Medios alternativos y respuestas a campañas masivas de intoxicación mediática
| Intervención de Ginés Fernández González, director de Mundo Obrero en el II Seminario Internacional por el Progreso del Mundo: "La Humanidad frente al imperialismo". |
Es para mí una gran satisfacción el poder participar en estas jornadas*
y una gran honor el haber sido invitado como Mundo Obrero para aportar
nuestra visión en tema, con este sugerente título.
En el libro Como nos venden la moto, de Chomsky y Ramonet, se afirma
que “la democracia actual no se corresponde con la idea que tenemos del
término. En particular por el control al que se someten los Medios de
Comunicación, en contraposición a la libertad e imparcialidad que se le
supone a la información trasmitida bajo esta Forma de Gobierno”.
Por tanto, debemos plantearnos una primera reflexión el concepto
democracia bajo el que se trasmite la información en un mundo
globalizado, donde la clase dominante nos quiere imponer su visión del
mundo: el neoliberalismo.
A ello juegan los medios de comunicación de masas, los profesionales
seguidistas, los intelectuales comprados para dirigir y controlar “el
rebaño desconcertado”, la gran mayoría de la población, por “la clase
especializada”. En la teoría de Walter Lipmann, “la clase
especializada” gestionará la mayoría de los asuntos que interesan a “el
rebaño domesticado”, ante la incapacidad de estos, a través de los
medios de comunicación. Una intención de dudosa catadura moral, según
mi opinión.
El neoliberalismo ha convertido la comunicación en mercancía, ha dejado
en las empresas privadas la capacidad de informar, de transmitir su
visión del mundo.
La concentración de los medios en manos de unos pocos, que a través de
su poder (la información es poder) adocenan las conciencias para que
asimilen como bueno el sistema. La concentración crea uniformidad en el
mensaje, en palabras de Vicente Romano” lo cierto es que sólo quien
posee los medios puede regular el conocimiento y el desconocimiento.
Ante la concentración de poder comunicacional, no es de extrañar que
las opiniones sean bastante uniformes, igual que los programas
políticos”.
Esta última referencia viene al caso porque hoy los programas políticos
obedecen al fenómeno de las encuestas o sondeos de opinión. La acción
política se realiza hacia los medios de comunicación por parte de los
actores políticos, en consonancia con la opinión que los ciudadanos
trasmiten en los sondeos, con preguntas estudiadas –muchas veces- para
que tenga una determinada respuesta. Los medios establecen los límites
del discurso y de la comprensión del público, del pueblo, no siempre
moldean la opinión de todos, claro está, pero tampoco tienen por qué
hacerlo. Basta con legitimar ciertos puntos de vista y deslegitimar
otros Murdok y Goldind manifestaron en 1977, “Las voces que sobreviven
pertenecerán en buena medida a quienes es menos probable que critiquen
la distribución prevaleciente de la riqueza y del poder. Y al revés,
quienes es más probable que pongan en duda estas reparticiones no
pueden hacer público su desacuerdo u oposición porque no disponen de
los recursos necesarios para comunicarse eficazmente con una gran
audiencia”
Desde esta perspectiva, “los medios de masas” enfatizan la estructura
económica sobre el contenido ideológico de los mensajes. La institución
de los medios de comunicación, es considerada una parte del sistema
económico aunque estrechamente vinculada al sistema político. Por tanto
los partidos que cuestionan o están contra el sistema ven dificultada
la transmisión del mensaje, a menos que lo dulcifiquen y le den carta
de naturaleza a una “democracia controlada”.
La idea de aldea global, aparecida en muchos escritos de McLuhan, parte
del hecho de que el individuo recibe un constante caudal de información
de todo cuanto acontece en el mundo, y en la mayoría de los casos esa
percepción no es puramente selectiva, sino pasiva.
El maestro Vicente Romano en el articulo: Comunicación, poder y
democracia, publicado en Rebelión nos dice: “la emancipación no se
demuestra apretando un botón de la radio o de la televisión, ni
cambiando de canal cada dos por tres, sino única y exclusivamente
tomando la palabra y pronunciando al mundo como es”.
Por tanto, huyendo de lo que muchos dicen de la existencia de –por
ejemplo- más canales de TV es libertad de expresión y pluralidad en la
información, es cuestionable al menos en cuanto que los medios estén
controlados por unos pocos, en grandes corporaciones, que además tienen
intereses en sectores estratégicos de la economía y en grandes empresas
o en determinados territorios, nunca informarán y crearán opinión en
contra de sus intereses.
La relación grandes corporaciones –políticos, ha tenido en los últimos
meses una clara connotación, el contrato de Aznar con Rupert Murdoc.
Las conexiones del magnate con el capital americano y los neo-com,
Aznar con Bush, (PRISA=PSOE; Vocento (Grupo Correo) derecha liberal,
católica; COPE Iglesia, Ext. derecha; etc.) pongamos por ejemplo uno de
mi tierra de la Región de Murcia. El Gobierno Regional del PP, ha
otorgado la licencia de la Televisión Regional a una gran empresa
constructora, ¿alguien se cree que denunciaran la especulación o la
corrupción? de la que es objeto el territorio de la Comunidad Autónoma.
Además de la participación de grupos económicos importantes en el
capital y consejo de los medios que hacen como decíamos antes “arrimen
el ascua a su sardina”, es decir que la información tenga cierta
intencionalidad: por ejemplo, la definición de Populistas los
presidentes de los gobiernos de los países que cuestionando el
neoliberalismo, proponen medidas progresistas y de izquierdas o han
iniciado procesos revolucionarios y alternativos a la lógica económica
del imperio, Evo Morales, Chaves, Castro, a los candidatos de otros
países que han demostrado simpatía por el socialismo o la alternativa
al sistema económico imperante, Correa, Ollanta, Daniel Ortega, Lopez
Obrador, etc.
Todos plantean la lucha contra el neoliberalismo y el imperialismo, los
medios no pueden dejar que estas ideas se extiendan, que crezca la
simpatía internacional hacia las luchas de los pueblos de América
Latina, son muchos los intereses económicos en juego.
Siempre han existido medios de comunicación alternativos, según la
concepción de aquellos que informan la otra verdad, la de verdad, la
realidad y las opiniones que los “medios de masas” ocultan porque son
contraria a sus intereses. Pero la llegada de Internet ha favorecido la
proliferación de éstos, un costo económico menor, y la rapidez del
mensaje serían dos de sus principales características. Contamos en la
mesa con una representación de ellos (Kaos en la Red), pero también
medios “más tradicionales” como prensa escrita son alternativas,
Diagonal, Mundo Obrero, Le Monde Diplomatique y muchos otros realizan
un mayor esfuerzo económico y humano para estar presentes en la
sociedad. Hoy existe una amplia diversidad de opciones tanto
ideológicas, sociales, culturales, que permiten informar de forma más
amplia y a la vez concreta. Existe una multiplicidad de Medios,
escritos, Internet, menos en radio y menos en TV alternativa.
A la vez, por un lado los procesos de privatizaciones y el concepto
restringido del acceso a la capacidad de producir desde la sociedad, ha
eliminado la posibilidad de que desde los medios públicos se puedan dar
otra visión, la de los ciudadanos sus asociaciones y colectivos que
trabajan porque otro mundo sea posible.
¿Qué podemos hacer para influir y contrarrestar las campañas de intoxicación masivas?
Pascual Serrano, amigo común de muchos de los que estamos en esta mesa
y en esta sala, en el artículo Comunicación y Toma de Poder, publicado
en Rebelión, decía: “Los recientes foros sociales han abordado un
apasionante debate en torno a la necesidad de la toma del poder o no.
Se trata de una idea lanzada por el zapatismo donde, rompiendo con la
tradición de los movimientos guerrilleros que luchaban por derrocar y
desplazar gobiernos, afirmaba que su objetivo no era tomar el poder en
México. Era la misma tesis que defendía John Holloway en su libro
“Cambiar el mundo sin tomar el poder”. La discusión tomó total
protagonismo en el último Foro Social Mundial en Caracas, un país cuyo
gobierno se ha alineado con los principios alterglobalizadores de los
organizadores y precursores de estos foros. De ahí la diferencia entre
quienes apuestan por intentar cambiar las estructuras sin necesidad de
alcanzar gobierno y quienes piensan que ese modelo está agotado y que,
observando los ejemplos de Venezuela o Bolivia, es hora de aspirar a
otro mundo posible tomando las riendas gubernamentales.
Y hago esta reflexión para trasladarla a los medios de comunicación
alternativos. Hace diez años, las experiencias en este ámbito
pretendían sacar del silencio noticias, luchas y movimientos que los
grandes medios estaban ignorando premeditadamente. Algunos incluso los
denominan medios de contrainformación, término que no comparto –decía
el- porque, entiendo, supone reconocerles a los comerciales el
patrimonio de la información.
Con el tiempo, y con el desarrollo de algunas tecnologías de la
información, en especial Internet, hemos podido comprobar que el
despegue de los alternativos ha sido tal que ya se nos queda pequeño el
reto de desvelar las informaciones silenciadas. Podemos aspirar a
plantear un nuevo modelo y un enfoque distinto de prácticamente todos
los acontecimientos de la agenda informativa. La experiencia nos ha
demostrado que incluso ante hechos noticiosos predominantes, la demanda
de información diferente a la proporcionada por los grandes medios es
abrumadora. A la ciudadanía no le bastaba lo ofertado por los grandes
medios en acontecimientos como el 11-S, el tsunami en Asia o el
desarrollo de la guerra de Iraq, a pesar de que eran temas ampliamente
abordados por los medios masivos. Al mismo tiempo, pudimos comprobar
que estábamos en condiciones de ofrecer otra información, otro análisis
y otra interpretación diferente de todos esos hechos. Y continua: Si a
todo ello, le añadimos la pérdida de credibilidad de los medios
dominantes, podemos concluir que entrábamos en una nueva fase en la que
debíamos plantearnos, lisa y llanamente, el derrocamiento del
predominio informativo de las grandes empresas.
Es decir, tal y como ha sucedido en los foros sociales, aquel debate
sobre la toma del poder llega ahora a los medios. Y de nuevo aparece
Venezuela en escena. Desde allí se crea un canal de televisión
internacional, Telesur, acompañado también de otros medios públicos,
que ya no eran ni medios comunitarios ni proyectos de movimientos
sociales como hasta ahora sucedía con los medios alternativos. Eran
medios financiados por gobiernos que se desmarcaban de los intereses
comerciales y que apostaban por una línea editorial con franca sintonía
con los contenidos alternativos. De hecho, sus directivos y
profesionales proceden mayoritariamente de esa cantera. Y termina: Por
tanto, podemos concluir que quizás va siendo hora de que pensemos en
que un modelo informativo al servicio de los pueblos, ajeno a los
imperativos de la rentabilidad y los ingresos publicitarios pueda ser
predominante y desplace a los actuales ya muy heridos en su
credibilidad. O al menos, que comiencen a enfrentarse de igual a igual.”
Creo que ya hacemos algo, posiblemente poco, muy poco, pero algo
hacemos, nos vamos retroalimentando de determinados temas, realizando
el “efecto espejo o reflejo” multiplicando la difusión de noticias y
temas, tanto en los medios escritos como Internet.
Pero lógicamente no es suficiente. Me permitiré hacer algunas
propuestas, no todas son de mi cosecha, otros compañeros las han
planteado en distintos foros y artículos y que creo conveniente
trasladarlas:
A) Respecto Radios Y Televisiones Libres o Públicas (muy importante)
- Exigir a los gobiernos de las distintas administraciones el
desarrollo efectivo de la Ley de Ordenación y control de las emisoras
municipales. Potenciar las radios locales.
El desarrollo de las Emisoras Asociativas y la completa aplicación de la legislación de le TV Local.
- La formación puede y debe ser uno de los ejes vertebradores de la
nueva radio y TV Local. Una formación que ayude a democratizar los
procesos de comunicación y crear ciudadanos más críticos y
participativos (dada en todos los medios).
- Los contenidos y prioridades de la radio y la televisión local deben
estar fundamentalmente en el espíritu de innovación y de servicio
público, para ello resulta imprescindible implicar a instituciones y
colectivos representativos de la sociedad civil.
B) Respecto a los Medios Alternativos:
1.- Intentar establecer las relaciones y elementos que sucedidos en la
otra punta del mundo afectan a los ciudadanos de cada país. Explicar
qué modelo económico es el que siembre la pobreza en Africa y provoca
que lleguen emigrantes a España. Que la explotación del trabajo
infantil tiene su reflejo en algunos productos que estamos comprando
todos los días, o que el gobierno elegido por los ciudadanos tiene un
papel activo en el sostenimiento de dictaduras o injusticias
internacionales mediante su comportamiento en los foros internacionales
o su política comercial. Es decir debemos tener como objetivo
informativo que el ciudadano vea que es parte activa de un orden
mundial y de la realidad que sucede en muchas partes del mundo (PS Pascual Serrano).
2.- Internacionalizar las informaciones para que sean comprensibles
fuera de cada país, es decir, por toda la comunidad internacional.
Este es en mi opinión el gran déficit que tenemos en comunicación. Creo
que ya en casi todos los países existen buenos medios alternativos que
sacan a la luz la información honesta que se produce en sus países. El
problema es que no sirve lo que se informa, interpreta o analiza en
clave nacional para la comunidad internacional. El primer obstáculo es
el idioma. Apenas existen profesionales y menos aún colectivos
organizados que tengan como misión la traducción de textos para
compartir. El mundo informativo alternativo está dividido en
compartimentos estanco entre anglófonos, hispanos, árabes, etc… Esa
división la afrontan mejor los grandes medios que disponen de equipos y
agencias de traducción instantáneas y con gran presupuesto. Un artículo
de Robert Kagan o Huntington es traducido simultáneamente para ser
difundido en medios de comunicación de varios idiomas (PS).
Luego ya tenemos dos retos:
- Consolidar equipos de traducción. Tlaxcala.
- Trabajar la información en clave internacional si es nuestra
intención llegar con nuestro mensaje fuera de nuestras fronteras.
Los colectivos sociales deben de pensar que los medios alternativos que
más van a compartir sus planteamientos son absolutamente precarios en
recursos, no tienen publicidad ni ricos accionistas, y los periodistas
probablemente saquen los contenidos adelante arañando tiempo a su
ocupada agenda. Muchas veces una información no se difunde simplemente
porque no se ha dispuesto de tiempo para rehacerla adecuadamente y
darle un formato de calidad. En la medida en que esos elementos se
puedan atender en las organizaciones facilitarán el trabajo a los
medios y habrá más posibilidades de que las informaciones deseadas sean
difundidas (PS).
3.- Compartir recursos
Hasta los grandes medios comparten recursos en su información
internacional, de hecho apenas media docena de grandes agencias operan
con las imágenes internacionales. Nosotros debemos hacer lo mismo, por
razones económicas como hacen ellos y por razones de principios de
socialización de la información. No existe la competencia en el nuevo
modelo de comunicación por el que debemos trabajar. En un futuro
debemos plantearnos la necesidad de crear un banco de datos de imágenes
para compartir, una especie de archivo socializado (PS).
4.- Ir todavía más lejos, eliminar las fronteras en la creación de medios de comunicación.
Lógicamente si hemos hablado de internacionalizar los contenidos y
compartir los recursos, parece inevitable llegar a la conclusión de que
es inevitable afrontar el reto de crear medios internacionales, es
decir, no ligados a un país concreto.
No estoy descubriendo nada nuevo, eso ya se está haciendo. En el plano
alternativo lo hace Rebelión y en el institucional, Telesur. Pero
incluso los medios que se supone son nacionales se están nutriendo de
contenidos que pertenecen a otro país. Por eso alguien puede escribir
algo en Rebelión y mañana comprobar que fue la columna de opinión del
diario cubano Juventud Rebelde. O en Internet hay medios que
difícilmente se podrían ubicar como de un país, no sólo Rebelión.org
también Red Voltaire y muchos más (PS)
Las reflexiones anteriores, las realizaba Pascual Serrano en la Fiesta
del PCE, en un debate sobre Globalización y Medios de Comunicación, en
el coloquio apareció el tema de la necesidad de un medio escrito para
la izquierda, reflexión que siempre aparece en el debate y como siempre
las referencias al Pais como el periodico que lee la izquierda. Allí
nos posicionamos desde MO, creemos que no solo y es muy importante, la
cuestión financiera lo haría inviable, si no, que seria insuficiente
para la diversidad y pluralidad que hoy convive en la izquierda y que
proyectos como Diagonal, Mundo Obrero y otros pueden y deben cubrir, no
somos contrincantes, somos complementarios. “la humanidad es plural,
plural es la izquierda, la información debe ser plural”.
De Vicente Romano, Comunicación, poder y democracia, tomamos: “Lo
opuesto a esta comunicación es la formación de conciencia crítica y
voluntad democrática para el desarrollo multilateral de la personalidad
humana. Para eso se requiere, entre otras cosas, la transformación del
sistema de producción material y espiritual, del sistema de enseñanza,
la creación de condiciones reales de acceso que permitan la libertad
concreta de expresión para todos, la supresión de las medidas estatales
que limitan estas libertades, el freno y la anulación de la influencia
de los monopolios y oligopolios en la formación de la opinión pública y
en la cultura. Habría que convertir a las mayorías, al pueblo, en
protagonistas de los medios, utilizando para la formación de su opinión
los ejemplos y modelos vivos, concretos, en todos los aspectos de la
vida. El pueblo como protagonista implica que las mayorías trabajadoras
elaboren sus noticias y las discutan”.
“Se suele hablar de los "medios de masas" como de seres superiores que
ejercen un poder insuperable. La democracia intenta controlar este
poder aparentemente insuperable mediante comisiones y gremios de
control. Pero esto no puede tener éxito porque estos órganos de control
se suman a la oligarquía existente. La disolución de la oligarquía en
la comunicación pública, eso que se denomina ilusión de la libertad de
expresión, es el mandamiento (precepto, orden) de la autodeterminación
democrática”
“No se trata de publicidad, esto es, de crear público, audiencias, sino
de la publicación de procesos de conocimiento que ayuden a hacer
visibles las contradicciones entre los conceptos y las situaciones
reales.
Por último, la creación de redes, no sólo de Internet, sino de todos
los medios, creación de fondos de documentación y la colaboración. O un
encuentro nacional o internacional en España de todos los medios
alternativo para coordinar estrategias de interés común, más allá de
las distintas posiciones o pertenencias de cada cual.
Quiero terminar con una cita del libro la formación de la Mentalidad
Sumisa de Vicente Romano, parafraseándolo desde mi optimismo militante:
El pensamiento dominante propaga la idea de que el desarrollo
tecnológico equivale al progreso, entendido como velocidad, aceleración
y acomodo rápido a lo “nuevo”. Conceptos como “propiedad”. “clase
social”.etc han quedado anticuados, nos dicen. Ya no hay más que un
mundo y una economía mundial. Y, claro, a una economía mundial le
corresponde una conciencia también mundializada, un pensamiento único.
Estos esfuerzos del adversario por mantener el monopolio de la opinión
y alimentar la falsa conciencia han estimulado en nosotros el deseo de
crear una alternativa al pensamiento dominante.