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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-09-2006

La estrategia de EE UU e Israel: Lbano e Irn

James Petras
Rebelin

Traducido del ingls para Rebelin y Tlaxcala por S. Segu y Beatriz Morales



EL DEBATE BLICO EN TORNO A IRN

Un anlisis de las declaraciones oficiales, los documentos y los comunicados de prensa del gobierno israel recogidos por sus representantes permanentes ante la Conferencia de presidentes de grandes organizaciones judas de EE UU (CPMAJO, en sus siglas en ingls) y sus seguidores, que publican artculos y dictan conferencias en los principales medios de comunicacin, revela un esfuerzo coordinado por convencer a Estados Unidos de atacar militarmente a Irn. Desde mediados de la dcada de 1990 los principales idelogos proisraeles de EE UU han venido publicando documentos y manifiestos propagandsticos, que pretendan hacer pasar por documentos de estrategia, incitando a una agresin militar conjunta israelo-estadounidense contra Irak, Siria y, en particular, Irn. (1)

Con las ruinas todava humeantes de los atentados del 11 de septiembre, los principales idelogos pro israeles, el senador Joe Lieberman y el vicesecretario de Defensa Paul Wolfowitz, instaban a Washington a que atacase a Irn mediante acciones simultneas consecutivas. Persiguiendo las prioridades regionales de Israel, sus representantes en el gobierno de Estados Unidos, en el Pentgono (Wolfowitz, Feith y Shulsky), en el Consejo Nacional de Seguridad (Abrams), en el gabinete del vicepresidente (Libby) y en el gabinete presidencial (Frum, redactor de los discursos del presidente), falsificaron informes secretos, disearon la campaa propagandstica (Guerra contra el Terror, Eje del Mal) y planearon la guerra contra Irak, mientras el lobby judo obtena la aquiescencia casi general del Congreso. A continuacin consiguieron el boicot estadounidense a Siria y el apoyo a la expropiacin, la anexin y el asentamiento en tierra palestina de Cisjordania, a la vez que la destruccin de la Franja de Gaza. Aun cuando la invasin no lleg a conseguir el control de Irak, los representantes de Israel en el Gobierno estadounidense consiguieron destruir la sociedad y el Estado iraques, y su capacidad de apoyo a la resistencia palestina, aumentando con ello el poder regional de Israel (a un coste altsimo, no obstante, para Estados Unidos.)

Incluso en plena guerra de EE UU contra Irak; incluso despus de sufrir 20.000 bajas, entre muertos y heridos; incluso cuando la factura de la guerra asciende a 430.000 millones de dlares; incluso en una situacin en que las tropas de tierra apenas alcanzan a cubrir el territorio; incluso en estas circunstancias, los representantes de Israel en el Gobierno y en el Congreso estadounidenses, junto al inevitable lobby pro israel, han seguido presionando para lanzar un ataque preventivo sobre Irn.

En el seno del Gobierno estadounidense, los representantes de Israel se encontraron ante algunas objeciones por parte del Departamento de Estado y de determinados militares en activo a un eventual ataque de este tipo:

1. Un ataque a Irn llevara a una invasin a gran escala de las fronteras de Irak que pondra en peligro la precaria situacin de las tropas estadounidenses en este pas;

2. Hezbol, Siria y otros aliados iranes reaccionaran probablemente en solidaridad con Irn y lanzaran represalias contra los apoyos estadounidenses en Lbano, los Estados del Golfo y otros lugares de Oriente Prximo;

3. Un ataque aislara totalmente a Estados Unidos de sus aliados europeos, rabes y asiticos, con lo que EE UU se vera obligado a asumir toda la carga de la guerra;

4. Irn podra bloquear el estrecho de Ormuz, impidiendo el paso del crudo a Europa y Asia.

LA PREPARACIN PARA LA GUERRA

En respuesta, los representantes de Israel en EE UU formularon una serie de polticas encaminadas a obviar dichas objeciones.

En primer lugar, ellos, junto con los servicios secretos de Israel y sus colaboradores libaneses, y con la aprobacin del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, dominado por EE UU, consiguieron incriminar a Siria como pas autor del asesinato del ex primer ministro libans Rafik Baha'eddin Al-Hariri el 14 de febrero de 2005 basndose en la retractacin de un nico y perjuro testigo. Con ello, EE UU y la ONU forzaron a Siria a retirar sus fuerzas de Lbano, con lo que esperaban aislar a Hezbol y otros movimientos anticoloniales y antiimperialistas. Una vez Siria fuera de Lbano, EE UU consigui instalar, con el visto bueno de Israel, un gobierno satlite en Beirut, cuya influencia real, sin embargo, se limitaba a la zona central y septentrional del pas. Hezbol sigui siendo la fuerza dominante en el Lbano meridional y gran parte de la zona sur de Beirut, inexpugnable a cualquier maquinacin militar emanada de Beirut.

En 2004, EE UU y Francia patrocinaron conjuntamente la resolucin 1559 de la ONU que exiga la disolucin y el desarme de todas las milicias, libanesas o no. Esta extraordinaria intromisin por parte del Consejo de Seguridad en los asuntos internos de Lbano fue, claramente, parte de la organizacin de la invasin de 2006.

Washington, en coordinacin con Israel, continu con su tctica de despiece, apartando a todos los oponentes, reales o potenciales, de su control absoluto de la regin. Al aislar a Siria, destruir Gaza y rodear a Hezbol (o as lo crean), estaban convencidos de que se aproximaban al aislamiento de Irn. Con el fin de instalar a un gobierno ttere de nuevo cuo, en junio de 2006 Israel procedi a invadir y demoler Gaza, y a arrestar a los lderes polticos de Hams. Ese mismo mes, el asesor presidencial para Asuntos de Oriente Prximo, Elliot Abrams, en estrecho contacto con el alto mando militar israel, dio luz verde a la invasin de Lbano, con el fin de destruir a Hezbol y dar un paso ms hacia el objetivo estratgico de aislar a Irn y superar los temores de los militares estadounidenses a las represalias por un bombardeo preventivo de Irn.

Paralelamente a la invasin de Lbano y Gaza, coordinada entre EE UU e Israel, Washington y el lobby judo se ocupaban del frente diplomtico, intentando conseguir la aprobacin de la ONU a un boicot multilateral a Irn por su legal programa de enriquecimiento de uranio. En el caso de Gaza, el lobby judo consigui el apoyo unnime de la Casa Blanca, del Congreso y de los medios de comunicacin al ponerle a Hams, movimiento electoral, la etiqueta de organizacin terrorista. Paradjicamente, el presidente Bush dio su apoyo a las elecciones libres en los territorios palestino, as como a la decisin de Hams de presentarse a las elecciones. Despus del reconocimiento de Bush de la naturaleza libre y democrtica del proceso electoral en Palestina, el lobby presion al Congreso y a la Casa Blanca a fin de cortar toda ayuda y todo contacto con el gobierno de Hams, democrticamente elegido. A su vez, la Casa Blanca presion a la Unin Europea para que adoptase una posicin similar. Israel bloque todas las rutas comerciales y se neg a entregar al nuevo Gobierno palestino los impuestos que les correspondan. Israel actu con el fin de asfixiar la economa palestina mientras que el lobby judo consegua el apoyo de EE UU a las polticas de Israel.

En sus seis meses de criminal campaa, Israel llev sus incursiones armadas en Gaza y Cisjordania hasta el homicidio deliberado de civiles, familias y nios cuando participaban en actividades tan inocentes como una merienda en la playa. Estas grotescas provocaciones israeles tenan por objetivo llevar a Hams, un gobierno democrticamente elegido, a terminar con su alto el fuego unilateral, proclamado 17 meses antes. Un ataque palestino destinado a inutilizar un emplazamiento de tanques israel cercano a la frontera de Gaza y la captura de un soldado israel sirvieron de pretexto para la invasin a gran escala de Gaza. El Gobierno israel orden la destruccin sistemtica de la mayor parte de la infraestructura vital de la zona: sistemas de tratamiento de aguas, plantas elctricas, sistemas de alcantarillado, carreteras, puentes, hospitales y escuelas, a la vez que arrestaba a los lderes electos de la Autoridad Palestina, tanto de la rama ejecutiva como de la legislativa. Israel mat a ms de 250 palestinos en los primeros dos meses de su campaa Lluvia de verano contra Gaza e hiri a ms de 5.000 (en su mayor parte civiles, Haaretz, 4 de septiembre de 2006). Tras la debacle de Lbano, Israel lanz una campaa masiva de bsqueda y destruccin.

El lobby silenci toda voz discrepante y consigui un respaldo casi unnime del Congreso y del Gobierno a las polticas de Israel en Gaza. El estrangulamiento de Gaza por parte de Israel debilit toda oposicin palestina a un ataque preventivo contra Irn.

Si bien la invasin militar israel no consigui destruir Hezbol, el lobby se apunt una victoria diplomtica de gran envergadura con la aprobacin de la Resolucin 1701 de Naciones Unidas sobre un alto el fuego. Dicha Resolucin es una copia textual de los objetivos estratgicos israeles de destruccin de Hezbol, divisin de Lbano, obtencin de la supremaca militar en Lbano y aislamiento de Irn. La aprobacin de la resolucin sigui los diferentes pasos del clsico proceso: Israel estableci sus condiciones, el lobby organiz su aparato a fin de presionar al Congreso y a la Casa Blanca, y Washington la present al Consejo de Seguridad y presion a sus miembros para que la aprobasen. La resolucin fue aprobada y a continuacin se puso en marcha el proceso militar, econmico y diplomtico, con Kofi Annan como adelantado de esta estrategia israelo-estadounidense.

Decir que la Resolucin de alto el fuego es tendenciosa y sesgada en favor de Israel es quedarse corto. El problema reside en los propios trminos y premisas de la resolucin. Israel invadi Lbano. El derecho internacional considera que un pas que invade otro, destruye toda su infraestructura civil y 15.000 hogares, y mata a ms de 1.100 de sus ciudadanos es el agresor. Se debe establecer una "zona parachoques" o regin desmilitarizada dentro de las fronteras del pas agresor, a saber, una zona de 20 kilmetros dentro de la frontera israel. sta es la prctica comn para con Estados con un largo historial de intervenciones militares dentro de los Estados vecinos. ste es especialmente el caso dado que Israel inici el bombardeo de Lbano e Israel invadi Lbano, y no viceversa. En vez de ello la resolucin aprobada por Naciones Unidas obliga a ocupar territorio libans y a eliminar su primera lnea de defensa nacional - a saber, el complejo de bnkeres y tneles subterrneos que Hezbol y la resistencia libanesa organizaron como una defensa civil contra los ataques de las bombas, misiles, artillera e infantera invasora israel.

En segundo lugar, la Resolucin de Naciones Unidas hace un llamamiento al desplazamiento, disolucin y desarme de los defensores (Hezbol) del pas invadido en vez de los invasores (las Fuerzas de Defensa (sic) Israeles, IDF en sus trminos en ingls). En la lnea de la estrategia israel, esta propuesta pretenda conseguir por medio de los cascos azules de la ONU lo que las Fuerzas de Defensa Israeles no fueron capaces de realizar.

En tercer lugar, mientras que la resolucin propona que Hezbol tena que ser obligada a desarmarse o, al menos a "esconder" sus armas, el armamento israel, sus soldados de ocupacin y vuelos rasantes continuaron sobre el lugar en Lbano, preparados para atacar y bombardear, y ansiosos por hacerlo, a la resistencia libanesa, como su primer ministro y el ministro de Defensa declararon pblicamente (y practicaron en varias ocasiones).

En cuarto lugar, mientras Hezbol acceda al alto el fuego, Israel no. Israel mantuvo su bloqueo terrestre y areo, lo que segn el derecho internacional constituyen actos de guerra, y mantiene su "derecho" a enviar libremente a Lbano comandos y equipos de asesinatos. Naciones Unidas y Kofi Annan no han denunciado el incumplimiento de la Resolucin por parte de Israel. Por su parte, Estados Unidos, ha apoyado este incumplimiento por parte de Israel.

En quinto lugar, las Naciones Unidas han propuesto, por insistencia de Israel, que soldados libaneses patrullen la frontera, den caza y destruyan las armas y los activistas de Hezbol, con lo que esperan provocar una guerra civil y dividir Lbano en un Estado fragmentado y disfuncional, en vez del gobierno de coalicin (que incluye a Hezbol) que exista antes, durante y despus de la invasin israel. En respuesta Hezbol no se ha desarmado aunque ha accedido a que sus combatientes no lleven armas visibles en pblico. Hezbol no ha opuesto resistencia a que haya soldados libaneses en la frontera con Israel ; aun ms, ha confraternizado con ellos.

En esta Resolucin de alto el fuego, perversa como ninguna otra, el agresor (Israel) conserva sus armas, su ocupacin del territorio, del aire y del mar libans, e incrementa la compra de armas ofensivas. El lobby judo empuja a Estados Unidos y a las Naciones Unidas a rodear a Hezbol, controlar la frontera libanesa con Siria (y perder, por lo tanto, soberana) y a detener el flujo de cualquier arma defensiva para reponer las empleadas en defender el pas de los invasores israeles.

La Resolucin israelo-estadounidense-onusiana est diseada para aislar la resistencia libanesa de Siria e Irn y debilitar toda solidaridad rabe comn en el momento en que Irn y Siria sean atacados.

Kofi El Recadero Annan, nominalmente Secretario General de Naciones Unidas pero conocido por quienes trabajan en este organismo como el mensajero de Washington y, por lo tanto, del lobby judo fue a Oriente Prximo en misin de paz. Su objetivo no era abrir negociaciones sobre el intercambio de prisioneros entre Lbano-Hezbol e Israel, sino asegurar una liberacin unilateral de los prisioneros de guerra israeles capturados. Nunca, en ningn momento, mencion las demandas clave de los libaneses, que eran la liberacin de los 1.000 civiles y combatientes libaneses encarcelados ilegalmente y que estn sufriendo en las crceles israeles, muchos de los cuales han permanecido encarcelados sin cargo o sin juicio durante aos. El nico asunto que para Annan haba que discutir era articular las demandas israeles de liberacin de sus prisioneros. Cuando Siria accedi a trabajar con Annan en una liberacin recproca negociada de prisioneros libaneses e israeles, e Israel rechaz la oferta, Annan se neg a criticar la intransigencia israel y sigui expresando su demanda de una liberacin incondicional y unilateral de prisioneros.

Est claro que Israel y el lobby judo-estadounidense estn tratando de aprovechar la Resolucin de alto el fuego, tan favorable a Israel, y su implementacin, para ampliar y ahondar sus intromisiones en la poltica libanesa, controlar su poltica de seguridad y socavar su soberana comprando a sectores de la lite beirut con "ayuda para la reconstruccin" mientras mantienen a Israel en pie de guerra dentro, alrededor y sobre Lbano.

El acuerdo de "alto el fuego" es, en efecto, una "ratonera" que ofrece la ayuda de los donantes (el queso) al dbil y vacilante rgimen de Beirut (particularmente a sus sectores derechistas, pro occidentales) y la trampa de acero de un cerco por tierra, mar y aire, y de ataques militares por parte de israeles y de colaboradores de Naciones Unidas a un desarmado Hezbol.

El lobby judo consigui un apoyo al 100% de la Casa Blanca y del Congreso del Estados Unidos a que Israel continuara con el bloqueo de Lbano por aire y mar, y a sus demandas de desarmar y destruir Hezbol como condiciones para retirarse de su ocupacin territorial de Lbano.

Peor an, a medida que las Naciones Unidas inician su ocupacin de Lbano e Israel mantiene su presencia militar, Tel Aviv reinterpreta el alto el fuego para reforzar su posicin avanzada dentro de Lbano. Israel exige la liberacin de sus dos prisioneros de guerra, la destruccin de Hezbol antes de pensar en acabar con su ocupacin y bloqueo. Antes de conformar los trminos del acuerdo y de retirar sus propias tropas, Israel insiste en que soldados de las Naciones Unidas controlen la frontera siria. No se hace mencin a patrullas de las Naciones Unidas en las fronteras de Israel con Gaza que Israel cruza a diario cuando va a matar y asesinar palestinos. En otras palabras, mientras Naciones Unidas mina la postura de la resistencia libanesa y fortalece al ejrcito israel, Israel ni negocia ni corresponde en reciprocidad [sino que] aade demandas nuevas y ms exigentes. Todo esto es apoyado por el lobby judo y sus altos funcionarios en el Ejecutivo y el Congreso estadounidense. El propsito de esta compleja maniobra de las Naciones Unidas es neutralizar toda oposicin libanesa al aumento de las agresiones israelo-estadounidense contra Irn.

DIPLOMACIA DE CONFRONTACIN Y GUERRA

De forma paralela y convergente con la estrategia de la ratonera" en Lbano, Estados Unidos, con el poderoso impulso del lobby judo, ha presionado para conseguir el apoyo del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a una serie de medidas diplomticas y sanciones econmicas contra Irn. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas inducido por Estados Unidos y Europa est haciendo demandas que estn en completa contradiccin con el Tratado de No Proliferacin, que permite en cualquier momento a todos los pases del mundo enriquecer uranio para usos pacficos, y de este modo est provocando una confrontacin con Irn. Estas ilegales e impertinentes demandas no tienen en absoluto base legal ni de hecho: segn el Organismo Internacional de Energa Atmica no hay pruebas de que Irn est construyendo un arma nuclear. Estados Unidos ha adoptado una estrategia paulatina de preparacin de una guerra preventiva contra Irn, a fin de minimizar su aislamiento (el de Estados Unidos), el enorme coste econmico y en vidas humanas, y la posibilidad de represalias. Washington ha preparado una resolucin que imponga sanciones econmicas y que limite los desplazamientos y las inversiones iranes. Una vez instaurado el principio de las sanciones econmicas, Washington puede presionar ms fcilmente para aadir otras cuestiones, como sanciones comerciales, restricciones al trafico comercial martimo y congelacin de los activos exteriores. Una vez asegurado el aislamiento econmico multilateral de Irn, Washington puede emprender su ataque militar areo con menor oposicin y mayor aquiescencia de Europa y sus clientes de Oriente Prximo.

DE IRAK, HEZBOL Y HAMS A IRN: OTRA ESTRATEGIA FALLIDA?

Los representantes israeles en el Gobierno de Estados Unidos contemplaron en su momento la guerra contra Irak como un ensayo general para un ataque a Irn y como parte de una serie triunfal de conquistas militares que hicieran del Golfo Prsico un patio trasero israelo-estadounidense. Junto a la guerra contra Irak, el lobby presion al Congreso estadounidense para que aprobase medidas de boicot a Siria, otro objetivo de la estrategia general de Israel y su lobby. Lbano, especialmente la resistencia nacional dirigida por Hezbol, es una pieza clave de la estrategia conjunta israelo-estadounidense contra Irak. El Lbano meridional bajo control de Hezbol y Hams en Gaza, otro aliado potencial de Irn, han sido por consiguiente un objetivo de aislamiento diplomtico por mediacin de las Naciones Unidas, y a la vez un objetivo de destruccin fsica. Cada guerra de Estados Unidos e Israel tiene un fin inmediato el debilitamiento de un adversario a la vez que, ms importante, forma parte de la preparacin de un gran ataque sobre Irn. Estas guerras de doble uso son concebidas para debilitar y destruir a adversarios de los planes de dominacin regional israelo-estadounidenses, y a la vez instalar bases militares, cercar geogrficamente y presionar econmicamente, todo ello con miras al ataque final contra Irn.

LAS FICHAS DE DOMINO CAEN DEL LADO EQUIVOCADO

No obstante, el lobby y los arquitectos israeles de estas guerras en serie han cosechado algunos fracasos importantes, junto a las victorias, en su camino hacia Tehern.

Tuvieron xito en la destruccin del gobierno nacionalista laico de Saddam Hussein y en la destruccin total del potencial econmico y militar de Irak. No obstante, se hallan ante una insurgencia inesperada y de gran alcance que tiene fijados sobre el terreno a decenas de miles de militares estadounidenses y que agotan sus reservas, imponen unos costes financieros enormes y socavan el apoyo pblico a esa guerra y a cualquier otra nueva invasin que proponga el lobby israel.

El intento del lobby judo de expulsar, mediante elecciones, a Yasir Arafat e imponer un gobierno satlite opuesto a Irn y a Hezbol tuvo un resultado inesperado:

las elecciones fueron  ganadas por Hams, movimiento nacional anticolonial, a raz de lo cual Israel decidi volver a su programa de matanzas y ataques militares directos con el fin de diezmar la oposicin al plan general para el Oriente Prximo.

El empeo por erradicar a Hezbol de Lbano meridional consigui causar graves daos al pas y acabar con la vida de centenares de civiles, pero fracas en su principal objetivo de aclarar el camino a un ataque sin rplica contra Irn. Si bien Israel fracas militarmente, el lobby y sus clientes del Congreso y el Gobierno estadounidenses consiguieron imponer sus objetivos polticos conjuntos en la infame Resolucin 1701, por intermedio de las Naciones unidas y del ejrcito libans. No obstante, la Resolucin, a la vez que impone algunas restricciones importantes, sigue siendo fuertemente contestada: Hezbol rechaza desarmarse, el ejrcito libans (shi en un 40%) confraterniza con Hezbol y no le es hostil, y las tropas de las Naciones Unidas no tienen intencin alguna de desempear el papel de fuerzas de choque de Israel y provocar un nuevo ataque contra Hezbol, especialmente despus del asesinato deliberado de varios cascos azules por parte de Israel.

La estrategia diplomtica del lobby judo y de EE UU de imponer sanciones a Irn, ha amarrado el apoyo europeo en lo que respecta a determinados asuntos menores, pero no ha conseguido el apoyo de Rusia y China a un embargo a gran escala. China est actualmente negociando un acuerdo con Irn relativo al proceso de enriquecimiento del uranio que puede socavar la diplomacia de guerra de EE UU en su totalidad.

Ante esta serie de obstculos militares y diplomticos, el lobby judo no cesa ni desiste en su empeo. En cambio, est lanzado en una nueva campaa de excitacin blica en EE UU por mediacin de sionfilos ultramilitantes como el embajador de EE UU ante la ONU, John Bolton, el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, el vicepresidente Dick Cheney, el presidente George W. Bush y, por supuesto, el inimitable Asesor jefe para asuntos de Oriente Prximo, Elliot Abrams. La posicin comn es dejar de lado todos los asuntos fallidos e ilusorios y todas las propuestas diplomticas y basar en una cuestin ideolgica el ataque a Irn que se avecina: el nuevo combate entre la democracia y el fascismo islmico.

Para el Gobierno israel, un ataque preventivo de EE UU contra Tehern se considerara como un debilitamiento de otro oponente a la dominacin regional israel. Para EE UU, sera la apertura de las compuertas de la insurgencia hacia Irak y ms all, lo que conducira a dos, tres, muchos Iraks. En algn momento, esta estrategia se volver contra sus autores. Al sacrificar un nmero inaudito de vidas estadounidenses al servicio de una potencia extranjera, el lobby judo y sus defensores polticos del Congreso de EE UU entrarn en la historia como traidores a nuestros ms altos ideales en tanto que pas libre e independiente.

A falta de asegurarse un ataque de EE UU contra Irn, Israel est acelerando sin reposo sus planes de guerra contra Irn y Siria. Una vez ms, su lobby ha montado una campaa de propaganda masiva y sostenida segn la cual el presidente de Irn, Mahmud Ahmadinejad, habra declarado en un discurso, en octubre de 2005, que Israel debe ser borrado del mapa. El lobby ha falsificado totalmente la traduccin al ingls, toda vez que el presidente iran nunca utiliz el trmino borrar ni el trmino mapa (Cf. Counterpunch 28.8.2006). Lo que en realidad dijo fue: Ese rgimen que ocupa Jerusaln debe desaparecer de los anales de la historia. No cabe duda de que se refera a un poder que ocupa ilegalmente una ciudad por conquista militar, que reduce a sus propios ciudadanos rabes a la discriminacin y la pobreza, y que coloniza los territorios ocupados. En otras palabras, pide la desaparicin de un rgimen racista y colonial, no la destruccin o expulsin de los judos en Israel. Estas y otras malas traducciones deliberadas son parte de los esfuerzos del lobby por fomentar el oprobio mundial contra Irn y estigmatizar a este pas con las peores caractersticas de los que niegan el Holocausto, y as presentar el ataque de Israel como una accin dirigida a un Estado delincuente islmico-fascista. De enero a marzo de 2006, el alto mando israel puso manos a la obra con sus planes de guerra para atacar Irn, que luego aplaz temporalmente para permitir a Washington desarrollar iniciativas diplomticas. En septiembre, el Times de Londres (3.9.2006) informaba que Israel est preparndose para una eventual guerra con Irn y Siria. Con arreglo a fuentes polticas y militares israeles, El reto que plantean Irn y Siria ocupa el primer lugar en la agenda israel de defensa (sic).


* * *



1. Vase el Proyecto para el Nuevo Siglo Estadounidense PNSE (The Project for the New American Century: White Paper Rebuilding American's Defenses, Sept. 2000) elaborado por los principales idelogos pro israeles estadounidenses, judos y no judos.



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