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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-10-2006

Amrica Latina, llega la mano pesada de la derecha

Gennaro Carotenuto
Rebelin


Desaparecidos, falsos dossier, servicios secretos en accin, fraudes electorales, la batalla en la ONU, un golpe de estado inminente en Bolivia y la vida amenazada de militantes y dirigentes politicos. Para la primavera latinoamericana llega la hora de ponerse a la prueba contra la reaccin.

La primavera latinoamericana, a ms de alguno, le haba parecido una fiesta. Los movimientos sociales se transformaban en gobiernos de manera tan fcil que haca dudar de porque no hubiese sucedido antes. Presidentes elegidos por casualidad, como el argentino Nestor Kirchner, se revelaron capaces de agregar consenso y cancelar la impunidad. Movimientos radicales- hijos de ancestrales sacrificios- como los sin tierra brasileros, hacen prudentemente politica.

Hasta un golpe de estado organizado con todas las de la ley, el del 11 de abril 2002 en Caracas, fue barrido por la democracia participativa de la revolucin bolivariana. En Mar del Plata, a fines del 2005, movimientos populares y nuevas clases dirigentes han gritado, junto a los gobiernos, un inaudito no al ALCA y a George Bush. Argentina y Brasil han cerrado sus cuentas con el FMI: no quieren ms consejos interesados, y la integracin regional disea un continente que pone por fin en primer lugar la inclusin social.

La derecha de siempre ha recibido golpes, mano a mano ms concretos, al privilegio y a la impunidad. Peroel 2006, ao electoral fundamental, est dando seales de una sistemtica reaccin bajo forma de una nueva guerra sucia. No se puede hablar y probablemente no sera posible ahora otro Plan Cndor, pero los seales siniestros son numerosos, diferentes, variables y sin embargo homogneos y para no subestimarlos.

El caso ms grave es el boliviano. Los rumores de sables y las injerencias extranjeras -las de los amigos de Petrobras, y las enemigas de Tony Blair que, agente politico de British Petroleum, invita abiertamente al boicott de Bolivia- restringen los mrgenes de maniobra del presidente Morales, aunque el tratado para la venta del gas, firmado esta semana con Argentina, desminuye la tensin. Noson solamente los errores del gobierno- como aquellos en la politica minera- a hacer temer un derrumbe de la experiencia boliviana. Afirma a quien escribe Rafael Puente, por 8 meses vice ministro del Interior de Evo Morales: la misma vida del Presidente est en las manos del enemigo. Bolivia de hecho no tiene intelligence, pero estan activos los servicios secretos de varios pases, empezando por aquellos chilenos. El presidente puede ser asesinado en cualquier momento; por un francotirador, de la traicin de alguien cercano, envenenado. Su vida corre riesgos a cada momento. Recibimos continuamente informes de los servicios venezolanos y cubanos en este sentido, pero ellos no pueden sustituirse a nuestras carencias. El drama de Bolivia es que un estado frgil no puede producir un gobierno menos frgil que el mismo estado. Nuestra primavera podra ser muy breve cierra, absorto en sus preocupaciones, Rafael Puente.

Desde Bolivia a la Argentina, la situacin es diferente. Pero desde hace un mes se est buscando el primer desaparecido de esta nueva poca, el n. 30.001. Es Jorge Lpez, 77 aos, testigo clave en el proceso que ha condenado a cadena perpetua por genocidio, Miguel Etchecolatz, simbolo viviente de sadismo, perversin, crueldad en torturar con particular bellaquera mujeres embarazadas, en quemar vivos o tirar al mar hombres atados. Con el secuestro Lpez, decenas de miles de personas, y todos los testigos de los centenares de procesos que se estan haciendo en Argentina, han visto sus vidas retrocedidas en el tiempo de 30 aos, al cuidarse las espaldas, a cambiar calle cada vez para regresar a casa, a volver a vivir en el miedo. Aquel secuestro Lpez es clave porque no es una venganza desesperada de Etchecolatz y de los suyos, pero es un desafo directo lanzado por un estado paralelo, que contina a existir en democracia, contra la politica de los derechos humanos del presidente Kirchner. Ms de 2.000 entre torturadores, familiares y sus patrocinadores politico-econmicos, marcharon en Buenos Aires pretendiendo el fin de los procesos. Amenazas fisicas, verosmiles y preocupantes- nos dice el parlamentario y escritor Miguel Bonasso- han llegado al mismo presidente Kirchner. Esto demuestra que en Argentina existen cuerpos del estado mafiosos y fascistas an activos y dispuestos a todo. Tambin en el Uruguay del vacilante Tabar Vasquez se registran seales similares.

En Brasil, Lula da Silva ser por segunda vez presidente. Ganar al balotaje contra el candidato del Opus Dei y de la ultraderecha economica Gerardo Alckmin que, quizs por qu, la prensa europea se obstina a definir socialdemocrtico. Pero sobre aquel 49.85% obtenido por Lula, un margen mnimo de la victoria a la primera vuelta, y con el 8% conquistado por candidatos a su izquierda, ha pesado de manera decisiva un dossier falso atribudo al PT, el partido del presidente. Con toda evidencia es una operacin atribuible a servicios desviados, extranjeros o ms probablemente bolivianos, con la complicidad del sistema meditico, para daar la imagen del mismo Lula, paradjicamente consolidada y no debilitada por cuatro aos de escndalos, algunos verdaderos, otros manipulados. La derecha, que no tiene en este momento el poder de derrocar Lula -que es arquitrabe de toda la construccin progresista latinoamericana- tiene todava el poder de mostrarlo frgil y menos creble. No controlando ms la maquina estatal, y por eso siendo para ellos impedidos los grandes fraudes, consiguen de todas maneras a obligarlo a un balotaje que no deba tener lugar, a travs del uso exagerado de aparatos del estado que permanecen al servicio del viejo rgimen.

An ms slida de la posicin de Lula es aquella de Hugo Chvez. Vaya como vaya la batalla por el escao latinoamericano en el Consejo de Seguridad en las Naciones Unidas, est claro como el agua que la candidatura de Guatemala, que no es un estado de derecho y donde viven en la ms completa impunidad los autores del genocidio que cost la vida a ms de 200.000 personas, es una transparente operacin neocolonialista: Somos nosotros -afirma con esto el Embajador estadounidense en la ONU, John Bolton- los que deciden quien debe representar Amrica Latina en el Consejo de Seguridad.

Como siempre. Que el Guatemala (lase Estados Unidos) derrote o no a Venezuela, las razones de un mundo multipolar emergen clarisimas y estn todas por la parte de Chvez. Muestran el desprecio de los Estados Unidos por toda la Amrica Latinay la disposicin de usar cualquier arma en la contienda ms importante, aquella del 3 de diciembre, las elecciones venezolanas, que reconfirmarn a la presidencia Hugo Chavez. Segn todos los clculos y encuestas independientes- nos revela el Ministro de la Culturavenezolano, Francisco Sesto- el candidato unitario de la oposicin, Manuel Rosales, puede como mucho aspirar a la mitad de los votos sobre los cules cuenta Chvez. Rosales puede llegar a un tercio de los votos, quizs algn punto ms, pero ya perdi.

Y a qu le puede servir un candidato perdedor a la derecha venezolana y a aquellas fuerzas, Estados Unidos y Fondo Monetario Internacional a la cabeza, que juntos urdieron el golpe de estado del 11 de abril 2002? En Amrica Latina puede ser til a muchas cosas. Fu muy til, por ejemplo, Lus Donaldo Colosio, el candidato perdente del PRI mexicano, asesinado por los suyos en Tijuana en el 1994 y que dej el lugar a Ernesto Zedillo, que logr al final evitar la llegada a la presidencia del candidato de izquierda, Cuauhtmoc Crdenas. Ms que un Rosales vivo y seguro perdedor contra Chvez, sealan hace semanas mltiples fuentes reservadas, podra ser un Rosales muerto asesinado con la extremauncin de encuestas ficticias que le den esperanzas de victoria- el cavallo ideal para debilitar Chvez, para lanzar una campaa mundial que los una definitivamente a los parias del mundo, y abra las puertas a una balcanizacin de Venezuela con la ayuda colombiana.

Desde el Mxico del neofalangista Felipe Caldern (de toda otra ndole respecto al gerente de la Coca-Cola Vicente Fox), llega una leccin clsica: el control de los aparatos del estado es clave para evitar los fraudes comprobados de la derecha, que han impedido a Andrs Manuel Lpez Obrador- y probablemente tambin a Ollanta Humala en Per y Rafael Correa en Ecuador- la llegada a la Presidencia. Pero tambin en Mxico, los aparatos del estado son una entidad mutante. Carmen Lira, directora del diario La Jornada, nos relata el momento clave de dos meses de protestas de millones de mexicanos, cientificamente ignorados por la prensa internacional que en condiciones idnticas pero opuestas- tanto se haba conmovido por los anaranjados de Kiev: quando Vicente Fox dio la orden al ejrcito de reprimir habra sido otra Tlatelolco- est demostrado que los altos mandos del ejrcito han exigido al presidente que pusiera por escrito la orden. Cuandoste se neg, el ejrcito, por primera vez en la historia, se rechaz de obedecer. Pas ya en Venezuela, en el golpe del 2002, que el ejrcito se dividi y se aline con la Constitucin; mltiples seales de lealtad llegan de otras fuerzas armadas en el continente, profundamente cambiadas por pertenencia social del invierno neoliberal. En Amrica Latina viene la reaccin y ser pesada. Pero, quizs, la primavera latinoamericana tiene ya ms flores de cuntos un invierno tardo pueda helar.

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