Portada :: Cultura :: Leer
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-09-2006

Resea de "La mujer olvidada. Clara Campoamor y su lucha por el voto femenino"
El derecho al voto de la mujer

Ramn Pedregal Casanova
Rebelin


El da 1 de Octubre se conmemora el 75 aniversario de la conquista del voto de la mujer, su protagonista fue Clara Campoamor. Hija de una familia humilde, al morir su padre se pone a trabajar, tiene 13 aos; pero no se qued ah, comprendi que la nica manera de salir adelante en la vida era atendiendo a su formacin, y as aprob unas oposiciones a Telgrafos, se hizo abogada, y lleg a ser diputada de la II Repblica. Fue una excepcin a la regla de aquellos tiempos, tanto en su formacin cultural, laboral o poltica, no digamos en lo que se refiere a la existencia misma, la media de edad de las mujeres estaba en 35 aos, ella vivi hasta los 82; pocas personas alcanzaban esa edad.

La mujer olvidada. Clara Campoamor y su lucha por el voto femenino, de Isaas Lafuente, nos lo cuenta en forma de biografa novelada. Libro muy elemental, a veces demasiado general, recoge los aspectos principales del espritu de la mujer que habiendo tomado parte por la mitad del gnero humano, las mujeres, que tenan las peores consideraciones en su contra. A pesar de haber luchado por, y conseguido el, derecho al voto de stas, ha sido olvidada, tanto es as que ni en el Congreso de los Diputados tiene un recuerdo, placa, busto o cualquier otro elemento que la recuerde; ahora parece que quieren, a 30 aos de la dictadura.

Ahora bien, no perdamos de vista lo que ocurra, pngase atencin en aquellos hombres que eran los referentes de la sociedad de su tiempo, para contrastarlo con el nuestro y sacar alguna enseanza, aquellos hombres que impartan clases de moral, o de aquellos otros que regaban a las gentes a travs de los peridicos con todo tipo de escarnios hacia las mujeres reafirmando eso tan de la buena sociedad: lo que debe ser.

Ya se daban por entonces algunas condiciones anmalas al respecto: las mujeres podan ser votadas en una lista electoral, pero no podan votar. Consiguieron llegar al Parlamento slo 3, y sin embargo ms del 50% de la sociedad eran mujeres. El machismo no era eso, eso era la expresin parlamentaria del machismo instituido por la religin catlica, la monarqua absoluta y las estructuras sociales con las que esas dos instituciones sobrevivan.

El artculo que aprobaba el voto de la mujer, el 36 de la Constitucin Espaola de 1931, Constitucin Republicana, qued as: Los ciudadanos de uno y otro sexo mayores de 23 aos tendrn los mismos derechos electorales conforme a los que determinen las leyes. Para llegar a eso Clara Campoamor se debi enfrentar a buena parte de la Cmara de los Diputados, esa parte que la tach a ella y a las mujeres en su conjunto de todo lo peor, acusaciones e insultos que, aunque con sordina, hoy siguen en boca de Diputados y responsables polticos. Deberan dimitir o ser dimitidos quienes teniendo obligacin de ser ejemplo de respeto hacen pblica ostentacin de su machismo?, porque los crmenes que se comenten diariamente contra las mujeres tienen una raz educativa, social y poltica. Si son perseguidos los maltratadotes por qu no son perseguidos quienes hacen manifestaciones pblicas de machismo?.

Clara Campoamor no dio la primera batalla sino que fue la mujer que plasm en el Parlamento la reivindicacin de un derecho para la mujer.

Si la discusin entre Clara Campoamor y Victoria Kent -la primera defendiendo el derecho al voto como un principio, y la segunda argumentando que no era oportuno en ese momento- permite ver diferencias entre ellas en lo que debe caracterizar a la poltica como expresin del orden social republicano, en el campo de los hombres hubo un buen nmero que apoy a Campoamor, tantos que en la votacin final ganaron. Ms all de la no oportunidad, argumento al que se agarraban algunos con extremada vehemencia, Indalecio Prieto y otros, ms all de tal argumento, deca, estaban los de las burlas y los insultos, hombres que hoy son conocidos y hasta bien considerados (leed Una breve historia de la misoginia de Anna Caball, en editorial Lumen); ese grupo tambin tena dos polos, en uno de ellos estaban gentes como Azaa, que describiendo la jornada parlamentaria de la discusin entre las dos diputadas dijo que haba sido muy divertida, y en el otro se ponan los que escandalizaban con argumentos como los de la iglesia catlica en la revista Iris Paz: La sociedad hara muy bien recluyndolas como locas y criminales, en lugar de permitirles clamar en un club (hace referencia al Lyceum Club, un crculo de mujeres) contra las leyes humanas y divinas. El ambiente moral de la calle y de la familia ganara mucho con la hospitalizacin de esas mujeres excntricas y desequilibras. Para stos cualquier cambio es malo, cualquier cambio amenaza con la destruccin.

El libro, que no recoge el ambiente social y poltico del momento, que no habla de los avances republicanos en otros mbitos, no es su objetivo, su objetivo es biografar de manera novelada a Clara Campoamor, s muestra dos intervenciones que indirectamente hablan del miedo de la burguesa. En Europa los cambios sociales que se aventuraban desde abajo ya haban hecho que algunos gobernantes tomasen postura encubierta a favor del nazismo, tngase en cuenta que estbamos en 1931, un ao ms tarde Hitler formara gobierno con los votos del partido catlico en Alemania. En Espaa, en el Parlamento, el miedo a los cambios sociales profundos que afectasen al sistema capitalista palpitaban en el fondo de la discusin. Esas dos intervenciones, una a favor del voto de la mujer y otra en contra, indican que lo hacan pensando ms all del derecho o la oportunidad, buscaban la manera de frenar cambios sociales y polticos ms profundos: Clara Campoamor, que era del Partido Radical, de Lerroux, un partido del que se fue en el Bienio Negro por su alianza con la ultraderecha, pidiendo el voto a favor a los diputados: - No dejis a la mujer avanzada que piense que su esperanza de igualdad est en el comunismo; y el diputado Pealba hablaba as pidiendo el voto en contra: - Amigos y aliados socialistas estis seguros de que seris vosotros los que aprovechis ese voto femenino y no lo harn los comunistas?. Luego qu se defenda en el Parlamento estando a favor o en contra del voto de la mujer? Parece que una adopcin de nuevas formas sociales como freno o el inmovilismo, con el objetivo de impedir en el futuro otros cambios ms profundos en una sociedad injusta.


Ttulo: La mujer olvidada. Clara Campoamor y su lucha por el voto femenino.
Autor: Isaias Lafuente.
Editorial: Temas de Hoy.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter