Portada :: Mundo :: Chechenia, la guerra ignorada
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-09-2004

El conflicto en Chechenia
La guerra por el petrleo

Lisandro Otero
Rebelin


Los ltimos episodios de la guerra entre Chechenia y Rusia amenazan con desestabilizar al rgimen de Vladimir Putin. En un lapso de pocas horas los terroristas han derribado dos aviones con un saldo de un centenar de vctimas, han hecho estallar un explosivo en el metro de Mosc con otra decena de muertes y cincuenta heridos, y ahora han procedido a secuestrar una escuela en Beslan, Osetia del norte, el da del inicio de clases con cuatrocientos nios, padres y maestros dentro.

Los secuestradores reclaman el retiro total de las tropas rusas de Chechenia y la liberacin de prisioneros. Putin interrumpi sus vacaciones en Sochi y regres precipitadamente a Mosc para reunirse con su gabinete de seguridad. El Ministro de Defensa Serguei Ivanov declar que esto equivale a una declaracin de guerra. Declaracin ingenua pues el estado de guerra existe entre el estado ruso y el pueblo chechenio desde hace bastante tiempo.

Los chechenios han demostrado que actan de manera brutal, inescrupulosa y sanguinaria. No respetan a los civiles, quienes nada tienen que ver con su conflicto. Esta accin repugnante de tomar como rehenes a nios inocentes tendr vastas repercusiones negativas contra su movimiento. Actan como si se tratase de un odio racial, de una siniestra venganza tnico-social contra el pueblo ruso, que no es responsable de las acciones de sus dirigentes. Estos hechos terroristas coinciden con la farsa electoral efectuada el pasado domingo en Chechenia, donde fue impuesto un ex polica como nuevo jefe de estado. El presidente anterior Kadyrov, tambin pro-ruso, fue volado en un acto pblico junto a veinte miembros de su gabinete.

En 1995 los chechenios secuestraron un hospital en Budyonnovsk con dos mil personas dentro. Fueron sitiados durante seis das y el rescate por la polica cost la vida a un centenar de personas. En 2002 irrumpieron en un teatro de Mosc y mantuvieron como rehenes a 700 espectadores durante 57 horas. El ataque de la polica liquid a los 41 terroristas, pero tambin a 129 raptados, como consecuencia de un gas nervioso que fue inyectado en el sistema de ventilacin del teatro. En esa ocasin el influyente peridico francs Le Monde dijo en un editorial: Nada ha cambiado en Mosc. Las autoridades han reaccionado a la sovitica... el asalto al teatro moscovita ha terminado en una masacre... La prioridad de Putin no era salvar la vida de los rehenes sino restablecer el orden, era restituir el poder del Kremlin que haba sido desafiado... La manera brutal de usar la fuerza, el velo informativo, la obsesin por el secreto militar, la manipulacin de la opinin, el desprecio absoluto por la vida humana, las seales de la era sovitica estn todas all. El presidente Putin no sale engrandecido de este episodio siniestro. La revista britnica The Economist afirmaba en su texto central: Lo que en un principio pareci un triunfo para el presidente Putin se ha convertido rpidamente en un fracaso. Cada rehn fallecido hace retroceder el prestigio de Putin. Un gobierno que gasea a su propia poblacin civil con armas de guerra no es digno de respeto. En noviembre de 1991, tras la disolucin de la URSS, los chechenios declararon su independencia. En 1994 Yeltsin orden al ejrcito atacar Grozni y mantuvo esa guerra durante tres aos hasta 1996, cuando se estableci una frgil armona que se vio interrumpida en 1999 tras ocurrir una serie de atentados, en edificios de apartamentos urbanos en Mosc, lo cual produjo un saldo de trescientos fallecidos. Hasta ahora la guerra en Chechenia ha arrojado un cruento saldo de 40 mil muertos y 300 mil refugiados.

Los chechenios hace ms de siglo y medio que vienen luchando por su independencia. Su resistencia contra las campaas colonialistas de los zares fue intrpida y tenaz. Durante la Segunda Guerra Mundial cooperaron con la ocupacin nazi como una manera de deshacerse del yugo ruso. En represalia Stalin orden la deportacin de 850 mil chechenios a Siberia que no regresaron hasta los tiempos de Kruschev, pero ya haba muerto medio milln de ellos en las duras condiciones del exilio.

La verdadera razn de la guerra contra Chechenia es el petrleo del Mar Caspio. En esa regin se albergan veinticinco mil millones de barriles del hidrocarburo. Las reservas de Kazajstan, Turkmenistan y Uzbekistan igualan a las de Kuwait y sobrepasan las de Alaska y el Mar del Norte juntas. El control de esos yacimientos es uno de los puntos claves de la Posguerra Fra.

Rusia necesita a Chechenia para controlar el oleoducto que va desde Bak, va Grozni, hasta la ciudad rusa de Tikhoretsk y termina en el puerto de Novorossiysk, en el Mar Negro. Por aadidura Grozni cuenta con una refinera que procesa doce millones de toneladas de petrleo anuales. Esa es la verdadera razn del presente conflicto.

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