Portada :: Opinin :: J. Petras
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-09-2006

El lobby y la invasin israel de Lbano: sus datos y los nuestros

James Petras

Traducido del ingls para Rebelin y Tlaxcala por S. Segu



Todas las organizaciones judas estadounidenses, a escala nacional, estatal y local, han lanzado una campaa de propaganda y recogida de fondos de 300 millones de dlares en apoyo de los 21 civiles y 116 soldados judos muertos durante la invasin israel de Lbano (pero entre los beneficiarios no se incluirn los 18 rabes israeles a los que se impidi el acceso a los refugios reservados slo a los judos). Actuando como adjuntas al Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, ni una sola de las 52 organizaciones que forman la presidencia de la cpula de organizaciones judas en EE UU ha alzado una sola voz en pblico contra la destruccin masiva de hogares, hospitales, oficinas, supermercados, convoyes de refugiados, iglesias y mezquitas, ni contra el asesinato deliberado de civiles, fuerzas de paz de la ONU y trabajadores en misiones de rescate, realizados por medio de bombardeos de precisin. Por el contrario, todo el lobby judo se ha hecho eco con lujo de detalles de la mentira oficial israel de que las muertes libanesas fueron debidas a la utilizacin por la resistencia libanesa de escudos humanos, a pesar de la total devastacin de los suburbios meridionales de Beirut, densamente poblados, totalmente fuera del alcance de los cohetes de Hezbol.

La magnitud de la operacin de enmascaramiento realizada por el lobby judo es mensurable en detalle. El ejrcito israel lanz sobre Lbano cada da durante 27 das 5.000 cohetes, bombas revientabnkeres de 5 toneladas, y bombas de racimo, as como bombas de fsforo antipersonal, lo que asciende a 135.000 cohetes, bombas y proyectiles de artillera. Durante los ltimos siete das de la guerra, Israel lanz 6.000 bombas y proyectiles por da, es decir, 42.000 en total, lo que sumado a lo anterior supone 177.000 unidades, todo ello concentrado en un territorio densamente poblado de un tamao equivalente al ms pequeo de los Estados Unidos. Por su parte, la resistencia nacional libanesa lanz 4.000 cohetes durante los 34 das, lo que arroja un promedio de 118 por da. La relacin es pues de 44 a 1, para no mencionar las diferencias de tamao, los efectos letales a largo plazo de los miles de bombas de racimo que no explotaron (casi 50 vctimas, muertos y mutilados) desde el final de las hostilidades), ni la poltica de tierra calcinada puesta en prctica por Israel en su incursin militar.

Los activistas del lobby judo han publicado la cifra de 41 civiles israeles muertos, aunque olvidan mencionar que slo 23 eran judos, y los 18 restantes miembros de las minoras rabe musulmana y cristiana, que forman en torno al 20% de la poblacin. La desproporcionada cifra de vctimas rabe-israeles es el resultado de la poltica del Gobierno de Israel de proporcionar refugios y sirenas de alarma a los judos, mientras pasaba por alto las necesidades de seguridad de sus ciudadanos rabes. La proporcin de civiles muertos en relacin con los soldados fue de 41 a 116, es decir, el 26% del total de vctimas israeles (pero si slo tomamos en consideracin los israeles judos y los miembros del ejrcito, la proporcin fue de 23 a 116, es decir, que el 16% de las vctimas judas fueron civiles.) Es evidente que la resistencia libanesa dirigi la mayor parte de su fuego al ejrcito israel invasor. En cambio, en Lbano, de las 1.181 vctimas contabilizadas hasta hoy, 1.088 fueron civiles y slo 93 combatientes. En otras palabras, el 92% de los muertos libaneses fueron civiles, es decir ms de tres veces la proporcin de civiles vctimas de la resistencia libanesa, y casi seis veces la proporcin de civiles muertos (los nicos que cuentan para la mquina propagandstica del lobby). Dicho de una manera ms clara y brutal: se han registrado ms de 47 vctimas libanesas por cada civil judo-israel muerto.

La pretensin del lobby judo de una superioridad moral y militar israel en Oriente Prximo, mientras que al mismo tiempo se afirma, paradjicamente, que la supervivencia de Israel est en juego, ha sido plenamente desmentida como resultado de su fracaso en la aniquilacin de Hezbol.

El eco que el lobby proporciona a las pretensiones de invencibilidad militar de las Fuerzas Armadas de Israel se basa en los combates de stas contra escolares palestinos que arrojan piedras. Hoy, su vulnerabilidad es evidente cuando deben enfrentarse a combatientes guerrilleros como los libaneses, veteranos y bien armados. Segn un Informe de las Naciones Unidas, desde junio 26 hasta agosto 26 del presente ao, Israel mat a 202 palestinos, 44 de los cuales eran nios pequeos; las bajas de Israel fueron de un soldado. Durante su intervencin en Lbano, Israel perdi 116 soldados, contra 93 combatientes libaneses en 34 das (casi la mitad del periodo anterior). En otras palabras, los muertos israeles como resultado de la invasin de Lbano, en un mes, superan en 157 veces las bajas sufridas en Palestina en dos meses (Oficina de Coordinacin de Asuntos Humanitarios, ONU, 26.8.2006). La campaa de propaganda del lobby judo ante el Congreso de Estados Unidos, en todos los grandes medios de comunicacin favorable a la operacin Lluvia de verano (lluvia de bombas sobre la poblacin civil) contra los palestinos, ha sido desenmascarada plenamente revelando su carcter de poltica de tierra calcinada por el citado Informe de las Naciones Unidas, recogido en el diario israel Haaretz (27.8.2006). Segn este diario, la campaa estara teniendo graves repercusiones para 1.400.000 palestinos. Miles de ellos han debido abandonar sus hogares a raz de las continuas agresiones del ejrcito israel en la Franja de Gaza y de los bombardeos de la Fuerza Area israel, que ha efectuado 247 ataques areos; asimismo, ms de un milln de personas se han visto privadas del suministro de agua potable y electricidad. El lobby israel, en el mejor estilo totalitario, hace una inversin de papeles y llama terroristas a las vctimas palestinas (los 202 muertos), y denomina vctimas a los ejecutores (Ejrcito israel, que ha sufrido 1 baja, probablemente por fuego amigo.)

George Orwell podra haber escrito un vitrilico ensayo sobre la versin del lobby judo de Rebelin en la Granja (Animal Farm), segn la cual una muerte israel vale ms que 202 palestinas.

Cuando se analiza la publicacin Daily Alert, un panfleto propagandista elaborado por el Jerusalem Center for Public Affairs (una agencia propagandista semioficial del Gobierno israel) para la Conferencia de presidentes de grandes organizaciones judas de EE UU (Conference of Presidents of Major America Jewish Organizations - CPMAJO) es imposible hallar la mnima mencin al hecho de que el Estado judo ha estado matando casi diez civiles libaneses por cada combatiente, mientras que la resistencia de Hezbol ha matado a cuatro veces ms soldados israeles que civiles de esta nacionalidad (judos y gentiles). Ni un slo artculo de opinin, editorial o comentario reproducido por Daily Alert, recogido de The Wall Street Journal, The Washington Post, The National Telegraph, The New York Sun, USA Today, The Boston Globe, The New York Times, Haaretz, The Jerusalem Post or The Times britnico mencona el hecho de que los tan cacareados bombardeos de precisin tuvieron un gran xito en la matanza de civiles, mientras que las armas mucho menos sofisticadas de los defensores libaneses hicieron blanco principalmente en los miembros del ejrcito invasor.

 

Estas omisiones de parte del lobby judo y sus miembros y activistas en los respetables y amarillos medios de comunicacin anglo-usamericano-israeles, tanto en las publicaciones impresas como en las electrnicas, han sido absolutamente indispensables para perpetuar el mito de que Israel estaba luchando una guerra defensiva, de la que dependa su existencia (sic), de supervivencia contra los terroristas islmicos personificados en Hezbol y la Resistencia nacional libanesa.

Fue fruto de acciones defensivas la destruccin de 15.000 hogares, hasta Beirut y ms al Norte, como asegura la citada Conferencia (CPMAJO)? Creen realmente todos estos ricos, inteligentes y cultos apologistas de la invasin israel cultivados en las universidades de Princeton, Yale, Harvard, Johns Hopkins y Chicago que el bombardeo de hospitales, supermercados, plantas de tratamiento de aguas, iglesias y mezquitas de la zona sur de Lbano, refineras de petrleo y plantas lecheras, industrias alimentarias y farmacuticas de Beirut, medios de transporte, carreteras y puentes de Lbano septentrional, creen realmente, decimos, que se trataba de actos indispensables para la supervivencia del Estado judo? No comprenden las sencillas matemticas presentadas ms arriba? No comprenden las matemticas del genocidio? Acaso los banqueros inversionistas, los profesores universitarios, los dentistas y los ejrcitos de rabinos doctos en talmdicas lecturas creen que Israel es la vctima inocente de una agresin que justific el sacrificio de ms de 90% de civiles libaneses entre los muertos? Todas estas personas tan cultas tienen que saber que desde enero de 1996 hasta agosto de 2006 ha habido semanalmente incidentes a lo largo de la frontera israelo-libanesa, con acciones como incursiones israeles, asesinato y secuestro de civiles libaneses, y lanzamiento de cohetes en ambas direcciones. Desconocen todos esos magnates de Hollywood que con tanta generosidad contribuyeron a la mquina de guerra israel, que Elliot Abrams asesor principal del presidente Bush sobre Oriente Prximo y acrrimo defensor de la pureza juda, a la vez que estrecho colaborador con el alto mando militar israel dio pleno apoyo, a comienzos del verano, a un plan israel para destruir a Hezbol, al menos un mes antes del incidente fronterizo (cf. Seymour Hersch, The New Yorker, 21.8.2006).

 

Es evidente que estas lites intelectuales conocen muy bien las ansias israeles de poder y dominacin. A diferencia de los buenos alemanes de los aos 40, que aseguraron que nunca ser percataron de las humeantes chimeneas o de los siniestros trenes, las imgenes de hoy de viviendas devastadas y nios asesinados eran visibles y fcilmente accesibles y fueron seguidas de informes bien difundidos elaborados por todos los grupos de derechos humanos sobre los crmenes de Israel contra la humanidad. Lo saban, y apoyaron los crmenes de Israel antes y despus del alto el fuego, y orgullosamente decidieron respaldar la guerra, las polticas y el Estado, constituyndose en autnticos cmplices a posteriori.

Sin embargo, el lobby judo afirma que el secuestro de dos soldados por parte de Hezbol en la frontera fue el detonador de una invasin a gran escala. Numerosas fuentes de todo el mundo incluso discuten el relato israel del ataque transfronterizo de Hezbol. Segn la gran revista de negocios estadounidense Forbes (12.7.2006), el servicio francs de noticias AFP (12.7.2006), el respetable Asia Times (15.7.2006), y la polica libanesa, los soldados israeles fueron capturados en el interior de Lbano, en la zona de Ai'tu Al-Chaarb, una poblacin libanesa situada a algunos kilmetros de la frontera israel.

Mientras el lobby israel recoge fondos exclusivamente para los soldados y civiles judos israeles, Hezbol ha iniciado un programa de reconstruccin no sectario, que abarca todas las comunidades y hogares libaneses, con independencia de sus preferencias religiosas o tnicas. La razn reside en el hecho de que la resistencia libanesa es un movimiento nacional. Contra lo que afirma la propaganda del lobby, la resistencia libanesa no es exclusivamente chi, ni siquiera solamente musulmana. La invasin de Israel ha conseguido unir a las diferentes facciones libanesas en defensa de su patria. De los 93 combatientes libaneses muertos, 20% pertenecan a organizaciones distintas de Hezbol, aspecto que los idelogos del lobby pro israel prefieren ignorar, mientras defienden e impulsan la poltica israel de llevar a EE UU a un ataque contra Irn, Siria y otros Estados de Oriente Prximo hostiles a las ambiciones hegemnicas de Israel

Consecuencias de la guerra israel

Tanto en Israel como en todas las redes judas pro israeles, el fracaso militar de Israel en su intento de derrotar y eliminar la resistencia libanesa, en particular Hezbol, ha tenido importantes repercusiones. En Israel, el principal reproche que se hace al tndem Olmert-Peretz y al general Haluz, tanto por parte de civiles como de soldados, es que el gobierno fue muy dbil, que hubo unos bombardeos insuficientes, que el nmero de tropas de tierra no fue suficiente y que se dio una preocupacin excesiva a la cuestin de los civiles libaneses. El alto el fuego, afirman, fue prematuro y el territorio ocupado demasiado limitado. El Likud y otros partidos con representacin en el Knesset (Parlamento israel) pidieron el bombardeo de Siria e Irn.

Mientras que muchos progresistas estadounidenses e israeles consideran la agitacin, la discordia y las acerbas crticas posteriores a la guerra como algo tpico del estilo bullanguero y beligerante de la democracia israel, no prestaron la debida atencin al sustrato militarista y la direccin ultraderechista de la opinin pblica de Israel. La polmica en torno a quin perdi la guerra tiene su base en los preparativos para un nuevo ataque, ms violento, a Lbano y otros adversarios de Israel.

El furor militarista se manifiesta en los brutales ataques diarios a los palestinos en Gaza y Cisjordania, donde la aviacin militar israel bombardea viviendas y las fuerzas de tierra asesinan y hieren a docenas de civiles, entre otros a escolares que arrojan piedras. Adems, dicho furor se ha transmitido ya a algunas personalidades religiosas judas. El Consejo rabnico de Estados Unidos ha pedido a los militares israeles una revisin de sus normas de actuacin en situacin de guerra, a la luz del uso por parte de Hezbol de civiles, hospitales, ambulancias, mezquitas, entre otros, como escudos humanos, segn afirmaba The Jerusalem Post (21.8.2006) El citado Consejo y la moderna organizacin de mujeres ortodoxas, Eminah, representan ms de un milln de judos, y piden que aumenten las vctimas civiles a fin de reducir el riesgo de nuestros soldados, en el mejor espritu de los capellanes nazis que incitaban a la Wehrmacht a perpetrar su poltica de tierra calcinada durante la II Guerra Mundial. Sus correligionarios israeles, los rabinos Eliyahu y Drori, se han hecho eco de las delicadas crticas del Consejo en trminos ms drsticos y desinhibidos: Nuestros corruptos mandos militares, que nos dicen que nuestros soldados deben poner en peligro sus vidas para proteger las de nuestros enemigos, son la razn de que hayamos perdido esta guerra, en palabras del amable rabino Eliyahu, que considera a todos los civiles no judos que se oponen a la poltica de Israel como enemigos dignos de ser incinerados. Para no ser menos, el buen rabino Drori acus al resto de la humanidad occidental de antisemitas por sentirse horrorizados ante la salvaje destruccin realizada por Israel: Los antisemitas nos exigen que utilicemos la moral cristiana, mientras nuestros enemigos actan como brbaros, (The Jerusalem Post, 21.8.2006). Aparentemente matar y mutilar a ms de mil civiles libaneses, en su mayor parte mujeres y nios, no llega a satisfacer a este rabioso rabino.

Como muestra de que estos rabinos estadounidenses e israeles no son simples casos psicopticos aislados, tres semanas antes, un rabino llamado Dov Lior, en nombre del Yesh Council of Rabbis (que cuenta con miles de seguidores israeles) anunciaba que cuando nuestros enemigos sostienen con una mano a un nio y nos disparan con la otra, o cuando se disparan cohetes dirigidos a la poblacin civil de la Tierra de Israel, con desprecio evidente de criterios morales, nos vemos obligados a actuar con arreglo a la moral juda que nos dice: A aqul que se alce para matarte, lzate tu tambin y mtalo antes The Jerusalem Post (25.8.2006). Los Hombres Santos de Tierra Santa proporcionan su bendicin religiosa a los ms de trescientos nios libaneses muertos y piden que en el futuro se mate un nmero an mayor. Todo lo cual, dicen, se ajusta a la moral juda. No cabe duda de que muchos judos estadounidenses, especialmente los progresistas, pero incluso algunos conservadores, rechazan estas bendiciones rabnicas al asesinato de nios, pero su silencio resulta clamoroso. El lobby hace odos sordos, como conviene, a este jueguecito moral judo, an cuando defiende la argumentacin seglar moderada de las muertes de civiles israeles vctimas de Hezbol, que utiliza bebs y abuelitas libaneses como escudos para cometer sus crmenes. As pues, tenemos un vivo debate abierto entre los rabinos estadounidenses e israeles, y los apologistas seglares y religiosos sobre si matar a civiles y nios libaneses se basa en tcticas militares o en consideraciones tico-religiosas.

El Director Ejecutivo del American Jewish Committee, David A. Harris, aade a la mentira un repugnante aadido propagandista de parte de los sionistas estadounidenses de izquierda, que pretenden quitar importancia al papel del lobby judo en la consecucin del apoyo total de la Casa Blanca y del Congreso a la destruccin de Lbano por parte de Israel. Al glosar la sumisin de EE UU a Israel, Harris manifiesta: Ninguna otra nacin ha estado dispuesta a definir una relacin tan ntima con Israel en todas las esferas bilaterales, desde la venta de armas, la ayuda exterior y la puesta en comn de inteligencia hasta la creacin de una zona de libre cambio, la cooperacin cientfica y el apoyo diplomtico. Ninguna otra nacin tiene la capacidad, por su tamao y estatura, de ayudar a Israel a conseguir una paz segura y duradera (sic). En el reciente conflicto con Hezbol, los Estados Unidos demostraron una vez ms su decisin de mantenerse junto a Israel, proporcionar un apoyo vital y resistir las presiones de muchos aliados que hubieran deseado que la lucha terminara mucho antes, aunque ello hubiera supuesto dejar a Hezbol en gran parte intacta sobre el terreno. Sea cual sea la razn fundamental, no cabe duda que los judos estadounidenses son una parte esencial de la ecuacin (de uncir EE UU a Israel). Esta es otra razn para que los judos estadounidenses trabajen da tras da para asegurar que este vnculo, mutuamente beneficioso (sic) se mantenga y se refuerce, (The Jerusalem Post, 21.8.2006).

Dicho de otra manera, ms simple, las redes y lobbies judos consiguieron un apoyo del 98% del Congreso a una resolucin de apoyo a la invasin de Lbano por Israel, an cuando el 54% de los votantes demcratas y el 39% de los republicanos estn a favor de una poltica de neutralidad, opuesta al alineamiento con Israel (Encuesta Times-Bloomberg, 25 julio-1 agosto 2006, publicada en la Jewish Telegraph Agency el 15 agosto 2006). El lobby convenci, presion y amenaz a la Casa Blanca a fin de prolongar los bombardeos terroristas israeles, como Harris anunci orgullosamente. El lobby judo trabaja sin duda da tras da para garantizar que Israel pueda hacer su limpieza tnica en Palestina, lanzar bombas de cinco toneladas sobre edificios de apartamentos libaneses, derribar pueblos enteros con bulldozers y aislar a EE UU hasta de sus ms cercanos aliados, a expensas del contribuyente estadounidense, de nuestros ideales democrticos y de nuestra soberana. Y el American Jewish Committee tiene la arrogancia de decir que se trata de un vnculo mutuamente beneficioso. Qu muestra de falta de honradez poltica!


* * *



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter