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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-11-2006

Ante el juicio del 11-M: La izquierda y sus fantasmas
El futuro escrito por el Gran Conspirador

Antonio Maira
inSurGente


La teora conspiratoria del Partido Popular responde a una lgica evidente de poder. Es una teora evasivoconspiratoria cuyos objetivos y planteamientos realizan un esquema estratgico muy bien definido. El primer objetivo es escapar de la lgica indignacin y peticin de responsabilidades que seran la consecuencia inmediata del anlisis elemental de los sucesos del 11-M. Aznar coloca al pueblo espaol como rehn de la guerra mundial antiterrorista que comparte con Bush y Blair. Por lo tanto l es el primer responsable de la matanza.

La teora conspiratoria elaborada por algunos sectores de izquierda, es mucho ms irracional que la elaborada por el PP. Responde a un criterio poltico: la socialdemocracia-PSOE es el enemigo principal, que adems de ser muy discutible sobre todo cuando se plantea en trminos absolutos, no tiene nada que ver con la percepcin de las evidencias y con el anlisis de los atentados del 11-M.

El consenso bsico

La finta evasiva que realiza el PP con su teora conspiratoria es permitida por el PSOE, porque la responsabilidad Aznar conduce directamente a la responsabilidad EEUU, y sta no puede ser asumida por Zapatero que inmediatamente despus de la retirada de las tropas espaolas de Iraq reconstruye la alianza poltico-militar con Washington.

Esta alianza incondicional y la imposibilidad de situar la guerra mundial antiterrorista y la guerra de Iraq, como los hechos que enmarcan los atentados del 11-M es el consenso bsico entre los dos partidos que sita al PSOE a merced del PP.

La consecuencia -casi asombrosa por el nivel de manipulacin que supone- es la de excluir a los EEUU y a la poltica de agresin preventiva de Bush, asumida por su escudero Aznar, de todo debate e investigacin sobre los atentados del 11-M.

ste es, precisamente, el gran triunfo de Washington que no podra ser planificado con mejor resultado por ningn Gran Hermano omnisciente y omnipotente.

Tambin es el gran triunfo estratgico de la poltica exterior de implicacin en la guerra mundial antiterrorista que ha asumido -incluso documentalmente y con total aceptacin de los principios de la Nueva Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, y de subordinacin a la OTAN- el Consejo Nacional de Seguridad, el Estado Mayor de la Defensa y, por supuesto, el presidente Zapatero.

-Lo ms sorprendente es que el debate -centrado ahora en el dilema entre el PSOE y el PP; es decir, TODO el debate en Falsimedia- se mantiene dentro de este marco que excluye totalmente las verdaderas y evidentes causas de la tragedia:

*irresponsabilidad del PP por no atender e investigar las amenazas islamistas (no por implicarnos en la guerra). Es la postura del PSOE.

* Teora conspiroevasiva sobre la implicacin de policas, funcionarios varios, servicios secretos, islamistas, etarras y variados sujetos, con el objetivo de desmontar al PP del gobierno.

La teora conspiroevasiva del PP no slo excluye cualquier responsabilidad de Aznar en la colocacin del pueblo espaol en el campo de batalla, sino que le sita como vctima de una conspiracin cuyo objetivo es apartar a su partido de la Moncloa.

Adems, al insistir en la vinculacin de ETA, sita los atentados del 11-M dentro del esquema ideolgico y propagandstico del Partido Popular, que identifica a la organizacin armada vasca con el terrorismo internacional que debe ser reprimido dentro y con los mtodos de la guerra mundial antiterrorista.

Aznar, tal como ha hecho Bush en los EEUU, tantea as el tratamiento patritico del 11-M: el terrorismo internacional que incluye a ETA-, adems de haber producido una tragedia gratuita incalculable, habra alterado la voluntad democrtica de los espaoles imponiendo un cambio de gobierno.

La conspiracin total

La teora conspiratoria elaborada por algunos sectores de izquierda, es mucho ms irracional que la elaborada por el PP, y responde a un criterio poltico: la socialdemocracia-PSOE, enemigo principal que -adems de ser muy discutible sobre todo cuando se plantea en trminos absolutos-, no tiene nada que ver con la percepcin de las evidencias y con el anlisis poltico de los atentados del 11-M.

-En general es una verificacin a posteriori que se establece sobre un juicio apriorstico totalmente irracional:

Los servicios de inteligencia de los EEUU el Gran Conspirador- perciben la reaccin negativa del pueblo espaol ante la poltica belicista y de subordinacin a los EEUU que lleva a cabo Aznar especialmente en relacin con la implicacin en la guerra de Iraq-, y propician el cambio de Aznar por Zapatero planificando los atentados de Madrid.

A la larga explican los partidarios de conspiracin total- el cambio de gobierno facilitar la implicacin del estado espaol en la estrategia de dominacin de Washington.

El principio subyacente es que TODA la realidad tiene que ser explicada por la voluntad de ese poder conspirativo, en este caso como en todos- los servicios de inteligencia de los EEUU. La consecuencia inmediata es que todos los hechos sociales responden a esa planificacin suprema y constituyen xitos del Gran Conspirador.

La teora lo explica todo. Explica un hecho y tambin su contrario. La planificacin de los atentados del 11-M podra haber conducido a dos situaciones igualmente explicables dentro de la teora de la conspiracintotal:

Reaccin nacionalista y triunfo del PP. Fcilmente presentable como voluntad del gobierno Bush ya que Aznar haba sido, por detrs de Blair, el gran aliado incondicional de los EEUU en su guerra de agresin a Iraq.

Reaccin de progresiva clera ciudadana ante el evidente engao del gobierno y triunfo electoral del PSOE. Aqu se produce un fenmeno de profunda claridad perceptiva del Gran Conspirador que con suprema casi divina- inteligencia percibe la ventaja que supone perder a su aliado incondicional en favor de su aliado progresivo.

-La teora prescinde de las luchas sociales, de la lucha de clases, que pasara a ser un elemento ms -totalmente evaluable- en la ecuacin de poder y de formacin de voluntad del Imperio. En este caso, la reaccin popular que produjo las movilizaciones de protesta del 13 de marzo, horas antes de las elecciones, estaran manipuladas por El Gran Conspirador o, alternativamente, habran sido provocadas y evaluadas con enorme precisin.

Para ser coherente con ella misma la teora de la conspiracin global debera considerar que su propia existencia e incidencia social es una parte de la macroecuacin manejada por el Imperio.

En ese sentido la teora de la conspiracin global debera incluir los siguientes efectos:

-Exculpa de toda responsabilidad poltica ante los atentados de Madrid al ex presidente del gobierno, Jos Mara Aznar.

-Contribuye a dar credibilidad a las versiones conspirativas y a las construcciones de hechos que las sustentan, especialmente a las publicadas por el diario El Mundo.

-Por esa misma razn, y aunque no lo pretende, contribuye a mantener vigente la afirmacin sobre la autora de ETA. Esto tiene unos efectos terribles sobre el proceso de paz.



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