Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-11-2006

Las trampas de Sion

Walter Wendelin
Askapena


Cmo se lucha y apoya solidariamente al pueblo palestino en su legtima aspiracin a practicar su derecho de autodeterminacin con garantas de no ser exterminado y construir una Palestina libre donde vivir con dignidad? Cules son las legtimas aspiraciones de los judos que se contraponen a ello? Porqu nos solidarizamos con todas las personas que se declaran judas cuando luchan contra el sionismo?

  1. La lite poltico-econmica-militar sionista ha insistido desde hace 109 aos (Theodor Herzel, Congreso de Basilea, fundacin del sionismo en 1897) en la necesidad de poseer un Estado. Independientemente del discurso y la justificacin bblico-histrica, el objetivo era desarrollar eficazmente y con garantas de seguridad para ellos desde las estructuras y legalidad de este Estado la explotacin capitalista y la acumulacin de riqueza ajena en sus manos. El sionismo que pretende extraer su origen de un pasado dos veces milenario es en realidad el producto de la ltima fase del capitalismo (Abraham Len, judo marxista, eliminado en Auschwitz en 1944).

  1. Las lites burguesas de occidente han construido Estados dictatoriales, democrticos, nacionales segn sus necesidades desde hace tres siglos, con unas estructuras determinadas para utilizarlos como una herramienta y desde los que armar y desarrollar su emporio particular de acumulacin de riquezas y poder militar as como asegurarse la competitividad o incluso el monopolio ante otras lites. En los 90 del pasado siglo se han precipitado intentando liberarse del lastre que suponan los derechos fundamentales, los principios democrticos, los gastos en bienestar social ... conseguidos por la lucha obrera y popular durante el enfrentamiento de los estados capitalistas con el comunismo. As dieron un salto neoliberal-globalizador hacia el abismo del Fin de la Historia. Al precipitarse perdieron el control a causa de la respuesta social a su capitalismo desbocado y sin el freno del ex-bloque socialista. Ahora estn recuperando al Estado como herramienta policial-represiva, militar y para garantizar sus libertades y su competitividad. En contra de lo que plantean intelectuales como Negri y Hardt en los foros antiglobalizacin, el Estado capitalista sigue siendo la principal herramienta de las lites del poder econmico que sigue siendo transnacional y no multinacional.

  1. La alta burguesa juda, compuestas exclusivamente de judos asquenazes, ayud a construir los Estados capitalistas en gran parte del mundo desarrollado, pero se transform en un competidor molesto para las otras lites. stas utilizaron la condicin religiosa juda para deshacerse de aquella lite impulsando lo que en su momento llamaron y siguen llamando incorrectamente antisemitismo.

  1. Desde hace milenios diversas comunidades religiosas judas haban formado parte de muchos pueblos y naciones, y posteriormente, de los Estados a los que haban ayudado a construir. Estaban integrados en estas Naciones-Estado y en las diversas culturas-pueblos. Ni la alta burguesa juda, ni la burguesa juda media y menos los ciudadanos y ciudadanas de religin juda tenan ningn inters en exiliarse a Palestina (o a la Patagonia o al Congo) al igual que ningn otro millonario occidental tena inters en abandonar su Estado ni los ciudadanos, si existan condiciones dignas mnimas, su hogar.

  1. Sin embargo, las y los judos fueron impulsados por los banqueros y profetas sionistas a establecerse en una tierra sin hombres para unos hombres sin tierra donde viva una poblacin de hombres y mujeres principalmente semitas, pero tambien de otras etnias. La mayora era de religin musulmana pero tambien haba cristianos y un 10% eran de religin juda. El objetivo de la alta burguesa sionista era crear SU Estado, el Estado del Gran Israel, en Palestina basndose en una estrategia de filosofa-poltica seudo-religiosa juda legitimada por Javeh y manipulndo gravemente la Historia. Los poderosos sionistas del gobierno israel desde Ben Gurion hasta Sharon, ... son tan judos como Bush es cristiano y tan semitas como Hitler ario.

  1. No era suficiente el capital que haban acumulado algunos para comprar todas las tierras a los grandes y pequeos propietarios rabes. Por eso los sionistas organizaron grupos especializados en terrorismo moderno para expulsar a los que se negaban vender su tierra y evitar compras demasiado costosas para sus fortunas.

  1. Ellos mismos impulsaron el antisemitismo en toda Europa y se coordinaron con el rgimen Nazi desde el inicio al fin del Holocausto para que la poblacin alemana juda de la media y pequea burguesa huyeran hacia Palestina y sirvieran como poblacin sustitutoria de la poblacin palestina originaria. El rgimen nazi no ilegaliz el movimiento sionista tras su subida al poder, mientras s que lo haca con todos los partidos polticos y sindicatos alemanes. "Entre agosto de 1933 y el estallido de la Segunda Guerra Mundial, en 1939, con las leyes de Nuremberg en vigor y despus de la Noche de Cristal, la Agencia Nacional Sionista y el gobierno de Hitler mantuvieron relaciones econmicas oficiales en el marco del acuerdo conocido como Haavara, que permita a los sionistas atraer grandes fortunas judas a Palestina y a la industria alemana dar salida a sus exportaciones, sometidas al boicot internacional. El 7 de diciembre de 1938, Ben Gurion declina la oferta inglesa de acoger a algunos millares de nios judos de Austria y Alemania: "Si se me diese la posibilidad de escoger entre salvar a todos los nios judos de Alemania llevndolos a Inglaterra o salvar slo la mitad transportndolos a Eretz-Israel, optara por la segunda alternativa. Pues debemos considerar, no slo la vida de estos nios, sino igualmente la historia del pueblo de Israel". El 11 de noviembre de 1940 a los refugiados judos alojados en el Patria, una nave anclada en el puerto de Haifa, se les niega autorizacin para desembarcar en Palestina, ofrecindoseles a cambio la posibilidad de trasladarse a las Islas Mauricio; la Agencia Nacional Juda presiona sin xito al gobierno britnico y el 25 del mismo mes una explosin mata a 240 refugiados y doce policas, en una operacin diseada por Eliahu Golomb, amigo personal y brazo derecho de Ben Gurion. En 1943, mientras se gasea en Treblinka, Sobibor y Auschwitz, el Congreso sionista americano decide dar prioridad a la creacin de un Estado judo en Palestina, al terminar la guerra, sobre la salvacin inmediata de los judos europeos. Todava en 1944, el notorio terrorista Izhak Shamir, primer ministro israel durante la conferencia de Madrid (1991), negociaba con el ejrcito alemn en dificultades la entrega de unos camiones para transporte de tropas (o prisioneros?), a condicin de que slo fueran usados en el frente de Rusia".

  1. El propio Sharon ha declarado todava en 1982 que "An hoy, por el pueblo judo estoy dispuesto a ocuparme voluntariamente de ejecutar el trabajo sucio, de los asesinatos de rabes segn haya necesidad, de echar, quemar, exiliar, todo lo que haga falta para que se nos odie. Dispuesto a calentar el suelo que pisan los "yids" de la dispora hasta que se vean obligados a venir gritando hasta aqu. Aunque para ello tenga que volar por los aires varias sinagogas." (Sharon entrevistado por Amos Oz). Los judos de todos los pueblos del mundo, excepto los de la alta burguesa juda asquenaz sionista, han sido utilizados por estos como sus escudos humanos y como punta de lanza en la ocupacin y genocidio y como colonos y mano de obra para la colonizacin de Palestina.

  1. El antisemitismo como acusacin e incluso la definicin como delito por parte de algunas legislaciones estatales basndose en su carcter racista no slo es incorrecto sino que es utilizado por los sionistas y cmplices pro-sionistas para evitar un debate sincero y para criminalizar cualquier crtica al sionismo y a la poltica israel. Por ello, el anti-semitismo, tal como se mal-interpreta y mal-entiende, es cmplice de los crmenes de guerra sionistas. Deberan ser juzgados como tales cmplices Estados como la Repblica Francesa, la Repblica Federal Alemana, Austria, entre muchos otros que han asumido y legalizado este anti-semitismo. .... La trampa est en utilizar los trminos semita, israel y sionista como si fueran sinnimos de judo y pueblo judo.

  1. Slo unos pocos judos y judas, unas pocas personas que profesan la religin juda, son de etnia semita; la mayora no lo son.

  1. Ser judo se refiere a ser una persona de una determinada fe o religin y nada ms. No les une ni la etnia ni la cultura ni la historia ni la lengua ni el territorio. Como mucho (aparte de la religin con sus prcticas y costumbres religiosas) les une un mito bblico del Antiguo Testamento, construido recientemente y, sobre todo, la responsabilidad de no luchar contra aquellos que cometen crmenes de lesa humanidad y genocidio en su nombre.

  1. El sionismo es una filosofa y/o estrategia poltica que excluye a los no judos y tiene como objetivo el establecer el Estado del Gran Israel o Eretz Israel para la alta burguesa sionista. Es, por tanto, extremadamente racista, discriminatoria y capitalista, y, aunque de apariencia demcrata, con muchos rasgos de extrema derecha. El sionismo ha sido declarado por la ONU en su resolucin 3379 del 10 de noviembre de 1975 como una de las manifestaciones de racismo.

  1. Para ser sionista es condicin sine qua non profesar la fe juda segn los principios e interpretacin sionista. Pero no todos los judos son sionistas y los sionistas pueden obligar a un sionista a ser judo pero no pueden obligar a todos los judos y judas ser sionistas aunque lo intentan y consigen en gran medida.

  1. La condicin de israel es una nacionalidad que obtienen con plenos derechos de la entidad sionista los habitantes o ciudadanos de los territorios palestinos ocupados antes del 67, las colonias de Cisjordania, Sur del Lbano, Altos del Goln y, hasta hace poco, Gaza, y slo si profesen la fe juda. A los ciudadanos y ciudadanas de los territorios palestinos ocupados antes del 67 que no son de religin juda la entidad sionista les expide un pasaporte israel especial de otro color, discriminndolos oficialmente. A los habitantes de Cisjordania y antes Gaza (exceptuando los colonos) la administracin sionista ocupante les expide un pasaporte como ciudadano jordano.

  1. En el ejrcito de Israel no se admiten rabes, por ms que tengan la ciudadana del Estado de Israel y sean semitas, por no ser sionistas (excepto a los de religin drusa, una escisin del islam y muy beligerantes contra los dems rabes.)

  1. Considerando esto, los ms anti-semitas son los propios sionistas.

  1. Los asquenazes han sido poltica y econmicamente dominantes durante dcadas y slo muy recientemente se han incorporado algunos elementos sefarditas o del norte de frica a la clase dirigente sionista. Los judos asquenazes (europeo-occidentales, blancos y desarrollados), que no forman parte de la elite, sino de la clase media y obrera, tienen la funcin de colchn religioso-social para defender a esta elite sionista y sus riquezas, y justificar y legitimar sus crmenes de guerra. Sin embargo, son insuficientes para la elite sionista por lo que incluyen en este colchn de defensa un segundo crculo de explotacin y utilizacin que son todas las dems personas de religin juda provenientes de las ms diferentes etnias, pueblos, culturas y continentes. judos y de familiares y parientes de judos que huyen de la explosin de miseria en pases como Argentina, las repblicas ex soviticas, Etiopa, .... y se sienten atrados por los cantos de sirena del judasmo-sionista que promete trabajo, propiedades, una casa con todas las comodidades, una administracin y un gobierno que se preocupa de su bienestar y su seguridad aun a costa de cargar sobre su conciencia el genocidio del pueblo palestino.

  1. La lite sionista se nutre de ellos. Los judos ex-soviticos (muchos de ellos no son realmente "judos" sino sencillamente inmigrantes desesperados que aprovechan la necesidad de Israel de invertir la ventaja demogrfica palestina) y han acabado por formar un partido poltico -con alguna fuerza- para defenderse precisamente de su condicin de despreciados y explotados econmicamente. Sin embargo aceptan ser la principal fuerza colonial de choque. Ningn falasha etope tiene la menor influencia poltica o econmica en la sociedad israel y son objeto del desprecio racista del resto de la sociedad, sobre todo de los "sabra" (los nacidos en Israel). Los palestinos temen especialmente su ofuscacin y violencia en los check points.

  1. La lite sionista promueve, manipula, obliga a la migracin juda para sustituir y expulsar a la poblacin rabe. Sin embargo, la batalla demogrfica la estn perdiendo. No inmigran suficientes judos a colonizar Palestina a causa de la campaa contra el terror islmico de los medios de desinformacin y algunos por coherencia tica. Otros se vuelven a marchar porque se dan cuenta del crimen que estn cometiendo los sionistas y por el peligro que supone la resistencia palestina. Ningn ejrcito ni servicio de inteligencia puede defenderles contra la heroica determinacin de lucha de la resistencia palestina, de los mrtires y de la poblacin palestina por la supervivencia de su pueblo y que occidente en su complicidad con el sionismo llama fanticos, integristas, fundamentalistas y sobretodo terroristas...

  1. Los inmigrantes judos que llegan actualmente a Palestina son principalmente de clase baja, pobres, de culturas muy diferentes a las de la lite asquenaz. Por otro lado, los judos colonizadores de Palestina de pases y clases desarrollados tienen una concepcin muy individualista de la familia y tienen pocos hijos. Los palestinos y palestinas tienen, como todo pueblo en situacin de miseria pero un gran sentido de la familia como estructura base de la comunidad que les garantiza la supervivencia en caso de paro o cualquier otra necesidad, tienen una tasa de natalidad alta.

  1. Adems han aprendido de lo que les ocurri en 1948 con la gran Nakhba cuando unos 800.000 huyeron del terrorismo de la entidad sionista con la ilusin de volver cuando se acabara la guerra. Como a ninguno se le ha permitido volver, creando una verdadera dispora de refugiados de ms de 4millones de palestinos y palestinas, ahora ya no se van. Antes morir en mi tierra que abandonarla para siempre y mal-morir en los inmensos campos de refugiados, dependientes de la caridad internacional.

  1. Todo ello se puede ampliar, profundizar, matizar, ... sin embargo, es necesario sacar una serie de conclusiones para no caer en las trampas del sionismo y sus cmplices antes de seguir:

    1. No existe un pueblo judo. La condicin de judo no es ni cultural ni tnica ni est definida por un territorio, sino que es una fe, una religin. No hay cultura juda, ni etnia juda (la absoluta mayora de la poblacin semita es islmica y la absoluta mayora de los que profesan la religin juda no son semitas) Existen judos de diferentes etnias, pueblos y culturas. Algunos quieren ser y construir un pueblo propio y diferenciado, y tienen todo el derecho a ello si as se autodeterminan. Sin embargo, no pueden imponer el ser pueblo a judos que quieren seguir profesando su religin juda, formar parte de su pueblo y cultura originaria o adoptada y no quieren pertenecer a un pueblo diferente, de reciente creacin como israel. Excepto la fe que profesan, no hay nada en comn entre un judo felasha de Etiopa y un judo asquenaz de Estados Unidos de Amrica.

    1. El hebreo actual es una lengua de reciente creacin, reconstruida desde los museos bblicos por los sionistas a sabiendas que en un Estado-Nacin clsico capitalista una lengua propia comn facilita la legitimacin y el control. Los judos de Oriente Prximo dejaron de hablar el hebreo antiguo en el siglo I antes de Cristo y lo cambiaron por el arameo. El hebreo no era exclusivo de los judos y lleva muerto ms de dos mil aos, mil ms que el latn, hasta su reconstruccin como lengua de la entidad sionista. No es la lengua milenaria de un pueblo judo. Los judos de la Pennsula Ibrica hablaban el sefard, un dialecto medieval del castellano; los judos germanos hablaban el yiddish, .... cada uno hablaba un dialecto de la lengua del pueblo al que perteneca con sus particularidades proveniente de sus costumbres religiosas.

    1. Aquellos judios y judas que tienen la voluntad de autodeterminarse como pueblo no tienen otro remedio que aceptar ser un pueblo sin territorio colectivo, a excepcin del que cada cual a nivel particular pueda aportar y siempre y cuando aceptemos como legtimo el principio capitalista de la propiedad particular de la tierra. Aun en este caso ser una tierra discontinua de pequeos cachitos diseminados por todo el mundo.

    1. La dispora juda son aquellos argentinos, estadounidenses, alemanes, rusos, etopes, ..... que, por las razones que sean, han emigrado, huido o han sido deportados a lugares alejados de su hogar originario, entre otros, a Palestina, Siria o Lbano, por mucho que la llamen Hertz Israel.

    1. Es cierto que comienza a crearse y auto-determinarse un pueblo israel en tierra palestina robada, que construye un Estado israel, ilegtimo basado en la ocupacin ilegal e ilegtima de un territorio ajeno, en el terrorismo de Estado y el genocidio con unas caractersticas de Estado religioso excluyente y discriminador. El hecho de que un Estado de Israel haya sido aceptado por la comunidad internacional y legalizado internacionalmente por la ONU estableciendo las fronteras del 67 debe ser considerado un delito tanto de la comunidad internacional como de la ONU, y deberan ser juzgados condenados por ello. El hecho de que no exista una institucin superior con poder de juzgar y castigar a la comunidad internacional y a la ONU por este delito no legitima el delito ni exime a estos de la culpa.

    1. La complicidad de la comunidad internacional, de la Union Europea, de la ONU y, sobretodo, de EEUU as como los intereses tras esta complicidad imposibilitan y deslegitiman a todos ellos como intermediarios o mediadores en el conflicto.

    1. El Holocausto de los judos as como las expulsiones, deportaciones, asesinatos en masa y discriminaciones realizados por Alemania, el Reino Espaol, la Unin Sovitica, etc., contra poblaciones de judos tambin deben ser juzgados y las vctimas indemnizadas convenientemente. Sin embargo, nunca legitimarn el establecimiento de un Estado sionista-israel en territorio palestino. En todo caso, en Alemania, el reino Espaol u otro lugar con responsabilidades, como Inglaterra. Mucho menos justifica, legitima o despenaliza al colonialismo sionista, sus crmenes de lesa humanidad contra el pueblo palestino. No podemos aceptar la monopolizacin del Holocausto por parte de los sionistas como si no hubieran existido ningn otro grupo vctima del Holocausto, que los judos. No podemos olvidar que los rojos, homosexuales, disminuidos fsicos y mentales, los gitanos, ... entre otros fueron tan vctimas como estos.

    1. El hecho que la entidad sionista est obligada a defender su mera existencia no legitima su existencia como tampoco lo legitima el hecho de que la dispora juda en Palestina tenga que abandonar la Palestina que ocuparon desde hace unas pocas generaciones como mucho y volver a sus orgenes si quiere promover una solucin mnimamente justa.

    1. El que no sea posible echar a la entidad sionista de Palestina y de Oriente Prximo porque es una potencia militar nuclear apoyada por EEUU no implica que aceptemos a la entidad sionista como un Estado legtimo de derecho, democrtico, exclusivamente judo, moderno y desarrollado en Oriente Prximo. El pragmatismo es, en este caso, pura complicidad con los sionistas.

    1. La resistencia del pueblo palestino y la de los dems pueblos rabes de Oriente Prximo ocupados y colonizados por los sionistas tienen toda la legitimidad y el derecho de utilizar todas las formas y estrategias de lucha contra los ocupantes. El hecho que la lite sionista haya militarizado completamente a la sociedad civil y utilice supuestos civiles como los colonos como escudos humanos no exime a estos de la culpa y no los hace inocentes. La violencia contra estos slo ser ilegtima si se les cierra o impide una salida despus de que muestren la voluntad y garanticen la devolucin de las tierra y recursos a sus legtimos habitantes y se sometan a un juicio justo por sus crmenes.

    1. No cabe legitimacin ni justificacin del crimen que comete la sociedad civil sionista-israel por ser utilizados y manipulados por la lite y el gobierno de la entidad sionista. No es inocente. La ignorancia no exime de la culpa y declararse como de izquierdas tampoco.

    1. Tampoco cabe legitimacin ni justificacin de la complicidad de la sociedad civil, de la comunidad internacional, de los dems pueblos con la entidad sionista o su gobierno, su ejrcito o su sociedad civil. Sabemos lo que hacen y el saber obliga a la solidaridad incondicional y sin ambigedades con el pueblo palestino.

  1. La inculpacin de la sociedad civil juda por ser cmplice o permitir ser utilizada por la lite de la alta burguesa sionista y cometer crmenes de lesa humanidad contra el pueblo palestino no debe en ningn caso hacernos caer en la presuntuosidad y arrogancia euro-centrista y pasar por alto que la inocente sociedad civil europea y vasca es tan manipulada, oprimida, enajenada y empujada por el integrista capital cristiano hacia crmenes de lesa humanidad tan graves como la de aquellos. El hambre, la miseria, la destruccin de nuestra Tierra, estas guerras humanitarias e inteligentes a las que proveemos de ONGs y de armamento de destruccin masiva a cambio de un puesto de trabajo, un sueldo, comodidad y seguridad no es menos criminal. Nuestra complicidad no es menor. El sionismo de mercado solo es practicable y rentable con la colaboracin y complicidad de la inocente sociedad civil democrtica, con nuestra colaboracin y complicidad. Es falso argumentar que nuestra democracia es menos mala que la de los sionistas-israeles para excusarnos de nuestras responsabilidades en los crmenes del mundo porque a pesar de nuestra democracia no podemos hacer nada contra las omnipotentes empresas y bancos.

  1. La izquierda progresista, pacifista, ecologista, antiglobalizacin y contra las guerras de esta sociedad civil europea inocente claramente no hacemos ni lo suficiente ni lo correcto: la situacin va empeorando y principalmente firmamos manifiestos, nos concentramos tras una pancarta, nos manifestamos en el da internacional contra la guerra, ..... ni siquiera tiramos piedras (y si algn joven lo hace, nos enfadamos con l, lo condenamos en sesudos artculos intelectuales pacifistas, denunciamos su accin como violenta y absurda, anacrnica en estos tiempos de democracia y derecho y lo condenamos y juzgamos porque supuestamente dificulta la lucha de la izquierda para cambiar este sistema. Nos encerramos en despachos con cmodos sofs para analizar y realizar sesudas propuestas y le damos la espalda al que es detenido por tirrar una piedra. De los nios palestinos que tiren piedras sacamos carteles y kalendarios con los que decorar nuestra cocina.

  1. Tampoco la izquierda pacifista israel tira piedras contra su ejrcito y su gobierno. Al igual que nosotros, subscriben manifiestos y se manifiestan; pocos y poco, pero lo hacen. Lo que hacemos tanto la sociedad civil de izquierdas europea como la israel es, a todas luces, insuficiente y en esta insuficiencia radica una cmoda pero criminal complicidad.

  1. Podemos concluir que el capitalismo ha cometido un error de clculo al promover en Oriente Prximo el establecimiento de un Estado de Israel para asegurar el dominio sobre el Mundo rabe y su petrleo. A causa de la resistencia tanto en Palestina, como en Afganistn, Iraq ... resulta ser bastante ms costoso y los resultados bastante menos rentables de lo previsto. Podemos aventurar que occidente hubiera podido obtener resultados ms rentables y seguros con el establecimiento de gobiernos tteres como hizo en Arabia Saud, Jordania, Egipto, los diferentes Emiratos .... Sin embargo, nunca tendremos datos suficientes para demostrar esta especulacin. Quizas sea mejor punto de partida aceptar que la colonizacin liquidacionista de Palestina por Israel coordinada con la corrupcin de los gobiernos tteres vecinos es la mejor frmula para dominar Oriente Prximo.

  1. Ninguna de las argumentaciones debe hacernos caer en el sof-trampa de bonito color rosa-occidental y creer que la RESISTENCIA del pueblo palestino lograr irremediablemente evitar su aniquilacin. Muchos pueblos han luchado hasta su ltima gota de sangre. La RESISTENCIA no es sinnimo de VICTORIA. Por otro lado otros muchos pueblos han perdido su ltima gota de sangre sin luchar. La NO-RESISTENCIA s es sinnimo de DERROTA segura.

  1. Si el pueblo palestino es eliminado, nosotros, la izquierda vasca, la sociedad civil de EH, todas su instituciones, pblicas y particulares, tenemos nuestra parte de culpa y responsabilidad por accin colaboradora u omisin cmplice. Sin embargo la resistencia del pueblo palestino nos ayuda ignorar esta losa sobre nuestra conciencia. Esto es una razn ms por la que tanto nos motiva solidarizarnos con el pueblo palestino: amarga e hiriente ternura de nuestro pueblo.

  1. Las lites occidentales con sus medios y recursos, y, por tanto, los poderes econmicos, financieros, polticos y policiales vascos, tienen sus propios intereses para colaborar con la entidad sionista. Uno de estos es inevitablemente el econmico, comercial y financiero. Otros intereses son los intercambios culturales, cientficos, acadmicos, el negocio deportivo, etc., incluido el interes en la formacin de la polica vascongada. No debemos olvidar, sin embargo, el inters general del modelo vasco de mostrar los noticiables excesos que comete el ejrcito israel en su lucha contra el terrorismo islmico integrista y fundamentalista en los medios de desinformacin y manipulacin. Con ello pretende consiguir y consigue hasta cierto punto, que la sociedad vasca asuma y asimile que nadie se puede enfrentar a un Estado de derecho y demcrata y mucho menos con piedras, que los que resisten siempre pierden, que hay que resignarse. Por eso es ms provechoso, tanto para los poderes fcticos vascos como para el sionismo, que en la ETB se muestren imgenes de los bombardeos y de la violencia del ejrcito israel a que quede ocultado. Por ello, el ejrcito sionista proporciona una cantidad de imgenes desde sus buques y aviones a las televisiones occidentales y los medios occidentales los distribuyen masivamente para que nos las cenemos como noticias reales y verdades objetivas. Y resignemos un poco ms.

  1. Por otro lado, y solo en aparente contradiccin, est el intento de aparentar una normalidad como Estado de derecho, democrtico, de bienestar y moderno en el concierto internacional. nos tragamos la participacin de este Estado de Oriente Prximo en la Euro-Visin y en la Euro-Liga sin preguntarnos por qu no participa, por ejemplo, Jordania.

  1. Entre ambas formas de manipulacin se logra la legitimacin de la entidad sionista como Estado con todos sus derechos y la negacin de del pueblo palestino como nacin, que permanece sin sus derechos. Entre ambos se consigue que no nos resulte tan grave la resignacin. Entre ambos se consigue disminuir la respuesta a la injusticia, los crmenes y la complicidad de unos y otros.

  2. Otra de los engaos que utiliza la entidad sionista para aparentar ser un estado como cualquier otro es el de la izquierda pacifista israel. Al autodefinirse como contestataria, libertaria, incluso antisionista, y mientras no suponga un problema real para el modelo sionista y hoy por hoy est muy lejos de suponer un problema para el sionismo, esta izquierda pacifista israel legitima a la entidad sionista como Estado de derecho, democrtico, de bienestar social, que garantiza la libertad de expresin, incluso la libertad de disentir siempre dentro de unos lmites razonables para los sionistas, ... y donde se puede conseguir todo siempre que sea por medios democrticos y sin alterar la paz social, en este caso la paz social juda. De esta forma se est engaando y manipulando no slo a la comunidad internacional sino tambien a la propia sociedad israel.

  1. Enfrentarse al tanque sionista con piedras an con el respaldo de toda la comunidad palestina es muy peligroso. Enfrentarse al crecimiento econmico y modelo de desarrollo vasco con piedras tambien es peligroso, casi un suicidio, aunque principalmente poltico. Lo es porque no existe respaldo popular suficiente y la sociedad civil inocente vasca se beneficia con la defensa (inconsciente slo en algunos casos) de los cmplices es cmplice de los cmplices. La argumentacin progre desde la izquierda pragmtica no es sincera: no se plantean como razn el peligro de la prdida de los puestos de trabajo, los sueldos, no poder pagar la hpoteca, la seguridad, el propio beneficio egoista sino repitiendo el engao que no se puede estar contra el pueblo judo o contra la sociedad civil inocente israel y, en todo caso, hay que apoyar a la izquierda israel para cambiar el gobierno sionista desde dentro de Israel aceptando con ello la legitimidad de la posturas de los sionistas pacifistas de izquierdas sobre su legitimidad de vivir y tener un Estado en Palestina.

  1. El nmero de israeles de izquierdas en la Palestina ocupada que pueden ser considerados antisionistas, es decir, que opinan que, a excepcin de los judos originarios de Palestina, los dems deberan devolver las tierras y recursos robados al pueblo palestino e indemnizarlos debidamente, y, en todo caso, pedirles permiso a los palestinos para seguir viviendo en Palestina como un palestino ms, es mnimo. Segn una estimacin aproximada, realizada con representantes de la campaa Stop the Wall, supondran menos de 500 personas. De stas, la mayora se calla comprensiblemente su opinin en vistas de lo que supone esta postura en una sociedad como la israell. Lejos de la Palestina ocupada por los sionistas debe de haber ms personas judas coherentes con esta opinin que nunca ocuparan una tierra con hombres y mujeres aunque ellos sean unos hombres y mujeres sin tierra , y que por vergenza se callan incluso que son judos. Solidaridad y apoyo a estas personas cuando decidan hablar y actuar sin ambigedad.

  1. Una campaa de boicot surge del compromiso solidario entre los pueblos y es efectivo cuando adquiere una dimensin colectiva y generalizada. El boicot como acto individual es coherente individualmente pero slo si tiene la aspiracin de ser colectivo. Por otro lado el BOICOT es una herramienta legal, basada en la libertad de cada individuo y sumamente respetuosa con la libertad de cada uno, incluso la de los empresarios que tienen la libertad, incluso la legalidad y la capacidad econmica de hacer grandes y sutiles campaas de propaganda en las que no mienten (), pero tampoco dicen toda la verdad, y que luego financiamos los propios consumidores pagandolo con los precios de los productos intiles e innecesarios. Es legal hacer propaganda casi engaosa para la gente, sin embargo el boicot ser criminalizado e ilegalizado con algn artificio legalista cuando pase de simblico e inefectivo a causar perjuicios reales. Para entonces ha de tener el respaldo generalizado de la sociedad. Por ello es secundario dedicarse a los aspectos legalistas e imprescindible dar toda la importancia a la colectivizacin del boicot.

  1. No parece posible un boicot real contra todas las grandes transnacionales cmplices y colaboradores en las injusticias y los crmenes en cualquier parte del mundo porque nos han hecho creer que tienen demasiado poder y capacidad y ellas dejan claro que ni les molesta. Por ello se intentan iniciar las campaas con un boicot simblico, - que les molesta menos todava. La sociedad con su sentido comn muy acertadamente no le ve sentido al acto simblico porque no es efectivo ni real y no lo apoya con lo que no tiene futuro. Por ello no hace el esfuerzo de beber el vino del kalimotxo con algo a lo que no nos han habituado, de lo que no nos han hecho adictos, aunque este algo no solo engaa y envenena sino que financia mercenarios paramilitares para asesinar sindicalistas molestos y colabore con el sionismo. Una campaa de boicot que admite que es solamente simblica es intil y contraproducente. Un acto de boicot simblico debe contener siempre una amenaza seria y real y la firme disposicin de llevar a cabo la transformacin de lo simblico en un perjuicio real del boicoteado.

  1. Para conseguir la complicidad o, al menos, la indiferencia de la comunidad internacional los sionistas invierten gran cantidad de recursos humanos y econmicos en proyectos y colaboraciones que favorecen la asimilacin de que Israel es un Estado democrtico, de derecho y bienestar, moderno y con unas relaciones normales en cualquier campo, sea ste acadmico, cientfico, comercial, financiero, artstico, cultural, deportivo, meditico, poltico, social, sindical .... por eso el boicot contra la entidad sionista debe de ser no slo colectivo y real sino tamben TOTAL. Es decir, se debe extender a todos los sectores e intereses sionistas en todos los campos : poltico, sindical, institucional, acadmiconiversitario-educativo, cultural-artstico, deportivo, econmico-empresarial-comercial-financiero, meditico, social, cientfico-tecnolgico-armamentstico, policial, ...

  1. El boicot ofrece la posibilidad de incorporar a amplios sectores de la poblacin progresista vasca independientemente de su posicionamiento ideolgico y su nivel de conciencia de todos los sectores diversos. El boicot es un mnimo denominador comn muy sencillo, claro y brinda pocas posibilidades de sabotearlo con posturas ambiguas o equidistantes y dificulta la manipulacin con la teora de los dos diablos, que acaban siendo cmplices del modelo sionista. Una vez aclarados las trampas del sionismo es radical (ataca la raiz) y evita perder el tiempo en debates y consensos imposibles.

  1. El punto de enfoque en todas las campaas de solidaridad han sido hasta ahora la vctima mucho ms que el agresor. Con la campaa de boicot enfocamos al agresor: Israel, EEUU, el Reino Espaol, la ONU..., y a los colaboradores: instituciones, empresarios, banqueros, asociaciones deportivas, culturales.... vascos, y a la sociedad civil no-inocente, que tendr que justificar su complicidad.

  1. Nuestros compaeros de referencia en Palestina plantean la campaa de boicot general contra cualquier inters internacional de la entidad sionista (Israel) como herramienta internacional prioritaria para conseguir romper su rgimen del Apartheid y exterminacin basndose en la exitosa experiencia de Sudfrica. Hasta este momento ms de 170 organizaciones sociales, sindicales y polticas palestinas han hecho este llamamiento conjunto a la solidaridad internacional.

  1. Estas organizaciones plantean tambin el boicot internamente en Palestina. Debemos considerar, sin embargo, que la produccin, el comercio y la distribucin dependen hasta tal grado de la entidad sionista y de la ayuda internacional (ONU y ONGs), que sera un suicidio para ellos ir por delante del boicot internacional. Tenemos la responsabilidad de lograr un boicot efectivo, real, daino, incluso mortal para la economa israel-sionista. En caso de no poder lograrlo, el boicot en Palestina significara, lisa y llanamente, su muerte.

  1. Los objetivos y metas tambien so sencillas y dan poco pie a debates paralizadores:

  1. Adems tiene otros efectos como el establecer el ejemplo de una herramienta de lucha efectiva que que anme a la sociedad vasca a utilizarla con otros objetivos para demostrar que es capaz de imponer su voluntad democrticamente a los poderes fcticos antidemocrticos y de las consecuencias y perjucios que esto acarrea a quienes no escuchan o no aceptan su derecho a decidir. Tambin se consigue concienciar a la sociedad vasca en general de la necesidad tica y estratgica de liberarse de la complicidad con los crmenes de lesa humanidad sionistas, autodeterminarse y movilizarse contra estos. Se desecha la frmula o modelo de actuacin de las Plataformas o Coordinadoras Paremos la Guerra en Euskal Herria por su demostrada ineficiencia.

  1. Finalmente posibilita reivindicar la solidaridad con todos los luchadores anti-sionistas, sean judos o no, en cualquier parte del Mundo y una compensacin justa por todos los sufrimientos, las injusticias y la discriminacin por parte del sionismo de las personas que profesan la religin juda y que negndose a ser cmplices y renegando del sionismo han luchado contra ste al mismo tiempo que reivindicar la obligacin de cubrir las necesidades bsicas y garantizar los derechos bsicos de todos los palestinos y palestinas perjudicados sin caer en el error estaretgico y la complicidad con el sionismo de promover una siempre engaosa equidistancia.

Mientras un solo pueblo permanezca ocupado ningn pueblo ser libre.

www.askapena.org



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