Portada :: Argentina :: 30 aos por la verdad y la justicia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-09-2006

Juicio a un represor por crmenes en la Dictadura
Condenan a reclusin perpetua a Etchecolatz por genocida

Rodolfo Lara
Clarn


Un tribunal de La Plata utiliz por primera vez esa figura al hallarlo culpable de seis homicidios y dos casos de secuestro y torturas. El ex polica bes un crucifijo y hubo disturbios con militantes de derechos humanos.

En un fallo considerado histrico despus de la anulacin de las leyes del perdn, el Tribunal Federal N 1 de La Plata incorpor la figura jurdica de genocidio para condenar a reclusin perpetua al ex Director General de Investigaciones de la Polica bonaerense, Miguel Etchecolatz por crmenes de la ltima dictadura.

La lectura de la sentencia fue interrumpida por disturbios en la sala, cuando el ex polica se incorpor para besar un crucifijo y levantar la mirada al cielo. Tena puesto un chaleco antibalas. Fue desalojado ante las corridas de un pequeo grupo de militantes de organismos de derechos humanos que arroj bombas de pintura. Los jueces acaban de comprobar su responsabilidad en seis homicidios, y dos hechos de secuestro y torturas. Por primera vez, una jurado establece que estos crmenes fueron "en el marco del genocidio cometido en la Argentina entre los aos 1976 y 1983". Es decir, que estos delitos fueron parte de un plan de exterminio sistemtico. "Soy un prisionero de guerra y un detenido poltico", aleg Etchecolatz antes de escuchar el veredicto.

En el primer juicio iniciado contra un represor tras la anulacin de las leyes del perdn, el Tribunal integrado por Carlos Rozanski, Horacio Insaurralde y Norberto Lorenzo juzg a Etchecolatz por los homicidios calificados de Diana Teruggi de Mariani, Ambrosio De Marco, Patricia Graciela Dell Orto, Elena Arce Sahores, Nora Livia Formiga y Margarita Delgado. Tambin por los secuestros y tormentos a Nilda Eloy y Jorge Luis Lpez.

El ex polica estuvo sereno, con un repaso continuo de las cuentas del rosario que llev entre sus manos y sin gestos de contrariedad. Una vez se levant para el rutinario chequeo mdico. A los 77 aos se advierte un deterioro fsico que no altera su alneo y cierta postura distante de la ancianidad. Segn el fiscal Carlos Dulau Dumm, fue responsable de episodios de "altsima criminalidad" con agravantes de "ensaamiento y alevosa" cometidos desde la funcin pblica. Adjudic "autora funcional" a Etchecolatz por un plan sistemtico de eliminacin de personas.

La defensa no pudo instalar el criterio de "estado de guerra en el pas" y la "convocatoria" del gobierno constitucional de Isabel Martnez de Pern a las Fuerzas Armadas ("para aniquilar a la subversin") como justificacin histrica de los hechos posteriores al 24 de marzo de 1976.

En la etapa de los alegatos, el abogado Eduardo Boffi Carri Prez refiri que "la subversin quiso imponer un rgimen totalitario en el pas apoyado por otros estados como el castrista". "El accionar subversivo agreg Carri Prez fue contra el artculo 29 de la Constitucin y cometieron delito de traicin a la patria en grado de tentativa". La estrategia fue evasiva de los cargos.

No hubo mencin a las imputaciones sobre los secuestros, las desapariciones y los episodios de tortura. "El Estado argentino no tena campos clandestinos, tena campos de prisioneros ocultos, como en todo conflicto blico", explic la defensa.

Etchecolatz tuvo competencia directa, en su carcter de segundo jefe de la Polica, de esos lugares que incluyeron comisaras. Por uno de ellos pas Nilda Eloy, presente en la audiencia y testigo desde la sobrevivencia de aquel infierno. Julio Lpez tambin aport un testimonio valioso. Ayer, la Polica buscaba a este hombre que hace dos das tom el micro para ir al municipio platense donde se realiz el juicio y todava no aparece. Ambos declararon haber sido torturados por Etchecolatz. Y despus de 30 aos pudieron confrontar la mirada del antiguo carcelero.

Nada conmovi al comisario retirado: "Se que me van a condenar y que no tendrn vergenza de hacerlo con un anciano enfermo, sin dinero y sin poder", se anticip. "Este juicio fue instrumentado como un rompecabezas para nios bobos o bien grandes avivados porque particip de una guerra que ganamos con las armas pero que polticamente vamos perdiendo", dijo. Absolucin, fue el pedido de la defensa.

Antes de abandonar la silla de acusado, Etchecolatz dirigi un mensaje al jurado: "No es este tribunal el que me condena, son ustedes los que se condenan".

La mano derecha de Camps

Mano derecha del General Ramn Camps, el 24 de marzo de 1976 prescindi de su escuela policial para convertirse en soldado de una guerra inventada. Miguel Etchecolatz haba sido ascendido a comisario mayor el primer da de ese ao, cuando an manejaba la Caja de Servicios Sociales de la Polica bonaerense. En mayo tena mando sobre 20 centros clandestinos de detencin en la provincia de Buenos Aires.

En su momento, la jueza Ana Mara Bulacio estableci que "nunca manifest complejo o culpa por haber matado" y destac, "su fanatismo" al sostener que haba sido convocado "por la patria" para la represin ilegal. Tanto apego a la solemnidad patritica, no le impidi en 1997 debatir en pblico con el profesor Alfredo Bravo, sobre las ventajas de su detencin. Bravo haba denunciado que fue torturado por el comisario. Y despus de recibir como respuesta "mentiroso", aguant con dificultad otro agravio: "El tratamiento que nosotros le hicimos poda haberle curado de los callos y del pie plano", coment Etchecolatz.

Acompa el tramo ms duro de la represin, hasta 1977, cuando Camps estuvo como jefe de Polica. Antes del alejamiento, Camps firm su ascenso a comisario general, la mxima jerarqua en la fuerza. En 1999 solicit el retiro activo.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter