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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-11-2006

Boadella ha fracasado en su intento de reducir la marea nacionalista
Los Ciudadants emboscados de Catalua

Manuel F. Trillo
Rebelin


Se han ventilado ya las elecciones catalanas. CiU no posee fuerza suficiente para gobernar. El PSC pierde 5 diputados, y se echa en manos del tripartito, con menos fuerza y menos cach. ERC se mantiene como la llave de todos los gobiernos posibles, as que los oportunistas y recin llegados al poder en esa formacin poltica pueden jugar con fuego y hacer de aprendices de brujo. IC se mantiene tambin, pues su incremento en escaos se debe ms a la abstencin que a otra cosa. Por lo que toca a la derecha franquista sigue pintando muy poco en Catalua, ni siquiera sumando a la nueva derecha -con ribetes caverncolas, bast escuchar a su portavoz la noche electoral- pueden ni tan siquiera presentarse en sociedad, que poltica significa que no tocarn poder, que se dedicarn a picar hielo en las escalinatas de palacio.

Pero lo ms asombroso es ese grupito de gurs (intelectuales orgnicos de la derecha como dira Vzquez Montalbn remedando a Gramsci) que salen a la palestra poltica echando pestes de la poltica. No hay cosa ms repugnante que la actitud de aquellos que desprecian aquello que desean en secreto. Pero en poltica se descubre pronto cules son los intereses y sueos de los que despotrican de la poltica y de los polticos, en tal magnitud que desencanta a todos cuantos les escuchan, y animan con sus discursos la abstencin. Y no est nada mal ser un abstencionista -activo o pasivo da igual- pues eso lleva a un grado de protesta contra el sistema electoral y poltico. Por ejemplo, es absolutamente impresentable que por ms tiempo se voten listas cerradas y bloqueadas, porque se delega el voto en dos ocasiones y adems se refrenda como votante la decisin de una camarilla dentro del partido que, a base de enjuagues, trampas, zancadillas, clientelas, favores impagados...., decide quines son los que han de figurar en esa lista. El votante, si estuviera al cabo de la calle de cmo se configuran esas listas, podra decir que los vote quien los conozca. Pero el colmo es cuando sumando a estos defectos graves, muy graves, aadimos la pretensin de aquellos que llaman cerdos (entindase la metfora) a todos los dems y sin embargo ello no es bice para presentar sus listas cerradas y bloqueadas, decididas entre cuatro en un taxi mientras recorren la Diagonal, y se alegran y saltan de entusiasmo cuando entran en la pocilga que ellos mismos han detestado.

Tienen tres diputados estos ciudadanos, que por el mero hecho de ser diputados han dejado de serlo por mor de su pertenencia a la pocilga parlamentaria tan defenestrada por ellos mismos. Lo ms grande en su discurso es que son catalanes y espaoles, que hablan en castellano y cataln, que abogan porque no haya listas negras -por motivos ideolgicos- en los peridicos de Catalua (demonios, eso digo yo, ni en Extremadura, ni en Galicia, ni en Castilla, ni en Madrid...), y se manifiestan profundamente antinacionalistas.

Yendo a los resultados veremos que estos ciudadanos han fracasado en su intento de reducir la marea nacionalista, pues si hay algn partido netamente nacionalista tal como lo entiende la burguesa catalana es Convegencia i Uni, y resulta que han incrementado su representacin en el Parlament. Luego de qu se vanaglorian?, de haberle restado un diputado a la derecha franquista (PP) y dos al PSC. Esto es as hablando de escaos, porque la lectura de los datos absolutos nos indica que sus 87.000 votos en Barcelona (de ah salen sus escaos, pues en el resto de Catalua no les hicieron ni maldito caso) no hubieran sido ms que votos muertos si la abstencin no hubiera sido la que ha sido, dado que no hubieran superado la barrera del 3%. (An as esas barreras me parecen indeseables, dicho sea de paso), as que sean bienvenidos a la pocilga parlamentaria: Ciudadants.

Que Albert Boadella entre en este juego no me extraa nada, pues es evidente que no es aquel que fue procesado por La Torna en un tribunal militar, ni aquel que supuso un punto de referencia en la cultura de la resistencia durante la tra(ns)icin (que dira Kalvellido). La edad hace estragos en el cuerpo, y a veces en el alma.

De todos modos estos ciudadanos tienen ya su plataforma para gritar junto a Alcaraz (el de la AVT) que Espaa es Una, Grande, y Libre, y tomar en el bar del Parlament un caf con el franquista Piqu y Piqu. Qu grande es la democracia!





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