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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-11-2006

Derrota de George W. Bush o derrota de una doctrina?
La frivolidad en los medios acoplados al poder financiero

Juan Francisco Coloane
Argenpress


Guerra y terrorismo han ocupado un importante espacio poltico en los EEUU y en una gran cantidad de pases. Tanto los que se oponen a esta situacin, como los que la utilizan con beneficios de poder, han contribuido desde perspectivas opuestas, a que este estado de cosas se desarrolle.

En la raz de este fenmeno, se ubican los medios -por los cuatro costados del globo- que han contribuido a que se forme esa visin de la poltica. Al centrar el objeto de su anlisis en George W. Bush, y homologarlo con la estrategia de guerra y lucha antiterrorista, lo que se hizo en el fondo fue reducir el espacio de anlisis de la poltica. Tanto los anti Bush, como los pro Bush, redujeron as el espacio de la poltica. Naca un nuevo tipo de fundamentalismo. Sin embargo, la responsabilidad mayor en este fenmeno, recae en los medios ms poderosos acoplados el sistema financiero.

Por ese excesivo candor en centrar el anlisis poltico en G.W. Bush y su figura respecto a una guerra, los medios de mayor pegada pblica, y que generalmente son los medios acoplados a poder financiero, han contribuido a que lo sustancial se transforme en trivial.

Para coronar este proceso, pocos das antes de la eleccin del 7 de noviembre, la tapa de la revista Time de la semana al 6 noviembre, exhiba lo que es una pera selecta. Retrata a G.W. Bush como The Lone Ranger, o El Llanero Solitario. Recurre al personaje de una caricatura popular pero pueril. Sin embargo, all reside la equivocacin en la conclusin del anlisis. Time se retrata a s mismo y de alguna forma el rol de los medios de este tipo adeptos a construir entelequias.

En el trayecto, se esfuma el hecho de que George W. Bush y su Presidencia, han estampado seis aos que han conmovido al mundo. Si no fuera as, basta ver la inversin en pginas e imgenes que tratan el fenmeno Bush.

Este nmero de Time es un hito porque es un medio capital en el sistema que llev a G.W.Bush al poder, y que ahora en sarcasmo grotesco, le vuelve la espalda, en su estilo.

Este ejemplo exhibe la desproporcin entre el esfuerzo y los recursos que invierten los medios por transmitir determinada idea y los resultados, por su incapacidad en definir el objeto del anlisis. No es solo con Time el problema. Si se panean los medios, ese sarcasmo en torno al personaje poltico Bush, se repite como un recurso. No es posible detectar si es pura frivolidad o pereza para hacer bien la tarea.

El problema de los medios, en este caso representado por la caricatura de Time, es su incapacidad de definir una idea poltica, que est basada en un proyecto de nacin, y de mundo. Cuando gana Bush por primera vez en 2000, se abre la expectativa de un proyecto que trae el candidato vencedor consigo y que no se explica a cabalidad. Lo que import en los medios- fue transmitir la derrota de su adversario Al Gore y en las circunstancias en que perdi. El rol de la Corte Suprema y la validacin de un supuesto fraude, fue ms importante que el proceso que comenzaba.

Pocos medios auguraron las implicancias. Inclusive los ms fervorosos opositores a Bush, y a su claque de neoconservadurismo, sospechaban lo que se vena. El rumbo de la nacin que ms gravita en el mundo, y hacia donde se diriga ese mundo, se desvaneca en la trivialidad, o en la explicacin de panfleto.

La portada de Time caricaturizando a Bush, trivializa lo que ha sido adems de un golpe en poltica internacional, un proceso que a todas luces ha generado profundas presiones y cambios en las polticas de los pases.

El sheriff se qued solo, entonces, en qu quedamos. La lucha internacional contra el terrorismo, con todos sus defectos en su implementacin, es o no es una nueva concepcin en la seguridad global? En qu queda ese liberalismo, esa social democracia, ese social cristianismo, repartidos en sus ligas locales y mundiales, que han apoyado esta nueva estrategia y concepcin de la seguridad internacional, y de la poltica internacional? Asombra y asusta creer que todo se convierta en un espejismo.

Est tan solo efectivamente George W. Bush, porque el plan de invadir Irak, estara fracasando al faltarle ese componente poltico indispensable desde el origen?

En qu estn los mismos planes de las Naciones Unidas para apoyar las reformas polticas de los pases del Medio Oriente y del mundo rabe y musulmn que hoy tienen sistemas polticos cerrados?

Es decir, toda esa masa crtica de planes y proyectos para mejorar el sistema de convivencia sin terrorismo, con mercado libre y con sistemas polticos abiertos y democrticos- que emerge de la administracin Bush, de pronto por los errores y una derrota electoral , quedan en suspenso, o van al tacho de la basura.

La ausencia de la mirada sobre un proyecto de nacin y de convivencia internacional, en los medios occidentales de la escuela Time con muy pocas excepciones, impide que el cuestionamiento tenga resultados. A pesar de que las evaluaciones estn all presionando a este Llanero Solitario y su poltica, la falta de conexin de estos medios con un proyecto a largo plazo de nacin o de convivencia mundial, le sustrae eficacia a su cuestionamiento.

En la visin amplia, donde se conjugan diversas posiciones, pero donde debera primar la racionalidad, la irona aplicada en este caso puede ser de mal gusto. Se detecta as, un periodismo que se fragua en los happy hours de los estamentos con glamour de las grandes ciudades, y que no parece ensamblar en un marco de responsabilidad orientado para construir una sociedad diferente a la del mensaje reducido de gobernabilidad basada en libre comercio y seguridad.

Por carencia de un anlisis poltico ms profundo y que est condicionado para recoger pulsos verdaderamente ciudadanos, el razonamiento crtico que deben sustentar a los medios en este plano, permanece en suspenso. O, es mediatizado por el inters de supervivencia (del medio). Como resultado, no se logran construir conclusiones lgicas.

Estos medios, al no contribuir con seriedad y compromiso a la formacin de proyectos de nacin, como ha sido -en el papel- una parte importante de su misin, por el exceso de acento en la mecnica, o en el formato de la exposicin, o por el celo excesivo en proteger la matriz de crecer para no perecer, se han quedado sin sujeto y objeto de anlisis.

En el caso de George W. Bush, y del matrimonio frustrado entre medios y Casa Blanca, la responsabilidad es compartida. El principal personaje no se dej guiar o no pudo absorber el consejo, por su excesivo acento en la tesis de la guerra. Los medios protectores del sistema financiero no solamente han credo a medias en esa guerra, sino que se quedaron sin epopeya propia, al no tener un proyecto que no sea la creencia -en alianza con la poltica- de que estn ms posicionados y dotados que nunca como un gran poder.

Frente a los resultados electorales adversos a este 'Llanero Solitario' que abandonaron a mitad de camino, la ubicuidad de este tipo de medios, se expresa en la nueva excitacin al expandir los lmites reales de los resultados. Los transforman en una especie de cambio de poca en la poltica interna y externa en los EEUU, y por qu no, en el mundo. El sistema financiero que sustenta este tipo de mundo meditico tiene la palabra. Se podran quedar sin el Sheriff territorial principal, pero lo que es peor, no tienen proyecto que no sea la manutencin del sistema con algunas reparaciones. Es probable que para este sistema, ni la reforma democrtica en los pases sea parte de su itinerario.




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