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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-11-2006

Nstor Kirchner, Tabar Vzquez y Mahatma Gandhi
Un festival de irracionalidad

Guillermo Waksman
Brecha


Cada da que pasa parece el ms tenso del largo conflicto entre Argentina y Uruguay. Impera la irracionalidad. Si los puentes estn cortados no se dialoga, dice el presidente Vzquez, y si no se cortan, dicen los entrerrianos, su voz no se escucha. La Cumbre Iberoamericana era una oportunidad para acortar la distancia entre los dos pases, pero una vez ms la esperanza fue lo ltimo que se perdi.

La celebracin en Montevideo de la XVI Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, cuya inauguracin est prevista para hoy, viernes, agudiz la tensin entre Argentina y Uruguay.

El conflicto entre los dos vecinos por la construccin de las plantas de celulosa en Fray Bentos lleg as a su clmax e incluso dio lugar a sospechas sobre los verdaderos motivos de algunas actitudes de las autoridades de terceros pases.

En este sentido, era previsible que el presidente argentino redujera en todo lo posible su presencia en Montevideo, y que por uno de sus voceros dejara deslizar al diario La Nacin (de ayer, jueves) que si fuera slo por Tabar, Kirchner faltara a la cumbre. Va por Espaa, dijo la fuente, en alusin a la reunin en agenda con el presidente espaol Jos Luis Rodrguez Zapatero.

Era igualmente previsible que el mandatario uruguayo despejara de plano cualquier posible inicio de negociacin con su par argentino: Con puentes cortados no hay dilogo, afirm el mircoles 1.

En cambio, es particularmente llamativa la inasistencia del presidente de Brasil, Luiz Incio Lula da Silva, motivada -segn se explic oficialmente- por el cansancio ante la reciente campaa electoral que el 29 de octubre le permiti lograr su reeleccin.

La realizacin de la cumbre no fue, por supuesto, la causa directa del agravamiento de la tirantez entre los dos pases, pero s una causa indirecta, en la medida en que era una oportunidad para que cada uno de los actores -no slo los dos gobiernos sino tambin la Asamblea de Ciudadanos Ambientalistas de Gualeguaych- tuviese un mbito donde amplificar la difusin de sus respectivos reclamos.

La presencia en Montevideo de los 22 jefes de Estado y de gobierno -y en especial de los presidentes de Brasil y Espaa- permita a Uruguay alentar expectativas con respecto a posibles gestiones informales que contribuyesen a convencer a Nstor Kirchner de la necesidad de acatar las decisiones ya adoptadas por la Corte Internacional de Justicia y por el Tribunal de Solucin de Controversias del MERCOSUR.

Por esas mismas razones, al gobierno argentino le convena evitar que el conflicto fuera tema de conversacin durante la cumbre, ni siquiera en los pasillos del hotel Radisson.

Pra obol, Brasil

Al presidente Lula -que adems en este semestre ocupa la presidencia pro tmpore del MERCOSUR- se le ha reprochado lavarse las manos en este conflicto, alegando que se trata de un asunto exclusivamente bilateral.

Ese juicio, que algunas autoridades del gobierno uruguayo plantean en voz baja y pidiendo que no se las cite, es formulado abiertamente por dirigentes de la oposicin, como el senador blanco y ex canciller Sergio Abreu, quien dijo que Argentina acta con prepotencia y Brasil con indiferencia y agreg, fulminante: Me preocupa mucho el gobierno argentino, pero hago mucho ms responsable a la Repblica Federativa del Brasil (radio El Espectador, mircoles 1).

La explicacin que a lo largo de este conflicto han reiterado funcionarios de Itamaraty es que ningn gobierno puede mediar en un conflicto entre otros dos pases, a menos que ambos se lo pidan, y que ni Argentina ni Uruguay le han pedido a Brasil que lo hiciera.

La presencia en Montevideo del vicecanciller Samuel Pinheiro Guimaraes, la semana pasada, y las reuniones que mantuvo con los ministros Danilo Astori, Jos Mujica y Reinaldo Gargano, y con el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernndez, permitieron alentar la expectativa de que el gobierno de Lula, que seguramente iba a ser reelecto pocos das despus, intentara finalmente acercar a las partes enfrentadas por las plantas de celulosa, en aras de la unidad regional.

Sin embargo, Pinheiro se limit a escuchar los planteos de Uruguay con respecto al MERCOSUR, pero en especial los relativos a la reduccin de aranceles y otros de carcter econmico.

Fue, eso s, portador de una carta del canciller Gargano a su par Celso Amorim, en la que se pide que el incumplimiento de Argentina de lo resuelto por unanimidad en el Tribunal de Controversias del MERCOSUR sea incluido en el orden del da de la reunin del Consejo del Mercado Comn, el mximo rgano del bloque regional, a celebrarse en Brasilia los das 13 y 14 de diciembre, oportunidad en la que Lula ceder la presidencia pro tmpore al presidente paraguayo, Nicols Duarte.

Segn se pudo saber, no es seguro ni mucho menos que la solicitud uruguaya sea aceptada; lo ms probable sera que el propio rgano mximo del MERCOSUR, integrado por los presidentes, resuelva si el tema se incluye en la agenda. Si as fuera, las perspectivas no son muy alentadoras para Uruguay: las decisiones a ese nivel se adoptan por consenso y seguramente Argentina se opondra al mismo.

El muro de Merln

El domingo 29 de octubre la Asamblea de Ciudadanos Ambientalistas de Gualeguaych vot prcticamente por unanimidad que el corte vuelve a ser la herramienta de protesta.

La resolucin prev adems levantar un muro simblico que se construir a partir de un bloque llevado por cada persona que participe del corte y donde se podrn escribir mensajes, colocar grafitis y dems.

Ese muro, que tiene mucho de mgico, de escenografa, ser derribado en su momento por los propios ambientalistas, segn declararon a la prensa algunos de sus dirigentes. Sin embargo, el comunicado seala que posiblemente, de no mediar respuesta alguna sobre la erradicacin de las pasteras de la cuenca, se convierta en el primer muro ambientalista de la historia.

Los asamblestas fundan su derecho en los siguientes trminos: Nos avalan numerosos artculos de la Constitucin, pero -y adems- nos respalda el derecho a la vida, que es superior a cualquier otro derecho, porque sin vida nada existe. Y aclaran, finalmente: No somos delincuentes por defender lo que es mejor para la naturaleza, la vida y por ende para nosotros y las prximas generaciones.

El muro, que tendr seis metros de ancho y atravesar la ruta 136, fue diseado por arquitectos. La idea, aprobada por aclamacin en la asamblea, fue propuesta por un mdico, Adolfo Weinberg, quien se apresur a aclarar: Este muro no quiere decir que querramos dividir los dos pueblos; es un llamado de atencin ms para mostrar la realidad que estamos viviendo (Radio Mxima, Gualeguaych, martes 31).

El gobierno uruguayo, por boca del vicepresidente Rodolfo Nin, compar el muro de Gualeguaych con el de Berln.

Y en la misma sintona, el editorial principal del diario El Observador (martes 31), sostuvo, bajo el ttulo Gravedad con ribete ridculo: El proyecto se parece ms al muro de Berln que a los que dividen a palestinos e israeles o a mexicanos y estadounidenses. El objetivo de estos dos ltimos es evitar que entren terroristas o inmigrantes ilegales y narcotraficantes. El de Berln, en cambio, fue construido por los comunistas para evitar que sus compatriotas salieran hacia el sector occidental, lo cual lo asemeja al proyecto del doctor Weimberg ya que busca impedir que sus compatriotas salgan del pas hacia los centros tursticos uruguayos.

Pero el muro y los cortes no fueron las nicas medidas votadas por los asamblestas de Gualeguaych. Tambin se aprob el envo de sendas cartas a los presidentes Kirchner y Vzquez.

En la dirigida a la Casa Rosada trasmiten la desesperacin con que vive la comunidad de Gualeguaych el sostenido avance en la construccin de la pastera de la empresa Botnia y las continuas provocaciones que recibimos por parte del gobierno uruguayo autorizando unilateralmente nuevas concesiones a la empresa, que significan renovadas transgresiones al Estatuto del ro Uruguay.

Afirman tambin que la comunidad intuye que el Banco Mundial est decidido a otorgar los crditos de cualquier manera. Nos sentimos realmente humillados frente a un nuevo informe que de nuevo no tiene absolutamente nada, ya que es casi una copia de los anteriores.

Sostienen que todas las muestras de buena voluntad y de acercamiento han sido argentinas; Uruguay slo ha respondido con traiciones, retaceando informacin requerida e incumpliendo lo acordado.

Por eso, dicen, volvemos a instarlo a renovar el dilogo con su par uruguayo sin dilacin alguna y en forma pblica, para dilucidar el fondo de la cuestin. Si el problema es la creacin de empleos, sabemos que existen caminos que podran solucionar este tema.

Por el contrario, si el asunto reside en los vergonzosos acuerdos firmados por el ex presidente Batlle, creemos que slo a travs del dilogo y del consenso podremos solucionar esta controversia, sacando a la luz las verdaderas motivaciones del conflicto.

En el caso de que aun as no tuviramos resultados deseados declare a Uruguay pas agresor. Agregan que pretenden que su intencin sea llegar a una solucin que se base en la verdad y no en un mero arreglo de compromiso para paliar la situacin, que en poco tiempo podra derivar en un no deseado escenario de violencia con impredecibles e irreparables secuelas.

En la carta dirigida al presidente Vzquez, los asamblestas afirman que les llama mucho la atencin que reniegue de los principios que sustent antes de llegar a la primera magistratura.

Agregan que no puede ignorar que su pas viol el Tratado del ro Uruguay como tampoco ignora las nefastas consecuencias que empresas como Ence y Botnia producen en el medio ambiente, para lo cual le bastara con prestar atencin a lo expresado por su propia Universidad de la Repblica y por numerosas entidades de su pas, por no mencionarle las abundantes aseveraciones de cientficos de todo el mundo.

Piden tambin al presidente y todos sus funcionarios que dejen de mentir a su pueblo y al nuestro y dejen de hacer falsas promesas a sabiendas de que lo que traern estas empresas son maldades para los ciudadanos comunes y perjuicios graves para el medio ambiente.

La Presidencia devolvi la carta a sus remitentes por considerarla improcedente.

El lunes 30, la Asamblea Popular Ambiental de Coln (apac) decidi tambin cortar la ruta 135, poco antes del acceso al puente internacional Jos Artigas, que une a esa ciudad con Paysand.

La apac, una escisin de la organizacin constituida inicialmente en Coln, entendi que no poda dejar pasar la ocasin de cortar la ruta en los das en que se celebra en Montevideo la Cumbre Iberoamericana.

La capacidad de convocatoria de la apac y el nivel de movilizacin de la poblacin de Coln son muy inferiores a los de Gualeguaych y, al cierre de esta edicin, BRECHA supo que no es seguro que el corte del puente Jos Artigas llegue a concretarse durante las 48 horas que durar la Cumbre de Montevideo.

Las cartas a los presidentes y el levantamiento de un muro que no divide ilustran el pensamiento de los ciudadanos ambientalistas de Gualeguaych. Qu piensa, a esta altura, el gobierno argentino? El propio presidente, el gobernador de Entre Ros, la secretaria de Medio Ambiente y el canciller han pedido a las asambleas ciudadanas que no corten las rutas, sealndoles que esas acciones perjudican los intereses argentinos en los tribunales internacionales.

La explicacin oficial es que el gobierno de Kirchner no reprime las movilizaciones populares; slo trata de disuadirlas.

El embajador en Uruguay, Hernn Patio Mayer, fue muy grfico esta semana, al recordar las dificultades que tuvo el imperio britnico para evitar la resistencia pacfica encabezada por Gandhi en India.

En medio de un clima hostil, sus declaraciones fueron manipuladas por algunos medios y el diputado forista Washington Abdala le reclam al gobierno de Kirchner que lo remueva como una contribucin a la solucin del conflicto binacional.

El silogismo es perfecto. El gobierno argentino apuesta a la disuasin. Los asamblestas se sienten seguros de que en ningn caso sern reprimidos. Ergo, las decisiones de Argentina en materia de relaciones internacionales no estn en manos del gobierno.

Penltimos recursos

El mircoles 1, en carta dirigida a su par Gargano y entregada personalmente en Buenos Aires al embajador Francisco Bustillo, el canciller argentino Jorge Taiana protest en trminos muy duros por lo que considera una nueva violacin del Estatuto del ro Uruguay al haberse autorizado a la empresa Botnia, sin consulta al gobierno argentino, a usar casi el doble de agua de lo previsto en el proyecto de la fbrica de celulosa que construye frente a Gualeguaych.

Mi gobierno lamenta esta nueva accin unilateral, sostiene Taiana, y afirma que la misma provoca un agravamiento de una situacin de por s tensa entre ambos pases. El canciller argentino recuerda que la Corte de La Haya inst a los dos pases a abstenerse de cualquier accin que pueda hacer ms difcil la resolucin de la presente controversia y advierte que, en consecuencia, al conceder el referido permiso, Uruguay acta de manera incompatible con los requerimientos de la Corte Internacional.

Por su parte, el director de Asuntos Ambientales de la cancillera, Ral Estrada Oyuela, declar a la prensa que el proyecto de la empresa deca que necesitaba 30 millones de metros cbicos al ao; ahora se los autoriz a tomar 60 millones.

A su juicio, esa resolucin, adoptada el 12 de setiembre ltimo, agravar el riesgo ecolgico a partir de un mayor vertido de fsforo y nitrgeno: Van a llenar el ro de algas venenosas, agreg.

Se consult al respecto a Vctor Rossi, ministro de Transporte y Obras Pblicas, quien afirm que la resolucin, adoptada por la Direccin de Hidrografa de su cartera con relacin al agua del ro Uruguay que podr utilizar Botnia, no constituye un aumento respecto del volumen previsto en el proyecto general, que en su momento fue aprobado por las autoridades uruguayas y cuya aplicacin no fue rechazada por la Corte de La Haya, en su fallo del 13 de julio ltimo.

Agreg que, como es habitual, este tipo de habilitaciones se otorgan en forma gradual, a medida que avanza la construccin del proyecto, y son absolutamente normales siempre que estn, como en este caso, dentro del mximo previsto originalmente.

Dijo tambin que la resolucin fue oportunamente comunicada a la Comisin Administradora del Ro Uruguay (caru). Fue precisamente a travs de la delegacin argentina ante este organismo que el canciller Taiana y el presidente Kirchner tuvieron noticia del asunto.

Segn Rossi, nada se ocult ni nada haba para ocultar: la Corte de La Haya, si bien no se ha pronunciado sobre el fondo del litigio planteado por Argentina, no hizo lugar a la solicitud del pas demandante de suspender preventivamente las obras, de modo que no puede alegarse que hay un incumplimiento del fallo por parte de Uruguay al habilitar una medida necesaria para la construccin de las mismas y prevista en el proyecto original.

Rossi asegur asimismo que el volumen de agua que las autoridades uruguayas autorizaron a usar a la empresa finlandesa no causar, segn coinciden todos los estudios ambientales efectuados hasta hoy, dao alguno al ambiente ni supondr ningn trastorno a la navegabilidad de las aguas.

Mientras tanto, la semana entrante una delegacin argentina intentar nuevamente persuadir al Banco Mundial (bm) de que se abstenga de aprobar el prstamo solicitado por Botnia para la construccin de su planta.

La misin est encabezada por la secretaria de Medio Ambiente Romina Picolotti y, segn trascendi, teniendo en cuenta que la Corporacin Financiera Internacional ya elev al bm un informe tcnico segn el cual se descarta que el funcionamiento de las plantas genere contaminacin, los argumentos se centrarn en la inconveniencia de financiar un proyecto que ha dado lugar a un conflicto bilateral de enormes proporciones.

La ong Redes Amigos de la Tierra consider que los cortes son absolutamente inconvenientes (vase BRECHA, 27-X-06). Seal, entre otras cosas, que desvan la atencin de los aspectos principales en torno a los cuales los ambientalistas debemos seguir trabajando. Dijo asimismo que contribuyen a chovinismos absurdos y mezquinos nacionalismos inconducentes. Y sostuvo que la lucha debe girar en torno a denunciar la falta de garantas y debilidad de los controles pblicos y debatir los efectos ambientales que tienen estas industrias.

A 325 quilmetros de Gualeguaych y a muy pocas cuadras de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno, los ambientalistas uruguayos pusieron un toque de racionalidad.

Veto argentino

En realidad, la medida ms dura del conflicto fue la adoptada por Argentina a mediados de octubre, cuando de hecho vet la prcticamente asegurada eleccin de Uruguay como miembro del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Este rgano est integrado por representantes de 15 pases: cinco con carcter permanente -Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia y China- y los otros diez duran dos aos en sus funciones y cinco de ellos se renuevan cada ao. Antes del 31 de diciembre deba renovarse el cargo actualmente ocupado por Argentina, uno de los dos representantes de Amrica Latina.

Para reemplazarlo inicialmente se postularon Guatemala -impulsada por Estados Unidos- y Venezuela. Al cabo de 47 votaciones ninguno de los dos pases haba logrado, a fin de octubre, la mayora especial de dos tercios de votos de la Asamblea General requerida por la Carta de la ONU, por lo que -de acuerdo con la tradicin en esta materia- ambos renunciaron a sus candidaturas y propusieron la postulacin de Panam como candidato nico del bloque regional.

La eleccin se inici el 16 de octubre y pocos das despus, cuando se haban celebrado ms de veinte votaciones en las que si bien Guatemala llevaba una ventaja estaba lejos de alcanzar la mayora exigida, surgi con fuerza la posibilidad de que Uruguay fuera el candidato de consenso.

Fue una iniciativa planteada por Per, cont rpidamente con el respaldo de Chile -que tambin era un candidato alternativo- y obtuvo el visto bueno de Estados Unidos y la aceptacin de Guatemala y Venezuela.

Sin embargo, este ltimo pas consider oportuno recabar previamente la opinin del MERCOSUR y consult a Lula, su presidente pro tmpore. El presidente brasileo vio con muy buenos ojos la propuesta pero, al pedir la opinin de Kirchner, obtuvo una cerrada negativa.

La noticia, que lleg desde Argentina, fue confirmada por fuentes del gobierno uruguayo que pidieron reserva de su identidad. La opinin del MERCOSUR no era formalmente necesaria, pero el gobierno de Venezuela la consider polticamente conveniente, habida cuenta de su reciente ingreso al bloque y de la situacin que poda generarse a raz del conflicto entre Argentina y Uruguay.

El veto argentino no habra sido un acto de puro capricho: ocupar un cargo en el Consejo de Seguridad es una posicin de prestigio, nos da un poder poltico que aumenta nuestro poder negociador en los asuntos en los que tenemos inters, como ha sostenido Felipe Paolillo, profesor de derecho internacional y ex embajador uruguayo ante la ONU (radio El Espectador, 19 de octubre).




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