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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-11-2006

Reflexiones acerca de la oposicin en Bolivia

Orlando Prieto
Rebelin

La mayora manda en una familia y no lo que el ms llorn decida an cuando este sea el ms mimado.


El poder de la mentira se ha puesto de guardia. Sus defensores estn dispuestos a usar cualquier recurso-includa su prctica implcita- para mantenerla viva y defender intereses que por lgica moral son indefendibles. El poder meditico se ha propuesto invadir abruptamente y sin permiso, cualquier medio capaz de transmitir sus "puntos de vista" a cuanta gente se pueda y sin escatimar recursos (econmicos). Pasquines, "programas" radiales, pginas de internet y emisiones televisivas son la palestra impdica en las cuales se han camuflado afanados en sus actitudes pusilnimes. De nada sirve el tratar de razonar porque el libreto que se les ha pasado ha sido ya memorizado y ni Kubrick podra deslavar cerebros calcinados con desperdicio cerebral. Las razones, las pruebas o la simple confrontacin de ideas les es esquiva y prohibitiva porque ha sido tcitamente eliminada de la lista de posibilidades: no hay ms verdad que la que poseen ellos.

Los puntos de vista de otros: jams considerados, porque caen en el saco de la indiferencia. El autodenominarse culto delata su clara actitud de pazguatos hechos a los lcidos pensadores del siglo 21. Transgresores de la hibris que condenan en los dems, cuyo menosprecio demuestran condenando la opinin de cualquier otro que aparente estar en su contra o que, por lo general -dada la lucidez del sentir de la mayora- no comulga con ellos. Su actitud negativa es de evidente confrontacin (con abierta beligerancia implcita) presentndose siempre y de manera invariable como las vctimas de una "guerra" declarada por un "gobierno autoritario". Todas las frases que esgrimen son las mismas. Las ideas repetidas hasta el cansancio y su intencionalidad evidente. Lo peor de todo es que no cesan de repetirlas. Pasquines (todos en general, los del oriente en particular) se empean en mostrar un choque de fuerzas: "el occidente contra el oriente", "los centralistas contra los autonomistas", "el progreso contra el retroceso", "la evolucin contra la involucin", etc., etc. Las acusaciones siguen y no parecen parar. Por el contrario, se muestra a los opositores como los "salvadores del pas". Atalaya salvadora de nuestra dignidad nacional que "sufre las afrendas de un gobierno retrgrada". Para este tipo de "Miedos de Incomunicacin", la oposicin es un remanso de almas caritativas deseosas de hacer el bien y nada ms que el bien, por el pas y por todo el pas, y "no slo para los collas andinocentristas". El presidente siempre "los humilla", "los ataca", "los quiere controlar", "los odia", "odia a Santa Cruz", "se opone a que el pas avance", "no entiende razones", etc., etc., etc., etc.

Para el oriente (es decir, para ellos mismos) -porque no miran para ninguna otra parte- lo que haga el Evo siempre estar mal hecho, porque "ese indio odia el progreso y tiene envidia de Santa Cruz". Adems, "el Evo no se ocupa de solucionar los verdaderos problemas que hay en el pas: desempleo, educacin, salud". Para esos pasquines y pseudoperiodistas el Evo es ms racista que los nazis. Para esos pseudopatriotas el Evo es un traicionero de la patria porque est en contra de ellos. Para esos pseudodefensores del pas el Evo es un autoritario que aprendi las artimaas de su colega de La Habana ayudado por su yunta venezolana. Todos son igualitos: comunistas!

Lo que esa oposicin no quiere aceptar es que su visin est resultando ms centralista que aquellos a quienes acusa de centralistas. Se atreven a "analizar" la realidad nacional ayudados de su realidad personal. Para ellos no existen los necesitados, a excepcin de ellos mismos- si es que los hay. No aceptan voces disonantes y si las hay se encargan de hacerlas callar por medio del palo o la bala. Para esos "bolivianos de a de veras" no existe ms racionalidad que la que dicta su consciencia. Una consciencia que no acepta el peso del desafo de un cambio que se est dando sin su ayuda. Esa oposicin, que se reparta otrora el pas usando prebendas, vericuetos legales-ilegales e influencias malhabidas para llegar al poder y encaramarse ah con toda su prole, no existen contextos. Su contexto es su propia memoria trastocada al revs. Esa oposicin, capaz de llevar al poder a la minora (disfrazada de mayora utilizando una particular forma de interpretacin de lo que "el pas en realidad ha elegido") o incluso colocar en la silla presidencial al tercero de una eleccin, se desgarra los vestidos, mientras sus panzotas regordetes brillan sin pudor (en una "huelga de hambre" simulada y teatralizada en el lugar apropiado), exigiendo que las minoras vuelvan al poder del cual lentamente dejan de medrar "por culpa del indio del Evo".

Esa oposicin no ha sido capaz de entender que ahora la mayora decide. Y como alguien antes dijo, no se puede decidir de acuerdo a una minora, porque eso sera como haber perdido una eleccin siendo mayora y resignarse a acatar lo que una minora quiere: involucin. Esa oposicin se siente segura, eso es lo que muestra, y como defiende una mentira se asegura de confundir al pueblo, as su mentira "suena" a verdad. Los "Miedos de Incomunicacin" entrevistan slo a la oposicin y si es el oficialismo el que habla, se encargan de que la edicin haga que lo peor sea "retraducido" para la audiencia o los lectores, insultando a la inteligencia de sus lectores-oyentes-televidentes. Hay que aceptar, sin embargo, que ms de una vez los del gobierno han sucumbido, solitos, a metidas de pata automticas, provocadas por su propia inexperiencia para lidiar con sanguijuelas comunicacionales. Hay que aceptar, tambin, que la preparacin de algunos representantes del gobierno hace aguas cuando se trata de poner claras sus polticas. Algo que, los "mass media" no perdonan y que, por supuesto, les genera ms platita y puntos de bonificacin con sus benefactores.

El poder est concentrado en pocas manos. Eso es aceptado a nivel mundial, comprobado por la ONU y certificado por su organismo de Desarrollo Humano en su reporte del pasado mes. La pobreza del sur contrastada con la riqueza del norte. Algo que el norte no se atreve a aceptar por no querer [sus gobiernos] asumir una posicin contraria a lo que los hilos de sus mecenas econmicos mandan. El dinero pasa fronteras, transgrede consciencias y lo mejor de todo: no requiere visado. Su contraparte, por el contrario s lo hace atenazado a su esperanza, sobre la que los ricos pecan en Bolivia [y en el resto del "mundo libre"], de mejores das. La pobreza es culpa nuestra (obviamente, no de ellos), insiste la oposicin, por lo que no presentan ninguna carga moral para desalojar a cuanta miseria humana se les oponga. "Debemos mirar hacia el futuro", dicen los moralistas, y mirar al futuro es mirar a EEUU. Ya que es sabido que el "Dictador de La Habana" o el "Negro Chvez" slo traen malos presagios con sus [benditos] "planes de alfabetizacin", "carnetizacin", "operaciones milagro", y dems cuentitos comunistas.

Sin embargo, no todo es pesimismo. El gobierno del "indio Evo" ha logrado lo que ningn otro presidente haba hecho jams por el pas: ha puesto a Bolivia en el mapa. Bolivia existe y no parece que est dispuesta a desaparecer, digan lo que digan los esbirros "derechistas" que en realidad son solamente molinos . Hay gente dispuesta a luchar, no usando violencia, sino la razn para hacer que el pas crezca. Se trata de hacer desaparecer el modelo clsico de hacer poltica en Bolivia acuado por el ltimo representante de la vieja guardia "nacionalista" y teorizado por Zizek: la poltica es el arte de lo imposible. Esa era la poltica del pas durante toda su historia. Beneficiando a pocos, desvalijando al resto. Fabricando carne india de can. Dando palo a esos mismo indios, a la carne que sobrevivi al can rumiando su rabia justificada por su postergacin. Esos indios tienen ahora el poder. Y los "culitos blancos" nos hablan de "perdonar lo que hicimos sin mirar al pasado pero vivir igualito sin cambios para vos y ms renta para m porque somos los que te alimentamos". Es bueno saber que a "esos indios de mierda" les queda an dignidad suficiente para demostrar que a los "culitos blancos" (prsperos industriales) estn equivocados y que finalmente la poca de bonanza ilegalizada se les est acabando.

Y todo eso se lo debemos al indio del Evo, que con su mayora en las elecciones (algo que parecen no terminar de entender los de la oposicin) tiene el derecho y el deber de cumplir. La mayora manda en una familia y no lo que el ms llorn decida an cuando este sea el ms mimado. Eso queda claro en la mayora de las familias, a excepcin, parece, de los "seores" empresarios latifundistas de Bolivia. Ellos son una excepcin (ya que usar la palabra raza sera desemascararse) a la imagen retrgrada que los pobres de Bolivia mostramos al mundo. Eso es lo que pregonan y parecen creerse. Pero lo mejor de todo es que sabemos que estn equivocados y a este movimiento ya no se le puede parar porque viene con la fuerza de todos los siglos pasados y todas las esperanzas presentes.



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