Portada :: frica
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-09-2006

Las fuerzas progresistas en frica

Plcido Mic Abogo
Revista Pueblos


Al abordar el tema de hacia dnde camina la izquierda africana, surge inmediatamente la pregunta de qu entendemos por izquierda en frica. La respuesta es ardua y no parece tener una contestacin ntida o unvoca; pero lo mismo ocurrira si nos interrogramos por la misma cuestin en cualquier parte del mundo. De ah que debamos antes preguntarnos por los rasgos definitorios de la izquierda en general. PLCIDO MIC ABOGO | 18 09 2006

Durante el siglo XX, se entendieron como parte de la izquierda a aquellos grupos ms o menos organizadas surgidos del movimiento obrero del siglo anterior en Europa y en otros lugares, que reivindicaban mejoras en las condiciones laborales y una ampliacin de los derechos de los trabajadores por parte del Estado y de los empresarios capitalistas. Este movimiento dio lugar a los sindicatos, as como a los partidos polticos socialistas, y estuvo fuertemente inspirado por la filosofa poltica del marxismo, que se opona al capitalismo entendido como un sistema basado en la explotacin del hombre por el hombre.

En trminos ms generales, la izquierda tambin se identifica con las reivindicaciones de una mayor justicia social, igualdad y libertad, aunque las personas u organizaciones concretas que las esgriman no adopten el marxismo como filosofa inspiradora. A raz de estas consideraciones, podemos afirmar que en frica, al menos desde las luchas por la independencia hasta nuestros das, ha existido siempre la izquierda. Siempre ha habido personas y grupos que han asumido como centro de su actividad pblica o poltica las exigencias de libertad, justicia social y respeto a los derechos y dignidad humanos.

Pero la adscripcin en la izquierda tambin ha venido por la simple autodefinicin ideolgica como marxistas de ciertas organizaciones; o al contrario, por la acusacin de comunistas o marxistas de los adversarios polticos. Y sobre todo por las relaciones internacionales que los activistas u organizaciones africanas mantuvieran con el bloque del Este durante la Guerra Fra. Conviene, por tanto, sealar que la prctica no se corresponda siempre con esas adscripciones tericas, detrs de las que se escondan a menudo intereses polticos oportunistas y coyunturales.

Las luchas por la independencia

El perodo que va desde el inicio de las luchas por la independencia de los pueblos africanos hasta su consecucin ha conocido diversas manifestaciones de lo que llamamos izquierda. En pocos casos existieron personas o grupos organizados que se proclamaran comunistas, como el del Partido Comunista de Surfrica durante la lucha contra el rgimen del apartheid. Otras personas y grupos optaron por considerarse socialistas sin o con Marx.

Lo ms destacado de este periodo fueron los movimientos nacionalistas o de liberacin nacional, que tenan como meta principal el fin del colonialismo y la independencia estatal de las antiguas colonias. En el marco de esta lucha, los lderes y organizaciones africanas que, junto a la reivindicacin de independencias, denunciaban la explotacin de los trabajadores nativos y prometan la nacionalizacin de las riquezas del pas hasta entonces en manos de los colonos y explotados para el beneficio de las metrpolis, fueron tildados de comunistas y socialistas y, por ende, de peligrosos para los intereses presentes y futuros (neocoloniales) de las antiguas potencias coloniales.

Muchas de estas personas fueron eliminadas antes de las independencias, como ejemplo Rubn Um Nyobe, lder y fundador de la Unin de los Pueblos de Camern (UPC), liquidado por las fuerzas de seguridad francesas, o Amilcar Cabral en Guinea-Bissao. Otros, nada ms llegar al poder, como el lder congoleo Patricio Lumumba, asesinado en una conspiracin urdida por responsables belgas ante la pasividad de Estados Unidos y la ONU. La misma suerte corrieron Olimpio en Togo o Franois Tombalbaye en Chad, entre muchos otros.

Como se ha sealado, muchos de estos movimientos y personas no se identificaban plenamente ni con la derecha ni con la izquierda en Europa, ya que entendan que las razones y objetivos de su lucha eran diferentes a los de las organizaciones polticas europeas, representantes al fin y al cabo de los intereses coloniales. Un ejemplo: el Congreso Nacional Africano (ANC) de Sudfrica, a pesar de su oposicin al capitalismo y a la explotacin inhumana del rgimen del apartheid, no se adhiri formalmente a la Internacional Socialista hasta 1995.

Las organizaciones y movimientos que se vieron forzados a recurrir a la lucha armada para la liberacin de sus pueblos y que encontraron apoyo poltico y militar en algn pas del bloque del Este fueron definitivamente clasificadas como comunistas y en consecuencia, de izquierdas. ste fue el caso de las principales organizaciones polticas del frica lusfona: el Movimiento Popular de Liberacin de Angola (MPLA), que recibi ayuda del rgimen cubano, el Frente de Liberacin de Mozambique (FRELIMO) y el Partido para la Independencia de Cabo Verde y Guinea (PAIGC). Tambin es el caso de los gobernantes que, para mantenerse en el poder y defenderse del boicot poltico y econmico de las antiguas metrpolis, buscaron la cooperacin con los pases del Este, como Sekou Tour de Guinea-Conakry, Macas Nguema de Guinea Ecuatorial, Menguistu de Etiopa o Mathieu Krkou de Benn.

Sin embargo, a pesar de la etiqueta de izquierdas, los regmenes que encarnaron estos personajes y sus grupos empezaron por abolir una de las primeras manifestaciones de la izquierda en el continente: el sindicalismo obrero. Lo mismo hicieron con el pluralismo poltico, amn de la sistemtica violacin de los derechos humanos y la comisin de graves crmenes contra la humanidad, dejando ms que entredicho su consideracin como individuos o grupos de izquierda.

Los antiguos partidos nicos

Con el inicio de las reivindicaciones democrticas en el continente africano a finales de los 80 y principios de los 90, vuelve a ponerse de manifiesto la existencia de una izquierda en frica, con la revitalizacin de organizaciones sindicales, asociaciones de estudiantes, de defensa de derechos humanos, etc., que en buena medida protagonizan manifestaciones y huelgas en demanda de reformas democrticas y del establecimiento del pluralismo poltico.

Al margen de su adscripcin ideolgica, y salvo contadas excepciones, los partidos-Estado en el poder en frica se fueron convirtiendo en defensores de los intereses las transnacionales capitalistas, bien posicionadas en muchos lugares estratgicos del continente y verdaderos obstculos a cualquier transformacin social y poltica.

Esta buscada e interesada ambigedad ha permitido y sigue permitiendo a muchos gobernantes mantenerse en el poder, no slo con el apoyo de grupos internacionales poderosos, sino tambin con el concurso de partidos que se confunden con gobiernos, como China, Cuba o Corea del Norte. El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang Nguema, y su partido PDGE es un buen ejemplo: amigo de los EEUU y defensor de los intereses de las multinacionales que explotan el petrleo del pas, amigo personal de Jacques Chirac y de Aznar, tambin mantiene buenas relaciones con la Cuba de Fidel Castro, el gobierno chino y el rgimen de Corea del Norte. Algo parecido ocurre con los partidos gobernantes y hegemnicos de Gabn, Camern, Togo, Burkina Faso, Guinea-Conakry o Congo-Brazza. Otros, ms sinceros, se han decantado por la derecha y aspiran o forman parte ya de las organizaciones internacionales de partidos de derecha. En definitiva, entre estos antiguos partidos nicos, por desgracia todava hegemnicos en el continente, no hay nada de izquierda.

La izquierda social y poltica

Es precisamente entre los partidos polticos, movimientos sociales y asociaciones, de alguna manera opuestas o enfrentadas a los actuales regmenes y dictaduras imperantes, donde encontramos a la izquierda poltica y social.

Podemos afirmar que existe una izquierda social, organizada en forma de sindicatos de trabajadores, organizaciones de estudiantes, asociaciones pro-derechos humanos, ONG a favor de los derechos de la mujer etc., que jugaron en su da un papel fundamental y precursor para el reconocimiento del pluralismo poltico y social en el continente, as como de la apertura hacia la democracia.

En el mismo sentido debemos incluir en esta izquierda social el fenmeno reciente de coaliciones de organizaciones no gubernamentales en el marco de una campaa transnacional a favor de la transparencia en las industrias extractivas: Publish What You Pay. Exigen a las multinacionales que operan en el llamado sector extractivo que hagan pblico todo lo que pagan a los gobiernos y que stos a su vez declaren el dinero que ingresan y el destino que le dan. El objetivo es lograr una mayor redistribucin de las riquezas naturales del continente.

Actualmente encontramos a la mayor parte de la izquierda poltica organizada en los partidos de la oposicin a los gobiernos del continente. De entre estos, pocos hay que se confiesen comunistas, si bien hay casos como el del Partido Comunista de Senegal, poco representativo y que prefiri aliarse a las fuerzas de derecha, a la sazn el Partido Demcrata de Senegal del actual presidente Abdulai Wade, para desalojar del poder al Partido Socialista de Senegal (PS), considerado referencia del socialismo democrtico africano desde las mismas independencias.

La gran mayora de los partidos africanos que se consideran de izquierdas son miembros o aspiran a serlo de la Internacional Socialista (IS). En esta organizacin, encontramos representantes de la casi totalidad de los pases africanos: desde el Frente POLISARIO hasta el Frente de Fuerzas Socialistas de Argelia, el Partido Socialista de Marruecos, la Asamblea Constitucional Democrtica en el poder en Tnez pasando por el ANC de Surfrica, el MPLA de Angola, el FRELIMO de Mozambique, el SWAPO de Namibia, el CPDS de Guinea Ecuatorial, el SDF de Camern, el Partido Social Demcrata de Benn o el Frente Popular de Costa de Marfil.

Ms que enumerarlos, resulta ilustrativo sealar que los partidos africanos miembros de la IS gobiernan actualmente en Surfrica, Namibia, Angola, Mozambique, Cabo Verde, Tnez, Marruecos, Ghana y Costa de Marfil. En este ltimo caso, debido a un conflicto civil, han de hacerlo con un gobierno de unidad nacional. El resto se encuentran en la oposicin.

Falta de solidaridad

A pesar de su pertenencia a la IS, cuyos postulados asumen, la poltica internacional de la mayora de estos partidos se caracterizan por una falta de solidaridad con otros movimientos de izquierda en otros pases, lo que resta fuerza a la lucha por la igualdad y la transformacin social en el continente. Muchos de los que estn en el poder, ya sea por las presiones de las instituciones econmicas internacionales o por el apoyo que stas suponen para su mantenimiento en el poder, llevan a cabo polticas neoliberales y acaban tejiendo alianzas con los dems poderes africanos representantes del mal gobierno. Lo que hace que muchas veces articulen discursos y prcticas que llevan a dudar de su condicin de partidos de izquierda.

Por otra parte, los partidos en la oposicin se enfrentan a serios problemas de organizacin y de subsistencia debido a los poderes autoritarios e incluso dictatoriales a los que se enfrentan. A pesar de su pertenencia a la IS, la mayora se ven olvidados y encuentran un escaso apoyo tanto poltico como material por parte de sus homlogos de la IS de los pases democrticos, incluso aun cundo stos se hallan en los gobiernos de sus pases. Hace algunos aos, de los entonces 15 pases miembros de la UE, 13 estaban gobernados por partidos miembros de la IS, lo que sin embargo no hizo cambiar apenas la postura de los gobiernos ni de los propios partidos en lo que respecta al apoyo a la causa de la democracia y la solidaridad con los hermanos de frica. Esta actitud de indiferencia e insolidaridad ha contribuido en buena medida a enfriar el entusiasmo y las esperanzas con las que muchos de esos partidos se adhirieron a la IS.

Pese a todo, los partidos africanos miembros de la IS son con mucha diferencia los principales partidos portadores del discurso de la libertad, defensa de los derechos humanos, la democracia, la igualdad y la justicia social en el continente. Su actividad contra el hambre, la pobreza, la discriminacin de la mujer, la corrupcin y a favor de la resolucin pacfica de los conflictos est haciendo mella, si bien a pasos lentos, en buena parte de los pases del continente.


Plcido Mic Abogo es abogado y secretario general de CPDS, principal partido de la oposicin en Guinea Ecuatorial. Este artculo ha sido publicado en el n 23 de la revista Pueblos, septiembre de 2006.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter