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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-08-2006

Honrar a los muertos indignando a los vecinos

Suvendrini Kakuchi
IPS


El primer ministro Junichiro Koizumi volvi a detonar la controversia al conmemorar la rendicin de Japn en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) en el santuario de Yasukuni, donde se rinden honores a militares acusados de crmenes de guerra en China y Corea del Sur.

Koizumi asegur luego que su visita al santuario en Tokio, la primera realizada en su carcter de primer ministro, tuvo el objetivo de honrar a los difuntos y reafirmar el pacifismo de Japn, derrotado hace 61 aos por los Aliados encabezado por Estados Unidos, Gran Bretaa y la Unin Sovitica.

Catorce altos militares declarados criminales de guerra por un tribunal aliado son venerados en el santuario junto a otros 2,5 millones de fallecidos en combate.

"Ya se perdieron las esperanzas, incluso en China y en Corea del Sur, de que Koizumi deje de concurrir a Yasukuni", dijo a IPS el profesor Phil Deans, de la Universidad Temple de Tokio.

"La insistencia del primer ministro simboliza un nuevo Japn, ms confiado y alejado de su vieja poltica de posguerra, basada en la diplomacia pacifista", sostuvo Deans.

El escenario en Yasukuni est diseado para inflamar el orgullo nacional. Ah fue donde juraban lealtad al emperador y al ejrcito imperial los soldados que se dirigan a varios frentes de combate abiertos por Japn en la regin de Asia-Pacfico.

Los seguidores de Koizumi, muchos de ellos veteranos de uniforme, se apostaron en los senderos delineados con cerezos y linternas de piedra. Algunos llevaban la bandera del Sol Naciente, el emblema de Japn antes de 1945, que despierta amargos recuerdos en la poblacin de otros pases asiticos devastados por el imperialismo japons.

"Koizumi debi venir antes", dijo Mattaidi Katoh, un veterano de 94 aos que pele en China

Otro seguidor mucho ms joven, Yoshiyuki Oishi, un bancario de 35 aos, consider que Japn ya haba pedido suficientes disculpas y que ya era hora de que un lder presentara sus respetos a los soldados que pelearon en Asia para "proteger al pas de la invasin estadounidense".

Oishi visita el santuario todos los aos desde 2001 para honrar a su abuelo, quien pele en China y fue tomado prisionero por el ejrcito sovitico, que lo recluy en Siberia.

Tales comentarios enfurecen a la poblacin y los gobiernos de China y Corea del Sur. Esas actitudes de los japoneses de a pie se interpreta en esos pases como evidencia de la intencin de borrar, sin arrepentimientos ni disculpas, un pasado de crueldad.

"Japn debe revisar su historia honestamente y ganarse la confianza de sus vecinos si pretende desempear un papel responsable y contribuir con la paz y la prosperidad en la regin", advirti en una declaracin el Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea del Sur.

Expertos consideran que la declaracin de Corea del Sur toca un punto delicado: la brecha que la percepcin del pasado se ahonda entre Japn de sus vecinos de Asia-Pacfico.

"Koizumi, quien no vivi las privaciones de los tiempos de guerra, representa el sentir de los japoneses de su generacin", dijo Koichi Nakano, profesor de ciencias polticas en la Universidad de Sophia

"A diferencia de los viejos polticos conservadores que se pusieron del lado de Estados Unidos y apoyaron una constitucin pacifista, el primer ministro representa a quienes consideran que Japn ya se disculp con creces por su poltica colonial y brind suficientes compensaciones a las vctimas, por lo que lleg el momento de seguir adelante", explic.

En esta ocasin, Koizumi no tuvo argumentos como para declarar "personal" su visita a Yasukuni, y la hizo en carcter de jefe de gobierno.

El primer ministro suele desestimar el descontento de sus vecinos con sus visitas al santuario aludiendo a "interferencias" y "falta de comprensin", lo cual se vincula con su aspiracin de fundar un nuevo Japn, ms confiado, con mayor peso internacional.

Desde su consagracin como primer ministro en 2001, Koizumi visita todos los aos el santuario. Eso origina invariablemente protestas de sus vecinos. Pero sta es la primera vez que concurre en carcter de primer ministro y en el aniversario de la rendicin, lo cual le suma simbolismo al acontecimiento.

El profesor Anno Tadashi, de la Universidad de Sophia, quien se describe a s mismo como "nacionalista progresista" y es seguidor de Koizumi, defiende al primer ministro con el argumento de que Yasukuni no se "puede racionalizar totalmente" y forma parte de la "mitologa".

En un contexto ms amplio, la visita pretende redefinir una identidad nacional propia, que incluya el pacto de seguridad que tiene con Estados Unidos, seal

Pero otros analistas consideran que esa postura complica la armona regional en perjuicio de este pas.

China ya expres su rotunda oposicin a la posibilidad de que Japn se convierta en un miembro permanente del Consejo de Seguridad de la Organizacin de las Naciones Unidas, dada la falta de arrepentimiento por las atrocidades cometidas en la Segunda Guerra Mundial.

Con el fin del mandato de Koizumi el mes que viene, la clave para salir o profundizar la crisis la tiene el actual jefe de gabinete, Shinzo Abe, quien probablemente le suceda.

Abe, un joven conservador que no anunci si visitar Yasukuni en caso de ser elegido primer ministro, pidi este martes "comprensin" a China y Corea del Sur.

En cambio, otros candidatos optaron por distanciarse del santuario.

El ministro de Relaciones Exteriores, Taro Aso, seal que le gustara ver a Yasukuni convertido en un monumento laico, mientras que el ministro de Finanzas, Sadakazu Tanigaki, prometi no visitar el sitio si resultaba elegido primer ministro.

La opinin pblica parece dividida respecto del rol que debe cumplir el santuario.

Una encuesta publicada la semana pasada por el diario Yomiuri Shimbun, revel que 50 por ciento de los entrevistados se oponen a que el futuro primer ministro visite Yasukuni. Apenas 40 por ciento estuvieron a favor.

Yasukuni es considerado como un punto de concentracin para quienes se oponen a la presencia continua de las bases militares estadounidenses en Japn.

"No queremos que haya ms bases de Estados Unidos en Japn por los problemas que causan a la poblacin local", enfatiz Oishi. "Necesitamos empezar de nuevo, con un lder que logre transformar a Japn en un pas con un ejrcito capaz de defenderlo de China y Corea del Norte."

Sitio de Yasukuni, en japons e ingls (http://www.yasukuni.or.jp/english/)


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