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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-09-2006

Per: Avance del movimiento indigena en la lucha contra el sistema

Hugo Blanco
Rebelin


RECUENTO SUCINTO DE LAS LUCHAS INDGENAS EN LAS LTIMAS DCADAS

Es necesario estudiar los avances de las luchas indgenas en Mxico, Bolivia, Ecuador y otros pases hermanos porque su influencia en nuestro pas ser muy importante.

Pero tambin es valioso mirar al Per:

A inicios de los 60 se dio la heroica lucha de los comuneros de Pasco contra la usurpacin de sus tierras por la empresa yanqui Cerro de Pasco Cooper Corporation, hubo masacres policiales en apoyo a la empresa. Las novelas de Manuel Scorza tratan de esa lucha. Ah surgi el grito de Tierra o Muerte! tomado despus por nosotros.

En esa misma poca se desarroll nuestra exitosa lucha en la zona semi-selvtica de La Convencin en el Cuzco, que termin con el sistema de haciendas (latifundios) instaurado por la invasin europea y que continu intacto durante la repblica, hasta que nosotros iniciamos su liquidacin. Tuvimos que recurrir a la autodefensa armada para defender la tierra reconquistada. Aunque la represin aplast dicha autodefensa armada, el gobierno militar se dio cuenta de que si al comienzo de la represin habamos respondido en esa forma, si obligaba al campesinado indgena a que volviera a trabajar para los hacendados, la resistencia armada iba a ser mayor, por eso decidi legalizar la reforma agraria hecha por nosotros, pero slo en la zona, ponindole el lmite de mnimo inafectable, lo que en pocas haciendas el campesinado indgena le permiti imponer.

Se habla del fracaso de esa lucha porque no llev al derrocamiento del poder poltico, eso era imposible sin la participacin de otras zonas rurales y de la clase obrera y el resto de la poblacin urbana. El movimiento no fracas, pues no luchaba por el derrocamiento del rgimen poltico, lo haca por la defensa de su tierra (aunque en mi cabeza haya estado lo otro), esto se ve claramente en nuestro lema: Tierra o Muerte!

Luego el campesinado indgena de varias zonas del pas inici la toma de tierras que fue respondida a balazos por el gobierno civil, pero ni las balas detuvieron las tomas, entonces los militares decidieron capturar nuevamente el poder y hacer la reforma agraria a nivel nacional.

Naturalmente el campesinado indgena vio con simpata la liquidacin del sistema de haciendas, pero hubo rebeliones ante la demora del proceso y tambin por la falta de respeto del gobierno del general Velasco al ayllu, pues en muchos casos, el rgimen, en lugar de entregar las tierras a los ayllus fabric enormes cooperativas burocrticas. Esta lucha por la reivindicacin del ayllu ancestral contra las grandes cooperativas corruptas fabricadas por Velasco, fue intensa hasta los aos 80 contra el anterior gobierno de Alan Garca, el actual presidente (tuve la suerte de participar en ella).

Hay dos grandes avances en la lucha indgena de los ltimos tiempos:

Uno es el surgimiento y fortalecimiento de las rondas campesinas o comits de autodefensa. En las zonas donde no haba comunidades, en el norte, luego de haber surgido como organizacin para defenderse de los ladrones de ganado protegidos por el Poder Judicial y la polica, han extendido sus actividades a los otros aspectos sociales que tienen las comunidades campesinas, son la organizacin campesina que se ocupa de la justicia interna, los trabajos colectivos y el desarrollo colectivo en todos los aspectos. En las zonas donde subsista el ayllu o comunidad campesina son una funcin dentro del ayllu que se ocupa de la proteccin contra los ladrones y de la justicia interna.

Los zapatistas dicen que no se trata de tomar el poder sino de construirlo, sta es una forma de construccin de poder alternativo, es el desplazamiento cada vez mayor de los corruptos Poder Judicial y polica y el ejercicio de sus funciones por la colectividad en forma democrtica.

El otro gran avance es la extensin de la democracia comunal a nivel de municipio. El alcalde tiene cada vez menos poder, ste pasa cada vez ms a la colectividad. Este fenmeno que se dio en forma fuerte en el distrito indgena de Limatambo y la provincia de Anta, Cusco, se va extendiendo geogrficamente en diversos grados.

As como en el caso de la reforma agraria que iniciamos en La Convencin, en estos casos tambin el poder del sistema ha tenido que retroceder legalizando ambos avances, pero pretendiendo quitarles fuerza. Cuando surgieron las rondas campesinas, el Poder (ejecutivo, legislativo, judicial, policial, prensa, etc.) hizo un gran escndalo, calificndolo de usurpacin de funciones que cometa secuestros y reprimindolo con encarcelamientos. A pesar de la represin esas organizaciones se extendieron geogrficamente obligando al sistema a dar la Ley de Rondas Campesinas que estipula la obligacin de dar a las autoridades la relacin de los ronderos, esto es rechazado y muy pocos acatan.

En cuanto a los municipios el Poder agreg en la ley el concepto de presupuesto participativo, aunque pone requisitos para la presentacin de proyectos difcilmente alcanzables por la poblacin indgena.

El desarrollo de la lucha armada de Sendero Luminoso tiene su explicacin en el rechazo del sistema por la poblacin indgena y mostr que hubo muchos, fundamentalmente jvenes, dispuestos a entregar su vida para acabar con el putrefacto sistema de exclusin que nos oprime.

Las profundas discrepancias principistas y metodolgicas que tengo con Sendero Luminoso no me nublan la mirada para impedirme ver eso.

Precisamente se debe a ello y al racismo del sistema que la gran mayora de los 70.000 muertos de la guerra interna fueran indgenas.

Esa masacre durante 20 aos entre cuyas vctimas se cuentan luchadores autctonos que nada tenan que ver con SL, explica el debilitamiento del movimiento indgena peruano y su actual retraso frente a Bolivia y Ecuador.

Paradjicamente, la derrota de SL tambin se debe a la poblacin indgena, el verticalismo de SL que designaba a quin iba a mandar en la comunidad chocaba con la metodologa democrtica del ayllu, adems dicha poblacin se hart de las masacres por SL de indgenas que eran calificados como enemigos por esa organizacin.

Hablemos de algo muy diferente a la guerra interna, el ltimo proceso electoral. El mapa de la votacin nos indica que la poblacin indgena vot contra el sistema. No quiero decir que Ollanta Humala hubiese acabado con ste, probablemente se hubiera arrodillado ante el neoliberalismo como el ecuatoriano Gutirrez, lo que interesa para el anlisis de la actitud indgena es cmo vea dicha poblacin a Humala: como la candidatura antisistema.

Adems debemos reconocer que aunque la compra de candidaturas a Humala llev a Torres Caro y otros negociantes de su calaa al parlamento, tambin, para jalar votos, el militar llev a dirigentes mujeres indgenas combativas como Hilaria Supa, Nancy Obregn y Juana Huancahuari, quienes jams hubiesen figurado en las listas de izquierda. Su presencia, entre otras cosas, est llevando saludablemente a la superficie el profundo racismo del sistema.

Se da muchos casos de fuerte lucha indgena contra la corrupcin, por mayor control social de las autoridades. Dos de ellos que trascendieron al conocimiento nacional por el escndalo de las muertes, fueron los de Ilave y Azngaro en Puno. Las calumnias de la prensa al movimiento indgena ocultan que los acontecimientos no fueron sino expresiones extremas de largas luchas de esos pueblos contra la corrupcin de las autoridades del sistema.

Son muy importantes las fuertes luchas contra la gran minera imperialista depredadora.

En las movilizaciones contra el TLC el movimiento indgena y campesino en general han sido los baluartes.

ltimamente ante la actitud valiente de la parlamentaria Hilaria Supa que se neg a juramentar en un idioma que no era el suyo y las reacciones racistas de otros miembros del Parlamento y la prensa, el Congreso se vio obligado a poner traductor y dar una ley contra el racismo.

Desafortunadamente lo aqu relatado no es visto por la gran mayora de luchadores urbanos ni por los compaeros intelectuales, incluyendo los que nos quieren mucho, quienes se lamentan porque ...en el Per desgraciadamente no hay movimiento indgena, los brotes aislados no tienen importancia, son espordicos, no estn coordinados, etc. La realidad se da como se da, no como ellos quisieran que se d, por lo tanto no es importante.

La lucha en La Convencin no comenz como lucha por la tierra, fue un proceso que se inici por reivindicaciones menores: Solicitar que el patrn no maltratara fsicamente a los campesinos, que se cumpliera la ley de 8 horas de trabajo, que disminuyera la cantidad de das que deban trabajar para el hacendado, que no les obligaran a vender sus productos al patrn ni a comprarle mercancas, etc. Comenz as, termin haciendo la reforma agraria y defendindola con las armas en la mano.

Ahora, un grupo, con mayora de cusqueos, que editamos mensualmente Lucha Indgena vemos la dinmica del movimiento indgena peruano, continental y mundial, comprendemos su importancia para la construccin de otro Per dentro del otro mundo posible por el cual luchamos. Nos esforzamos por contribuir con hacer conocer esa dinmica en nuestro pas, colaborar en su extensin, su continuidad, su coordinacin, etc. Estamos en el nmero 6 del peridico, no sabemos cuntos nmeros ms saldrn pues tenemos dificultades econmicas, no recibimos dinero de ninguna ONG, hay compa[email protected] que comprendiendo eso nos ayudan econmicamente. Solicitamos el apoyo, fundamentalmente econmico y con la difusin del mensuario, de quienes consideren que el trabajo que realizamos es positivo.

VANGUARDIA DE LAS LUCHAS POPULARES PERUANAS

La clase obrera es la vanguardia en los pases industrializados porque no tiene nada que perder, slo su miseria y la nica forma de liberarse definitivamente ser la colectivizacin de los medios de produccin, las fbricas.

En el Per el neoliberalismo ha atacado fuertemente al proletariado arrebatndole la estabilidad laboral.

El rol de nuestro pas en la divisin internacional del trabajo hace que no se industrialice y por lo tanto, el ser obrero, a pesar de los miserables salarios, es un privilegio ante la grave desocupacin. Actualmente en el Per el obrero tiene mucho que perder: un trabajo permanente que es ya un privilegio.

En este pas, el campesino en general, especialmente el comunero, est econmicamente por debajo del obrero. No es un pequeo burgus del campo como el campesino europeo.

El comunero, a pesar de la gran presin individualista del sistema y del ataque al ayllu, contina manteniendo las costumbres colectivistas de este organismo: La faena es el trabajo colectivo para beneficio colectivo. El ayni es el trabajo colectivo para beneficio individual que se practica rotativamente en las tareas agrcolas de los comuneros. La minka es la splica que se hace solicitando un servicio, que en casos mayores va acompaada de un obsequio.

El campesinado indgena extiende el colectivismo geogrficamente como sucedi en el municipio del distrito de Limatambo y ahora de la provincia de Anta y en menor grado en muchos otros municipios rurales, algo con lo que ni suean los habitantes de los barrios aristocrticos de Lima. Hay comuneros que piensan que as debieran funcionar el departamento y el pas. Esto ven ellos como extensin del sistema de su milenario ayllu (en occidente a esto se le llama socialismo).

Tambin extiende el colectivismo a otros mbitos, como las actividades policiales y judiciales que ejercen las rondas campesinas o comits de autodefensa. Antes de la guerra interna el sistema de rondas se haba extendido a los barrios marginales urbanos.

Hay otros aspectos de la extensin del espritu del ayllu a los barrios marginales de las ciudades: Las zanjas para el agua potable, los parques y otros trabajos de beneficio colectivo se realizan colectivamente, en faena. Cuando una familia necesita dinero extra, por ejemplo ante la emergencia que significa la enfermedad de uno de sus miembros, hace una pollada (venta de trozos de pollo asado), los vecinos colaboran yendo a comer y pagar, cuando otro vecino haga una pollada, los que hicieron la anterior irn a consumir (es la versin urbana del ayni).

El movimiento indgena est a la vanguardia, no en el sentido amplio de que ha de ser gua del resto del pueblo oprimido (cada sector social ser su propio gua; cada uno de ellos, a travs de su lucha, forjar su propia direccin), est a la vanguardia en el sentido restringido de que es el sector ms avanzando en la lucha contra el sistema y en la construccin de la organizacin alternativa de la sociedad. Contra el individualismo neoliberal, el colectivismo del ayllu.

Se enfrenta contra la principal potencia econmica imperialista en el pas en su lucha en defensa de Pachamama (la Madre Naturaleza), contra la minera depredadora del medio ambiente.

Los indgenas cocaleros, en defensa de Cocamama (la Madre Coca) se enfrentan a la penetracin imperial yanqui y a sus sirvientes gobiernos que con la mentira de coca=cocana usan el pretexto de lucha contra el narcotrfico.

El pueblo indgena es portador y defensor de una cultura que choca, se enfrenta con la cultura impuesta por el sistema.

- El sistema agrcola indgena de cultivos asociados y rotacin de cultivos, contra las normas de la revolucin verde que mata el suelo al practicar el monocultivo, no aplicar la rotacin de cultivos y usar los agroqumicos.

- La medicina tradicional contra los negocios de los grandes laboratorios imperiales.

- Los hbitos alimenticios con los saludables y nutritivos productos nativos.

- El sistema de justicia indgena frente al corrupto Poder Judicial y a la podrida polica.

- La msica.

- Las lenguas.

Etc.

Es cierto que por la fuerte presin del sistema opresor racista hay gran aculturacin: Indgenas que son individualistas, que usan agroqumicos, que prefieren las medicinas de farmacia, que por el precio se ven obligados a alimentarse de fideos y arroz, que se avergenzan de nuestras lenguas, de nuestra msica, de sus facciones, de sus apellidos, etc.

Reconocemos que es as, precisamente nuestra lucha consiste en reivindicar lo indgena, en combatir la deformacin individual y social que significa la aculturacin.

Por todas estas razones una tarea fundamental hoy, para lograr otro Per, es apoyar el avance del movimiento indgena en sus diversos aspectos: En la recuperacin de su poltica colectivista frente al individualismo neoliberal. En el respeto a Pachamama y el entendimiento de que nuestro gran tesoro es la biodiversidad. En el retorno a nuestros alimentos nativos, entre ellos la coca. En la prctica de nuestra medicina. En defender el derecho de las poblaciones indgenas a ser educadas en su propia lengua y a usarla. En defender el derecho de nuestros pueblos a ejercer su cultura en todos sus aspectos.



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