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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-10-2006

Se siente un chivo expiatorio
Un argentino denunci que es discriminado por la justicia espaola

Cecilia Guardati
Tlam


Se trata de Juan Pintos, quien est en prisin hace 8 meses por una agresin a un guardia urbano en Barcelona. En declaraciones a Tlam, denunci que le niegan la libertad provisional por haber nacido en Argentina y que la causa se trata de un "montaje".

Juan Pintos, el joven argentino de 23 aos que se encuentra en prisin desde el pasado 4 de febrero en Barcelona por su presunta implicacin en la agresin a un guardia urbano, denunci que recibe un "trato injusto" por parte de la justicia espaola, que le niega la libertad provisional por haber nacido en Argentina.

"Siempre pens que no iba a hacer falta recurrir al gobierno argentino porque, adems de ser inocente, crea que en Espaa con la doble nacionalidad me iban a tratar igual que a cualquier otro espaol", dijo Juan en entrevista con Tlam en la prisin de menores de 25 aos conocida como la "Trinidad".

Sin embargo, "siento que estoy en una especie de limbo legal, porque aqu la justicia afirma que soy argentino nacionalizado espaol -cuando en realidad legalmente soy espaol nacido en el exterior-, y utiliza ese argumento para negarme la libertad al decir que no estoy arraigado y me puedo fugar", agrega Juan, que lleva 9 meses en esta prisin del extrarradio de Barcelona.

Por otro lado, "como estoy en Espaa y tengo nacionalidad espaola, las autoridades argentinas que estn perfectamente informadas del caso no respondieron con ningn tipo de ayuda concreta", dijo el joven con tristeza.

Fuentes de la Cancillera argentina explicaron en Buenos Aires que "el hecho conmueve, y es por eso que estuvimos alerta y nos acercamos a la familia".

"Sin embargo -destac un funcionario del Palacio San Martn- en todo el proceso no hay nada que nos haga suponer que haya denegacin de justicia, con lo cual no podemos intervenir directamente".

"A l se lo est juzgando como ciudadano espaol. El est siendo considerado como espaol en el proceso. De todos modos, el consulado le est prestando asistencia y est en contacto permanente con su abogada y su familia", asegur el diplomtico.

Juan est acusado junto a otros ocho jvenes de participar en la agresin a un guardia urbano que qued en coma durante los disturbios ocurridos el pasado 4 de febrero en la puerta de una casa "ocupada", propiedad del ayuntamiento de Barcelona, donde se realizaba una fiesta ilegal.

Seis de los presuntos implicados, todos ellos europeos, quedaron en libertad hasta que se celebre el juicio, mientras que Juan y los chilenos Rodrigo Lanza y Alex Cisterna, sealado el primero como "instigador" de la agresin y los otros dos como autores materiales del hecho, llevan casi nueve meses en prisin.

La Audiencia Provincial nmero 8 de Barcelona, deneg la semana pasada todos los recursos presentados por los abogados de la defensa contra el cierre de procesamiento que dict la juez Carmen Garca Martnez en junio, y confirm la prisin provisional de los tres jvenes sudamericanos.

En el caso de Juan dice textualmente que "aunque nacionalizado espaol dispone en Argentina de familiares prximos lo que facilita una eventual ocultacin y alejamiento de la justicia espaola", y argumenta que todos carecen de "domicilio y una residencia de fiable localizacin".

Adems, dice que con esta medida preventiva pretende evitar "conductas reiterativas", y en el caso de los dos chicos chilenos se justifica por "la gravedad de la conducta que se les imputa y la penalidad que pudiera comportar la misma".

"Est clarsimo que somos los chivos expiatorios", asegur Juan luego de subrayar que ante la polica "ramos los ms dbiles y fciles de inculpar".

"Fueron contra nosotros, tres chicos menores de 25 aos y sudamericanos, como lo hubieran hecho contra un rabe", aadi el joven argentino, en referencia a la vulnerabilidad de los inmigrantes en Espaa.

"Estoy seguro de que todo esto es un montaje. Simplemente necesitaban un culpable, y era ms fcil con nosotros que nacimos fuera de Espaa", afirm Juan.

"Si miro la situacin con frialdad, se que me lo van a hacer pagar", dijo el joven desviando la mirada para evitar que cayeran lgrimas de sus ojos.

"No tienen ni el coraje ni la humanidad para decir que no saben quin fue, tienen que justificar su trabajo", agreg.

No obstante, "tambin conservo las esperanzas, porque en un juicio oral, con un juez imparcial no tienen pruebas de donde agarrarse, hasta los nicos testigos, otros dos guardias urbanas, se contradicen", asegur.

Los abogados de la defensa, apoyados por organizaciones sociales y de derechos humanos, consideran que "no existen las garantas para un juicio justo" en vista de las irregularidades de la instruccin, en la que no se aceptaron ni las pruebas ni testigos exculpatorios, as como por los "prejuicios" detectados en relacin al origen y la esttica "okupa" de los acusados.

"Llevaba rastas y pantaln ancho, me visto as desde los 12 aos, pero si hubiera ido de cualquier otra forma no me hubieran detenido", dijo Juan, y agreg: "Incluso detuvieron gente en el hospital por su esttica, unos chicos que se haban cado de la bicicleta".

Los jvenes estn procesados como presuntos autores de un delito de atentado a la autoridad con uso de arma peligrosa, que implica entre cuatro y seis aos de prisin, y otro delito de lesiones, por el que se enfrentan a entre seis y doce aos de crcel.

"Si me condenan va a ser una noticia muy dura, pero creo que soy fuerte para superarlo", asegur Juan Pintos.



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