Aunque no hubo arrestos, Ashcroft advirtió de que quienes copien ilegalmente películas o música podrían enfrentarse a penas de cárcel. "Los servicios de usuario a usuario no tienen permiso para hurtar", aseguró.
Los agentes del FBI se hicieron pasar por miembros de esta red, que cuenta con alrededor de 7.000 usuarios, para obtener material sujeto a los derechos de propiedad intelectual, incluidas películas estrenadas recientemente como 'Kill Bill', el tercer capítulo de 'El Señor de los anillos' o 'El último samurai'.
Más demandas de la RIAA
Por otra parte, la asociación que reúne a las principales empresas discográficas de EEUU (RIAA) denunció ante los tribunales a otros 744 usuarios acusados de intercambio ilegal de música en la Red.
Con esta última acción, el número de demandas contra usuarios individuales acusados por la RIAA de intercambiar canciones en sitios como KaZaA o Gnutella es de más de 4.000.
Como en anteriores ocasiones, la RIAA no especificó cuál era el proveedor de acceso a Internet utilizado por los acusados.