Portada :: Amrica Latina y Caribe :: Nicaragua. Elecciones noviembre 2006
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-11-2006

Las elecciones rosa de Nicaragua

Celia Hart
Rebelin


A la memoria rojinegra

de Carlos Fonseca Amador

Necesitaramos un Congreso para debatir hasta que punto la va electoral se nos est convirtiendo en la nica alternativa de la lucha poltica. Es nuestra recurrente pesadilla. Lo que fue excepcin parece ser ya una regla, y nuestras victorias las asociamos tan slo a las urnas. Es ms, consideramos esas victorias como el triunfo de una revolucin.

Tendremos que salir corriendo de estos peligros, pues podemos caer en la trampa de abandonar al devenir de los acontecimientos espordicos nuestros impulsos revolucionarios.

El pattico lema de votar por el mal menor nos hace olvidar que las elecciones son tan slo una de las ms plidas estrategias para el cambio social. Y que los gobiernos populistas, esos que son los menos malos tienen tambin sus peligros.

En este momento el escenario latinoamericano es excelente para emprender los caminos de la revolucin, por eso pnico le tengo ya al trmino izquierda, tan elstico y dependiente de las circunstancias. Esa izquierda que hace que tratemos de plegar los mpetus radicales de nuestros pueblos con tiernas palmaditas en la espalda, para apoyar a la primera organizacin que hable mal del imperialismo y como en un buscador de INTERNET hable bien de Cuba, de Venezuela y mal de Bush Perfecto! Una vez hecho eso, nos podemos sentar a descansar.

El Che lo plante de la siguiente forma:

Es posible o no en las condiciones actuales de nuestro continente lograrlo (el poder socialista, se entiende) por la va pacfica?

Nosotros contestamos rotundamente: En la mayora de los casos no es posible. Lo ms que se lograra sera la captura formal de la superestructura burguesa del poder, y el trnsito al socialismo de aquel gobierno que, en las condiciones de la legalidad burguesa establecida llega al poder formal, deber hacerse tambin en medio de una lucha violentsima contra todos los que traten, de una manera u otra, de liquidar su avance hacia nuevas estructuras sociales.1

No niega Ernesto Guevara el camino de las urnas. Lo ve muy difcil. La ridcula guerra contra el terrorismo nos est paralizando, y la frase de Jos Mart de que trincheras de ideas pueden ms que trincheras de piedra es agarrada por las puntas, sin piedad alguna. Nos creemos que por ganar un voto ms o menos en los organismos internacionales ya hicimos el mundo. Jos Mart, sin embargo, aun sin ser guerrero, con la pluma ms culta de su siglo muri empuando un fusil.

La violencia es legtima cuando es usada por los oprimidos. La no violencia es un ardid de los enemigos de clase en el que caemos como mansas palomas

Y puedo citar a Jos Mart! , para que no me sigan hablando de fanfarroneras pacficas:

Es licito y honroso aborrecer la violencia y predicar contra ella mientras hay modo visible y racional de obtener sin violencia la justicia indispensable para el bienestar del hombre, pero cuando se est convencido que por la diferencia inevitable de los caracteres, por los intereses irreconciliables y distintos, por la diversidad honda como la mar de mente poltica y aspiraciones no hay modo pacfico suficiente para obtener derechos mnimos de un pueblo(...) o es ciego el que sostiene contra la verdad hirviente el modo pacfico, o es desleal a su pueblo el que no lo ve y se empea en proclamarlo.2

Ah est Jos Mart, aquel al que quieren envolver la aureola de ridculo pacifismo, proclamando la violencia como mtodo para obtener justicia para los oprimidos. La violencia no es inmoral, si lo fuese, seran inmorales los bolcheviques, los chinos, los vietnamitas, los cubanos... y los nicas... Los nicas de 1979, claro est.

La opcin electoral nos anda acosando, y en nombre de ganar unos votos debemos enrolarnos en una unidad inoperante y pestilente. Ya el Che nos advirti sobre ella:

Los gobiernos democrticos de amplia base popular ascienden laboriosamente, y muchas veces antes de asumir el poder, ya estn estigmatizados por la serie de concesiones previas que han debido hacer para mantenerse.3

Muchos ejemplos pudiramos analizar en este recurrente lema que esgrimimos con el mayor conformismo Votar por el mal menor y reducir nuestra actividad tan slo a campaas electorales.

Conformar organizaciones revolucionarias no implica de antemano que haya que presentarse al siempre tibio, mediatizado y no pocas veces corrupto escenario electoral. El anlisis de Nstor Kohan Crisis orgnica y revolucin pasiva. El enemigo toma la iniciativa4 es un punto de partida. Nos daremos cuenta all, explicado por un experto, hasta dnde han llegado nuestra confianza en las elecciones. Estas revoluciones pasivas, en la mayora de los casos son...involuciones no ms.

Mas ahora no tengo nimos para profundizar. Frente a m estn los sucesos de las elecciones de Nicaragua (la involucin rosa de la revolucin rojinegra). A la que a diferencia de otros procesos no puedo analizar framente. Ningn revolucionario del mundo puede hacerlo, pero menos aun un revolucionario cubano cuya juventud estuvo diseada en gran medida por la Nicaragua contestataria y esplndida; cuya msica preferida eran los pintorescos y aguerridos versos de Carlos Mejas Godoy, aquella soga con cebo de Silvio Rodrguez que fue rota en 1979. Aquella patria rojinegra desangrada por los contras y el imperialismo y fenecida a manos de las urnas.

Ser precisamente por el asesinato de la revolucin nicaragense a manos de las elecciones de 1990 que soy alrgica a los comicios burgueses.

Ac me detengo y les pido a mis lectores piedad, porque yo no pienso tenerla al ver que se pinta de rosa una revolucin autntica delante de nuestros vtores de la revolucin pacfica con una victoria que en nada es comparable con aquel 1979, donde los cubanos participamos envueltos en el compromiso de la revolucin latinoamericana.

Claro que nos alegra la victoria del FSLN frente a la derecha neoliberal de Montealegre, mas ser eso a lo que debemos conformarnos? Ser que no tenemos derecho a aspirar a una revolucin? Ser que los que vivimos con el ardor de la revolucin rojinegra de los 80 debemos conciliar el sueo con esta revolucin espiritual y confesional pintada con el rosa ms dbil?

Lo que los cubanos revolucionarios tenemos que decir sobre las elecciones en Nicaragua no es una estampa ms; es la estampa de los que vivimos aquella epopeya con el mismo compromiso (o ms) de lo que pueda resultar la revolucin bolivariana en Venezuela. All no estuvieron slo mdicos, maestros; estuvieron combatientes revolucionarios que entregaron sus vidas por aquella revolucin...

Cuando en febrero de 1990 el FSLN se present a elecciones y perdi por supuesto en virtud del trabajo sucio del imperialismo, fue entonces que entend que el Muro del Socialismo se haba destruido definitivamente, y que de alguna manera algo de responsabilidad tenamos todos los revolucionarios en aquello. La cada del Muro fue mucho ms dolorosa en nuestra Nicaragua que en Europa del Este.

La compensacin que tuvimos en Cuba fue que en medio de aquella desolacin tica, Fidel Castro enarbol las banderas de Socialismo o Muerte tratando de hacer pertinente la disyuntiva Patria o Muerte y no se dej provocar por las sirenas de las elecciones ni de la democracia burguesa. Cuba apret el cinturn y llor esas sucesivas prdidas sostenindose en su sitio. Un monumento de respeto deben los marxistas revolucionarios a Fidel Castro no ms que por eso. No se ha dejado provocar con las elecciones capitalistas, a pesar de las interminables crticas llegadas incluso de los amigos.

En esos mismos aos, cuando no permitimos que ninguna ingerencia burguesa nos amenazara, se desarrollaron en Cuba los parlamentos obreros, para dejar claro cual eran las elecciones que andbamos necesitando. La nica democracia que necesita una verdadera revolucin: la democracia proletaria, donde los burgueses estn condenados al silencio.

En Nicaragua se apel a la democracia representativa. Y tuvimos que ver espantados como se volvan a apropiar los burgueses de lo que era del pueblo... incluido lo que el pueblo cubano don al nicaragense.

Peor aun, la direccin del FSLN sin sacar las cuentas necesarias, apel por cuatro veces a las urnas. Cada vez se despintaba ms el rojo de su bandera. Ahora creen que por fin ganaron la batalla.

Sucede que han volteado tanto a la derecha, que ya es un partido electoral y que aquella organizacin revolucionaria que nos hizo vibrar en los 80, es uno ms de los partidos electorales que nos andan sobrando en nuestra regin.

Los sandinistas y sus seguidores, entre los que me cuento, debemos denunciar a viva voz que nos han expropiado el nombre y se lo han colocado a un partido que ha considerado oportuno la unidad con los enemigos para vencer.

Y qu cosa es la Unidad y que cosa es vencer para ellos?

Demos gracias Dios que nos da fortaleza, que nos da fuerza de espritu, para seguir luchando por el Trabajo, por la Paz, por la Reconciliacin5, dijo Daniel Ortega en el discurso en que cerraba su campaa. Es esa la Unidad, la Unidad incompatible, fatua y banal de los grupos humanos que se encuentran en lados opuestos de la barra y entre los que nunca podr haber unidad. Ni Jess al que tanto se empean en proclamar ahora, confi en esa unidad! Recordad nada ms aquel ojo de aguja por donde aquellos camellos no podan transitar de la cita bblica.

Es obvio que todos los revolucionarios esperbamos el triunfo del FSLN . Eso s, deberamos analizar con ms cuidado los planteamientos de Ernesto Cardenal cuando incluso instaba a no votar por el Frente pero de qu Frente hablamos? El sofisma Gran Unidad Nicaragua triunfa es quien fue a elecciones, y en una amalgama incoherente de Reconciliacin con Revolucin Ortega le ha ofrecido la paz y la concordia a los nicaragenses Qu se entiende por revolucin espiritual? Cmo se define? . Como nos dijo Ernesto Cardenal unidad entre pobres siguiendo como pobres y los ricos como ricos? Es esa la unidad que necesita Nicaragua? Hay ley de punto final a los corruptos de Arnoldo Alemn y los contras?

Escuchemos lo que le dijo Toms Borge, comandante fundador del FSLN a un periodista del Clarn:

Cmo no vamos a querer tener buenas relaciones con ellos (Estados Unidos)? Un pas econmicamente fuerte, que si quisiera podra ser de gran ayuda para Nicaragua y para sacar a este pas de la pobreza. Si nos ayudan, estamos dispuestos a abrazar al gobierno de Estados Unidos, con el corazn abierto.6

Corazn abierto a los Estados Unidos de Norteamrica que asesin a la revolucin nicaragense Qu es lo que ha cambiado en ese gobierno que no sea para peor?

A la pregunta de a qu Borge llama izquierda, responde:

Trabajar por los pobres, pero sin pelearnos con los ricos, porque eso es posible. Ser antiimperialistas, como lo somos, y buscar cmo salir del atraso. Y tambin ser decentes, apegados a una tica y a principios morales.6

Pero al colmo se llega cuando Tomas Borge pide disculpas por la revolucin nicaragense:

Mire, ojala vuelva una parte de la Revolucin, aquella de la salud para todos, la alfabetizacin, el descenso de la mortalidad infantil y materna. Fuimos un pas muy digno y lo dejamos en claro ante quienes queran dictaminar qu debamos hacer. Pero fuimos arrogantes y espero que no regresen los males de una reforma agraria arbitraria, la nacionalizacin del comercio interior o las arbitrariedades que se dieron con las expropiaciones, por ejemplo y los recortes a las libertades pblicas y de expresin.6

No me entero todava como harn justicia social con mecanismos de propiedad sobre los medios de produccin en uno de los tres pases ms pobres de la regin.

Tan es as que el lder del Partido Nacional Liberal Ricardo Castillo Quant militante del otrora partido de Anastasio Somoza expres con sinceridad pasmosa:

Los sandinistas han pedido perdn al pueblo de Nicaragua y debemos apreciar que lo que pas ya no tiene remedio, pero hay que hacer esfuerzo de dejar el pasado y comenzar de nuevo."7

La tesis de paz y reconciliacin en un pas con el 60% de pobres suena (al menos a los revolucionarios) muy agrio e hipcrita. Basta volver a leer a Ernesto Guevara para saber que esa revolucin espiritual que se proponen a ser en Nicaragua es mera caricatura de revolucin.

No slo esto, como citan muchos analistas, Daniel Ortega intenta mantener TLC firmado con los Estados Unidos (CAFTA), a pesar de iniciar colaboraciones con el ALBA, lidereada con la Venezuela bolivariana y Cuba socialista. Como lograr hacer compatibles ambos proyectos?, slo Dios lo sabe, porque ambos proyectos, a decir del Presidente Chvez, son diametralmente opuestos y excluyentes. Daniel Ortega se ha aliado burdamente a Arnoldo Alemn, el poltico ms corrupto que haya conocido Nicaragua, ms aun, su vicepresidente es uno de los contra que con el apoyo de Ronald Regan y la CIA asesinaron a cientos de jvenes sandinistas que trataban de salvar la revolucin de Sandino.

Y como broche dorado para el nuevo traje del mal llamado sandinismo, los que otrora levantaban la bandera rojinegra, se codean con la iglesia de la derecha que coadyuv a destrozar la revolucin. Nuevos aliados de Ortega son el Arzobispo de Managua Leopoldo Brenes y el Cardenal Miguel Obando, que tanto dao hicieron a la verdadera religin, all en otros lejanos tiempos, cuando la teologa de la liberacin era quien representaba a Dios y a los pobres en Nicaragua.

Toms Borge por su parte en esa lamentable entrevista el 8 de Noviembre en el Clarn. a una pregunta sobre la concepcin que tena sobre la izquierda dijo que la revolucin sandinista no fue de izquierda:

No, aquello no era izquierda, fuimos insensatos, arrogantes, burcratas y fuimos una frustracin por los errores que cometimos. Ahora somos una izquierda realista, lcida, fieles a los intereses de los pobres.6

Al buen entendedor... basta con esto. La Nicaragua revolucionaria por la que dieron la vida tantos hombres y mujeres, inspirados en el ejemplo de Carlos Fonseca Amador, todos ellos, fueron insensatos y burcratas. Vlgame Dios!

Ni siquiera es esto lo ms vergonzoso: Esta reconciliacin con la derecha de la iglesia catlica es un bofetn a los verdaderos creyentes.

Hace pocas semanas los "danielistas" votaron en el Congreso la anulacin de la ley que permita abortos teraputicos. Una ley que estuvo presente incluso en los gobiernos ms trogloditas. Ahora se deroga a expensas de lo que fue una revolucin. Cmo explicar que en eso consiste la poltica, como se cansan los polticos de decirme?

La seora Murillo, esposa y jefe de campaa de la cosa esa que se llama: Unidad Nicaragua Triunfa, que venci en las elecciones del pasado da 5 de Noviembre, ha confesado que:

Nosotros, precisamente porque tenemos fe, tenemos religin; porque somos creyentes, porque amamos a Dios sobre todas las cosas, es que hemos sido capaces de sobrellevar tantas tormentas, sin inmutarnos! nicamente, aprendiendo de cada dificultad, lo que el Seor ha querido enviarnos como leccin, como aprendizaje. Por eso tambin defendemos, y coincidimos plenamente con la Iglesia y las Iglesias, que el aborto es algo que afecta, fundamentalmente a las mujeres, porque jams nos reponemos del dolor y el trauma que nos deja un aborto! Cuando las personas tienen o han tenido que recurrir a eso, jams se reponen.8

No se dnde estaba escondido Dios frente a tantos nios hambrientos y desvalidos, no acabo de entender cul aprendizaje extrajeron en estos 16 aos que no fuese la alianza con los asesinos de los pobres.

Aunque no soy creyente, me siento cristiana en lo ms profundo. Por eso estoy al lado del padre Ernesto Cardenal, aunque muchos consideran exageradas sus crticas al danielismo, yo trato de interpretar el desprecio que se alberga contra los traidores de un ideal. Su artculo del 27 de Octubre9 es un llamado a los que no acaban de entender la metamorfosis de ese movimiento.

Ernesto Cardenal es un amigo de mi revolucin. Le recuerdo siendo nia al lado de mi madre en Casa de las Amricas. Est asociado a los recuerdos ms puros de mi primera juventud. Su, ya desde entonces, blanca cabellera y aquella serena confianza que emana el sincero cristianismo le confiri la confianza de la revolucin cubana. l pertenece a ese cristianismo que a decir de Jos Mart muri en manos de la burocracia de la jerarqua eclesistica. Ernesto Cardenal ostenta la medalla Jos Mart, otorgada por el Consejo de Estado de Cuba...la firma Fidel, nadie ms. No creo que nadie acuse a Ernesto Cardenal de no saber de poltica. Es por eso que me siento a su lado y pertenezco a su partido.

Por otra parte constituye un asesinato en serie penalizar el aborto teraputico, mas cuando eso se hace para ganar unos votos, se convierte en una criminal irona.

No seora Murillo! De lo que no nos reponemos las mujeres es de no decidir sobre nuestros cuerpos y nuestras prioridades! De lo que no nos reponemos es que una nia de 12 o 13 aos sea violada y deba parir aunque no est en condiciones de cuidarse siquiera a s misma! La que no se repondr nunca es la vida de la joven que muri sin asistencia mdica por un embarazo que requera bajo las ms elementales normas ticas de ser interrumpido frente a los ojos de los galenos, que no s si a la sazn puedan dormir en paz! La joven y el beb murieron sin piedad. Hipcrates sin dudas les cobrar a esos mdicos no haberla salvado.

Los ricos no tienen problemas. Viajan a los Estados Unidos o a Europa y abortan o componen el embarazo Esa derogacin es contra las mujeres pobres.

Los movimientos feministas de Nicaragua y de Amrica Latina deberemos luchar contra la derogacin del derecho al aborto. El colmo que se haga eso en nombre de la revolucin espiritual..

Uno de los orgullos de ser revolucionaria cubana es ver como se cuida en Cuba el embarazo de la mujer. Todas las que concebimos marchamos seguras y felices esos nueve meses, sabiendo de la asistencia gratuita y responsable. Muchos familiares y amigos prestaron servicios de salud en la Nicaragua revolucionaria, incluida una hija del Che Guevara, que fue como mdico pediatra a ese pas y se convirti en una mdico internacionalista.. Aleida Guevara proclama con orgullo aquel primer aprendizaje. Si es que en virtud del ALBA los mdicos cubanos asisten a Nicaragua.... Qu harn frente a un caso donde peligra la vida de la mujer por no poderse realizar el aborto en virtud de la ley derogada? Estoy segura que los mdicos cubanos salvaran la vida de las mujeres so pena de ser condenados a ocho aos de prisin.

Para terminar no se me olvida lo que mis crticos van a reprocharme sin dudas: Que el Comandante Fidel dio su apoyo a Daniel Ortega.

Lo s; y me he tardado tanto en escribir pensando en eso. No slo por la devocin que le tengo, mucho ms en estas circunstancias concretas en que se encuentra su salud, mas en las noches de insomnio, debatindome en este dilema, volv a pensar que una cosa es el Presidente de Estado Fidel Castro, al que por supuesto le alegra que un gobierno neoliberal sea derrotado en la regin, sean cual sean las circunstancias; y otro es mi Comandante de verde olivo, que a diferencia de Daniel Ortega nunca se ha cambiado su traje, a se que sufre por cada nio o mujer que muere en el mundo; que abre la puerta de nuestros escasos recursos para los pobres, a se para el cual la poltica es la verdad y nos ha enseado a ser honestos..a se es al que le debo entera lealtad.

S, al Comandante en Jefe le estoy siendo fiel, aunque muchos me griten lo contrario, aunque l mismo pueda recriminar estas lneas.

Hablo a ttulo personal. No represento ni a mi Partido, ni a mi gobierno, hablo por m misma, por los impulsos de haber nacido y crecido en la revolucin cubana con la presencia del estadista ms honesto que recordar la historia del hombre.

Ah s! Quizs un poquito con el recuerdo de Hayde Santamara, que fue una de las primeras que viaj a la Nicaragua sandinista en 1979 y que vino de all llena de flores de papel y de luces. Tal vez haya sido esta revolucin la ltima felicidad de mi madre antes de abandonarme en 1980.

Por lo dems son los argumentos de una cubana, que a pesar de su edad, no parece entender la poltica.

Algo s movi mis esperanzas. Y es que, a pesar de todo, el pueblo de Nicaragua sigue siendo sandinista. Y es a ese pueblo al que me sumo con la linda bandera de Sandino, esa bandera rojinegra que es la bandera de mi 26 de Julio, que es la bandera de los anarcosindicalistas, y inund las calles de Managua, a pesar de la estpida bandera rosa.

Con esa bandera, con el autentico himno de Nicaragua, sin dudosas modificaciones, de apelaciones a la paz, criticando con fuerza al imperialismo, la revolucin nicaragense se levantar y dejar de ser una mera eleccin rosa y volver a ser la novia rojinegra de nuestro querido Carlos Fonseca Amador en memoria a sus 30 aos de muerte.

Y termino con una enseanza de Jos Mart que parece haber estado escrita para estas circunstancias; est escrita para aquellos ...esos... que saben mucho de poltica.

La poltica es una ocupacin culpable cuando se encubren con ella, so capa de ocupaciones indebidas, la miseria y desdicha patentes, la gran miseria y gran desdicha del pueblo, que los soberbios y los despaciosos suelen confundir con su propia timidez y complacencia.10

Referencias

1. Ernesto Che Guevara. Tcticas y estrategia de la revolucin latinoamericana. Octubre Noviembre 1962( publicada en Verde Olivo el 6 de Octubre de 1968)

2. Jos Mart Ciegos y desleales Obras Escogidas en III tomos Editorial Poltica 1981 Tomo III p182

3. Ernesto Che Guevara. Pasajes de la Guerra Revolucionaria. 1959. Ediciones huracn 1975 p.10

4. Nstor Kohan. Crisis orgnica y revolucin pasiva. El enemigo toma la iniciativa Rebelin 28 de Octubre 2006

5. Daniel Ortega. Palabras de fin de la campaa electoral 4 de Nov.2006

6. Tomas Borge El Clarn 8 de Noviembre 2006

7. Ricardo Castillo Quant Nicaragua` para las elecciones de noviembre ... AFP , Managua Boletn informativo de la Izquierda radical   27 de agosto 2006

8. Palabras de Rosario Murillo a travs de la Nueva Radio Yasobre el inicio de Campaa de la Gran Unidad Nicaragua Triunfa 15 de agosto .( Periodista Denis Schwarzt)

9. Ernesto Cardenal Rebelin 27 de octubre 2006

10. Jos Mart. Poltica insuficiente Obras Escogidas en III tomos Editorial Poltica 1981 Tomo III p179







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