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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-09-2006

Intervencin parlamentaria del portavoz de Izquierda Unida en el apoyo del envo de tropas espaolas al Lbano
Nuestras condiciones son que nuestras tropas sean nicamente tropas de interposicin y para la consolidacin del alto el fuego

Gaspar Llamazares
Rebelin


Seor presidente, seoras, por primera vez mi grupo parlamentario, el Grupo Parlamentario de Izquierda Unida-Iniciativa per Catalunya Verds, va a respaldar la presencia militar espaola en un contingente internacional. Seoras, lo vamos a hacer con esperanza, con la esperanza de la paz, y al mismo tiempo con condiciones que tienen que ver con la operacin y con la interpretacin de la operacin que ha hecho el dirigente del Partido Popular, que no compartimos, y fundamentalmente con la poltica, porque, seoras, la guerra de Lbano, y probablemente por extensin la guerra preventiva en Oriente Medio, ha fracasado. Se podra decir que no sabemos muy bien si nos encontramos ante el final de la guerra porque lo viejo no acaba de morir y lo nuevo, la poltica, no acaba de renacer, pero en todo caso, seoras, es la hora de la poltica en Oriente Medio. No hay solucin militar al conflicto y por tanto nuestra esperanza radica en que esta participacin espaola de interposicin en Lbano sirva para recuperar la poltica, para recuperar el derecho internacional y para recuperar la negociacin y la paz. Nuestro apoyo, pues, es un apoyo condicionado y con esperanza. La iniciativa es necesaria, pero no suficiente. Es necesaria, en nuestra opinin, una fuerza de interposicin; sin ella no habr posibilidad de alto el fuego, sin ella no habr probablemente ayuda humanitaria, sin la interposicin es muy difcil la reconstruccin de tanto que se ha destruido en Lbano. Por tanto, la iniciativa y la participacin de los cascos azules es necesaria, pero, seoras, no es suficiente. Si esta iniciativa de nuevo deja languidecer la poltica, al cabo de unos aos estaremos estancados en el sur de Lbano sin esperanza, esperando nicamente un nuevo conflicto. Nosotros no queremos una participacin militar sin accin poltica; muy al contrario, consideramos esta participacin militar como el balbuceo, como el inicio de la recuperacin de la poltica en relacin con el conflicto de Oriente Medio. Esa es la posicin de mi grupo parlamentario y lo hacemos desde condiciones claras, pero tambin con esperanza.

Seoras, nosotros no respaldaramos esta iniciativa si finalmente hubiera salido adelante la primera redaccin de la Resolucin 1701, la redaccin a que se ha referido el portavoz del Grupo Parlamentario Popular. Si aquella primera redaccin, que pretenda continuar la guerra por otros medios, es decir, pretenda que fuera la fuerza internacional la que actuara por una parte para desarmar a Hizbul y por otra parte para impermeabilizar la frontera siria, hubiera salido adelante, si esa resolucin asimtrica e injusta hubiera salido adelante, nosotros no defenderamos la participacin espaola en Lbano. No la defenderamos porque no sera justa y porque sera muy peligrosa. Pero, seoras, eso no ha sido as, por mucho que el Partido Popular continuamente venga a esta Cmara a revivir sus fantasmas en relacin con la guerra de Irak y por mucho que el Partido Popular intente que esta resolucin se corresponda con los intereses iniciales de Israel, con los intereses iniciales de los Estados Unidos, la realidad es la realidad. Nada tiene que ver esta iniciativa de interposicin y de garanta del alto el fuego conceptuada en trminos de derecho internacional con lo que ha sido y con lo que sigue siendo la guerra y la ocupacin de Irak, donde haba quienes se sentan cmodos en promover y animar la guerra cuando no exista guerra en ese pas, y tampoco tiene que ver esta iniciativa siquiera con la guerra de Afganistn, porque tampoco en este caso intentamos hacer compatible la reconstruccin con el belicismo. Nosotros consideramos que en Afganistn hay cosas incompatibles, el agua y el aceite, la guerra y la paz, y por eso, cada vez ms, la guerra contamina a la paz y cada vez es ms difcil cualquier accin de paz en Afganistn. En ese sentido, nuestra posicin es clara, la posicin de una fuerza poltica pacifista que defiende en estos momentos una labor de interposicin y que, al mismo tiempo, defiende que esta labor de interposicin tenga al menos algo que ver con la recuperacin de la poltica, del derecho internacional, del dialogo y de la paz en Oriente Medio. Sin ello esta intervencin estara coja, sin ello esta intervencin estara abocada al estancamiento.

Tampoco queremos equivocarnos ni equivocar a las fuerzas polticas o a los ciudadanos. No es cierto que la participacin de Naciones Unidas en Lbano haya sido la ms cruenta de todas sus participaciones, no es cierto. No es cierto porque estamos ante un saldo de vctimas a lo largo de 38 aos que no tiene nada ver con otras participaciones de Naciones Unidas y mucho menos que ver con decenas de miles de muertos en Irak, la mayor parte de ellos civiles, y con la cruenta guerra de Afganistn. Por tanto, seoras, no extendamos un manto de confusin sobre esta iniciativa, sobre esta propuesta. No lo hagamos por los fantasmas del pasado, que a algunos grupos parlamentarios les van a convertir en una estatua de sal, pero no lo hagamos tampoco en relacin con otras iniciativas del presente, como la de Afganistn, con la que esta propuesta, en nuestra opinin, no tiene nada que ver.

Seoras, no quisiera eludir algo que se viene eludiendo en la intervencin de los grupos parlamentarios. No quisiera porque no se entendera tampoco la visin que nosotros tenemos con respecto incluso a una resolucin asimtrica, a una resolucin injusta, pero una resolucin que puede ser un punto de partida de Naciones Unidas. Seoras, nosotros estamos espantados de lo que ha ocurrido en Lbano. No nos vale ni siquiera el recurso de decir que hubo una desproporcin en la respuesta por parte del Gobierno israel, porque, seoras, no ha sido as. Una guerra por encargo, una guerra preventiva para provocar el nacimiento del nuevo Oriente Medio no es legtima defensa, es una guerra al margen del derecho internacional que ha vulnerado el derecho humanitario y que ha utilizado como rehn a la poblacin civil libanesa. En paralelo, nosotros condenamos tambin cualquier utilizacin de cualesquiera organizaciones de la poblacin civil para sus objetivos. Seoras, no confundamos los trminos. Un Estado maduro, un Estado con ejrcito, un Estado con instituciones tiene responsabilidades superiores a las que tiene cualquier organizacin en este mundo, cualquier organizacin poltica o cualquier organizacin de resistencia u organizacin terrorista. En este caso, seoras, hemos asistido durante ms de un mes a un crimen contra la paz, a un crimen de guerra, que no puede pasar sin una censura, al menos de los grupos parlamentarios de esta Cmara, ya que no ha tenido censura por parte de las organizaciones internacionales y esa es una segunda cuestin que a nosotros nos gustara abordar. A pesar de ms de mil muertos, cuarenta y tantos muertos ciudadanos civiles israeles; a pesar de miles de heridos, y a pesar de la destruccin de un pas que le ha hecho retroceder veinte o treinta aos en la historia, la comunidad internacional no ha sido capaz de condenar lo que ha ocurrido en Lbano.
En ese sentido, nosotros queremos hacer una llamada de atencin en relacin al liderazgo de la comunidad internacional y de la Unin Europea. La Unin Europea y Naciones Unidas no han hecho precisamente un ejercicio de liderazgo a lo largo del tiempo en que se ha producido una guerra totalmente ilegtima, un crimen contra la paz. No queremos ver nicamente lo negativo; no queremos ver nicamente la guerra; no queremos ver tampoco el nuevo Oriente Medio de doa Condoleezza Rice, ese parto que ha producido un monstruo que se parece bastante al infierno de Dante en Oriente Medio; no queremos ver siquiera ni quedarnos siquiera en la crtica a la pasividad de la comunidad internacional. Preferimos ver en la iniciativa de la Resolucin 1701, en primer lugar, un atisbo del fin de la guerra preventiva en Oriente Medio y, en segundo lugar, la asuncin de responsabilidades por parte de la comunidad internacional para solucionar no solamente el problema de Lbano, sino el conflicto que late en el fondo de la crisis de Oriente Medio: el derecho del pueblo palestino a su autodeterminacin, el derecho del pueblo palestino a un Estado justo, seguro y en paz, y en la misma medida el derecho del pueblo israel a tener seguridad en su Estado y a convivir en paz con el Estado palestino. Ese es el principal objetivo de los grupos parlamentarios de esta Cmara, al menos es el objetivo de mi grupo parlamentario. Por eso consideramos que merece la pena apoyar con condiciones esta resolucin, para que no solamente cree estabilidad en la zona sino que adems est acompaada de una iniciativa poltica clara por parte de las organizaciones internacionales, por parte de la Unin Europea y por parte tambin de Naciones Unidas.

Seoras, nuestras condiciones le fueron transmitidas en su momento al presidente del Gobierno y las hemos hecho pblicas en diversas ocasiones. Nuestras condiciones son que esta iniciativa se site nicamente en el captulo VI de la Carta de Naciones Unidas, es decir, que nuestras tropas sean nicamente tropas de interposicin y para la consolidacin del alto el fuego. En ese sentido, no compartimos la lectura del Partido Popular, la lectura de un general pentagonal que pretende que esta resolucin avala la imposicin de la paz, avala prcticamente el desarme de Hizbul, avala la impermeabilizacin de la frontera con Siria y, ms all de todo ello, avala tambin una posicin dura e intransigente con respecto a Irn. No la compartimos y, por tanto, esa es una de nuestras condiciones.

Otra de nuestras condiciones fundamentales, condiciones bsicas para nuestro apoyo, es que los Estados afectados, y en particular el Estado libans donde se despliega la fuerza, estn de acuerdo y apoyen el despliegue de la fuerza y sean quienes decidan el futuro de sus propios pueblos, es decir, sin injerencias de ninguna fuerza, sin injerencias internacionales.


Por otra parte, para nosotros la presencia de tropas internacionales, de cascos azules en Lbano debe ser otra condicin fundamental; sin ella, como he dicho en un principio, esta participacin sera insuficiente y probablemente abocada al fracaso. Ello significa que esta participacin de estabilizacin tenga tambin el acompaamiento de una iniciativa poltica fuerte y clara por parte de Naciones Unidas y de la Unin Europea en defensa del derecho internacional, del dilogo y de la paz en Oriente Medio. Por lo tanto, los objetivos deberan ser, en primer lugar, estabilizar la zona para que sea posible la reconstruccin y la accin humanitaria; en segundo lugar, en nuestra opinin el objetivo debera ser la justicia. Seoras, no hay justicia con impunidad. Quien ha vulnerado el derecho internacional debe responder de ello y quien ha provocado daos enormes debe repararlos. El Estado y el Gobierno de Israel no pueden esperar que sea la comunidad internacional la que cure y la que barra sus destrozos. De una vez tiene que cesar la impunidad del Gobierno de Israel tanto en relacin a la guerra como a la reparacin de su agresin a Lbano, a la poblacin civil.

Es imprescindible que esa iniciativa clara en favor de la paz promueva el dilogo y la negociacin para recuperar la hoja de ruta, tan olvidada en relacin al Estado palestino. Esa hoja de ruta debe contar con un Estado palestino con capital en Jerusaln Este que haga posible un futuro de convivencia entre el Estado palestino y el Estado israel. Es imprescindible ese camino junto con el camino de la estabilizacin en Lbano. Para ello, nos sumamos a la propuesta de la Conferencia de Paz en relacin a Palestina y a Oriente Medio en Espaa. Creemos que puede ser en Espaa, como fue en su momento, en nuestro pas, pero es imprescindible una accin multilateral cuando ha fracasado claramente no solo la guerra sino tambin el unilateralismo en Oriente Medio. Las partes ms dbiles en estos momentos en Oriente Medio son aquellas donde se han producido retiradas o acciones de carcter unilateral; las partes ms fuertes de Oriente Medio son lugares donde se han producido acuerdos multilaterales fruto del dilogo y de la negociacin poltica. Seoras, para hacer creble esta posicin, el Gobierno espaol, en nuestra opinin, debera pasar de los gestos as como de la mediacin a posiciones polticas ms claras en relacin a Oriente Medio y a la cuestin palestina. Al Partido Popular le parecen ya demasiado claras; a nosotros nos gustara que lo fueran ms. En ese sentido, seoras, creemos que es el momento tambin de utilizar la presin frente a cualquier intento de Israel de agredir de nuevo a sus vecinos. No se puede apoyar la paz en Oriente Medio y colaborar militarmente con Israel; no se puede vender armas al Estado de Israel; no se puede colaborar en las acciones de la OTAN o de otros organismos internacionales con el Estado de Israel mientras provoque agresiones e incumpla el derecho internacional en Palestina.

Seoras, termino. Esta iniciativa, esta decisin, es claramente diferente de otras decisiones adoptadas en los ltimos aos. Es muy diferente de Irak y tambin es diferente de Afganistn. Esperamos que esta decisin, que puede alumbrar una nueva poltica, eso s, para Oriente Medio y una nueva poltica de paz, sea tambin la nueva poltica exterior de nuestro pas, la nueva poltica de participacin de nuestras fuerzas en el exterior, limitadas exclusivamente a la interposicin y a la garanta de la paz.

En ese sentido, esperamos que se cumpla el compromiso del Gobierno de mantener esta iniciativa ntimamente unida a una iniciativa de paz, que esa iniciativa de paz sea revisable en esta Cmara y que podamos evaluar, si no al final, en un momento determinado, la eficacia de la labor de interposicin, pero sobre todo la aportacin a la paz. A nosotros todava nos queda la esperanza, no es el infierno de Dante donde abandonan toda esperanza, pero creemos que el Gobierno debe explicar a esta Cmara cmo marcha ese camino de esperanza que debe ser la paz para Oriente Medio.

 

Rplica posterior:

No sin cierta sorpresa intervengo en el turno de rplica respecto a la intervencin del presidente del Gobierno. Adems del optimismo, parece ser que tambin le gusta la sorpresa, en este caso la sorpresa a los grupos parlamentarios de la Cmara. Pero mi grupo parlamentario quisiera destacar en esta materia que, si bien la Ley de Defensa Nacional no instituye el Pleno para este tipo de debates ni configura tampoco una determinada forma de comparecencia, nos ha parecido y nos sigue pareciendo en estos momentos que el tema requera de un debate al mximo nivel, podramos decir, o con la mayor participacin del Congreso de los Diputados. Es verdad que todava no est desarrollado ese aspecto de la Ley de Defensa Nacional, pero no cabe duda de que el envo de ms de mil soldados espaoles a Lbano, a una zona delicada y de conflicto, requera, en nuestra opinin, un debate parlamentario al mximo nivel, con la mxima participacin, y una decisin del conjunto del Pleno parlamentario. En ese sentido, quiero dar la bienvenida a todos aquellos que nunca han considerado que esta materia debera debatirse en el Pleno del Congreso y mucho menos han apoyado que fuera requisito votar esta materia en el Pleno del Congreso. En todo caso, les doy la bienvenida con satisfaccin porque crear una cultura de participacin y una cultura parlamentaria es siempre un avance democrtico.

Tercera cuestin que mi grupo parlamentario quisiera resaltar. Este debate entre la guerra y la paz que hemos visto en el da de hoy, impulsado por el Grupo Parlamentario Popular, resulta de lo ms sugerente, sobre todo porque en nuestra opinin, que puede ser discrepante de la de otras fuerzas polticas de esta Cmara, la guerra no es la poltica por otros medios. Desgraciadamente hace siglos que esa es la filosofa generalizada, que la guerra es, en el lmite, la poltica por otros medios. Nosotros, por el contrario, pensamos que la guerra, y en concreto esta guerra, es el fracaso de la poltica, es la muerte de la poltica.
Probablemente para los grupos parlamentarios de esta Cmara en esta guerra hay distintos responsables. Para nosotros hay un fundamental responsable que es quien al margen del derecho internacional agrede y adems utiliza a la poblacin civil como rehn. Creemos que eso es as.

Pero en esta guerra tambin hay impotencia poltica, impotencia que ha transformado la poltica en el recurso a la guerra. En ese sentido, nosotros echamos de menos una actitud ms activa por parte de la comunidad internacional.

He visto con satisfaccin que el presidente del Gobierno ha dicho ante esta Cmara que comparte que no es suficiente el envo de tropas a Lbano, que es necesario, pero no es suficiente y que tiene que haber una hoja de ruta poltica para la solucin del conflicto y para la solucin de los problemas de Oriente Medio. A mi grupo parlamentario le gustara tener la oportunidad -ms all de la oportunidad que podemos tener en los prximos das de conocer ms a fondo los mecanismos de intervencin y de seguridad de nuestro ejrcito- de discutir en los prximos meses cul es esa hoja de ruta poltica que va a defender el Gobierno espaol en la Unin Europea y en el marco de los organismos internacionales. Porque para nosotros son dos acciones complementarias sujetas ambas a riesgos: la accin de nuestros militares creando una situacin de estabilidad en Lbano y la accin poltica del Gobierno a favor de una hoja de ruta que solucione el conflicto de fondo que late en Oriente Medio. Seguramente no es a corto plazo, seguramente tiene mucho camino por delante, pero mi grupo parlamentario considera que esa es una materia fundamental. Es fundamental saber si los ltimos esfuerzos, por ejemplo, de la Autoridad Nacional Palestina y del Gobierno palestino van a servir para desbloquear el dilogo entre Palestina y la Unin Europea o entre Palestina y Espaa.
A nosotros nos parece que debera desbloquearse ese dilogo. Es de la mayor importancia tambin saber si durante este tiempo tan delicado en que vamos a tener tropas en Lbano vamos a hacer algn tipo de operaciones militares con uno de los ejrcitos, como es el ejrcito de Israel. A nosotros nos parece que ni comercio de armas ni operaciones militares con un pas que est en conflicto, como es Israel y el Gobierno israel. Nos gustara saber tambin si, Conferencia en Madrid o Conferencia de Madrid, el Gobierno tiene en esa hoja de ruta alguna iniciativa multilateral para abordar los problemas de Oriente Medio.

Por esto, seoras, hemos dicho y continuamos diciendo -y esa va a ser nuestra actitud a lo largo de los prximos meses- que damos un apoyo condicionado a este envo de tropas. Es la primera ocasin en que nosotros tomamos una decisin de estas caractersticas, quizs porque tambin es la primera ocasin en que aparece una propuesta claramente de interposicin o de garanta de la paz, y adems una propuesta de interposicin y de garanta de la paz por parte de Naciones Unidas que puede estar arropada por una iniciativa poltica real y sustancial para la paz en Oriente Medio. Ese es el sentido de nuestra posicin.

Por ltimo, seoras, esperamos tener la oportunidad de hacer un seguimiento por parte de la Cmara de este tan importante envo de tropas y tambin de la tan importante tarea que tiene el Gobierno en relacin a la paz en Palestina y en Lbano. He iniciado mi intervencin con una reflexin respecto a la guerra y termino con una reflexin de carcter personal. Mi grupo parlamentario y su portavoz no estamos seguros con relacin a esta decisin. Hay grupos parlamentarios en esta Cmara en los que lo habitual es la seguridad, no la duda hamletiana, pero nosotros no estamos seguros respecto a esta decisin. Otros, cuando se produce el conflicto entre la guerra y la paz, siempre tienen seguridad en cuanto a dnde estn y siempre estn del lado de la guerra; mi grupo parlamentario, en este caso, como todava no se ha producido la paz, como lo que se produce es un cese del conflicto, no est seguro en esta situacin. Tampoco van a estar seguros nuestros militares; tampoco va a estar segura la situacin en Oriente Medio y, por tanto, se requiere una iniciativa diplomtica y poltica de fondo para conseguir la paz, y nosotros esperamos que el Gobierno la lleve a efecto.

Muchas gracias.

Informacin relacionada:

Aprobada por el Consejo de Seguridad en su 5511 sesin, celebrada el 11 de agosto de 2006
Resolucin 1701 (2006) que establece una tregua entre Lbano e Israel y acuerda el envo de tropas internacionales de la ONU


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