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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-11-2006

Decir que el mal negocio es el bueno

Mark Engler
Progreso Semanal

El Banco Mundial debiera recibir una calificacin de suspenso por su clasificacin de pases que violan los derechos de los trabajadores




En estas elecciones muchos electores hicieron una pregunta clave: cul es el papel apropiado que Estados Unidos debe tener en los asuntos mundiales? Al castigar a esos legisladores que votaron a favor de la guerra en Irak, muchos ciudadanos estn rechazando la idea de EEUU como cacique militar, y afirman que nuestra poltica exterior debe guiarse por un conjunto de valores diferentes.

El mismo tipo de cuestionamiento debe aplicarse a nuestros asuntos econmicos. Los que ven los valores que estamos promoviendo para la economa global encontrarn algunas tendencias perturbadoras. En vez de ayudar a crear una globalizacin que proteja los derechos de los trabajadores, aliente el desarrollo sostenible y valore la autodeterminacin democrtica, nuestro pas a menudo promueve polticas que socavan los valores que la mayora de los norteamericanos quieren promover.

Un ejemplo importante de esto emergi recientemente en el Banco Mundial, donde EEUU tiene una porcin decisiva de los votos y donde un norteamericano ocupa el cargo de presidente. El mes pasado el Banco emiti un informe llamado "Haciendo negocios en el 2007: Cmo Reformarse". El informe anual clasifica a 175 pases en trminos de "facilidad para hacer negocios" dentro de sus fronteras. Evala a las naciones basndose en 10 categoras relacionadas con impuestos, licencias, regulaciones financieras y comerciales, infraestructura legal y fuerza de trabajo.

Todo esto parece muy bien a primera vista. Pero desafortunadamente las cosas que llevan al xito a una nacin en la clasificacin no son siempre lo que las familias trabajadoras de este pas consideraran como buenas prcticas de negocios.

El 13 de octubre, un grupo de prominentes senadores envi una carta al Presidente del Banco Mundial, Paul Wolfowitz, diciendo que el informe alienta a los pases a violar las normas laborales internacionalmente reconocidas. Firmada por Richard Durban, de Illinois; Joseph Biden, de Delaware; Byron Dorgan, de Dakota del Norte; Christopher Dodd, de Connecticut; Paul Sarbanes, de Maryland; y Daniel Akaka, de Hawaii, la carta critica la evaluacin favorable de pases que carecen de salario mnimo, no regulan el tiempo extra y condonan la persecucin de los sindicatos.

"La recompensa de normas laborales laxas o inexistentes", escriben los senadores, "contradice la poltica de la OIT (Organizacin Internacional del Trabajo), la cual alienta a los pases a establecer un salario mnimo y a regular el horario laboral y a aprobar y hacer respetar las leyes que protejan la libertad de asociacin y de negociacin colectiva".

Los senadores sealan que el Departamento de Estado utiliza oficialmente el respeto a los principios de la OIT como factor para evaluar el compromiso de un pas con los derechos humanos. No obstante, el informe del Banco Mundial da una alta calificacin a los pases que ignoran estas normas.

Durbin y sus colegas sealan que Arabia Saud, un pas que niega la libertad de reunin y no permite que los trabajadores se organicen, recibe la ms alta calificacin posible por parte del Banco en ndices que miden "dificultad de contratacin" y "dificultad para despedir" a empleados. El informe tambin elogia a Georgia porque el pas recientemente ha realizado reformas que reducen el nmero de horas contadas como tiempo extra y disminuyen la cantidad que las compaas deben contribuir al sistema de seguridad social.

Quizs lo ms evidente en cuanto a los trminos del debate acerca del desarrollo internacional es el pas que encabeza la clasificacin: Singapur. El mismo mes que el Banco Mundial revel "Haciendo Negocios", este pas era denunciado en la prensa internacional debido a sus polticas represivas. A mediados de septiembre, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional realizaron sus reuniones ministeriales en Singapur. Como forma de evitar las protestas democrticas, el gobierno neg a los crticos el derecho a realizar una contra cumbre o a manifestarse pblicamente. Tambin proscribi a varias docenas de representantes de prominentes organizaciones no gubernamentales --a pesar de que estos activistas haban sido acreditados por el Banco para que asistieran a las reuniones. Un Wolfowitz avergonzado calific la medida de "autoritaria". Sin embargo, su institucin simultneamente alab a Singapur como un lugar ideal para hacer negocios

La carta de los senadores al Banco expresa preocupacin de que el informe tenga consecuencias nocivas en el mundo real. "Los inversionistas utilizan la publicacin para decidir donde invertir y los gobiernos la usan como gua para atraer inversiones, lo que la hacen muy influyente". El propio Banco Mundial argumenta que su informacin "inspira a los pases a reformarse".

Esto pudiera ser cierto. Pero reformarse con qu fin? "La misin del Banco Mundial es aliviar la pobreza", escriben los senadores. "No vemos de qu manera el alabar a pases que no garantizan un salario mnimo y el pago de horas extras puede sacar a la gente de la pobreza".

El informe de "Haciendo Negocios" es parte de un fenmeno ms amplio. En nombre de promover la "reforma" y la "buena gobernabilidad", organizaciones como el Banco Mundial en realidad ponen en vigor un conjunto de mandatos econmicos muy controvertidos y cargados ideolgicamente --polticas que regularmente colocan las ganancias corporativas por encima del bien pblico. Que un perro guardian de la administracin Bush encabece ahora el Banco no es casualidad. EEUU promueve el mismo tipo de ideologa sospechosa en su propia poltica de desarrollo.

Por ejemplo, la Cuenta del Reto de Milenio del Presidente Bush fue diseada para hacer que las recompensas de ayuda extranjera estuvieran basadas en criterios medibles y transparentes. Pero muchos de estos criterios estn enraizados en la misma ideologa equivocada que el informe del Banco Mundial. La Cuenta del Reto del Milenio usa materiales de la archiconservadora Fundacin Heritage para juzgar si un pas ha abierto sus mercados de manera suficientemente agresiva, y penaliza a pases que se niegan a seguir ese tipo de desregulacin que aliment la crisis financiera asitica a fines de la dcada de 1990.

Los norteamericanos que creen en la verdadera democracia no quieren que EEUU sea un cacique econmico de la misma forma que no quieren que lo sea en el plano militar. Afortunadamente es posible promover un tipo diferente de globalizacin. Recientemente el Reino Unido dio un buen primer paso. Durante las reuniones de Singapur, el gobierno britnico anunci que retendra aproximadamente $93 millones de dlares en pagos al Banco Mundial, como protesta por la prctica de la institucin de obligar a pases pobres a realizar "reformas" econmicas onerosas y a veces anti-obreras, como condicin para recibir prstamos para el desarrollo.

Como EEUU controla el Banco Mundial, tiene el poder para ir ms all de la protesta. Adoptar una poltica exterior que realmente refleje los valores democrticos, puede exigir al Banco que haga de los derechos de los trabajadores una parte central de cmo cree que se deben hacer los negocios.



-- Mark Engler, escritor residente en la Ciudad de Nueva York y analista de Foreign Policy In Focus, puede ser contactado por medio del sitio web http://www.democracyuprising.com. Jason Rowe ayud en la investigacin para este artculo.

Traducido por Progreso Semanal



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