Portada :: Otro mundo es posible :: II Seminario: La Humanidad frente al Imperialismo (Oviedo, octubre 2006)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-11-2006

II Seminario Internacional por el Progreso del Mundo: 'La Humanidad frente al Imperialismo' del 25 al 28 de octubre de 2006 (Oviedo)
El ALBA, alternativa no slo frente al ALCA

Roberto Montoya
Rebelin


En Espaa, desgraciadamente, las informaciones sobre Amrica Latina que nos llegan a travs de los grandes medios de comunicacin, sea a travs de la prensa escrita, la radio o la televisin, es mucho ms escasa que en los primeros aos del posfranquismo, tres dcadas atrs.

En esa poca estaba todava tan fresca la lucha por la libertad y la Justicia librada durante cuatro dcadas contra la dictadura, que tanto los partidos de la izquierda, entendiendo esta en un sentido amplio, como los sindicatos y buena parte de la sociedad en el Estado espaol, haca suyas las luchas por la liberacin de numerosos pases latinoamericanos que batallaban contra sangrientas dictaduras sostenidas por Washington en casi todo el continente.

Los diarios de ese entonces y revistas de izquierda ya desaparecidas que tenan gran difusin a travs de los quioscos, como Triunfo, Argumentos, La Calle y posteriormente peridicos como Liberacin, daban mucha informacin sobre esos procesos que haba en Amrica Latina, como tambin lo hacan sobre la causa palestina y sobre las luchas del Frente Polisario en el Shara, sobre cuya situacin tiene tanta responsabilidad Espaa. Haba muchos seminarios sobre estos temas, haba movilizaciones callejeras de solidaridad con Chile, Argentina, Uruguay, etctera, etctera. Lo viv personalmente como exiliado poltico aquellos aos.

Qu ha pasado para que hayan cambiado tanto las cosas, para que nos llegue mucha menos informacin y para que esa gran sensibilidad social de entonces quede ahora reducida a un sector mucho ms minoritario, a un sector de izquierda y de fuerzas progresistas, comits de solidaridad, ONG y medios de comunicacin alternativos que tienen que lidiar con una terrible falta de recursos para poder hacer llegar su mensaje, su informacin?

Indudablemente Espaa ha cambiado mucho en stas dcadas y en general, claro, para mejor. En aquella poca se estaba saliendo de una dictadura terrible.

Sin embargo, Espaa, con su entrada en la Unin Europea, con su participacin cada vez ms activa en grandes organismos del poder mundial, en la OTAN, en la ONU y en muchas de sus misiones de pacificacin en el mundo, y, sobre todo, con su boom econmico de los aos 80 en adelante, empez a ver a los pases de Amrica Latina con otros ojos.

Y con qu ojos, con qu nueva perspectiva? En buena medida, con la de los nuevos conquistadores, con la visin de una potencia media a nivel econmico que vea la posibilidad de expansin de su capital, la posibilidad de establecer muy buenas relaciones con los numerosos gobiernos liberales corruptos que haban llegado al poder en muchos pases latinoamericanos, sustituyendo a mediados de los 80 y los 90 a las dictaduras militares. Gracias a esos gobiernos corruptos, dispuestos a vender a precio de saldo buena parte de las empresas pblicas aunque stas fueran en muchos casos rentables con tal de que se beneficiaran personalmente de ello una serie de dirigentes polticos e intermediarios, el capital espaol pudo entrar con fuerza en Amrica Latina nuevamente, cinco siglos despus de la conquista evangelizadora que la aneg de sangre, aniquilando riqusimas culturas.

Quin puede objetar esa segunda conquista, durante la cual tantas veces empresas espaolas pagaran comisiones ilegales a intermediarios, dirigentes polticos y gobernantes, para conseguir multimillonarios contratos? Es parte de la ley del mercado, sigue la lgica del sistema capitalista en expansin. Y fue as que importantes bancos y empresas espaolas de todo tipo, pasaran en pocos aos a controlar en gran parte de los pases latinoamericanos los suministros de electricidad, de agua, de telefona, de crditos hipotecarios y personales y un largusimo etctera.

Espaa, a travs de sus grandes empresas, irrumpi as con fuerza hace dos dcadas a disputar a las multinacionales norteamericanas su mercado tradicional, su patio trasero. Y en esa disputa capitalista por los mercados entraron tambin Italia, Francia, Japn y otros pases. ltimamente se ha aadido tambin con mucho bro China.

EEUU ya no tiene todo ese gigantesco mercado latinoamericano, de ms de 400 millones de almas, para s slo, tiene que competir duramente con las empresas de otros pases, que, claro, cuentan con el respaldo de los gobiernos de sus respectivos pases.

Esta es una de las razones por las cuales Estados Unidos inventa el ALCA, durante la era Clinton, a partir de la Cumbre de las Amricas convocada en Miami en 1994. Es la necesidad de Washington de chantajear a numerosos pases para que mantengan relaciones comerciales y aduaneras privilegiadas con EEUU.

La experiencia que hizo con Mxico creando el Tratado de Libre Comercio (TLC) en 1994, junto a Canad tambin, le ha reportado fundamentalmente beneficios a EEUU pero no a Mxico, y quiere repetir esa experiencia con cada uno de los pases latinoamericanos. Washington y los organismos financieros que controla, como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, venden el ALCA, los acuerdos de libre comercio como una ventaja mutua. Sin embargo, mientras EEUU subsidia a sus productores y mantiene altos aranceles a las mercaderas que vienen del exterior, pretende que los pases con los que realiza los acuerdos comerciales le ofrezcan todo tipo de ventajas para la entrada en sus mercados de productos norteamericanos.

Pero EEUU, a diferencia de otros pases capitalistas con intereses en Amrica Latina, no se limita a negociar con cada uno de los pases latinoamericanos siguiendo unas reglas normales de mercado. No, utiliza para esas negociaciones todo el poder que le da el ser la superpotencia hegemnica del siglo XXI.

Los negociadores norteamericanos llevan en una mano esos contratos, pero en la otra llevan la oferta de ayuda militar, de venta de armamento, de apoyo del Banco Mundial y el FMI para renegociar la deuda de ese pas, etctera, etctera. Es la poltica de chantaje de siempre. Si entras en mi rbita, si aceptas las reglas de juego que te impongo, si me respaldas con tu voto en la OEA o en la ONU cada vez que yo lo necesite, si firmas un BIA, un tratado de inmunidad para mis tropas, ests en mi crculo de amigos, tendrs siempre mi proteccin es su lgica.

Y muchos pases latinoamericanos, profundamente endeudados, con escasos mrgenes de maniobra, terminan entrando por el aro que les pone EEUU, aunque, en algunos casos, lo hagan en contra de los principios de los partidos en el poder. Esto explica la ambigedad que mantienen frente al ALCA varios pases latinoamericanos que tienen gobiernos ms o menos progresistas. Sus principios le llevaran por coherencia a decir que no, pero su temor a ser boicoteados, asfixiados y aislados por el Imperio hace que terminen por ceder, o que intenten jugar a dos aguas, no cortar amarras con l, pero al mismo tiempo no perderse el tren del ALBA que empieza sus primeros pasos por Amrica Latina.

Y cul es el tren del ALBA?

Pues lisa y llanamente, la toma de conciencia de los pases de Amrica Latina y el Caribe de su propia identidad, pases que han estado durante tantos aos de espaldas unos a otros, que empiezan a recuperar, lentamente, su concepcin de latinoamericanos y caribeos, y empiezan a comprobar la fuerza que pueden tener juntos.

Y cmo ha nacido esto?

Pues, curiosamente, todo el proceso que se empieza a vivir en la regin desde hace algunos aos, con la mayor presencia de gobiernos de izquierda o progresistas de toda la historia de Amrica Latina, se produce poco tiempo despus del derrumbe de la URSS y de los regmenes de Europa del Este, fenmeno que algunos, por ignorancia de las diferencias existentes, crean que abarcara tambin a Cuba. Habra mucho que hablar sobre esos regmenes de socialismo real y por qu se derrumbaron como un castillo de naipes. Si criticamos el pensamiento nico como concepto, debemos ser coherentes con l y no podemos cerrar los ojos frente a tantas barbaridades que se cometieron durante el llamado socialismo real. Eso es tambin la Batalla de las Ideas.

Y creo, precisamente que el fenmeno que est viviendo Amrica Latina, est recobrando lo mejor de los principios del socialismo, los ms autnticos, lo mejor de los valores por los cuales lucharon el Che y Fidel, que permite que 47 aos despus Cuba siga estando ah, a 90 millas de Florida, sin caer como parte de ningn castillo de naipes, resistiendo al Imperio y a los numerosos pases cmplices que tiene en el mundo.

Son unos valores, claro est, que deben ser aplicados en una situacin totalmente distinta a la que se viva en 1959 cuando triunf la Revolucin Cubana. Hay que aplicarlos en el siglo XXI:

No soy partidario de endiosamientos de nadie, creo que los lderes polticos, por muy brillantes que sean, si triunfan, no es slo por su valor personal, sino porque representan una idea, un proyecto, un objetivo colectivo. Y sin duda, la irrupcin de Hugo Chvez en la escena poltica no slo venezolana sino tambin latinoamericana, signific y significa una bocanada de aire fresco en toda la regin. Y un aire fresco en primer lugar para Cuba, que por fin encontr un aliado en la regin con el cual hablar el mismo lenguaje. Cuba no tena un aliado as desde que fue derrocado Salvador Allende en Chile, desde que fue derrocado el Gobierno de Granada, desde que cay el Gobierno sandinista en Nicaragua.

Qu aport, qu aporta el Gobierno de Chvez al continente?

El Gobierno venezolano fue el primero en utilizar no slo para beneficio de su pas, sino tambin del conjunto de Amrica Latina y el Caribe, el arma energtica como arma de liberacin. Los crticos de Chvez dentro y fuera de su pas dicen que derrocha demaggicamente los ingresos obtenidos por el petrleo a diestra y siniestra.

Lo que no dicen es que Venezuela desde hace muchas dcadas obtiene esos recursos del petrleo y que sin embargo la terrible corrupcin de sus gobiernos impidi que ni se beneficiara su pueblo, ni mucho menos que se beneficiara el resto del continente.

Por supuesto que Venezuela necesitar aos para recuperarse econmicamente y para elevar masivamente el nivel de vida de su poblacin, porque debe salir de la situacin desastrosa en la que la sumieron sus gobiernos, a quienes, curiosamente, la comunidad internacional no acus ni acos, como hacen desde aos con Chvez.

Venezuela, con sus propuestas para Amrica Latina y El Caribe ha roto las reglas de juego de las que se beneficiaban hasta ahora las multinacionales norteamericanas, pero tambin las empresas espaolas, francesas, italianas, japonesas.

Por qu? Porque con una poltica energtica y comercial muy simple, ha venido a aplicar en toda la regin algo que es lo ms parecido a una poltica de trueque. El petrleo que ofrece Venezuela a otros pases no es a cambio de que esos pases se endeuden cada vez ms como hacan hasta ahora si el acuerdo lo realizaban con una petrolera norteamericana. Chvez va a Argentina, le encarga y paga la construccin de barcos-tanque petroleros, dando con ello trabajo a unos astilleros que no lo tienen; compra tambin 500 millones de dlares de su deuda externa, con todo lo cual Argentina sale beneficiada. Al mismo tiempo le ofrece petrleo, pero no le pide a Kirchner que endeude ms su pas, sino que le pague entregndole equis cantidad de vacas preadas, para que Venezuela se pueda dotar de una cabaa propia. Qu mejor acuerdo para ambas partes?

En Argentina van a pensar que Chvez es un demagogo, como se dice tan a menudo alegremente en Espaa?

Chvez, tras el viaje a Argentina en el que cerr esos acuerdos, fue tambin a Uruguay. Qu tena Uruguay para ofrecer a cambio de recibir el petrleo que necesitaba de Venezuela?: cemento. Pues Chvez encarg que le dieran a cambio equis cantidad de cemento.

Tras el triunfo de Evo Morales en Bolivia. Con qu poda pagar un pas tan pobre como Bolivia el petrleo que les ofreca Chvez para no depender de las grandes multinacionales norteamericanas? Con soja, soja y carne de pollo.

Y as pas por pas se estn haciendo acuerdos de ese tipo.

Parece muy simple, no? Sin embargo nunca antes se hizo en Amrica Latina.

Y esto, claro est, afecta intereses muy importantes de las multinacionales norteamericanas, europeas y asiticas, que estn acostumbradas a aplicar las reglas del ms salvaje capitalismo. Todos ellos ven sus intereses enormemente afectados por este protagonista tan particular que ha irrumpido inesperadamente en escena. Mxime cuando se proyecta construir un oleoducto que desde Venezuela llegue a Argentina, con ramificaciones para abastecer tambin a Brasil, Uruguay y Bolivia.

Pero aparte de este aspecto tan importante desde el punto de vista energtico, comercial y financiero, el ALBA es parte de un proyecto mucho ms amplio, es el intento de ampliar toda esa coordinacin y solidaridad entre los pases latinoamericanos y del Caribe a otras reas como la Salud, la Educacin, la Cultura.

Muchos conocen la importancia de la colaboracin que vienen haciendo miles de mdicos cubanos en Venezuela, que ha permitido hacer llegar la sanidad a lugares que nunca haban tenido un mdico. Esto se ha hecho tambin con los maestros y profesores cubanos, que han ayudado a que Venezuela haya sido declarado este ao por la UNESCO pas libre de analfabetismo.

Silenciosamente, sin dar demasiada publicidad, ambos pases impulsan la Misin Milagro por la cual cientos de miles de personas de las zonas ms pobres de Amrica Latina y el Caribe han sido operadas gratuitamente de enfermedades de cataratas, que en sus respectivos pases nunca hubieran podido realizar. .

Miles de jvenes pobres de Amrica Latina estudian tambin gratuitamente durante aos en la Universidad de Medicina Latinoamericana, en las afueras de La Habana, para que, al recibirse de mdicos, vuelvan a sus pases y contribuyan a mejorar la sanidad de sus comunidades.

Todo esto es demagogia? Bienvenida sea entonces la demagogia, ya nos gustara que muchos pases ricos hicieran demagogia de esa manera. En pocos aos se acabara el analfabetismo, la desnutricin, la mortandad infantil, la muerte de tantas personas por enfermedades curables.

Todo esto es en definitiva el ALBA. Como su nombre indica, el alba de un nuevo da, de una esperanza. Cmo no iba a haber enemigos de un proyecto semejante, un proyecto subversivo, que rompe los moldes del llamado Nuevo Orden Mundial, que en realidad no es ms que el Orden de siempre.

Desgraciadamente de todo esto se conoce poco en la sociedad espaola de hoy da.

Los polticos y economistas alertan al ciudadano --y los medios de comunicacin de masas lo retransmiten asde que las nacionalizaciones de los hidrocarburos por parte de Evo Morales, por ejemplo, son perjudiciales para los intereses espaoles. Claro, son beneficiosas para los bolivianos. Y as se intenta trasladar a la propia poblacin espaola los valores y los intereses de las grandes empresas espaolas con inversiones en el exterior. Adems, con sta lgica del capitalismo popular como lo bautiz Margaret Thatcher, que hace que mucha gente pueda tener acciones en tal o cual empresa de las que estn presentes en esos pases de Amrica Latina, resulta que muchos ciudadanos de la clase media terminan asumiendo posiciones reaccionarias tambin, porque en definitiva les afecta sus propios bolsillos.

Por todo esto es tan importante no quedarse con la simple noticia manipulada y sacada de contexto que nos llega muchas veces. Toda persona de izquierda, toda persona progresista, tiene que hacer un esfuerzo por conocer qu hay detrs de esas informaciones que nos llegan, conocer otras opiniones sobre el tema, de manera de poder contar con una visin propia de los hechos. Y ese es el primer paso para poder posicionarse y actuar consecuentemente y ayudar a hacer realidad el mensaje de que Otro Mundo es Posible.

Oviedo, 27 de octubre de 2006.

* Intervencin de Roberto Montoya en el II Seminario Internacional por el Progreso del Mundo: La Humanidad frente al Imperialismo. Red en Defensa de la Humanidad. Del 25 al 28 de octubre de 2006 en Oviedo.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter