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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-10-2006

Salvador. La pelcula sobre uno de los nuestros

Miguel Romero
Sin Permiso


Hay poco espacio, slo he podido ver Salvador en una copia de vdeo y, muy probablemente, habr que volver a comentar y debatir sobre la pelcula especialmente si, como parece, da lugar a un debate poltico, del cual ya hay algunas muestras mas bien desquiciadas. As que mejor ir rpidamente a lo esencial: Salvador es una rara combinacin de talento y valenta, rara en general, especialmente rara en el cine espaol, ms an cuando trata de acontecimientos polticos contemporneos. Yo slo recuerdo ahora dos pelculas de la estirpe de Salvador, pero ambas tienen ya ms de cuarenta aos: El verdugo, de Berlanga y La caza, de Saura. Estas dos pelculas excepcionales, necesarias para entender el clima cultural y moral del franquismo de los aos 60, eran parbolas sobre una realidad encarcelada por la censura. Salvador es una crnica y quiere ser, y lo logra, una "crnica popular". ste es, a mi parecer uno de sus mayores logros cinematogrficos y polticos, y es tambin una muestra de la valenta del proyecto: a primeros de septiembre, se van a estrenar 200 copias de la pelcula, es decir, se va a dar la batalla del "cine de barrio" (de los "multicines", por decirlo en lenguaje actual), no simplemente la de los circuitos "progresistas". Con esa ambicin hicieron magnifico cine poltico, por ejemplo, Elio Petri o Francesco Rosi, en los aos 60 y primeros 70 en Italia.

Ojal Salvador gane la batalla de la taquilla. Porque Salvador es la primera pelcula que presenta digna y verazmente a militantes revolucionarios antifranquistas. No he ledo libros sobre Puig Antich. Para m slo era, antes de ver la pelcula, el recuerdo de un compaero asesinado, cuya imagen, paradjicamente sonriente, difundimos cuanto pudimos (por ejemplo, en la portada de Combate n 23, de abril de 1974) durante la dursima campaa, en la calle y en las crceles, por salvar su vida, en aquellos momentos, entre el atentado contra Carrero (diciembre de 1973) y la revolucin portuguesa (abril de 1974), los ms difciles de la historia de la Liga en la clandestinidad.

Ahora he visto en Salvador a uno de los nuestros, de carne y hueso, ni hroe, ni aventurero, un militante comprometido con sus ideas, consecuente con ellas, con ganas de vivir y con conflictos, a veces, entre la vida y la militancia.

Creo que Salvador no tiene slo valores "polticos". Es una buena pelcula, con momentos excepcionales y otros que no funcionan tan bien. Por ejemplo, la narracin de las condiciones polticas de la poca en flash back al comienzo, hacen temer que la pelcula va a discurrir por un camino doctrinal, a la manera del peor Bardem, que afortunadamente se abandona enseguida. Creo tambin que la relacin con el carcelero pesa excesivamente (me refiero a un problema narrativo; parece que esta relacin est siendo criticada muy duramente por los adversarios polticos de la pelcula; no me parece que rebaje en nada el dursimo tratamiento que la pelcula hace de los aparatos represivos del franquismo). Y en fin, para no coincidir en todo lo fundamental con Pepe Gutirrez, a mi me sobra por completo la cancin final de Llach, cuyo sobrenfasis a campanazos, me rompe la enorme emocin indignada de las luchas contra el asesinato y de su recuerdo (en esas luchas, la pelcula olvida las que tuvieron lugar en las crceles, especialmente comprometidas y arriesgadas, y por cierto, con un papel protagonista de las y los presos de la Liga; lstima de borrn).

Pero junto a estos problemas, hay momentos inolvidables: por ejemplo, el "gatillazo" en la accin de propaganda armada en el banco (que posiblemente provoque crticas de quienes consideran que la militancia revolucionaria debe presentarse siempre en forma "heroica", pero es una secuencia perfectamente creble y nada ridcula; todos cometimos torpezas entonces y, afortunadamente, de algunas pudimos rernos); las relaciones de tensa amistad en el grupo militante; las caricias de las hermanas tratando de aferrar a Salvador a la vida; Salvador queriendo escribir en cataln la despedida a su padre; la estremecedora interpretacin silenciosa que hace Celso Bugallo de ese padre, un hombre al que el franquismo aterroriz toda la vida (y esa funcin de aterrorizar durante dcadas a tanta gente, amargndoles en el sentido literal la vida, se elude frecuentemente al hacer el balance de la dictadura).

sta es una pelcula valiente, adems en un tiempo cobarde. Porque es valiente en temas en los que se concentra la cobarda, no ya de la sociedad en general, sino tambin de la izquierda establecida. Porque Salvador mira dignamente a la vida de un militante revolucionario, de una organizacin armada, cataln, asesinado en unos tiempos en los que ya andaban haciendo mritos, entre los cuales, no mover un dedo contra el asesinato de Puig Antich, los artfices de la "ejemplar transicin". Salvador es parte de nuestra historia.

Hay que verla.

Miguel Romero es actualmente director de la veterana revista poltica de izquierda Viento Sur, y fue uno de los fundadores de la Liga Comunista Revolucionaria Viento Sur, septiembre 2006



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