Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-08-2006

La cultura del avin de guerra es la cultura de la aniquilacin
Cuando de los cielos llueve muerte

Azmi Bishara
Al Ahram Weekly

Traducido del ingls para Rebelin por Paloma Valverde y Beatriz Morales Bastos


El avin de combate es la quintaesencia de la civilizacin moderna, la diosa moderna. Es producto de la aportacin colectiva de todas las ciencias y la neutralizacin de toda moral y de todo valor. En l convergen el lser, la micro-ptica, la microelectrnica y la aerodinmica de alta tecnologa, que permiten vuelos y rutas areas de precisin, [alcanzar] objetivos mortales y destruccin quirrgica. Es higinico y ultrapreciso, y sus fbricas, hangares y plantas de ensamblaje son altos y espaciosos como catedrales. Estos aviones slo se manufacturan en los Estados ms desarrollados, que se asocian en amplias corporaciones cuyos empleados viven en sociedades que se quieren igualitarias y reciben altos salarios. Slo pueden ser pilotados por individuos altamente cualificados. Son a la vez producto del absoluto individualismo y del trabajo colectivo institucionalizado. Los trabajadores que contribuyen a su manufacturacin encarnan sociedades que han alcanzado grandes logros; son la lite, un punto y aparte respecto al resto, los elegidos, la nueva raza aria.

Como toda diosa de la sociedad de consumo tiene una obsolescencia programada; cada dos o tres aos se debe construir un nuevo avin para satisfacer la demanda, e incorporar los ltimos desarrollos tecnolgicos y descubrimientos cientficos para preservar su superioridad sobre los dioses de otros pueblos.

El avin de combate convierte lo inmoral en moral. Est por encima del bien y del mal, es una diosa celestial con una insaciable sed de tributos de sacrificios. El piloto no ve la sangre; no ve la bayoneta o la bala perforando el cuerpo de la vctima. No se ensucia porque no tiene que arrastrarse. Ni tiene que ver los ojos de las vctimas. No viola el mandamiento de no matars. Lo nico que hace es apretar un botn desde muy lejos.

Todas las vctimas oyen el estruendo del misil que se acerca. Entonces el mundo se tambalea a su alrededor y ellos caen sin titubear excesivamente. Quiz sientan dolores de crucifixin antes de sumirse en la nada. Todo el mundo est indefenso ante los aviones de combate; ningn padre o madre puede proteger a sus hijos. Los nios son despedazados o enterrados bajos los escombros de los edificios que se desmoronan con un estrpito que se mezcla con el sonido de los miembros destrozados. Piedras, planchas de madera, fragmentos de metal se incrustan en los huesos humanos y pulverizan los crneos -todo ello en el lapso de un parpadeo.

Mientras tanto, todo lo que se ve desde el asiento del piloto es una columna de humo y una nube de polvo. "Misin cumplida," informa por radio el piloto a la base mientras ejecuta un limpio giro en el cielo por encima del mar de lo moral. Entonces aterriza, salta del aparato y se encamina a las barracas con el casco bajo el brazo como un motorista. Va a tomar un caf a la cafetera, intercambia bromas con sus compaeros pilotos, con el personal femenino de la base y con los mecnicos que mantendrn su avin a punto para otra mortal misin de combate. Luego se dirige a casa. Por el camino escucha msica, hace el payaso ante algunos cros y entabla, quiz, una discusin poltica. Puede estar serio, o indiferente, o indignado. Puede ser de derecha o de izquierda, apoyar los derechos de los gays o estar en contra de ellos, puede felicitarse por ser una paloma o un halcn furibundo. Pero no son estos los criterios que lo cualifican para apretar el botn. En la religin del bombardero todos estos pensamientos o criterios se desvanecen en la nada.

Los pueblos del mundo se dividen entre los que tienen y los que no tienen aviones F-15 y F-16.

Los que los tienen se dividen en pases que poseen esos aviones y en los que son posedos por ellos. Los rabes no se dividen slo en los que no los tienen, sino tambin en aquellos que no los tienen y han convertido a los aviones en becerros de oro.

Estos aviones de combate son omnipresentes. Pueden ser visibles o invisibles. Pero no se puede escapar a su veneno, no hay donde esconderse de sus misiles. Los aviones permanecen en el aire, pero sus misiles caern en picado sobre los pasajeros de un coche que huyen, de un autobs, de una ambulancia, y atravesarn el techo de los bnkeres y refugios hasta alcanzar los tiernos cuerpos que estn en su interior. La carne humana no tiene ninguna oportunidad contra un misil que se dirige hacia ella desde un avin de combate. El cuerpo permanece desnudo ante la diosa que deambula por los cielos mientras los edificios de piedra y de cemento armado se desmoronan ante ella.

Los aviones provocan una destruccin masiva, pero no pueden resolver la batalla contra aquellos que tiene el derecho de su parte. Para ello los seguidores de la diosa tienen que librar una batalla terrestre. Pero una vez que los habitantes de esta civilizacin empiezan a luchar en tierra comienzan a morir y empiezan a llorar. Este fenmeno ha dado lugar a una curiosa creencia y es que sus soldados tiene derecho a matar, mientras que otros no tienen el derecho de matar a sus soldados, ni siquiera en la guerra. sta es la razn por la que cuando se golpea a uno de sus soldados, se apodera de ellos una conmocin y la razn por la que cuando sus ejrcitos sufren una derrota a manos de las fuerzas de los dbiles y oprimidos, lo toman como una afrenta al prestigio de su ejrcito y a su superioridad militar. En esta situacin, Israel retira a hurtadillas sus fuerzas terrestres y deja sueltos los F-16 para que bombardeen las localizaciones "terroristas", ya sean hogares o pueblos. Es un comportamiento cobarde y vengativo, apto para quienes poseen una fuerza area que les permite convertirse en arrogantes tiranos aerotransportados. Sobre el terreno son seres humanos como cualquier otro: frgiles y precarios. Pero por aire, con la proteccin de su diosa, pueden volar en todas las direcciones, invisibles a simple vista pero seguros de que su fragor se oye cuando pasan por encima de las cabezas aprovechndose al mximo de la fragilidad de quienes han quedado abandonados en tierra sin aviones e incluso de aquellos que se han refugiado en los agujeros de la tierra. Se vengan no slo porque tienen voluntad de hacerlo -no tiene el monopolio sobre la voluntad-, sino tambin porque su diosa hace que sea posible hacerlo.

Y el Seor dijo a Josu:

Mira, te he entregado Jeric, as como a su rey y a sus varones de guerra.
Y rodearis la ciudad, todos los hombres de guerra, yendo alrededor de la ciudad una vez; y esto haris durante seis das.
Y siete sacerdotes llevarn siete trompetas de cuerno de carnero delante del arca. Y al sptimo da daris siete vueltas a la ciudad, y los sacerdotes tocarn las trompetas".

[Y] cuando esto ocurra, cuando la gente escuche el sonido de las trompetas, el pueblo gritar, y el muro [de la ciudad] se desplomar de forma que el pueblo subir a la ciudad; cada hombre sin titubear tras l [sonido de la trompeta] y tomarn la ciudad.
Y adems destruyeron todo lo que haba en la ciudad, tanto hombres como mujeres, jvenes y viejos, hasta los bueyes, y las ovejas, y los asnos con el filo de su espada
Y arrasaron con fuego la ciudad, y todo lo que en ella haba; solo guardaron en el tesoro de la casa de Jehov la plata y el oro, y las vasijas de bronce y de hierro.

Y Josu salv la vida de Rahab la ramera, y la casa de su padre, y todo lo que ella tena; y habit en Israel hasta el da de hoy, porque escondi a los mensajeros que Josu haba enviado a espiar en los alrededores de Jeric". (Josu 6)

Su poder destructivo es lo que les llena de orgullo...del tipo del que precede a la cada. La muerte de un nio, de dos nios, tres; la muerte de una mujer o dos; la destruccin de una ambulancia... cundo se hace inaceptable la fuerza bruta contra inocentes? Treinta nios? Cincuenta? Ante las cmaras? Cuntos cuando no hay cmaras a mano? Hasta donde llega la escala? Por cierto, las cmaras no transmiten el olor putrefacto de los cuerpos aplastados bajo los escombros.

Es difcil indicar cundo exactamente a un responsable rabe u occidental se le cae de las manos el vaso al mirar la pantalla de la televisin. Qu imagen de un nio agonizante le llega? Se queda boquiabierto mientras el vaso se estrella contra el suelo? Se le atraganta la comida? Piensa que debera haber escuchado a sus ayudantes y haber hecho antes un llamamiento a un alto el fuego inmediato? Se queja ante el horror de los crmenes cometidos por Israel o cae en la desesperacin ante la locura israel al perder otra oportunidad?

Israel se construy atacando a los civiles. En 1948 los atac para desplazarlos y usurparles sus tierras. Atac pueblos enteros que [Israel] afirmaba eran bases de fedayines (combatientes de la resistencia). La "estrategia" se basaba en dos principios: la necesidad de disuadir a los civiles de apoyar a la resistencia, lo que quiere decir reprimir la expresin de cualquier postura poltica o social, y la necesidad de alimentar y saciar la sed israel de venganza. Este credo militar basado en dos principios se personific en la Unidad 101, dirigida por Ariel Sharon a principios de los cincuenta. Asalt pueblos, vol casas y asesin a sus residentes. Entre los frutos ms clebres de su filosofa se encuentran las masacres de Qubya, Nahalin y Al-Bureij en los cincuenta, y las masacres de Jabalya, Beit Hanoun, Al-Shajaiya, Qasba y Nablus y Jenin en tiempos ms recientes. Para llevar a cabo estas acciones Israel necesitaba carniceros, aunque los llamaba "guerreros legendarios". Era un enfoque manual. No implicaba F-16. Lo nico que se necesitaba era jovencitos mimados pertenecientes a la afiliacin religiosa adecuada y con sus corazones del lado del consumista estilo de vida estadounidense.

Aprovechndose de un momento propicio, Israel est atacando deliberadamente a civiles en Lbano. Su objetivo es castigar a cualquiera que pueda haber apoyado a la resistencia, desplazar a los civiles hacia el norte para agravar las tensiones sectarias en el pas y saciar su brutal sed de venganza. El actual ataque, en toda su ferocidad y con todas sus vctimas inocentes, fue planeado mucho antes con una malicia difcil de imaginar. Israel es un estado terrorista. La diablica lgica de este Estado es apoyada activamente por otro Estado terrorista dirigido por George Bush, un hombre muy peligroso, patolgicamente violento y sdico, rodeado de una banda de fros y calculadores Maquivelos y apologistas del terrorismo de Estado. Estos creen firmemente que los civiles que no poseen aviones de combate estn tan abajo en la escala de aptitud para sobrevivir que si mueren es por su propia culpa, a consecuencia de su falta de realismo.

Esta lgica tiene un defecto que la hace imperdonable, una maldicin que perseguir a esta civilizacin, una permanente crtica de su control de los cielos: Cmo se puede esperar que los nios sean "realistas"? Cmo puede nadie culparlos de su propia muerte?

Es errneo cantar las alabanzas de los nios muertos como si fueran hroes, una vergenza exponer sus cuerpos. Estos nios no eran guerreros. No estaban en la resistencia. No murieron para lograr una victoria para otros que no han muerto y que no expusieron sus vidas en primera lnea. Estos nios murieron porque no pudieron escapar a tiempo o no consiguieron esconderse de los aviones. Son las vctimas de la criminalmente brbara civilizacin de los aviones de combate. Sus asesinos tienen que rendir cuentas y la resistencia contra la agresin tiene que ser apoyada.

Fuente: http://weekly.ahram.org.eg/2006/806/op2.htm

Azmi Bishara es palestino y antiguo miembro de la Knesset israel, que en 2001 le retir la inmunidad parlamentaria por hacer declaraciones contrarias a la poltica sionista del Estado de Israel.

Paloma Valverde y Beatriz Morales Bastos son miembros de los colectivos de Rebelin. La primera es asimismo miembro de IraqSolidaridad. Esta traduccin es copyleft y se puede reproducir libremente, a condicin de mencionar al autor, a las traductoras y la fuente.


 




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