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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-09-2006

Sangrante Ebano

Zurie Vzquez
Rebelin


Ryszard Kapuscinski es un reportero, un gran narrador de nuestro tiempo, alguien que sabe de lo que habla porque vive all donde extrae la noticia. Porque interacciona con el pueblo del que est contando. Porque sufre como ellos sus inclemencias, sus problemas. Porque es la voz de los sin voz, y as lo eligi.

Gran conocedor de frica, ese continente hoy olvidado y desdibujado del inters internacional, nos la ha esbozado en casi todos sus libros. El ltimo Los cnicos no sirven para este oficio (Compactos Anagrama), dedica un largo captulo a explicar frica, para que tratemos de entender el hoy de este tenso padre de la humanidad y la desbordante escapada de su pueblo.

Kapuscinski se traslad a frica en 1958, de la que dice, no es un continente uniforme. No haba una nica frica, sino al menos cuatro: frica del Norte, que llegara hasta el Sahara; frica occidental, frica oriental y la frica austral. Una tierra de mltiples personalidades, puesto que cada regin es profundamente diferente de las otras. Pero s que haba algo comn a todas en aquel entonces, y era ese ansia por la independencia, la esperanza por el final del colonialismo. Una aspiracin por la libertad.

La dcada de los sesenta fue muy revolucionaria para este continente por ese ansiado y esperado deseo de romper con el colonialismo. Se senta en el aire el Uhuru , espritu de la independencia, palabra de lengua swahili utilizada por Jomo Kenyatta en la independencia de Kenia (1963).

Diferentes fueron tambin los caminos de las regiones hacia la independencia. Argelia luch muy enconadamente y durante mucho tiempo. La colonias portuguesas tardaron ms, lograron la libertad en los aos setenta. En las colonias inglesas, Malawi, Kenia (aunque destaca la lucha de los Mau-Mau, grupos de kikuyo que se rebelaban ferozmente contra el poder blanco), Uganda o Nigeria, hubo negociaciones mediante instrumentos constitucionales. Claro que estas negociaciones iban de la mano de privilegios econmicos y militares para la ex colonia, especialmente en Nigeria.

Los franceses fueron sin embargo ms Lepenistas. Concedieron la independencia pero con la condicin de que los nuevos estados permanecieran en manos de una lite formada culturalmente en Francia, para que todo quedara donde estaba y siguieran controlando sus posesiones.

Estas independencias se lograron en una poca, la guerra fra, de mxima rivalidad entre rusos y americanos. Y aqu surge otra gran disputa, despus del colonialismo los pases se ven en la encrucijada de decidir entre aliarse con el comunismo o el capitalismo. Uno de los pases ms neutrales entonces fue Etiopia, donde su emperador Haile Selassie, se mantuvo neutral entre ambas potencias. Personaje con el que Ryszard Kapuscinski compone un libro El Emperador.

De especial relieve fue la reunin de Addis Abeba, donde naci la OUA (Organizacin para la Unidad Africana). Esta cumbre supuso un hito en la historia por lo que de esperanzador tena. Kwane Nkrumah, lder ghaniano, poltico y escritor, destac especialmente con su manifiesto para frica, donde apostaba por una federacin de estados africanos.

Kapuscinski describe y recuerda en el libro como la cumbre de Addis Abeba semejaba una sacudida elctrica, un momento memorable en la historia africana, y donde acudieron lderes con un carisma deslumbrante (Nasser, referencia del frica rabe, Ben Bella, el luchador de Argelia, Skou Tour, lder guineano, sindicalista que luego se transformara en un dictador despiadado) y se echaron en falta al padre de la libertad de Kenia, Jomo Kenya taha (que nunca lleg a salir de su pas) y al considerado como el Che Guevara africano, Patrice Lumumba, estrella fugaz que fue asesinado (por mandato belga) en 1961, a los seis meses de ocupar el cargo de primer ministro del Congo.

La guerra del Congo fue una de las ms tensas y preocupantes de la dcada de los sesenta. De hecho daba la sensacin, segn el reportero que la vivi de propia mano, que sera el detonante de la Tercera Guerra Mundial. Era un juego terrible , una sangrienta lucha donde americanos, rusos, chinos y belgas tenan proyectos brutales y, all abajo, en mitad del frica ms profunda, chocaron duramente.

Y aqu llega la pregunta inevitable, por qu el frica de las independencias ha fracasado?

Aunque en la cumbre de Addis Abeba se tom la decisin acertada de establecer la invulnerabilidad de las fronteras existentes, no hubo nuevas reglas, y las nuevas clases dirigentes africanas ocuparon el lugar de los viejos patronos blancos, con los mismos privilegios y fallos. Los aos setenta y ochenta fueron los de los golpes de Estado militares. El periodista afirma que cont en nmero ms de cuarenta. A los militares no les cost hacerse con el poder frente a gobiernos civiles conflictivos e ineptos. Aunque algunas colonias portuguesas estaban en el proceso de conseguir su independencia: Angola, Mozambique y Cabo Verde, vinieron por otro flanco las carestas y sequas y con ello el derrumbe de un futuro esperanzador. A esto se aadi una tremenda explosin demogrfica que empeor la situacin. Nacan millones y millones de personas y no haba nada para comer.

Solo muy pocos pases encontraron cierto equilibrio, caso de Botswana y Ghana, otros dentro de su pobreza han intentado salir a flote, Namibia, Zimbabwe, Senegal, Tnez o Marruecos. Y otros estn realmente perdidos, Angola, Sudn, Liberia, Sierra Leona (donde se ha vivido autnticos infiernos). Somalia ya no es siquiera un Estado. Dos gobiernos se disputan Congo-Brazzaville. Y lo que empeora an ms las cosas, el futuro de las nuevas generaciones est marcado por la ausencia total de cualquier clase de instruccin.

La burocracia actual de los estados africanos procede del campo y, sin embargo, ha establecido el rgimen de explotacin ms brutal que pueda encontrarse en cualquier parte del mundo.

frica, antes de 1989 era el campo de batalla entre dos potencias que se desafiaban. Tras la cada del muro de Berln, es como si frica hubiera dejado de existir. Nadie, en el siglo XXI, tiene ya intereses en frica. Slo Clinton, en 1998, intent un renacimiento que dur dos meses. Crean que por poco dinero iban a poder comprar frica. Las inversiones americanas, lo que tena en la manga la Administracin Clinton, estaban dirigidas a proteger los intereses de los Estados Unidos: a saber, su aprovisionamiento de petrleo. frica es el segundo proveedor de los Estados Unidos, a travs de Nigeria, Gabn y Angola (recordemos que en el ao 2000, la secretaria de Estado Madeleine Albright declar que slo Nigeria entraba entre los pases prioritarios para las ayudas americanas en frica).

Franceses e ingleses ya no tienen intereses, aparte de los meramente polticos, en el continente. Pero existe una potencia que ha descubierto el potencial de frica. Y no podra ser otra que aquella que produce mercancas elementales baratas, que la poblacin de frica puede comprar: China y en menos medida la India. Dos regiones que en produccin a bajo precio no tienen rival.

Este vuelco econmico reproduce los antiguos vnculos con la cultura asitica, cuando hace miles de aos, las primeras vas comerciales, mucho antes de la llegada de los blancos, enlazaban frica con Oriente y mercaderes chinos e indios vendan sus mercancas en Somalia, en Mozambique, o Kenia.

Bajando al expreso sur del continente est el milagro Sudfrica. Un pas inmenso con una amalgama tnica inextricable: blancos, negros, mestizos, asiticos. El conflicto social y racial fue profundsimo. Y Mandela hizo el milagro, sin guerra, de traspasar el poder poltico a manos de los negros. Aunque tiene que afrontar graves problemas de criminalidad, equilibrios sociales precarios, o una extrema pobreza, la paz y la esperanza estn an presentes.

La desaparicin del mundo campesino se hace especialmente patente y cruel en este continente. Una gran parte de frica vive de las ayudas, creando una situacin trgica. Se est creando una clase de millones y millones de personas, los llamados refugiados, que son alejados de sus pueblos, de sus campos, de su ganado, internados en campos y alimentados por organizaciones mundiales (algunas de las cuales estn completamente corruptas). Son personas incapaces de volver a casa y de producir, dado que han dejado ya de aprender el arte de la produccin.

www.zuria.blogspot.com



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