente equipara la tecnologa con el progreso, tal lnea de cuestionamiento es una hereja. Condenara a Berry al retrete de la opinin pblica--slo que, con su impecable lgica, hace que posicin parezca de sentido comn. En vez de voltear los ojos, nos preguntamos por qu no se nos ocurri primero.

Veamos su punto de vista sobre la computadora: " [Una] computadora, me dicen... le ayudar a escribir ms, ms rpidamente y ms fcil... Quiero yo, entonces, escribir ms, ms rpidamente y ms fcil?" se pregunta. "No. Mis normas no son velocidad, facilidad y cantidad. Ya he dejado demasiada evidencia que... he escrito demasiado, demasiado rpido y demasiado fcilmente."

Escribe en otra parte: "Voy al bosque con un lpiz y algn papel... y estoy tan preparado para realizar mi labor como el presidente de IBM."

Citando a Edward Abbey, Berry dice que la economa global opera con "la ideologa de una clula de cncer." Es decir, debe crecer para sobrevivir. "Los objetivos de... el crecimiento ilimitado, riqueza ilimitada, poder ilimitado, mecanizacin ilimitada y automatizacin," escribe Berry, "puede enriquecer y dar poder a unos pocos (durante algn tiempo), pero tarde o temprano nos arruinar a todos.

ste es el mayor punto de su crtica tecnolgica. Pueda que usted no est de acuerdo con Berry sobre dnde colocar el lmite, pero si vamos a sobrevivir, ciertamente el lmite debe colocarse.

Desde el punto de vista de Berry, la libertad no se trata de una autonoma individual sin restricciones, sino mas bien por cuales restricciones nos regiremos y ante cuales comunidades nos haremos responsables. Se trata de tomar opciones activas en una poca de consumo pasivo. En una era muy mvil, cuando muchas personas son involuntariamente presionadas por la economa global, su decisin de asentarse en un solo condado es menos un retroceso que el ejercicio de una libertad muy moderna y privilegiada. Igualmente, en un tiempo marcado por la adulacin impensable de todas las cosas electrnicas, la consideracin cuidadosa de la tecnologa es menos anticuada que vanguardista.

"Si el uso de una computadora es una nueva idea," escribe Berry en un momento furtivo, "entonces una idea ms nueva es no usarla."

Izquierda, Derecha, Izquierda, Derecha

Berry es indiferente hacia las personas que tildan sus actos personales como una resistencia "insignificante." "Thoreau dio la contestacin definitiva a la tontera de 'nmeros significantes' hace mucho tiempo: Por qu debe esperar alguien hacer lo que es correcto hasta tanto los dems lo hagan? No es 'significante' amar a sus propios hijos o comer su propia cena. Pero los humanos normales no esperarn un mandato del Congreso para amar o comer."

Esta actitud de responsabilidad personal define la poltica de Berry. Tambin infundi algunos de sus primeros poemas que vieron con ojos crticos la Guerra de Vietnam. En "Febrero 2, 1968," l escribe:

En la oscuridad de la luna, en la nieve volante, en lo profundo del invierno, La guerra extendiendo, familias muriendo, el mundo en peligro, Camino la ladera rocosa, sembrando trbol.

El poema ofrece una respuesta personal y elocuente a los estragos de la guerra. Al mismo tiempo, evita abrazar el movimiento de la protesta que tanto molest a Lyndon Johnson.

De hecho, la orientacin poltica de Berry ha sido notoriamente difcil de etiquetar. Si su sentimiento pacifista, su ambientalismo, y su desagrado para con la economa de mercado han sugerido que l es un izquierdista, otras caractersticas han llevado a algunos a preguntarse si Berry no es, en el fondo, un conservador.

En un movimiento ambientalista ms acostumbrado a los msticos de la Nueva Era y a los agnsticos de la biociencia, la devota Cristiandad de Berry se destaca. Su adhesin incondicional a una fundamentacin Bblica lo ha encariado con muchos religiosos ms conservadores y ha producido metforas poco comunes dentro de la principal corriente de literatura medioambiental. (El mantillo "es muy parecido a Cristo," escribe en su ensayo de 1968 titulado "Una Colina Nativa.")

El elogio de Berry hacia los Amish y sus conferencias sobre la fidelidad matrimonial sugieren que favorece un estricto orden social. Y, si habla sobre conducta mala ("la tontera," "el orgullo," "el pecado," "el error," "el descuido") o buena  ("el carcter," "la virtud," "la ley moral," "la fidelidad," "reverencia"), su lenguaje es moralizante, lo cual le hace correr el riesgo de parecerse a una Dra. Laura del movimiento agrario.

Varios factores, sin embargo, indican que Berry ha tenido xito haciendo que ideas sus progresistas parezcan conservadoras, y no viceversa.

Habiendo emprendido una seria evaluacin de su propia fe y habindose afincado en la tradicin Cristiana, Berry no muestra rastros de fanatismo. l reconoce una deuda profunda al Budismo y propone, en la estela del 9/11, que "nuestras escuelas deben empezar a ensear las historias, culturas, artes, e idiomas de las naciones islmicas." Su disposicin de luchar abiertamente con la religin fortalece su autoridad moral. Combinando su cuidado para con la tierra con su locuacidad espiritual, l puede proponer que en una economa Cristiana correcta (como en una propiamente Budista) es improbable que permitan la explotacin de minas abiertas. Finalmente, Berry evita colocarse por encima de los dems al implicarse en los mismo males que critica. l tambin se conecta a las corporaciones de energa, y no duda en recordrnoslo.

Un amigo me dijo una vez de Berry, "Si l fuera un movimiento, yo lo opondra." Pero l no es un movimiento, y no le interesara ser uno. Ms bien, es una voz moral. l no quiere tanto ser emulado, como ser tomado cuidadosamente en consideracin.

Que l no tiene inters en discpulos es afortunado, porque sus admiradores apenas cabran en el Condado Henry. A sus 70 aos, Wendell Berry est cosechando las recompensas de haber encontrado su lugar en el mundo. l advierte a sus lectores que hagan lo mismo.

Berry escribe en su poema, "Qudese en Casa":

Esperar aqu en los campos para ver qu tan bien la lluvia trae la hierba. En la labor de los campos ms larga que la vida del hombre estoy en casa. No vengas conmigo. Qudese en casa tambin.

-- Mark Engler, escritor que vive en la ciudad de Nueva York, puede ser contactado por medio del sitio web http://www.DemocracyUprising.com.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter