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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-10-2006

El ms corrupto de los premios existentes en el panorama espaol
El bombo del premio Planeta

Vctor Moreno
Gara


Hace unos aos, un crtico de postn se preguntaba: Son los premios literarios una lotera?. Responder afirmativamente sera piadoso, pero nada verdadero. Apelar a la lotera es reclamar la presencia del azar y de la fortuna. Pero en el premio Planeta la nica suerte es la del telfono, la del agente literario, la recomendacin, el cheque por los servicios prestados, o el encargo o apao sin ningn tipo de escrpulos ticos. Todos los ganadores del premio incluidos Mars, Gala, Vzquez Montalbn, Muoz Molina y el ltimo Pombo, dechados de virtudes ticas y predicadores urbi et orbi de las mismas, se prestaron en su da a perpetrar con premeditacin y alevosa naturales la actual estructura ptrida del premio.

El premio Planeta es el ms corrupto de los existentes en el panorama espaol. Como diran los obispos, intrnsecamente corrupto. Lo ms grave del asunto es que dicha corrupcin importa un higo chumbo a la crtica literaria, a los escritores y a las instituciones que tienen que ver con la literatura. No slo, escritores, que se aprestan al amao del premio, aceptan y consagran como buena una situacin que refleja el nivel de miseria moral al que son capaces de inmolarse algunos escritores, por conseguir una millonada de euros y acogerse as a una jubilacin prematura. (Luego dirn que no escriben por dinero, contraviniendo el dicho del doctor Johnson quien afirmaba que slo los tontos escriben por amor).

El premio Planeta goza ya de tal impunidad y de tal arrogancia que ni siquiera oculta sus vergenzas inmorales. Al contrario, las presenta como garanta de su bondad intrnseca.

Lo ms penoso es ver a gente ingenua capaz de hacer un paquete con su novela y enviarla por correo certificado al Premio Planeta. Este ao, se asegur que el pelotn de ingenuidades esperanzadas alcanz la escalofriante cifra de cuatrocientas doce. A la vista del proceder de Planeta, sera intil aconsejar a los escritores que el prximo ao no se presenten a dicho premio. Porque a Lara Bosch le importa un rbano que haya concursantes o no. El premio ya lo tiene apalabrado, y el finalista, pues, quizs, tambin. Adems, si nos dicen que se han presentado trescientas o cuatrocientas novelas, por qu hemos de creer semejante cifra, si quien nos lo dice est instalado en la ms estructural mentira? Alguien, ajeno al chanchullo del premio, ha visto tales novelas?

Tambin produce cierta repugnancia ver el montaje meditico que se forma alrededor de una inmoralidad, aplaudida por las ms altas esferas de la poltica, que si la ministra de cultura, que si el presidente de la Generalitat, y hasta el Prncipe de Asturias. La verdad es que entiendo que ciertas instituciones pblicas arropen con su presencia lo que es un negocio privado. Les importa tanto la literatura!

Claro que lo que colma el vaso del despropsito semntico es la desfachatez de presentar dicha entrega como un acontecimiento literario. Es que es para troncharse de risa! Acontecimiento? Charlotada, ms bien. Literario? Por favor! Se trata de un acto meramente mercantil y meditico donde la literatura acaso resida nicamente en la forma de vestirse los pesebristas que aparecen aplaudiendo semejante astracanada.

No he ledo la novela del ganador de este ao, Alvaro Pombo. Y no creo que lo haga, porque ya estoy escarmentado con sus novelas anteriores. A m me ha re- sultado curioso constatar que ni siquiera los textos de sus analistas ms elogiosos han logrado sustraerme de la idea de estar ante un escritor rancio, pelma, pedante; en suma, un peazo. Al contrario, sus comentarios, tan pedantes como las novelas del escritor, han aumentado mi desazn. Por eso me extraa que Planeta haya encargado el premio a un escritor que ms parece de los llamados de culto que de ventas espectaculares. (Al parecer, pretenden curarse de espanto despus de la metedura de pata del ao pasado, cuando premiaron una novela que era, lo sigue siendo, un bodrio).

Pero no importa. Porque ya vern ustedes cmo se apaa la editorial para que los crticos digan que Pombo ha ganado un premio merecidamente. Tan merecidamente. Ahora bien, cmo lo sabe el crtico de turno, si no conoce, ni cono- cer, cmo eran las otras obras concursantes?

Si ya de por s la existencia del premio Planeta es un baldn ignominioso en el curriculum tico de un escritor, ms lo es que haya crticos y escritores que lo justifiquen. Segn sus palabras, la literatura actual no sera lo que es sin Planeta. Ms an: no existira la literatura sin dicho premio.

Lo que sostienen el crtico Rafael Conte y el escritor A. Muoz Molina recibi en 1991 el premio Planeta, tambin amaado, por "El jinete polaco", da mucho mal que pensar. Conte public en Babelia un artculo en el 2002, titulado Cincuenta planetas a la deriva. En l, el senil crtico se dedicaba a festejar las gracias de un industrial de la edicin, justificando sus manejos extraliterarios, sin la menor crtica, sin la menor censura a una trayectoria, donde se mezcla la literatura con los negocios, los presuntos valores literarios con la publicidad. Si alguna institucin ha conseguido que el mercado dicte la esttica de cierta literatura en estos aos, esa institucin se llama Planeta. Y no es un elogio, sino un ominoso cargo.

Ms grave me parece lo del escritor Muoz Molina, quien en 2005, durante la inauguracin del curso "Medio siglo de literatura espaola. Historia del Premio Planeta", sostuvo que el Planeta ha creado un tejido profesional para la literatura en Espaa.

Sugiere, acaso, Muoz Molina que el Planeta ha conseguido disponer de una camada de escritores que, despus de apaar un premio con la editorial, han dispuesto cada mes de un cheque mensual para vivir sin preocupaciones materiales y dedicarse as, a pierna suelta, a la literatura? Acaso sugiere Muoz Molina que estos escritores son los nicos que ostentan la representacin por excelencia de la literatura en Espaa? Acaso piensa Muoz Molina que slo aquellos escritores que se dedican en exclusiva a escribir, porque un chulo les paga semejante capricho, son los mejores escritores? Seria higinico para Muoz Molina que reparara en que ninguna de las novelas y textos que escribi despus de 1991 superan estticamente a las que ya haba emborronado en su primera poca, cuando era un muerto de hambre y no se haba convertido an en un santo.

Tejido profesional! Estara bien dejarse de eufemismos y decir que ese tejido profesional es producto de un comodn estatus conseguido mediante un sistema injusto e inmoral, fruto de la servidumbre voluntaria de un escritor que no tiene escrpulos en vender su dignidad y tica por un milln de platos de lentejas.

* Vctor Moreno es Escritor y profesor


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