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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-08-2006

Aborto ilegal y asesino

Aly Ouattara
IPS


Las mujeres de Costa de Marfil cada vez abortan ms, a pesar de la ilegalidad de estas intervenciones y del riesgo de vida que corren quienes se someten a ellas, advierten mdicos y expertos.

En este pas de frica occidental estn presentes casi todos los factores que llevan a las mujeres a abortar, como la pobreza, las guerras civiles y el temor a la marginacin social, de origen social y religioso.

Una ley vigente desde 1981 condena a quienes interrumpan voluntariamente su embarazo y a quienes las ayuden a hacerlo a cinco aos de prisin y multas que van de 300 a 3.000 dlares.

Korotoumou Bakayoko, de 16 aos, fue apenas una vctima ms. Sus padres y amigos se reunieron para el acto de sepultura, en el cementerio municipal de la occidental ciudad de Sgula.

"Muri a causa de un aborto. Llevaba en secreto un embarazo de tres meses y decidi interrumpirlo sin que sus padres supieran", dijo a IPS su prima, Massandj Bakayoko.

Korotoumou, la mayor de cinco hermanos, temi avergonzar a su familia, pues quedar embarazada o tener un hijo fuera del matrimonio est muy mal visto por los musulmanes.

Siguiendo los consejos de sus amigas, Korotoumou decidi abortar utilizando cortezas de rbol, races y vidrio en polvo. Sufri una hemorragia interna que la dej en coma.

Su situacin empeor porque no recibi la atencin mdica adecuada en el hospital de Sgula.

"Su estado ya era grave y, para colmo, el hospital no tena los implementos mdicos necesarios para atenderla. No pudimos evitar lo peor", dijo a IPS Franois Ignace Kobnan, uno de los enfermeros que atendi a Korotoumou.

La falta de equipamiento, aadi, es consecuencia de la incertidumbre que sigui al levantamiento armado de 2002, que dividi Costa de Marfil en dos: el norte, controlado por los rebeldes, y el sur, por el gobierno.

Los insurgentes tomaron las armas para luchar contra la discriminacin que sufren por parte de la poblacin del sur, que domina la poltica y la economa del pas.

"Los abortos clandestinos alcanzaron niveles preocupantes en nuestros hospitales en los cuatros aos de crisis", seal el mdico general Lassina Sanogo, del hospital central de la ciudad de Bouak, bastin de los rebeldes.

Una investigacin realizada en 2005 por Objetivo Salud, organizacin no gubernamental marfilea con sede en la septentrional ciudad de Korhogo, indic que 34 por ciento de 2.400 mujeres entrevistadas se haban sometido al menos a un aborto.

En el norte, aadi, 70 por ciento de las interrupciones de embarazo en mujeres de entre 13 y 24 aos se realizaron en condiciones sanitarias seguras y con el consentimiento de sus padres o parejas.

"Hay formas discretas y seguras de terminar un embarazo, a cargo de mdicos, enfermeras y parteras y en hospitales y salas de maternidad de nuestro pas y de otros pases de frica occidental, por grandes sumas de dinero", dijo a IPS Zana Sanogo, de Operacin Salud.

El mdico Logozeni Diabat, que trabaja en un sanatorio de la regin de Sgula, calcula que este procedimiento clandestino tiene un costo de entre 50 y 100 dlares.

"Todo el mundo lo sabe, pero nadie se atreve a hablar de eso porque la legislacin marfilea, al igual que la de otros pases de la regin, prohbe el aborto. Slo cuando algo sale mal la gente se entera", indic.

Pero el restante 30 por ciento de mujeres que se practicaron un aborto en el norte del pas siguieron mtodos ms inseguros y sin asistencia mdica adecuada. Muchas sufren complicaciones, e incluso la muerte.

En promedio, tres de cada 10 mujeres tratadas por curanderos y enfermeros --que es el recurso ms habitual en estos casos-- murieron, quedaron estriles o sufrieron otros problemas derivados de la intervencin.

La pobreza tiene un vnculo estrecho con el aborto en condiciones de riesgo, asegur Aristide Kouam Kobnan, de la organizacin no gubernamental Salud para Todos, con sede en la ciudad de Toumodi, que se encuentra en la zona de contencin que separa a las fuerzas insurgentes de las gubernamentales.

"Una joven rechazada por su pareja y sus padres y sin apoyo psicolgico, no duda en practicarse un aborto clandestino", afirm Kobnan.

Consideraciones similares expres Amadou Sidib, asistente del ministro de Asuntos Sociales.

Por su parte, Amadou Sidib, colaborador del ministro de Asuntos Sociales, indic a IPS que en "vertederos de basura" de la meridional ciudad de Abidjan, capital econmica del pas, suelen aparecer "fetos y recin nacidos muertos envueltos en bolsas de plstico".

La gran cantidad de desplazados desde el norte hacia el sur del pas a causa del conflicto elev la cantidad de abortos clandestinos y de recin nacidos abandonados en basureros y lugares pblicos, segn algunas parteras.

"Sera mejor legalizar el aborto, aunque est prohibido por algunas religiones, para que se pueda realizar en mejores condiciones mdicas y as evitar la muerte y la esterilidad de nias y jvenes", dijo una de ellas, Zana Sanogo.


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