Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-11-2006

La Integracin poltica latinoamericana

Fidel Vascs Gonzlez
Rebelin

Premio de ensayo del Concurso anual Dr. Guillermo Toriello Garrido en su 10ma edicin, La Habana 2006, que otorga la Asociacin por la Unidad de Nuestra America -AUNA-


Resumen del Ensayo

El objetivo del ensayo consiste en destacar que en las investigaciones realizadas sobre la integracin latinoamericana se ha hecho hincapi en los aspectos comerciales y econmicos y, ms recientemente, en los aspectos sociales y culturales. Pero, en general, la integracin poltica no ha recibido la misma atencin de los investigadores. En esta presentacin se pretende fundamentar la necesidad de impulsar los anlisis tendentes a conformar una Confederacin de Estados en la regin en correspondencia con las concepciones del ALBA. Al respecto, se abordan los antecedentes histricos reflejados en el pensamiento bolivariano y en las decisiones alcanzadas por el Congreso Anfictinico de Panam de 1826. Se incorpora el legado martiano acerca de la integracin de las repblicas de Nuestra Amrica y los intentos realizados durante la primera mitad del Siglo XIX para integrar institucionalmente a Cuba con los Estados ya independientes de Amrica Latina, especficamente mediante la Conspiracin de los Soles y Rayos de Bolvar, la cual se erige en referente obligado para interpretar en toda su proyeccin los actuales y crecientes vnculos entre Cuba y Venezuela. Como conclusin, en la Ponencia se proponen elementos de un Programa de Trabajo a tener en cuenta en el proceso de investigacin con vistas a la constitucin de una Confederacin de Estados entre Cuba y Venezuela.


T E X T O D E L E N S A Y O

Teora de la integracin

No existe unanimidad entre los especialistas acerca del contenido conceptual de la teora de la integracin entre naciones y estados. Los autores enfocan la integracin desde distintos ngulos y, a partir de ellos, formulan sus propias definiciones, no siempre coincidentes.

El intento de una generalizacin sobre el tema conduce a considerar la integracin como un proceso de unificacin de polticas, regmenes e instrumentos entre estados en reas especficas previamente elegidas. En este marco se pudiera identificar varios ngulos de la integracin, entre ellos, aspectos de carcter fsico; econmico; social; cultural; y poltico.

La integracin fsica puede ejemplificarse con una carretera cuyo trazado atraviese el territorio de varios estados y que se construya, mantenga y explote de comn acuerdo entre dichos estados. As mismo, una red de transmisin elctrica, un oleoducto, un gasoducto, la proteccin y explotacin de un ro de considerables proporciones, etc.

La integracin econmica tiene que ver con polticas macroeconmicas, comercio internacional, sistemas fiscales, monetarios, financieros, presupuestarios, salariales.

Lo social y cultural se manifiesta en la integracin de sistemas educacionales, de salud, deportivos, culturales, artsticos, de seguridad social, del trnsito transfronterizo de personas, de ciudadana.

La integracin poltica aborda los aspectos jurdicos y del derecho, la constitucin de instituciones supranacionales o no - que coordinen el desarrollo econmico y social, las polticas de defensa y orden interior, de relaciones exteriores, del sistema judicial, entre otros.

El objetivo final del proceso unificador de varios estados, al principio independientes, consistira en la plena unificacin de todas estas partes ya mencionadas, en las cuales perderan la soberana en cada una de ellas y se subordinaran a las decisiones de rganos supranacionales constituidos a ese fin.

Un aspecto que se debate entre los especialistas es el referido al camino de este proceso integrador total. Una posibilidad es que se comience por la integracin fsica y econmica y, despus, se pase a la social y poltica. Otra versin defiende que el primer paso debe ser en el terreno poltico, de manera que la voluntad integradora de las partes se manifieste en un rgano supranacional con poder suficiente para ir despejando los obstculos que se presenten en el camino de las dems esferas de la integracin de los estados que participan.

El enfoque ms viable del proceso integrador consiste en aplicarlo paralelamente en sus diferentes partes fsicas, econmicas, sociales, culturales y polticas, en el orden e interrelacin que demanden y permitan las condiciones objetivas y subjetivas del momento histrico en que ocurren.

Magarios considera que el rea ms conflictiva para la aceptacin de un nivel alto de unificacin es generalmente la institucional, pues sta se relaciona directamente con la nocin de soberana, hiere los nacionalismos vernculos y plantea el tema de la supranacionalidad. [1]

No obstante esta reflexin, no por ello el aspecto institucional debe dejarse para el final del proceso. De existir las condiciones adecuadas, los avances en la integracin institucional que permitan las circunstancias pueden facilitar los acuerdos integradores en lo fsico, econmico, social, cultural y poltico. Una clara y pblica expresin del objetivo integrador promulgada por los Estados involucrados a travs del sistema de Derecho y de la existencia de las instituciones correspondientes, facilitara la culminacin exitosa del proceso.

Esquemas de integracin en Amrica Latina y el Caribe

En cuanto a los procesos integracionistas en la regin de Amrica Latina y el Caribe posteriores a la II Guerra Mundial, uno de los acontecimientos ms trascendentales fue la creacin en 1948 de la Comisin Econmica para Amrica Latina (CEPAL). El pensamiento y la accin de la CEPAL, conducidos por su Secretario Ejecutivo fundador Dr. Ral Prebisch, aportaron aspectos tericos y tcnicos fundamentales para el anlisis de la problemtica econmica de la regin.

En 1960 ocurren dos hechos de especial importancia para el futuro del proceso de integracin econmica de Amrica Latina y el Caribe: la creacin del Mercado Comn Centroamericano (MCC) y de la Asociacin Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC). En 1980 la ALALC se convierte en la Asociacin Latinoamericana de Integracin (ALADI), a la cual Cuba se incorpora como miembro pleno en 1999.

Desde la dcada de 1960 hasta nuestros das se han registrado numerosos esfuerzos para promover la integracin de nuestros pases.

El Mercado Comn del Sur (Mercosur) fue creado mediante el Tratado de Asuncin en 1991 y tiene como objetivo la conformacin de un Mercado Comn con vistas a la integracin econmica de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. En el 2006, Venezuela se ha incorporado a este esquema.

La historia del Grupo Andino comenz a gestarse el 16 de agosto de 1966, cuando los Presidentes de Colombia, Chile y Venezuela y los delegados personales de los Presidentes de Ecuador y Per, reunidos en la capital colombiana, firmaron la "Declaracin de Bogot, en la que se sentaron las bases preliminares del pacto subregional.

En la ciudad colombiana de Cartagena, los plenipotenciarios de Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Per llegaron a un acuerdo definitivo que se materializ el 26 de mayo, en Bogot, cuando los delegados de esos cinco pases suscribieron el Acuerdo de Integracin Subregional. En el 2006 Venezuela abandon este esquema y Chile, que se retir del Acuerdo en 1976, ha manifestado su inters en reincorporarse.

El 13 de diciembre de 1991, en el marco de la XI Reunin Cumbre de Presidentes Centroamericanos, realizada en Tegucigalpa, Honduras, se firm el Protocolo de Tegucigalpa, que dio origen al Sistema de la Integracin Centroamericana (SICA), como un nuevo marco jurdico-poltico para todos los niveles y mbitos de la Integracin Centroamericana, tales como los aspectos econmicos, sociales, culturales, polticos y ecolgicos

La Comunidad del Caribe (CARICOM) surgi en 1958, como resultado de 15 aos de gestiones a favor de la integracin regional, y se constituy con tres objetivos fundamentales: estimular la cooperacin econmica en el seno de un mercado comn del Caribe; estrechar las relaciones polticas y econmicas entre los estados miembros; promover la cooperacin educacional, cultural e industrial entre los pases de la Comunidad.

El Convenio Constitutivo de la Asociacin de Estados del Caribe (AEC) se firm el 24 de julio de 1994 en Cartagena de Indias, Colombia, con el propsito de promover la consulta, la cooperacin y la accin concertada entre todos los pases del Caribe. Est integrada por 25 Estados Miembros y tres Miembros Asociados. Otros ocho pases no independientes son elegibles como Miembros Asociados. Cuba es miembro fundador de la Asociacin.

La Comunidad Sudamericana de Naciones se constituy mediante la Declaracin del Cuzco, el 8 de diciembre de 2004, firmado por los Presidentes de los pases de Amrica del Sur. En el Prembulo de la Declaracin se proclaman las aspiraciones y anhelos de los pueblos all representados a favor de la integracin, la unidad y la construccin de un futuro comn.

Existen otros esquemas de integracin, cooperacin, coordinacin y consulta entre los pases de Amrica Latina y el Caribe. Los aqu mencionados son suficientes para ilustrar la variedad de intentos de vinculacin entre las naciones de la regin. Todos ellos han proclamados objetivos integracionistas que se han logrado alcanzar slo en parte. Hay etapas en que avanzan hacia sus metas programadas; pero muy a menudo surgen obstculos que hacen retroceder los procesos en marcha. Se constata una mayor retrica en los pronunciamientos de los rganos directivos de los esquemas que realidades concretas introducidas en la prctica.

Recientemente, con el establecimiento de gobiernos de orientacin democrtica y popular, surgieron esperanzas de lograr avances reales en la direccin correcta. No obstante, el imperio norteamericano ha logrado introducir la divisin entre los pases miembros de varios de los mencionados esquemas, los cuales han comenzado a desmoronarse.

En la Comunidad Andina, Colombia y Per han firmado Tratados de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y Ecuador aspira a tenerlo, violando los requisitos establecidos por el Acuerdo de Cartagena. Ante esta realidad, el gobierno venezolano que preside Hugo Chvez decidi retirarse de esta Comunidad, mientras Chile intenta reintegrarse.

En el MERCOSUR, Uruguay ha intensificado sus relaciones con Estados Unidos y ha anunciado la posibilidad de establecer un TLC con este pas. A su vez, sus contradicciones con Argentina por el asunto de las plantas uruguayas de celulosa han minado la confianza mutua entre ambos gobiernos.

Como resultado de estas crecientes contradicciones entre los pases del subcontinente, se delinean dos ejes claramente definidos entre ellos: los que apuestan por una integracin con EEUU (Mxico, Centroamrica, Colombia, Ecuador, Per y Chile) y los que insisten en una integracin entre ellos mismos y sin los EEUU (Venezuela, Cuba, Bolivia, Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay); estos ltimos con cierta vacilaciones de Uruguay y Paraguay. Todo ello debilita las posibilidades de ALADI y se reducen sus perspectivas de facilitar un verdadero proceso de integracin entre sus pases miembros.

Los nuevos factores que juegan un papel positivo dentro de este panorama desalentador son, por un lado, la voluntad integracionista de Venezuela y su entrada en el MERCOSUR y, por otro, el ascenso de Evo Morales, mximo dirigente del Movimiento al Socialismo (MAS), a la Presidencia de Bolivia. El Presidente venezolano Hugo Chvez ha propuesto desarrollar la Alternativa Bolivariana para las Amricas (ALBA) con vistas a lograr la verdadera integracin entre los pueblos de la regin. El Presidente Evo Morales promueve el Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP), basados en la cooperacin y la solidaridad. El ALBA y los TCP se oponen a los proyectos neoliberales del imperialismo norteamericano, los cuales pretenden anexar las economas latinoamericanas a la de EEUU mediante el ALCA y los TLC. El fracaso del ALCA al no constituirse en todo el territorio regional en enero del 2005, no elimina el peligro se sus perversos objetivos, los cuales se pretenden alcanzar ahora con los TLC bilaterales entre EEUU y cada pas latinoamericano por separado.

El errtico comportamiento de los esquemas de integracin iniciados antes de la proclamacin del ALBA y los TCP se debe fundamentalmente a dos factores principales.

El primero y ms importante de ellos es la poltica imperialista del gobierno de los Estados Unidos. Su esencia puede resumirse en establecer en la regin un entramado de relaciones econmicas y polticas que responda a sus intereses explotadores. Desde el punto de vista econmico, se trata de que sus Empresas Transnacionales (ETN) extraigan el mayor volumen posible del excedente productivo de la regin. Desde el punto de vista poltico, establecer gobiernos dciles que aseguren las condiciones nacionales para que las ETN alcancen los objetivos econmicos mencionados. El imperialismo norteamericano trata de impedir por todos los medios incluyendo el militar- el surgimiento de una fuerza econmico-social que se oponga a sus intereses. En particular, es muy sensible al establecimiento de gobiernos populares, con verdadero apoyo de masas, a los cuales ataca por diferentes vas con vistas a desestabilizarlos y crear entornos de ingobernabilidad para derrocar a esos gobiernos.

El otro factor de importante incidencia en los fracasos de los esquemas integracionistas existentes hasta ahora consiste en el comportamiento de las oligarquas nacionales de los pases que proclaman la integracin. Esta clase social, que sola denominarse como burguesa nacional compradora y que ahora pudiera caracterizarse como burguesa nacional transnacionalizada, es la encargada de asegurar las condiciones que garanticen los intereses imperialistas de Estados Unidos a cambio de recibir migajas del excedente extrado de las riquezas de sus pases respectivos. Como clase social, es incapaz de dirigir con xito los esfuerzos integracionistas que necesita la regin para alcanzar su verdadera independencia.

En Amrica Latina y el Caribe, los aspectos ms desarrollados de la teora y prctica de la integracin se refieren a la esfera econmica y, dentro de sta, la cuestin comercial y de inversiones. Los Tratados de Libre Comercio que se han venido estableciendo se concentran en la eliminacin de barreras arancelarias y no arancelarias en el comercio exterior, estableciendo zonas de libre comercio y uniones aduaneras. Tambin incluyen la desregulacin de controles fronterizos con el objetivo de asegurar el libre flujo de las inversiones entre los pases involucrados. Estos tipos de Tratados se basan en la teora neoliberal y su concepcin acerca de que las diferencias entre los pases desarrollados y subdesarrollados se pueden superar mediante la especializacin que brindan sus condiciones naturales, histricas y culturales acumuladas. Segn este criterio, el intercambio internacional de mercancas es resultado de la divisin del trabajo entre pases, donde cada uno produce lo que mejores condiciones tiene para lograr una alta calidad, bajo costo y ventajas competitivas. Esta teora considera que el desarrollo de los pases atrasados se alcanza mediante un proceso espontneo, sin intervencin estatal, y plenamente desregulado. La vida demuestra lo engaoso de estas concepciones, las cuales estn concebidas para ocultar los verdaderos propsitos de las Empresas Transnacionales (ETN) y los gobiernos que las sirven. La realidad es que la aplicacin de estas teoras neoliberales en la regin ha asegurado las condiciones para la explotacin de los trabajadores latinoamericanos por parte de las Empresas Transnacionales extranjeras y ha trado mayor diferenciacin entre ricos y pobres, deterioro social, aumento del crimen organizado y manifestaciones de ingobernabilidad en los pases donde se ha aplicado.

Por otra parte, se ha comenzado a impulsar la integracin fsica, en la cual se destacan las propuestas de Venezuela para crear un gasoducto cuyo trazado parta de este pas y llegue hasta Argentina y Chile, atravesando el territorio de Brasil y con ramales vinculatorios con Paraguay y Bolivia. Otro ejemplo lo constituye la carretera proyectada desde la costa del Pacfico de Per y Ecuador, que atraviese Colombia y Venezuela para salir a la ribera atlntica de Brasil.

En cuanto a lo social, lo ms relevante en la actualidad es el esfuerzo de Cuba y Venezuela en la formacin de personal facultativo de la salud y la prestacin de servicios mdicos masivos a las poblaciones de los pases de la regin. La Operacin Milagro que se desarrolla en el campo de la oftalmologa constituye un claro ejemplo de las posibilidades que brinda la cooperacin social. En un breve lapso de tiempo ms de 200 mil pacientes de Amrica Latina y el Caribe han recuperado la vista en virtud de este programa.

Estos avances realizados en el mbito social se estn llevando a cabo en los marcos de la Alternativa Bolivariana para las Amricas (ALBA). Este proyecto propone una integracin diferente basada en la solidaridad y la cooperacin entre los pueblos latinoamericanos y centra su atencin en la lucha contra la pobreza y la exclusin social. Cuestiona la apologa y el culto al libre comercio y defiende la elaboracin de una agenda econmica y social concebida y dirigida por los Estados soberanos, sin influencia de los poderes forneos de las ETN y los gobiernos imperialistas extraregionales.

El desarrollo conceptual y prctico del ALBA, el cual est en ciernes, constituir un relevante aporte a la teora de la integracin latinoamericana. Se requiere de una investigacin que profundice en los aspectos econmicos, sociales, culturales y polticos de esta nueva propuesta integradora de los pueblos y los Estados latinoamericanos. A su vez, dicha investigacin debe revelar las inconsistencias de la teora neoliberal del comercio internacional y lo pernicioso de su puesta en prctica. En este empeo debe tenerse en cuenta que lo menos trabajado en la teora y la prctica integracionista se refiere a los aspectos jurdicos, polticos y de Derecho. Ha llegado el momento de poner en primer plano los estudios especializados en esta esfera. En el vasto temario que se pudiera elaborar al respecto, sobresale la organizacin de los Estados que pretenden integrarse.

La Unin de Estados: Confederacin y Federacin

Para una mejor comprensin del concepto de Unin de Estados es conveniente referirse a Caizares y su clasificacin de los Estados desde el punto de vista del Derecho Internacional, la cual identifica dos formas de Estado: el simple o unitario; y el compuesto. El primero es aqul que posee un rgano poltico nico que no est ligado con otros Estados, por lo que ejerce directamente el derecho a mantener, sin restricciones, relaciones con los dems Estados. Por su parte, los Estados compuestos entraan la reunin ms o menos completa de varios Estados bajo un gobierno comn. [2]

Dentro de los Estados compuestos se incluyen, entre otras formas, las Confederaciones de Estados y las Federaciones de Estados.

En la Confederacin, los Estados conservan su personalidad y absoluta independencia tanto en la vida interna como en la externa, salvo en aquellos casos que constituye, en la vida internacional, el objeto de la Unin. Caizares subraya que la Confederacin viene a ser una nueva persona jurdica que surge en representacin de los Estados confederados para un objetivo determinado y nada ms. En la actualidad, dice, no existen Estados confederados. Antes lo fueron los Estados Unidos entre 1778 y 1787; Suiza desde el siglo XIV hasta 1848; y la Confederacin germnica desde 1815 hasta 1866.

En la Federacin, los Estados federados constituyen uno solo en el aspecto internacional aunque interiormente cada Estado conserva su independencia, salvo en aquello que sea objeto del Pacto federal y que pertenezca a la jurisdiccin del parlamento de la Federacin. En la Federacin hay, pues, dos legislaciones: la federal; y la local, de los parlamentos locales.

Jordn Quiroga coincide en distinguir, entre las Formas de Estado, al Estado Unitario y a la Unin de Estados. En el Estado Unitario existe un solo centro de poder con rganos nicos (legislativo, ejecutivo y judicial) cuyas funciones son vlidas para toda la poblacin asentada en el territorio estatal. Dentro de la Unin de Estados se identifica la Confederacin de Estados y el Estado Federal. [3]

Segn este autor, la Confederacin de Estados es la unin permanente de Estados independientes que se basa en el pacto con el fin de proteccin externa y paz interna, sin prejuicio que puedan agregarse a otros fines. Los Estados confederados conservan su soberana y se mantienen independientes. La vinculacin entre los Estados es producto de un Pacto, es decir, de una norma de derecho internacional cuyo texto incluir un determinado nmero de renuncias, entre las cuales jams se considerar la delegacin de soberana. El poder de la Confederacin alcanza a los Estados confederados y no directamente a la poblacin de cada Estado miembro.

El Estado Federal es la unin de dos o ms Estados en el que los miembros asociados renuncian a su soberana particular para conformar una sola y nica comunidad poltica. Los Estados Federados pierden su condicin de soberanos y pasan a formar parte de una unidad soberana diferente; el poder central subsiste con poderes locales; estos Estados Federados se hallan regidos por una Constitucin Poltica (Constitucin Federal), que es la norma fundamental que rige a la comunidad poltica en su conjunto, sin que las normas emanadas de la autoridad autonmica (local) de los Estados miembros pueda contradecirla. La autodeterminacin de los Estados miembros se subordina a la Constitucin Federal. En el Estado Federal, las soberanas de los Estados miembros se funden para dar lugar a un nuevo Estado.

Como se puede apreciar, Jordn Quiroga ampla las posibilidades de los Estados confederados a otros fines no necesariamente vinculados al derecho internacional. Adems, subraya el papel del concepto de soberana y su vinculacin a ambas formas de Uniones de Estado. Fue Juan Bodin quien usa por primera vez, en 1576, la palabra soberana, introduciendo el concepto en la ciencia poltica.

El profesor DEstefano Pisani define la soberana como la potestad de un Estado expresada mediante su derecho a decidir libremente sus asuntos internos y exteriores del mismo, sin infringir los derechos de los otros estados ni los principios y disposiciones del Derecho Internacional Pblico. [4]

La poltica de la Revolucin Cubana acerca de la soberana como concepto de Derecho poltico e internacional est claramente definida en las palabras del Comandante en Jefe Fidel Castro el 26 de julio de 1972, en la Plaza de la Revolucin Jos Mart, cuando expres: !Y, en lo que se entiende como pas soberano, nosotros no sacrificaremos un solo atributo de la soberana por exigencia de los imperialistas! Nosotros, nuestra soberana podemos diluirla entre todos los pueblos de Latinoamrica, para integrarnos en el seno de una comunidad mayor, nosotros nuestra soberana podemos diluirla en el movimiento revolucionario, pero frente al imperialismo, ni el ms mnimo, ni el ms elemental atributo de nuestra soberana aceptaremos ni discutirlo siquiera. [5]

Confederacin de Estados propuesta por Simn Bolvar

En el debilitado panorama de los procesos por la integracin de la regin hasta ahora promovidos por el gobierno de EEUU y las burguesas nacionales transnacionalizadas, irrumpen con fuerza esperanzadora las propuestas del ALBA y de los TCP. Los esfuerzos en este sentido se han concentrado en los terrenos comercial, econmico, financiero y social. Con vistas a consolidar lo ya alcanzado y establecer una base institucional para avances ulteriores hacia la verdadera integracin que necesitan los pueblos latinoamericanos, es menester ahora iniciar la elaboracin y fortalecimiento de los correspondientes sistemas jurdico y de Derecho. Al respecto resulta imprescindible partir de los Padres Fundadores de las naciones de Amrica Latina y el Caribe. El ms descollante en la propuesta institucional lo fue Simn Bolvar y con l se debe iniciar el anlisis.

Varios son los escritos en los que se recoge el pensamiento de El Libertador acerca de la solucin jurdica de la integracin de nuestros pueblos. Pero dos de ellos son los ms reveladores de su propuesta: la Carta de Jamaica y el Congreso Anfictinico de Panam.

La Carta de Jamaica fue escrita por Bolvar el 15 de septiembre de 1815, cuando la lucha contra el coloniaje espaol en Amrica an no se haba coronado en xito. Adems de reafirmar la seguridad en el triunfo independentista, El Libertador propone la constitucin de una Confederacin de Estados Latinoamericanos como la solucin institucional para la consolidacin de la independencia. En esta ocasin, los trminos utilizados por Bolvar fueron los siguientes: Es una idea grandiosa pretender de todo el mundo nuevo una sola nacin con un solo vnculo que ligue sus partes entre s y con el todo. Ya que tiene un origen, una lengua, unas costumbres y una religin debera, por consiguiente, tener un solo gobierno que confederase los diferentes Estados que hayan de formarse; mas no es posible porque climas remotos, situaciones diversas, intereses opuestos, caracteres desemejantes dividen a la AmricaEsta especie de corporacin podr tener lugar en alguna poca dichosa de nuestra regeneracin [6]

La divisin entre las fuerzas polticas independentistas y revolucionarias, promovida por las nacientes oligarquas latinoamericanas, era el factor que iba a impedir en aquella poca la feliz consecucin de la integracin de los pueblos de la Amrica espaola concebida por Bolvar.

Nueve aos ms tarde, ya como Presidente del Per, Bolvar convoca al Congreso Anfictinico de Panam invitando para ello a los gobiernos de Colombia, Mxico, Ro de la Plata, Chile y Guatemala. En el mensaje, con su firma, de fecha 7 de diciembre de 1824, a pocos das de la definitiva Batalla de Ayacucho, se lee:

Profundamente penetrado de estas ideas invit a ochocientos veintids, como Presidente de la Repblica de Colombia, a los Gobiernos de Mxico, Per, Chile y Buenos Aires, para que formsemos una confederacin, y reunisemos en el Istmo de Panam u otro punto elegible a pluralidad, una asamblea de plenipotenciarios de cada Estado que nos sirviese de consejo en los grandes conflictos, de punto de contacto en los peligros comunes, de fiel intrprete en los tratados pblicos cuando ocurran dificultades, y de conciliador, en fin, de nuestras diferencias.

El Gobierno del Per celebr en seis de julio de aquel ao un tratado de alianza y confederacin con el plenipotenciario de Colombia; y por l quedaron ambas partes comprometidas a interponer sus buenos oficios con los Gobiernos de la Amrica, antes espaola, para que entrando todos en el mismo pacto, se verificase la reunin de la asamblea general de los confederados. Igual tratado concluy en Mxico, a tres de octubre de ochocientos veintitrs, el enviado extraordinario de Colombia a aquel Estado; y hay fuertes razones para esperar que los otros gobiernos se sometern al consejo de sus ms altos intereses.

Diferir ms tiempo la asamblea general de los plenipotenciarios de las repblicas que de hecho estn ya confederadas, hasta que se verifique la accesin de los dems, sera privarnos de las ventajas que producira aquella asamblea desde su instalacin.

El Istmo est a igual distancia de las extremidades; y por esta causa podra ser el lugar provisorio de la primera asamblea de los confederados

Nada ciertamente podr llenar tanto los ardientes votos de mi corazn, como la conformidad que espero de los gobiernos confederados a realizar este augusto acto de la Amrica. [7]

Como respuesta a la convocatoria de Bolvar, la Asamblea Americana del Congreso de Panam sesion del 22 de junio al 15 de julio de 1826. En ella se elabor y fue aprobado el Tratado de unin, liga y confederacin perpetua, cuyo Artculo 1 rezaba: La Repblica de Colombia, Centro Amrica, Per y Estados Unidos Mexicanos, se ligan y confederan mutuamente, en paz y guerra, y contraen, para ello, un pacto perpetuo de amistad firme e inviolable y de unin ntima y estrecha con todas y cada una de dichas partes.

Y el Artculo 2: El objeto de este pacto perpetuo, ser sostener en comn, defensiva y ofensivamente si fuera necesario, la soberana e independencia de todas y cada una de las potencias confederadas de Amrica contra toda dominacin extranjera

Casi al final del documento, el Artculo 31 deca: El presente Tratado de unin, liga y confederacin perpetua ser ratificado, y las ratificaciones sern canjeadas en la villa de Tacubaya, una legua distante de la ciudad de Mxico, dentro del trmino de ocho meses, contados desde la fecha, o antes si fuese posible. [8]

El Tratado no entr en vigor, pues slo fue ratificado por la Gran Colombia, que entonces abarcaba los territorios actuales de Venezuela, Colombia, Panam y Ecuador. Por su parte, Argentina, Brasil y Chile no enviaron representantes. Este fue el momento en que ms cerca estuvo la constitucin de una Unin de Estados de las Repblicas que recin se haban independizado de la Espaa colonial. Despus de la muerte de Bolvar y durante el resto del Siglo XIX, las oligarquas que tomaron el poder no fueron capaces de establecer la unin estatal proclamada en el Congreso de Panam. Lo mismo ocurri a lo largo del Siglo XX, cuando el imperialismo norteamericano logr sus propsitos divisionistas, con el contubernio de las burguesas nacionales de los pases sudamericanos.

A inicios del Siglo XXI, el gobierno estadounidense mantiene su misma poltica de explotar a los pueblos al sur del Ro Grande e imponerle sus designios. Pero han aparecido nuevas condiciones en el panorama poltico de Latinoamrica. En primer lugar, la conciencia antiimperialista de las masas se ha incrementando, su organizacin en dismiles movimientos sociales progresistas se ha extendido y han surgido gobiernos de carcter popular donde las burguesas transnacionalizadas han sido desplazadas del poder, como en Cuba, Venezuela y Bolivia.

Por segunda vez en doscientos aos de independencia surge de nuevo una posibilidad real de crear una Unin de Estados independientes en nuestro subcontinente. Existen factores objetivos y subjetivos que crean las condiciones para lograr la integracin que reclaman nuestros pueblos.

Ya hay pronunciamientos oficiales al respecto. En el discurso Clausura de la II Cumbre de Presidentes y Jefes de Gobierno de la Asociacin de Estados del Caribe (AEC), el 17 de abril de 1999 celebrada en Repblica Dominicana, Hugo Chvez Fras, Presidente de la Repblica Bolivariana de Venezuela, plante: Insisto en que adems de este elemento econmico, yo me atrevo a plantear una vieja idea que he odo, he discutido desde Mxico hasta Argentina, es la idea que marchemos hacia una Confederacin de Estados Latinoamericanos y Caribeos. [9]

Y en el Acto de la firma del Acuerdo de Cooperacin Energtica de Caracas, realizado el 19 de octubre de ese ao, Chvez expuso: Nosotros desde Caracas seguimos y seguiremos impulsando la idea bolivariana de lograr la integracin poltica de nuestros Estados y nuestras Repblicas. Una Confederacin de Estados de Amrica Latina y del Caribe, por qu no? Por qu no hacemos un plan para una dcada? No tenemos un plan de mediano plazo, imperativo es que hagamos un plan. [10]

El anhelo de Bolvar para crear la Confederacin de Estados Latinoamericanos vuelve a plantearse como posibilidad real de constituirse. Por qu una confederacin y no otro tipo de unin estatal? Porque la confederacin es la forma relativamente ms simple y asequible en las actuales condiciones. Ella se establecera, en un inicio, como un acto de defensa colectiva ante la posibilidad de una agresin militar por parte del gobierno de los EEUU. No hay que esperar a que en todos los pases la burguesa transnacionalizada sea desplazada del poder para constituir la Unin de Estados en la regin de forma simultnea en todos los pases. Es posible iniciar la creacin de la Confederacin entre dos o tres pases. Los que tienen las mayores posibilidades actualmente son Cuba y Venezuela, en primer lugar y, despus, Bolivia.

A partir de este eje bipartito o tripartito, segn sea el caso, se pudiera avanzar en la incorporacin de otros Estados a la Confederacin. En ello hay que tener en cuenta el hecho cada vez ms evidente de que en un pas en el que la clase polticamente dominante sea la burguesa nacional transnacionalizada no se completan plenamente las condiciones subjetivas para incorporarse a una Confederacin de Estados realmente independiente, aunque siempre pueden surgir excepciones.

El hecho de establecer un poder confederado de carcter popular y antiimperialista en Amrica Latina, aunque sea en dos o tres Estados, creara condiciones inditas en el subcontinente en pro del movimiento social progresista y demostrara el debilitamiento del imperio norteamericano en la regin. Ello sera un factor poltico y econmico de considerables proporciones para impulsar la lucha popular en los dems pases latinoamericanos a favor de una verdadera solucin a sus ancestrales males econmicos y sociales. Sera una frmula para insertar a Amrica Latina y el Caribe en la economa internacional estableciendo un poder poltico de creciente influencia en la arena mundial. Surgira as el germen de lo que pudiera constituir una Unin de Estados desde Mxico hasta Argentina, incluyendo el Caribe; una nueva fuerza regional en los marcos del mundo multipolar que se pretende alcanzar. Este proyecto confederado concitara el apoyo de las fuerzas democrticas, progresistas y revolucionarias en el resto del Mundo. Es de esperar que la constitucin de tal Confederacin generara la hostilidad de los crculos de poder en EEUU, para lo cual habra que estar preparados de antemano.

Los esfuerzos integracionistas en la regin han destacado los aspectos comerciales, econmicos, financieros y, muy recientemente, los sociales. En general, la unin poltica se ha mantenido al margen de los intentos de integracin debido a las presiones del gobierno norteamericano y a la posicin contraria a dicha unin por parte de las burguesas nacionales transnacionalizadas. Cuando se ha abordado la unin poltica, como es el caso de la Comunidad Sudamericana de Naciones proclamada en el Cuzco a instancias de Brasil, ello ha quedado en meras declaraciones y no se ha avanzado en la consecucin de sus objetivos prcticos.

Teniendo en cuenta estas consideraciones, se hace necesario que los intelectuales y acadmicos que se especializan en la integracin latinoamericana, en especial, los juristas, comiencen a poner en primer plano los aspectos jurdicos y de Derecho que pudieran coadyuvar, en perspectiva, a la constitucin de la Confederacin de Estados Latinoamericanos.

Mart y la Unin Latinoamericana

Jos Mart retoma el pensamiento de Bolvar acerca de la unidad latinoamericana y lo desarrolla acorde a los ms avanzados tiempos histricos que le toc vivir. El perodo cuando publica sus principales escritos sobre este tema corre a partir de 1875 hasta la vspera de su cada en combate el 19 de mayo de 1895. Es en Nuestra Amrica, publicado por primera vez el 1 de enero de 1891, donde Mart concentra sus ideas principales acerca de la unin de los pueblos de la Amrica antes espaola. A diferencia de Bolvar, Mart no se extiende en proponer las formas jurdico-institucionales concretas en que debiera plasmarse esa unin. No obstante, deja constancia de sus consideraciones al respecto en algunos de sus escritos.

El historiador Ramn de Armas [11] recoge un fragmento textual al respecto, el cual Mart redact en un cuaderno de apuntes personales durante su estancia en Venezuela en 1881. En dicho texto Mart defiende la idea de una gran confederacin de los pueblos de la Amrica Latina. En el mismo artculo, De Armas menciona que en enero de 1884, en la revista neoyorquina La Amrica, acerca de la integracin de los pueblos latinoamericanos Mart escribe: aquellos que son en espritu, y sern algn da en forma, los Estados Unidos de la Amrica del Sur.

Al contrario de sus pocas referencias a las formas jurdico-institucionales que adoptara la unin de los pueblos de Amrica Latina, Mart actualiza y enriquece ampliamente el contenido de esa unidad: acenta el antiimperialismo en su proyecto, destaca el carcter popular en su concepcin republicana donde no caben las oligarquas latinoamericanas y subraya la autoctona del empeo.

En su concepcin latinoamericanista, avizor con precisin el peligro que significaba el imperialismo norteamericano para la verdadera independencia y el desarrollo econmico y social de los pueblos al sur del Ro Bravo. No slo fue una expresin terica, sino que llev esta concepcin a su accin prctica revolucionaria. La lucha armada que encabez en Cuba contra el colonialismo espaol la vea Mart como condicin necesaria, junto a la liberacin de Puerto Rico, para cerrar el paso al gigante que amenazaba desde el Norte. Solo la unidad latinoamericana basada en la conciencia antiimperialista de sus pueblos poda ponerlos a salvo de los voraces apetitos del naciente capitalismo monopolista en Estados Unidos.

La Repblica democrtica martiana se apoya en una verdadera participacin popular de las ms amplias masas oprimidas, de grupos tnicos preteridos y de las clases y grupos sociales explotados. [12] Hay muchas referencias en su obra que demuestran la preferencia de Mart por los trabajadores y las capas humildes de la poblacin. Baste mencionar cuando escribi pues mi hijo, seores, aunque en mis versos le llame yo mi prncipe, ser un trabajador, y si no lo es, le quemar las dos manos [13]

Junto al carcter democrtico de la repblica que propugnaba, Mart alert de los peligros del caudillismo militar que tanto dao hizo en la primera etapa de la independencia latinoamericana. Para prevenir la superioridad de las fuerzas militares sobre los poderes democrticos que representaban al pueblo, en 1889 escribi: el nico modo de vencer al imperialismo en los pueblos mayores, y el militarismo en los menores, es ser todos soldados. [14]

Mart proclam que la unidad latinoamericana se alcanzara por vas autctonas. Rechaz la imitacin y el copismo de experiencias ajenas, aunque no desde tomar en cuenta las referencias internacionales para las soluciones de los males latinoamericanos y la construccin de la Amrica nueva. Ni de Rousseau ni de Washington viene nuestra Amrica, sino de s misma, escribi para reafirmar esta idea [15] .

HACIA UNA CONFEDERACION DE ESTADOS CUBA-VENEZUELA

Antecedentes en Los Soles y Rayos de Bolvar

La dcada de 1820 a 1830 fue testigo de un auge de las ideas y acciones independentistas en Cuba. Fue el nico momento en el que predominaron las ideas separatistas antes de 1868, cuando el independentismo se hizo definitivo con el inicio de la Guerra de los Diez Aos encabezada por Carlos Manuel de Cspedes. Los cambios en la geopoltica mundial determinaron, entre otros factores, este comportamiento del ideario poltico en Cuba en una fecha tan temprana del Siglo XIX.

El perodo de 1808 a 1823 result muy significativo para Espaa y sus colonias americanas. En mayo de 1808 Napolen invadi el territorio espaol y design Rey de Espaa a su hermano Jos Bonaparte, decisiones facilitadas por las pugnas entre Carlos IV y su hijo Fernando VII, pues ambos ambicionaban el trono espaol. El 2 de mayo se produjo el levantamiento de Madrid contra la invasin extranjera, el cual fue ahogado en sangre, aunque la resistencia popular contra el ejrcito napolenico dur seis aos. En el propio 1808 Napolen implant en Espaa la llamada Constitucin de Bayona, la primera aplicada en el pas. El 19 de marzo de 1812 las Cortes declararon que la soberana del Estado reside en la nacin y no en el Rey, el cual tiene que subordinarse a la Constitucin. Ante el debilitamiento del poder de Napolen en Europa y el auge de la resistencia ibrica, su hermano Jos abandona definitivamente suelo espaol el 23 de marzo de 1813. El 22 de marzo de 1814 Fernando retorn al Trono, suprimi la Constitucin y reimplant el absolutismo. Pero en 1820, con el pronunciamiento de Rafael Riego, se le impuso a Fernando VII la Constitucin, rigiendo en Espaa un rgimen de monarqua constitucional hasta 1823, cuando Fernando VII asumi nuevamente el poder absoluto y suprimi la Constitucin.

El debilitamiento del Estado espaol durante esta etapa facilit las acciones independentistas en sus colonias americanas. De 1810 a 1821 surgi un nuevo mundo de repblicas independientes en Suramrica: Venezuela, Paraguay, Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Mxico, Centroamrica, Panam, Per, Bolivia, Uruguay. El 5 de agosto de 1819 el Congreso de Angostura cre la Repblica de la Gran Colombia, que incluy a Venezuela, Colombia y Ecuador; y design a Simn Bolvar como su Presidente. El 8 de diciembre de 1824, en la Batalla de Ayacucho, las armas victoriosas del Mariscal Sucre derrotaron definitivamente al podero espaol en el subcontinente. El 22 de junio de 1826 se inici el Congreso Anfictinico de Panam, mediante el cual se pretenda aplicar las ideas integracionistas de Bolvar, quien conceba las nuevas repblicas de la Amrica, antes espaola, formando una gran Confederacin que uniera sus Estados.

Es en este marco internacional en el que se desarrollan los acontecimientos en Cuba durante la dcada de 1820. Ante la invasin napolenica a Espaa en 1808, el Gobernador en Cuba Someruelos analiza la posibilidad de crear una Junta de Gobierno de forma similar a las constituidas en el resto de las colonias espaolas en Amrica y que, en su desarrollo, condujeron a las repblicas independientes. La resistencia de los recalcitrantes comerciantes espaoles de la Isla impidi los intentos de Someruelos, quien asumi el poder absoluto del territorio bajo su mando aunque de 1812 a 1814 rigi en Cuba un rgimen constitucional.

Inspirados en el movimiento por la Constitucin en la Pennsula o promovidos por las nacientes repblicas americanas, durante la dcada se organizaron diversas sociedades secretas que en forma clandestina o con la fachada de logias masnicas, lucharon por alcanzar la independencia de Cuba e instaurar una repblica regida por una Constitucin. En 1810 se descubre la Conspiracin de Romn de la Luz. Uno de sus participantes, Jos Joaqun Infante, redact en 1812 el primer texto constitucional para Cuba que registra la historia. Ese ao de 1812 es descubierta la Conspiracin liderada por el negro libre Jos Antonio Aponte, de oficio carpintero tallador, que tambin plante entre sus objetivos la abolicin de la esclavitud, por lo que fue violentamente reprimida.

La sociedad secreta de mayor extensin por el nmero de sus miembros y mayor proyeccin poltica fue la Conspiracin de los Soles y Rayos de Bolvar. Su objetivo consista en fundar en nuestro territorio nacional la Repblica independiente de Cubanacn e incorporarla, como parte de la Confederacin, a la Gran Colombia que entonces presida el Libertador Simn Bolvar y abarcaba los actuales pases de Venezuela, Colombia, Ecuador y Panam. Junto a sus races nacionales, este movimiento independentista estaba fuertemente inspirado y apoyado por el movimiento independentista que en esos mismos momentos triunfaba en la Suramrica antes espaola. Los organizadores principales de la Conspiracin en Cuba fueron el colombiano Jos Fernndez Madrid, el peruano Manuel Lorenzo Vidaurre, el argentino Jos Antonio Miralla y el ecuatoriano Vicente Rocafuerte. Uno de sus ms destacados jefes era Jos Francisco Lemus, quien haba nacido en La Habana y ostentaba los grados de Coronel del Ejrcito colombiano. El Jefe Supremo de la organizacin en Cuba, y tambin de La Habana, era el propio Lemus, secundado por Jos Teurbe Toln, en Matanzas, y Martn de Mueces, en Pinar del Ro. La influencia de la red tambin alcanzaba los territorios de Cienfuegos y Camagey. Una de las caractersticas de esta conspiracin era su esencia popular. Entre los juramentados se incluan esclavos, campesinos y otros trabajadores, as como funcionarios civiles y militares en posiciones ventajosas, incluyendo familias adineradas y representantes del clero.

Las autoridades colonialistas de la poca en Cuba presuman que el 16 de agosto de 1823 era la fecha escogida por los jefes de la Conspiracin independentista para alzarse en armas contra el dominio espaol en Cuba. El xito de la operacin se apoyaba en una simultnea invasin militar que procedente de Colombia traera al pas tres mil hombres bajo el mando del General bolivariano Manuel Manrique. Para la fecha, ya las avanzadas colombianas haban explorado las costas cubanas con vistas a precisar los lugares de desembarco.

Lemus haba preparado tres Proclamas dirigidas a los Cubanacanos, que as llamaba a los ciudadanos de la nueva Repblica. En la primera enumeraba las causas del levantamiento; en la segunda, expona el programa del gobierno independiente que se constituira; y en la tercera, dirigida a los espaoles de la Isla, pretenda incorporar a stos a la causa del movimiento, apoyado en el espritu constitucionalista que a su parecer sustentaba la mayora.

El Gobernador de turno, Francisco Dionisio Vives, conoca de la existencia de la conspiracin y del escondite de Lemus en Guanabacoa desde el 23 de julio de 1823. En vsperas de la fecha del alzamiento, las autoridades coloniales detuvieron a Lemus y a otros destacados jefes rebeldes, abortando el alzamiento. En la requisa efectuada se ocuparon cinco mil proclamas de las tres clases mencionadas, tres banderas de la nueva Repblica y 595 escarapelas inspiradas en las de Colombia. Ante estas realidades, la invasin del Ejrcito colombiano no pudo efectuarse.

De los ms de 600 involucrados en los hechos conspirativos, solamente unos 100 fueron enviados a prisin. El poder colonial no quiso agudizar ms el conflicto y no remiti al patbulo a ninguno de los encarcelados. Opt por expulsar del pas a los ms connotados, impidiendo que retornaran a Cuba. Otros lograron fugarse, entre ellos el poeta Jos Mara Heredia, quien actuaba en la Logia matancera Caballeros Racionales, vinculada al movimiento de Lemus.

Elementos para un Programa de Trabajo

El proceso de creacin de una Unin de Estados Latinoamericanos es muy complejo pues aborda aspectos de especial sensibilidad para los pueblos y las instituciones de la regin. A pesar de que existen numerosas condiciones objetivas y subjetivas para su instauracin, hay no pocos factores que se oponen a ello. El principal consiste en el inters de las clases dominantes de Estados Unidos en mantener bajo su dominio econmico y poltico a los pases de Amrica Latina y el Caribe, para lo que cuentan con el apoyo de las oligarquas nacionales latinoamericanas. La constitucin de una Unin de Estados Latinoamericanos potenciara las posibilidades para alcanzar la verdadera independencia econmica, social y poltica de todos y cada uno de los pases integrantes, sera un factor disuasivo ante la eventualidad de una agresin militar extranjera y le dara un gran poder de negociacin a los Estados confederados frente a las amenazas imperiales del gobierno estadounidense. Ello contribuira a la creacin de un mundo multipolar al cual se opone el gobierno imperialista de Estados Unidos.

Teniendo en cuenta estas y otras dificultades existentes, el proceso para alcanzar la Unin de Estados pudiera comenzar con el objetivo de crear una Confederacin, aunque no necesariamente con todos los Estados de la regin en forma simultnea.

Los pases que mejores condiciones presentan para lograr esta aspiracin son, actualmente, Cuba y Venezuela. Los mltiples vnculos econmicos, comerciales, sociales y polticos creados y en desarrollo entre estos dos pases as lo van fundamentando. No se trata de plantearse la constitucin de una Confederacin entre Cuba y Venezuela como una medida ejecutiva inmediata; sino de comenzar a investigar esta posibilidad y los elementos constitutivos del proceso que pudiera llevarlo a cabo.

En la prctica histrica, las Confederaciones de Estados que han existido se han formado principalmente con objetivos de defensa en perodos de guerra o de amenaza de guerra contra los pases confederados. En los tiempos actuales, los motivos para establecer este tipo de unin entre Cuba y Venezuela rebasan este objetivo. Se comprende que el proceso de estudio mencionado llevara un tiempo relativamente prolongado, con un creciente nmero de investigadores y especialistas involucrados de forma multifactica. Hay que subrayar que la Confederacin no conlleva cesin de soberana por parte de cada Estado confederado.

El antecedente ms inmediato para iniciar la investigacin acerca del proceso para la creacin de una Confederacin de Estados entre Cuba y Venezuela es la Declaracin Conjunta firmada el 14 de diciembre del 2004 por los Presidentes de Venezuela y de Cuba, Hugo Chvez Fras y Fidel Castro Ruz. Esta Declaracin constituye el documento programtico base que informa la concepcin integradora de la Alternativa Bolivariana para las Amricas (ALBA) como la ha definido el Presidente Chvez, a quien pertenece la iniciativa. Ese mismo da 14 de diciembre tambin se firm un documento ejecutivo de medidas concretas a realizar por Cuba y Venezuela con vistas a hacer cumplir los postulados de la mencionada Declaracin Conjunta.

Las decisiones recogidas en ambos documentos ponen en marcha un proceso para la integracin de Cuba y Venezuela, abierto a otras naciones latinoamericanas, que va creando paulatinamente las condiciones objetivas y subjetivas para la integracin poltica de los Estados de los dos pases con vistas a constituir entre ellos una Unin de Estados, la cual pudiera adquirir la forma de una Confederacin.

Uno de los aspectos a evaluar sera la institucionalidad que llevara a cabo el proceso de establecimiento de la Confederacin. Por la trascendencia del objetivo, ello requerira la participacin de los ms altos niveles de decisin estatal de cada pas. Esto pudiera lograrse con la realizacin de Cumbres anuales de los Jefes de Estado participantes, quienes estaran asistidos por una Secretara Permanente de Ministros Plenipotenciarios de ambos Estados. Las decisiones estratgicas a tomar en el proceso tendran que ser ratificadas por los Parlamentos respectivos e, incluso, las de mayor trascendencia, aprobadas en Referendo Popular.

Para completar la estructura institucional se crearan Comisiones con representantes de ambos Estados las cuales atenderan asuntos especializados. El objetivo de estas Comisiones sera el de precisar, en cada uno de los pases, las caractersticas de los temas a su cargo as como la vinculacin ms eficiente de stos con vistas a constituir la Confederacin. Las Presidencias de estas Comisiones seran anualmente rotativas. En el inicio del proceso convendra crear las Comisiones siguientes: Parlamentaria; de Relaciones Exteriores; Constitucional; de Defensa. Teniendo en cuenta los vnculos ya establecidos entre Cuba y Venezuela en algunos temas, tambin se crearan en esta primera etapa las Comisiones de Salud; de Educacin; de Cultura; de Deportes; Comercial; Energtica. Ms adelante pudieran completarse con las de Economa; Finanzas; Bancaria; de Ciudadana y Migraciones; de Asuntos Jurdicos; de Lucha contra el Delito Internacional.

En la medida que avance el trabajo de estas y otras Comisiones que pudieran crearse, se iran vinculando entre ambos pases y coordinando cada vez ms las caractersticas de los asuntos tratados. As se crearan las condiciones para avanzar, desde la Confederacin, hacia niveles superiores de la Unin de Estados, pudiendo constituirse, llegado el momento, una Federacin con rganos comunitarios de carcter supranacional mediante los cuales, paulatinamente, cada Estado ira perdiendo soberana en los asuntos que mutuamente se acuerden. De esta forma se lograra alcanzar una mayor integracin de ambos pases en los aspectos econmicos, sociales y polticos.

La Confederacin de Estados entre Cuba y Venezuela fortalecera la capacidad defensiva y de desarrollo econmico y social de ambos pases, as como su actuacin soberana e independiente en el mbito internacional. Los xitos que se alcancen por la Confederacin Cuba-Venezuela pudieran estimular a otras naciones latinoamericanas y caribeas a incorporarse a dicha Confederacin.

En perspectiva, el proceso as desarrollado llevara a vas de hecho el sueo bolivariano y martiano de constituir un gran Estado multinacional en la regin que servira de factor de equilibrio para el mundo y un contrapeso a las intenciones explotadoras y opresoras del imperialismo encabezado por el sistema econmico, poltico e ideolgico imperial de Estados Unidos.



[1] MAGARIOS, Gustavo; Integracin Multinacional : Teora y Sistemas, ALADI, Montevideo, ao 2000,

pag. 24

[2] CAIZARES, Fernando Diego; Teora del Derecho; Editorial Pueblo y Educacin; La Habana; 1979.

[3] JORDAN QUIROGA, Augusto; Formas de Estado, en Seleccin de lecturas de Teora del Estado y el Derecho; Editorial Felix Varela; La Habana, 2000.

[4] CAIZARES, Fernando Diego; Ibdem, pag. 196.

[5] CAIZARES, Fernando Diego; Ibdem pag. 207.

[6] BOLIVAR, Simn; sitioweb www.alternativabolivariana.org

[7] BOLIVAR, Simn; sitioweb www.alternativabolivariana.org

[8] Sitioweb www.alternativabolivariana.org

[9] Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela, Libro Amarillo correspondiente al ao 1999; Caracas-Venezuela, 2000. Ver La naturaleza histrico poltica de la Alternativa Bolivariana para las Amricas, de Nayllivis N. Nam Soto, en www.insumisos.com

[10] Ibdem, correspondiente al ao 2000; Caracas-Venezuela, 2001.

[11] DE ARMAS, Ramn; El Da, El Gallo Ilustrado, 13 noviembre 1991.

[12] Ver Historia de Cuba, Tomo II Las Luchas; Editora Poltica; La Habana 1996; pgina389.

[13] Jos Mart: Obras completas. Editorial Nacional de Cuba, La Habana, 1975, t. 22, p. 17.

[14] Jos Mart: Ob. Cit., t. 12, p. 306.

[15] Jos Mart: Ob. Cit., t. 8, p. 244.

[email protected]



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter