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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-09-2006

Japn: el sofocante efecto de isla trmica

Suvendrini Kakuchi
IPS


Los brillantes rascacielos que pueblan el paisaje urbano japons representan el poder econmico de Japn, pero tambin constituyen enormes caones que capturan el calor y elevan la temperatura ambiente, en lo que se conoce como efecto de isla trmica.

El calor emitido por acondicionadores de aire, motores a combustin interna y otros aparatos no encuentra va de escape, lo que provoca un aumento de varios grados en la temperatura, especialmente el verano. Al mismo tiempo, los edificios impiden la circulacin de los vientos.

Eso obliga a las autoridades japonesas a buscar constantemente nuevas maneras de refrescar a una ciudad que hierve.

Desde hace aos, la ley ordena la plantacin de arbustos y otras plantas en la azotea de edificaciones elevadas, pero el crecimiento de la jungla de cemento ha sido tan acelerado que contrarrest el efecto de esa medida.

"Tokio se convirti en una pesadilla a causa de la poltica del gobierno, que pioriza a la economa por sobre la proteccin ambiental", dijo la experta en el efecto de isla trmica Komichi Ikeda, subdirectora del Instituto de Investigacin Ambiental, organizacin acadmica privada.

Ikeda explic que el auge de la construccin en Japn tiene sus races en el estmulo al valor de los inmuebles, lo cual depar ganancias masivas a los propietarios de terrenos y a las empresas constructores a expensas del ambiente y la salud de los residentes.

Un informe difundido este ao por el gobierno metropolitano de Tokio muestra que la temperatura promedio en la capital aument de tres grados en el curso del siglo XX.

"Acompaando este aumento de la temperatura, el consumo de electricidad de la ciudad se multiplic por cuatro desde los cinco millones de kilovatios de 1975, en gran medida debido a los acondicionadores de aire", seal Takako Yamaguchi, funcionaria de la municipalidad a cargo de controlar el efecto de isla trmica. Yamaguchi tambin dijo a IPS que desde 1975 aumentaron de 14 a 35 los das del ao con temperaturas superiores a los 35 grados.

Con una humedad ambiente que ronda 70 por ciento, los veranos se volvieron trridos e incmodos para los 12,5 millones de habitantes de Tokio. La poblacin de la ciudad casi se duplica en horas diurnas, cuando ingresan a ella trabajadores y pblico de oficinas.

Las muertes relacionadas con el agotamiento a causa del calor en el centro de Tokio aumentaron de 17 a 23 entre 2003 y 2005, segn el Ministerio de Salud.

En Tokio viven unos 600.000 asmticos, cuya dolencia se agrava por los gases emanados desde los automviles. En todo el pas hay tres millones de asmticos.

Este verano, mientras los japoneses se encuentran sofocados por el calor y la humedad, el efecto de isla trmica est en boca de todos.

Las altas estructuras edilicias que amurallan la baha de Tokio impiden ahora que la ciudad se refresque por la noche. El muy admirado brillo del nen de la costanera de Shinagawa obstruye la brisa fresca nocturna que otrora flua por la ciudad.

El distrito de Shinagawa, antes lleno de depsitos, hoy rebosa de centros comerciales. All se ha instalado una nueva estacin de trenes superrpidos. En 1997, haba apenas cinco edificios de ms de 13 pisos. En 2003, se les haban sumado 84.

Las reas cercanas al mar son ahora ms clidas por la noche que las del interior, segn el gobierno metropolitano. La temperatura tambin baja en zonas adyacentes a los parques.

Yamaguchi dijo que, adems de las regulaciones que ordenan la instalacin de jardines en los rascacielos, las carreteras deberan construirse con un entramado de tuberas debajo de la superficie por las que circule agua de mar fresca bombeada desde la baha de Tokio.

Otras soluciones costosas a estudio incluyen el almacenamiento en stanos de nieve trasladada desde la septentrional isla japonesa de Hokkaido.

"Por primera vez en la historia ofrecemos subsidios, por hasta 20 millones de dlares para el presente ao fiscal, que representan un tercio del presupuesto de estas instalaciones", explic.

Pero a Ikeda no le impresionan esos ambiciosos planes.

"Todos estos pasos son importantes pero, como, de costumbre, el gobierno se niega a tratar las causas del efecto de isla trmica, restringiendo la construccin de edificios altos o la circulacin de automviles", dijo.

http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=38563


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