Portada :: Mentiras y medios :: Libros y Documentos
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-11-2006

Epgrafe del captulo Poltica del libro 'El uso perverso de la lengua'
Vaguedad

Vicente Romano
Rebelin


La verdad es concreta, no vaga. Sin embargo, la vaguedad es uno de los rasgos distintivos del lenguaje poltico. El lenguaje protocolario es su cristalizacin ms evidente. Hay toda una serie de palabras que se utilizan como comodines aplicables a cualquier situacin del discurso poltico. Las palabras democracia, justicia, socialista, libertad, fascismo, patritico, pueblo, terrorismo, etc., tienen cada una de ellas significados diferentes.

As, cuando se dice de un pas que es democrtico se le est elogiando. Por eso todos se reclaman de serlo, incluidos los ms sanguinarios. El rgimen franquista se autodefina como democracia orgnica. No slo no hay acuerdo sobre una definicin de democracia sino que cualquier intento de establecerla encuentra resistencia en todas partes. Vase, si no, el acoso que los EE. UU han practicado a todos los ensayos de democracia en el mundo, desde el derrocamiento de Mossadeq en Persia, Lumumba en el Congo, Angola, hasta Nicaragua, Hamas en Palestina, Chvez en Venezuela o Evo Morales en Bolivia. El trmino fascismo, otrora denostado y combatido, no tiene hoy ms significado que el de algo no deseable.

La realidad se camufla bajo eufemismos embellecedores. Eso es lo que ocurre cuando al bombardeo y destruccin de aldeas y campos de labor se denomina pacificacin; al genocidio, limpieza tnica; a los millones de desplazados forzosos, transferencia de poblacin o rectificacin de fronteras; al apresamiento sin juicio ni cargos y a las crceles secretas, eliminacin de elementos no fiables; a los de Guantnamo, combatientes enemigos.

Y as sucesivamente. Trminos como daos colaterales pretenden ocultar la realidad brutal de la guerra. El de blowback (contragolpe, represalia) se ha convertido en parte de la jerga deshumanizada de las agresiones estadounidenses y sionistas. Lo mismo ocurre con el trmino fallout (polvo residual), utilizado para camuflar la realidad de la lluvia radioactiva.

Las palabras pueblo y popular en boca de los polticos o en los nombres de partidos connotan proximidad al pueblo y a sus problemas. Quienes ms las emplearon fueron los nazis, que colocaron el prefijo Volks- a diestro y siniestro. As, su rgano oficial de prensa era el Volksbeobachter (Observador popular). El miembro del partido nazi, un Volksgenosse. Hitler peda ya a sus partidarios en Mein Kampf proximidad al pueblo (Volksnhe). El partido nazi se defina como Volksfreund (amigo del pueblo). Y los aparatos de radio producidos en masa para escuchar sus diatribas se llamaron Volksempfnger (receptores populares). Hasta el utilitario barato creado en tiempos del Tercer Reich se denomin Volkswagen (coche popular), denominacin que durante decenios se mantuvo en el conocido escarabajo y an se mantiene en sus sucesores.

La derecha espaola ha adoptado esta denominacin tras el advenimiento de la democracia, cuando durante 40 aos la obstaculizaron y reprimieron. Su primera organizacin poltica se llam Alianza Popular, cambiado luego a Partido Popular. Aunque sabemos que no representa en absoluto los intereses del pueblo, sino los de sus depredadores.

Algo parecido ocurre con la inclusin del calificativo socialista en numerosos partidos. El Partido Nacional Socialista Obrero Alemn, nazi en su abreviacin alemana, embauc con esta denominacin a muchos obreros alemanes. El Partido Socialdemcrata portugus es un partido conservador de derecha. El Partido Socialista de ese mismo pas es un partido socialdemcrata. El Partido Socialista Obrero Espaol se postula como la izquierda espaola. Con lo de socialista y obrero persigue nimbarse de progresista y captar as, cosa que consigue, los votos de las capas trabajadoras. Pero ninguno de ellos ha socializado ni socializa nada. El PSOE, por ejemplo, se dedic a privatizar lo pblico una vez en el gobierno.

Con la descripcin eufemstica se logra ocupar conceptos positivos. As, por ejemplo, Agenda 2010 no deja de ser un recurso retrico, un marco dorado para lo que se pretende hacer. La palabra agenda se ha puesto de moda desde la cumbre de Ro en 1992. No significa otra cosa que el orden del da, programacin de las cosas que hay que hacer. Pero se ha extendido tanto que cualquier chupatintas, ejecutivo o profesional tiene su agenda, su timing, como dicen los cocacolonizados.

Hasta el reclamo comercial de bancos y tabacaleras utilizan trminos como el de revolucin para atraerse clientes y consumidores. El Banco Santander Central Hispano publicita define as una de sus hipotecas: Revolucin es pagar una cuota mensual ms baja. Hipoteca Revolucin Santander. Las tabacaleras claman por las radios que ha llegado la revolucin, esto es, la hora de asaltar los estancos para comprar su oferta de tabaco. Y lo hacen imitando el lenguaje de los rusos o de los mexicanos para recordar las revoluciones de Rusia o de Mxico. Se banaliza el concepto de revolucin, que consistira precisamente en asaltar los bancos y socializarlos junto con las grandes empresas.

La izquierda, en cambio, apocada tras el desmoronamiento de la URSS y pases afines, apenas se atreve a hablar de socialismo. Se proclama el fin de los ismos, cuando la realidad es que estn bien presentes en nuestras vidas: neoliberalismo, militarismo, imperialismo, fascismo. Tan slo parece haber cado en desuso el trmino de socialismo. Ante el temor al vocabulario radical, es hora de llamar a las cosas por sus nombres, nos pide con razn Celia Hart. Los que apelan al fin de los ismos e istas .. no dicen si el socialismo o revolucin socialista estn incluidos en la censura Basta ya de la fraseologa anquilosada del enemigo nos dice esta autora- . En nuestro discurso deben aparecer con nuevas fuerzas las palabras de revolucin, socialismo y lucha de clases. Para ser sincera, sueo con la palabra Internacional. Frente a la globalizacin imperial solamente una palabra con esta fuerza puede ayudarnos.[1] Hablar del fin de los ismos no deja de contribuir a la confusin ya que se equiparan ismos antagnicos como capitalismo y socialismo. Capitalismo, un ismo, del que tampoco se habla.

Sigue siendo cierto el lema de Engels socialismo o barbarie.

Se invierten los conceptos y la realidad.

As, la Iglesia sigue diciendo hoy que toda autoridad dimana de Dios. Cuando sera ms correcto decir que todo Dios dimana de la autoridad.

O cuando el Partido Popular Europeo, representante de las empresas y no de los pueblos, presenta una resolucin titulada Necesidad de una condena internacional de los crmenes de los regmenes comunistas totalitarios en enero de 2006. La Asamblea Europea la aprob por 93 votos a favor y 42 en contra. El capitalismo europeo, temeroso tal vez de que resucite el fantasma del comunismo, invierte los conceptos y la realidad ocultando sus propios crmenes y proyectndolos sobre otros, en un intento por reescribir la historia. Pero los genocidios de la expansin y del expolio capitalistas europeos en frica, Asia y Amrica, los crmenes del fascismo europeo y los actuales del fascismo angloamericano y sionista en Iraq y Palestina, sin ir ms lejos, son tan conocidos que no vale la pena recordar aqu sus cifras y sus horrores. La bibliografa al respecto es inmensa.[2]

He aqu, como contraste esta definicin de comunista:

Comunista.- Dcese de aqul que defiende la libertad y la dignidad del ser humano por encima de cualquier inters, y en cada momento, es decir, aqu y ahora. Los comunistas luchan por el desarrollo completo del hombre y de la mujer en s mismos. Los comunistas tratan de conseguir una sociedad en la que la esclavitud de las necesidades materiales y la explotacin de unos hombres por otros sea sustituida por una libertad que potencie el desarrollo creador de la humanidad. (NB, marzo abril 1997).

Ideal de emancipacin y organizacin humana todava vigente a pesar de las deformaciones sufridas por Stalin y otros en la URSS y los pases de Europa Oriental tras la II Guerra Mundial.

Vase igualmente cmo lo conceba el poeta y dramaturgo alemn Bertold Brecht en esta

Loa al comunismo

Es razonable, cualquiera lo entiende. Es fcil.

T no eres ningn explotador, puedes comprenderlo.

Es bueno para ti, entrate.

Los necios lo llaman necio, y los sucios lo llaman sucio.

Pero est contra la suciedad y la tontera.

Los explotadores lo llaman un crimen.

Pero sabemos que:

Es el fin de los crmenes.

No es ninguna locura, sino

El fin de la locura.

No es el caos

Sino el orden.

Es lo sencillo

Tan difcil de hacer.

A la confusin conceptual se suele unir la redaccional.

He aqu la definicin que dio la Iglesia Catlica de la Inmaculada Concepcin : La bienaventurada Virgen Mara fue preservada inmune de toda mancha de pecado original en el primer instante de su concepcin por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atencin a los mritos de Jesucristo salvador del gnero humano (PoIX, bula Ineffabilis Deus, 8 diciembre 1854).

Ejemplo de redaccin confusa :

Venezuela concret desde la recuperacin de su industria petrolera con la transicin a empresas mixtas de instalaciones petroleras entregadas a empresas privadas en su mayora extranjera, durante la llamada apertura petrolera.[3]

La pregunta del referndum sobre la entrada de Espaa en la OTAN, cuya redaccin se atribuye a un destacado socilogo progresista espaol, es otro ejemplo tpico de la poltica del engao. Hela aqu, tal como aparec a en la papeleta:

El gobierno considera conveniente para los intereses nacionales que Espaa permanezca en la Alianza Atlntica, y acuerda que dicha permanencia se establezca en los siguientes trminos:

1 - La participacin de Espaa en la Alianza Atlntica no incluir su incorporacin a la estructura militar integrada.

2 - Se mantendr la prohibicin de instalar, almacenar o introducir armas nucleares en el territorio espaol.

3 - Se proceder a la reduccin progresiva de la presencia militar de los Estados Unidos en Espaa.

Considera conveniente para Espaa permanecer en la Alianza Atlntica en los trminos acordados por el Gobierno de la Nacin?

A pesar de esta redaccin progubernamental, las cifras del referndum nunca se pudieron constatar por ninguna fuente neutral. El recuento corri a cargo del Secretario R. Vera, actualmente en la crcel por malversacin de fondos. Y en cuanto a los dems trminos, quin se acuerda ya de ellos? Las tropas espaolas estn asta en Afganistn, y las norteamericanas mantienen sus vuelos con armas nucleares y sus bases, incluida Rota, en territorio espaol.

Poltica del engao

El empleo de medias verdades y de la mentira fue uno de los rasgos distintivos del fascismo. Los nazis, con Goebbels a la cabeza, quisieron elevarla a la categora de arte. Sus actuales epgonos, Aznar y Bush entre ellos, estn muy por debajo. Estos fundamentalistas cristianos olvidan por completo el precepto de San Juan evangelista La verdad os har libres (8,32). Sus burdas mentiras son cada vez menos crebles, y cada vez ms evidentes.[4]

El engao y la desinformacin han formado siempre parte esencial de la poltica yanqui, en particular en el campo de la guerra y de sus intervenciones militares. Baste recordar la campa meditica en preparacin de la guerra hispano-estadounidense hasta la autovoladura del Maine. Sus guerras han ido, hasta la ltima intervencin en Iraq, hbilmente empaquetadas. Pero cada vez engaan a menos gente.

S, el gran enemigo de la claridad es la mentira. Hoy no es posible escapar a la poltica . Y como deca G. Orwell en 1946, todas las cuestiones son polticas, y la poltica misma es una sarta de mentiras, evasivas, odio, medias verdades, esquizofrenia[5]. El argentino Hugo Alberto de Pedro califica al gobierno de su pas de mentitocracia, que define como: 1) doctrina poltica favorable a la intervencin de los mentirosos en el gobierno, y 2) predominio de los polticos mentirosos en el gobierno del Estado.

Como es bien sabido, la mendacidad se ha convertido en el eslogan de la actual Administracin usamericana, con Bush a la cabeza.[6]

La reduccin de la ignorancia, la informacin, protege de la mentira. Por eso se mantiene a la poblacin desinformada, con la bendicin gratuita de la Iglesia, que propugna la santa ignorancia. Y eso a pesar de que en el Evangelio de Juan se dice expresamente La verdad os har libres (8, 32).

He aqu la gran mentira : la ocultacin de que en la sociedad libre de mercado, como se define el capitalismo, existen intereses contrapuestos, antagnicos, entre ricos y pobres, que el inters y la seguridad nacionales no se ven amenazados por los desarrapados campesinos de Afganistn o de Iraq, ni por los depauperados indgenas de Amrica Latina. Si no que se trata ms bien de los intereses y del afn de beneficios de las grandes compaas transnacionales, en aras de las cuales se sacrifican miles y miles de vctimas inocentes civiles (y tambin militares muchachos que van engaados a la guerra). Los intereses de los nios ricos del primer mundo, de los hijos de los Aznar, Bush, Cheney, Rumsfeld, etc., no son los mismos que los de los nios iraques que mueren bajo los bombardeos o los de los jvenes pobres que van a la guerra.

Ignorar estos hechos, desconocer que la historia de los EEUU, por ejemplo, igual que la de los imperios anteriores, es la historia del genocidio de las poblaciones indgenas, de la esclavitud de los negros por los terratenientes blancos, de la explotacin de los pobres por los ricos, equivale a quedar desarmado ante las mentiras que propagan los detentadores del poder. Desconocer esto, dice Howard Zinn, es dejarnos a nosotros mismos desarmados ante una serie de mentirosos a plena dedicacin.[7]

Mas, aparte de la vaguedad la imprecisin y la mentira, se aplican otros recursos para contaminar el lenguaje poltico, para ala confusin intoxicacin de las mentes.

Uno de ellos es la combinacin de trminos contradictorios en frases hechas. As, los propagandistas del Pentgono y sus voceros, los medios de produccin masiva de comunicacin, hablan de bombas inteligentes, guerras humanitarias, ataques defensivos, fuego amigo, daos colaterales, etc.

La inteligencia se desplaza de las personas a las cosas. As parecen menos dainas. Pero que se lo pregunten a los cientos de miles de vctimas civiles de Afganistn, Iraq, El Chorrillo en Panam y tantos otros lugares.

Pero el colmo de la perversin lingstica se manifiesta en la frase de guerra humanitaria. Recuerda los conceptos nazis de pueblos seores y pueblos dbiles que hay que someter o liquidar. La destruccin, el asesinato, la caza de seres humanos y dems actos de crueldad resulta que son actos humanitarios. Es que acaso quieren aplicar la eutanasia a sus genocidios? Somos un pueblo de paz, proclamaban Bush y Blair mientras sus aviones y artillera descargaban abombas de racimo y de uranio empobrecido sobre poblaciones indefensas. As que ahora resulta que por el mar corren las liebres y por el monte las sardinas.

Qu pas ha invadido jams los EEUU para que el fascismo gringo diga que la invasin de Iraq es una guerra defensiva? Cuando la realidad es que a lo largo de toda su historia no han cesado de atacar y conquistar otros territorios y pases, desde los pueblos originarios de Norteamrica hasta los del Oriente Medio de hoy. Desde el punto de vista del Pentgono la guerra contra Iraq es una guerra preventiva contra uno de los miembros del eje del mal. La frase guerra preventiva recuerda tambin las expresiones nazis de Erstschlag, primer golpe, y Blitzkrieg, guerra relmpago.

La frase fuego amigo, utilizada en el argot militar anglosajn se aplica para expresar la inocuidad y el embellecimiento de actos militares criminales. La de daos colaterales, surgida en la guerra contra Yugoslavia, fue declarada Unwort (la no palabra, la peor palabra) del ao 1999 en Alemania. El principal dao colateral es la rabia y el encono de la poblacin civil contra los invasores.[8]

G. W. Bush riza el rizo de esta perversin lingstica cuando proclama que guerra es paz, expresin que, si no fuera por su estulticia, resultara un sarcasmo cruel.

Los lingistas y escritores que viven del Pentgono se esfuerzan por embellecer el lenguaje militar y, viceversa, por militarizar el lenguaje comn. Ms abajo hablaremos de esto.

Conocidos los comportamientos mendaces de la mayora de los partidos polticos y sus dirigentes, en particular Blair, Aznar y Bush y su camarilla (trmino, por cierto, aportado por la lengua espaola al lxico universal, junto con los de guerrilla, liberal, pronunciamiento y junta), suena a burla que hablen a cada instante de inteligencia militar, honradez, dignidad, etc.

En suma, se logra ocupar conceptos positivos cuando se encuentra una descripcin eufemstica para una cuestin indiscutible, como ocurre con la divisa o lema Hambre cero.

En el fondo, no hacen sino aplicar las tcnicas de la propaganda nazi y del reclamo comercial, que, como se sabe, seduce con lo contradictorio y absurdo. Ejemplos: Wake up to your dreams( Despierta a tus sueos, anuncio de venta de apartamentos en la Costa del Sol), MULTAS, NO LAS PAGUES, RECRRELAS (anuncio colocado en la TV pblica).

S, el lenguaje es el principal instrumento de manipulacin. En boca de los fundamentalistas y demagogos se convierte en un verdadero instrumento de terror. Los propagandistas de Washington lo utilizan para justificar su nueva guerra mundial, para destruir el sueo de los derechos humanos en cualquier parte del mundo, desde El Salvador a Yugoslavia, desde Palestina a Iraq, desde Afganistn a Panam o la pequea isla de Granada.

Libertad, justicia, civilizacin, seguridad, democracia. El empleo de trminos vagos para crear el asentimiento de la poblacin a sus acciones criminales y genocidas forma parte esencial de su estrategia.

Qu persona de buena voluntad no va a desear vivir en paz y libertad? Quin no desea la justicia y se opone al terrorismo? De esta forma, los polticos que emplean este tipo de lenguaje pueden justificar sus acciones inhumanas con impunidad. Pueden hacer afirmaciones como sta: A fin de proteger nuestra libertad tenemos que derrocar el gobierno maligno de X . Criticar este tipo de afirmaciones es difcil porque est en consonancia con el sentimiento de la mayora de la gente que quiere la paz, mientras que son muy pocos los que apoyan la guerra.



[1] Cf. Hart, Celia: Ese nico mundo mejor, discurso pronunciado en Caracas (2004) y publicado el12.12.2004 en Rebelin.

[2] Basta recordar los artculos recientes de Joan Tafalla El temor de la derecha europea, www.rebelion.org, 30-01-06, y el de Guennadi Ziuganov Los crmenes del capitalismo, ibidem, 20-02o6.

[3] Noticia de Prensa Latina, publicada en Rebelin 3-1-2006.

[4] Vase el libro de Alberto Manzano Ruiz: Iraq y las armas de manipulacin masiva. Censura, mentiras y muertes para mantener el Imperio, colgado en Rebelin.org

[5] Orwell, G.: loc. cit. .

[6] . Para mayor informacin sobre las mentiras de los gobiernos usamericanos pueden consultarse el libro de Michael Parenti Dirty Truths, entre otros. O bien los artculos siguientes: Pascual Serrano, Para entender cmo se engaa al pueblo norteamericano, en www.rebelion.org, 24-02-2005; Sharon Smith, Los hombres de Bush, maestros del engao, ibidem, 16-06-2005; Atilio Born, La mentira como principio de poltica exterior de Estados Unidos caba Amrica Latina, ibidem, 20-01-2006. Para el empleo de la mentira en torno a la guerra de Iraq vase el excelente libro de Alberto Manzano Ruiz: Iraq y las armas de manipulacin masiva. Censura, mentiras y muertos para mantener la supremaca del Imperio, en pdf en www.rebelion.org.

[7] Cf. Zinn, Howard: Las anteojeras del pueblo estadounidense, Rebelin, 24-3-2006. Es autor del libro A Peoples History of the United States.

[8] Vase ZfK, 2/2005, p. 22




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter