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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-09-2006

Lo que el capitalismo no logra con el ALCA, lo presenta con lobby nacional
Argentina desea un copyright mas extenso que el de EEUU?

Rafael Carreo
Rebelin



El sistema de propiedad intelectual establece que el derecho del autor -o copyright-, est vigente durante toda la vida de dicho autor, y luego de su muerte se prolonga por un lapso adicional en beneficio de terceros. Esta facultad patrimonial genera ingresos econmicos a favor de los autores, como justa recompensa a su esfuerzo y su talento, pero ya se ha hecho usual que diversos gerentes nacionales e internacionales presionen directa o indirectamente a los gobiernos para que modifiquen la legislacin que rige la materia.

A finales de agosto de 2006 Argentina ventil una propuesta para extender el lapso de proteccin postmortem autoris de 70 a 80 aos, por parte del Diputado Nacional Osvaldo Nemirovsci(1). Para entender la situacin conviene conocer la evolucin histrica de esos lapsos. Inicialmente, el derecho de autor slo estaba vigente durante la vida del autor. En 1910 en Argentina la proteccin posterior a la muerte del autor era de 10 aos(2), situacin razonable ya que ello permita que los descendientes de corta edad gozaran de una especie de seguridad social en caso de una infancia en horfandad. En 1933 la Ley 11723 estableci en 30 aos la proteccin de las obras despus de la muerte del autor(3) y as se beneficiaron los herederos, aunque ya estuvieran en capacidad de ganarse la vida por su propio esfuerzo. Luego Argentina se adhiri en 1967 al Convenio de Berna para la Proteccin de Obras Literarias y Artsticas(4), que establece un lapso postmortem de 50 aos, cuya exclusividad generalmente era transferida a empresas que mediante negociaciones obtenan el derecho de los autores. En 1997 otra vez se modific la ley argentina para que el lapso postmortem llegara a los 70 aos que hoy estn vigentes(5), medida que no poda haber faltado durante la dcada de oro del neoliberalismo. Hoy, menos de una dcada despus, nuevamente, se espera aumentar esa cifra.

En resumidas cuentas, la proteccin del derecho de autor en Argentina siempre se ha modificado hacia el alza, lo cual coincide con la tendencia de la mayora de las legislaciones del mundo, pero ese "mal de muchos" no es como para consolarse. La desproporcin est en que en menos de un siglo, de los 10 aos iniciales, a los 80 aos propuestos, la magnitud del aumento simplemente se octuplicara. No es difcil hacer el clculo cuando se trata de un simple caso de avaricia. Esa tendencia a eternizar el derecho de autor retardar la entrada en vigencia del dominio pblico, es decir que los lectores, los melmanos, los cinfilos o internautas debern esperar hasta finales del siglo para poder tener libre acceso a las obras que hoy estn producindo los autores ms viejos, es decir aquellos que estn vivindo sus ltimos das. Para disponer de las obras de autores todava jvenes seguramente habr que esperar hasta el prximo siglo.

Veamos un ejemplo: El cantautor argentino Atahualpa Yupanqui comenz a producir obras en la dcada de los 30, luego esas obras permanecieron protegidas a lo largo de su vida durante unos 60 aos, pero segn la ley vigente tras su desaparicin, en 1992, la audiencia tendr que esperar hasta el ao 2062 para que sus canciones estn a disposicin de todos, y segn la nueva propuesta el dominio pblico tardara hasta 2072 para que se pueda obtener legalmente una copia gratuita por internet u otro medio tecnolgico. Sumando la proteccin en vida y la proteccin postmortem, las primeras obras de Atahualpa estaran protegidas por unos 140 aos y las realizadas en su madurez tendran cerca de un siglo de proteccin. Acaso eso no parece suficiente a los que presentaron esa propuesta ante el Congreso? La clave para convencer en esas oscuras gestiones reside en no mencionar las cifras centenarias que se presentan en estos prrafos.

Hay otra desproporcin. Las obras ms viejas de artistas como Atahualpa estuvieron en manos de su autor por unos 60 aos, pero ahora se pretende que terceros mantengan el dominio privado por 80 aos, una cifra mayor de lo que poseera cualquier autor con una expectativa de vida de unos 75 aos, como si los que usufructan de su genio tuvieran ms mrito que el mismo creador. Tal vez habra que cambiar el nombre de la ley para mencionar al principal beneficiario, es decir, en vez de llamarla "Ley de Derecho de Autor" podra denominarse "Ley del Derecho de Autor y de Titulares Derivados que Aprovechan el Esfuerzo de Talentos Fallecidos". Sera justo que los principales beneficiarios sean revelados en el ttulo de la Ley, para que se perciba una explotacin que persigue a unos hasta la tumba y enriquece a otros que no se cansan de la dependencia.

Para esa fecha de 2072 muchos de los lectores de esta nota habrn muerto sin haber podido disfrutar libremente de la msica del alguien fallecido hace un cuarto de siglo, debido a lo tardo del inicio del dominio pblico, incluso para los que nacimos muchas dcadas despus que Atahualpa. El disfrute masivo solo sera posible si todos los interesados contaramos con los recursos econmicos requeridos para pagar lo que solicitan los titulares de los derechos, pero en este mundo la cultura muchas veces es un lujo difcil de costear. Esa espera interminable por el dominio pblico restringe la disponibilidad de un repertorio nacional que honre la diversidad cultural. Estas desproporciones son las que estimulan las copias no autorizadas, porque el exagerado lapso postmortem mantiene elevados los precios, razn que induce a los usuarios desprotegidos a recurrir al mercado informal de copias realmente econmicas, es decir las mal llamadas "piratas".

El dominio pblico que el Diputado sugiere como indeseable es lo que permitira que las empresas de reproduccin y distribucin tengan que abaratar los precios para ganarse la preferencia de los consumidores. Pero cuando las obras enstn en el dominio pblico inclusive se pueden obtener copias prcticamente gratis a partir de internet, con lo que el nivel cultural de la poblacin podra rpidamente dar un salto muy grande a muy bajo costo. El dominio pblico no impide el comercio, ya que si fuera objetable, entonces porqu el Quijote o la Biblia siguen vendindose masivamente en las libreras de todo el mundo aunque han expirado los derechos autorales? Un mercado sano no requiere de lapsos exagerados, pero los monopolios s. Lo que ocurre con esas dos obras mencionadas es que ninguna editorial tiene la exclusividad, por lo que sus precios no pueden ser exagerados y la justa competencia permite que se obtengan ganancias razonables sin especular. Es decir, una temprana entrada en el dominio pblico es conveniente para difundir masivamente obras que enriquecen el intelecto, que pueden llegar tanto a hogares econmicamente pudientes, as como a familias de menores recursos.

El derecho de autor en la mayora de los casos debera beneficiar a los creadores, y como aspecto secundario favorecer a los herederos y los titulares derivados con cierta moderacin, pero a lo largo del siglo pasado los abogados de las transnacionales han ido maniobrando para que a la proteccin postmortis que aprovechan terceras personas se le diera importancia -demasiada importncia, para ser ms exactos-. La Ley de Derecho de Autor fue inicialmente prevista para incentivar el trabajo intelectual de las personas naturales, es decir artistas e investigadores, pero debido a diversos mecanismos comerciales, como los contratos o licencias de cesin, el sistema tiende a apropiarse del derecho de esas personas naturales, a favor de las personas jurdicas, es decir las corporaciones.

Imaginemos que el sistema de propiedad intelectual fuera como una especie de balanza, mientras ms ventajas se otorgue al sector de los autores -y por ende a los comerciantes que se escudan en sus derechos-, entonces el otro lado de la balanza queda alejado del suelo. Es decir, amplios sectores como los que integran el sistema educativo, quedan a merced de los precios que unilateralmente quieran imponer los que son titulares de una exclusividad intelectual.

La tendencia mundial que est siendo favorecida por los pases desarrollados se dirige a aprobar lapsos ms y ms extensos, ello va en beneficio de los grandes consorcios de medios de comunicacin, las empresas de la industria del disco, las compaas editoriales, los gigantes de la informtica, etc. Esto afecta a todas las personas -a todas-. Puede afirmarse que un mayor lapso de proteccin del derecho de autor es una tendencia neoliberal que perjudica la democratizacin de la informacin. Es lamentable que esto ocurra justo en momentos cuando los pases en vas de desarrollo necesitan disminuir la inmensa brecha cultural que separa la poblacin privilegiada de los sectores excludos.

El problema de esa propuesta de los 80 aos es que incrementa el ya notable desbalance entre los favorecidos derechos de los creadores, frente a los derechos siempre postergados del colectivo que aspira disfrutar tempranamente de los bienes culturales. Esto constituye una especie de privatizacin del arte, la recreacin y el conocimiento que en todo el mundo tambin es promocionada desde las entidades de gestin colectiva que desean recaudar mayores porcentajes y tambin es promocionada desde las oficinas de propiedad intelectual que deberan defender los intereses de sus ciudadanos. Los organismos Latinoamericanos que rigen la propiedad intelectual no deberan razonar inspirndose en los criterios de comunidades hipertrofiadas como la industria de Hollywood. En la mayora de los casos se esgrime como ejemplo a seguir una minscula constelacin de estrellas exitosas, quienes obtienen recursos astronmicos, mientras los funcionarios gubernamentales olvidan a una inmensidad de autores poco afortunados que viven en la ruina y que para sobrevivir terminan alejndose del mbito intelectual. Por eso debemos insistir en que realmente el dbil jurdico es el usuario de los bienes culturales y es a su favor que deben trabajar los legisladores.

El extender el lapso a 80 aos NO -ntense las maysculas- NO incentivar a los autores a desarrollar mas o mejores obras, simplemente porque ese lapso se inicia cuando lo que queda de los autores es depositado bajo la tierra de los camposantos. Ningn msico, escritor, cineasta o informtico podr ver alguna ventaja cuando su esqueleto se est convirtindo en polvo dentro de una caja. Esto es igual para el argentino Atahualpa como para cualquier otro extinto talento del mundo, quienes no podrn producir ms obras desde sus hipgeas eternidades. Si las empresas disqueras, editoriales o informticas quisieran honrar a quien honor merece, entonces pagaran un porcentaje suficiente a los creadores y no tendran que ofrecer beneficios por medio de lapsos tan largos que incluyan la ficcin del beneficio postumo. Lo razonable es pagar adecuadamente a los autores por su esfuerzo cuando estn vivos y a cambio de ese incremento eliminar la remuneracin ficticia.

La absurda remuneracin con la que se distrae a los intelectuales revela su falta de lgica si ese mecanismo se extrapolara a otros escenarios laborales. Por ejemplo: Un profesor que vaya a cobrar por unas clases impartidas permitira que se le pague la mitad del precio al momento del contrato y la otra mitad tras su propia muerte? Que opinara un albail si le pagaran parte de su esfuerzo en vida y el resto se le prometiera en partes para cuando est en el ms all? Seguramente esas personas buscaran una manera de negociar con alguien que le ofrezca unos centavos adicionales a cambio de ceder la promesa futura, ganancia que si puede ser fcilmente capitalizada por una compaa, porque su ejercicio sencillamente puede ser inmortal. Pero adems podemos preguntarnos Porqu aquellos que promueven esos mecanismos perversos no proponen cobrar slo una parte de su propio sueldo en vida y dejar para luego de su defuncin otros pagos adicionales y fraccionados a lo largo de ocho dcadas? Los mismos diputados que pudieran cometer el error de aprobar esa propuesta en el Congreso podran demostrar que tienen f en el sistema de remuneracin postmortis si solicitaran que le entregaran en ultratumba parte de su actual rgimen salarial.

Pero lamentablemente las generaciones que desean disfrutar del talento de los autores siguen notndo que los libros o los discos siempre son costosos debido a la intermediacin monoplica de los comerciantes de la cultura y el conocimiento. Es decir que los verdaderos beneficiados de un lapso de 80, 100 aos, o ms, son los mercaderes del futuro, quienes incluso estn discutindo en varias partes del mundo acerca de pertinencia de una proteccin a perpetuidad. De esa forma nunca nadie podra adquirir bienes intangibles a precios competitivos, sin pagarles una regala que obtuvieron legalmente del autor mediante contratos o licencias desventajosas, o al menos engaosas.

Uno de los argumentos para seguir prolongando la proteccin postmortem ha sido garantizar el sustento de los descendientes, cosa que se lograba a principios del siglo pasado con una duracin moderada de 10 y luego de 30 aos. Pero actualmente las rentas de por vida parecen un relicto de las garantas que tena la prole de la realeza, algo injustificado en la era democrtica. Porqu ofrecer la ilusin de una vida fcil a pocas personas cuyo nico mrito reside en el azar de pertenecer a una familia de intelectuales? Merecen algunos vivir sin trabajar por un esfuerzo que no es el suyo? Acaso no aspiraran tambin garantizar el sustento a sus hijos los taxistas, los maestros o agricultores? Pueden los hijos de los artistas beneficiarse de las regalas cuando los autores ya han cedido sus derechos a las empresas? Sera justo que todos los ciudadanos disfrutran de los mismos derechos, aspecto que ahora solo se restringe a un privilegio minoritario.

Pero esa mentalidad de castas realmente lo que protege son los intereses comerciales, ya que en la mayora de los casos los hijos o nietos de creadores no suelen ver el beneficio que tiende a ser negociado ante los abogados de las firmas comerciales. Es decir, pocas veces queda algo por repartir a la familia. Adems hay que reconocer que en los pocos casos en los que las obras generan importntes beneficios para los hijos o nietos de los creadores, su decendencia pudiera sentir que no le hara falta trabajar, ya que podran parasitar las rentas de un padre o abuelo talentoso. Es obvio que esa cmoda dependencia puede ser soada por algunos, pero no estimular el trabajo dignificante.

La propuesta legislativa de los 80 aos incluso va contra los principios neoliberales del mercado, ya que la aristocracia est pontificando -de la boca para afuera- acerca de la necesidad de la libre competencia y de los mecanismos antitrust, pero al desarrollar sus actividades comerciales recurren al proteccionismo del derecho de autor, que simplemente constituye uno de los sistemas monoplicos ms complejos. Adems, en la mayora de los pases esto genera una fuga de divisas, ya que aunque cierta cantidad de comerciantes nacionales se benefician, la gran rebanada del pastel se la llevan los inversores extranjeros. Entre el hemisferio norte y el sur no es difcil imaginar cul es el lado beneficiado.

Entre los pases que tienen los lapsos ms prolongados en el mundo est, por supuesto, Estados Unidos, donde la proteccin postmortem autoris alcanza 70 aos, al igual que lo vigente para Argentina. Pero extraa que en el cono sur ahora se quiera superar ms all de la medida del pas ms neoliberal, esto parece ser influencia de intereses y polticas culturales ajenas a las conveniencias nacionales. Tras la dolorosa leccin de los aos noventa todava hay voceros locales que representan tendencias importadas que convienen a otras latitudes. Esto no slo ocurre en Argentina, varios pases creen acercarse al "sueo americano" y asumen lapsos prolongados, como es el caso de Colombia cuyo copyright llega a 80 aos, casualmente en un pas que est penetrado poltica, comercial y militarmente por EEUU. No hay duda que esa tendencia es impulsada por los asesores de las transnacionales, que incluso se infiltra en pases revolucionarios como Venezuela, donde una propuesta similar a la Argentina pretendi el ao pasado aumentar de 60 a 75 aos el lapso postmortem.

Si hoy da Argentina se resiste al acuerdo de dominacin del ALCA, entonces nos preguntamos, porqu aceptar una extensin a 80 aos que profundiza la privatizacin cultural? El gobierno argentino debe reflexionar acerca de esta propuesta tpicamente neoliberal, que de aprobarse pondra muy felices al pequeo grupo de los grandes empresarios nacionales -y a los representantes extranjeros-, mientras el ciudadano comn vera que la democratizacin del intelecto se esfumar en la promesa de una libertad cultural que nunca estara disponible para el presente, pero que siempre se le promete para un futuro muy, muy lejano.

Si en verdad hay preocupacin por beneficiar a la mayora de los argentinos -sin olvidar lo que debe interesar al resto de los latinoamericanos- se podra proponer la disminucin en 10, 20 o 30 aos los lapsos actuales de proteccin postmortis, y porqu n, tal vez pensar en eliminar ese beneficio pstumo a cambio de darles a los autores unos ingresos dignos que escapen de la voracidad empresarial. Para eso habra que tener voluntad poltica y legislar con cerebro latinoamericano, sobre todo pensando que otro sistema de propiedad intelectual es posible.

De momento los 80 aos propuestos son peor a los ya exagerados 70 aos de la Ley vigente. Esta generacin de diputados deber decidir si va a sumarse a los que en el pasado favorecieron a las minoras poderosas, o si actuarn excepcionalmente y con soberana a favor de un pueblo que mantiene la esperanza de su liberacin intelectual.

(1) 01 de Septiembre de 2006 (Contacto: ADN) Buscan extender plazo de propiedad intelectual. Fuente: Diputados PJ. http://www.adnrionegro.com.ar/noticias/wmview.php?ArtID=4908

(2) Proyecto de Ley, fundamentos. N de expediente 1640-D-2006, Trmite parlamentario 29. http://www.1.hcdn.gov.ar/proyxml/expediente.asp?fundamentos=si&numexp=si&1640-D-2006

(3) Ley 11.723 (B.O. 30.9.33) Ley de Propiedad Intelectual - Texto original de la ley. http://www.hfernandezdelpech.com.ar/Leyes/ley%2011723l.htm

(4) Partes contratantes-Argentina. http://www.wipo.int/treaties/es/ShowResults.jsp?country_id=8C&start_year=ANY&end_year=ANY&search_what=C&treaty_all=ALL

(5) Ley 11723 (B.O. 30.9.33) - Ley de Propiedad Intelectual con las reformas de los decretos-leyes 12063/57 y 1224/58 y de las leyes 20098, 23479, 23741, 24249 , 24286 Y 25036. http://www.hfernandezdelpech.com.ar/Leyes/LEY%2011723%20COMPLETA%20Y%20ACTUALIZ.htm




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