Portada :: Mentiras y medios :: Criminalizando a Telesur, la detencin de Fredy Muoz en Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-11-2006

El artero montaje contra Fredy Muoz y la criminalizacin de Telesur

Aram Aharonian
Telesur


Invisibilizar parece ser la consigna. Que nadie se entere de lo que pasa en Amrica Latina, as podemos estigmatizar los movimientos sociales, disfrazar de seguridad pblica a las ms burdas represiones, olvidarnos de los millones y millones de excluidos en nuestra Amrica Lapobre.

 

La grosera prisin del corresponsal de Telesur en Colombia, Fredy Muoz, un dedicado, joven, acucioso periodista de apenas 33 aos,  pone de manifiesto que, una vez ms el periodismo independiente, libre y crtico es agredido por quienes insisten en utilizar la coaccin, el amedrentamiento, la mentira y la fuerza para doblegarlo.

 

Todo indica que lo que se pretende con esta detencin es criminalizar a Telesur y el trabajo de la corresponsala en Bogot, fundamentado en el rigor y la veracidad periodstica. Quiz haya gente que busca provocar una nueva crisis entre Colombia y Venezuela, apenas unos das antes de elecciones presidenciales en este pas y, a la vez, poner una cortina de humo ante la grave crisis institucional que se vive en Colombia.

 

Aquellos que vivimos en el sur sabemos que el caso de Muoz no es aislado. Son miles los periodistas honestos que pagaron y pagan con crcel, persecucin, amenazas y violencia su tica, su dedicacin a informar con la verdad. Sabemos de sobra de decenas de periodistas  desaparecidos, asesinados, torturados y sacrificados para silenciar el terrorismo de estado, la barbarie y la miseria.

 

No cabe ninguna duda, que ms all de firmar un TLC que ni sus propios empresarios quieren, Colombia vive hoy una grave crisis institucional, con la sucesin de escndalos derivados de que personeros del paramilitarismo, incluso algn senador sindicado de haber alentado actos de genocidio- detentan altos cargos en el gobierno.

 

Los ltimos hechos ocurridos en Colombia y visibilizados por la corresponsala de Telesur, de la que forma parte Fredy Muoz- incluyen un falso atentado con carro bomba en la zona sur de Bogot el 14 de julio, poco antes de las elecciones que terminaron con la reeleccin del presidente lvaro Uribe. La Fiscala General colombiana calific de grosero montaje la realizacin de este acto terrorista atribuido en su momento a la guerrilla- por parte de un mayor y un  capitn del ejrcito para escalar posiciones. Sin duda, como ste, el de Fredy Muoz es otro grosero, artero montaje, en el que participa la polica secreta DAS y la regional del Caribe de la llamada inteligencia naval.

 

Pero eso no es todo. Porque ese es apenas uno de los cinco incidentes de los llamados falsos positivos: atentados denunciados como de autora de la guerrilla que en realidad fueron realizados por las fuerzas de seguridad. Y por lo cual, el partido Liberal, de oposicin, pidi la cabeza de Juan Manuel Santos, el ministro de Defensa

 

Ser que de pronto todos se volvieron locos? No. Hoy la prensa colombiana parece recobrar intermitentemente, claro, la memoria y trae a la mesa el choque entre militares y policas en Guaitarilla, la muerte de campesinos en Cajamarca, la presentacin de civiles como guerrilleros muertos, la matanza de una unidad de lite de la Polica por una unidad del Ejrcito en Jamund, la participacin de militares en un supuesto ajuste de cuentas entre narcotraficantes en el departamento de Atlntico. Estos hechos, como muchos ellos de la conflictiva cotidianeidad colombiana, fueron visibilizados por Telesur.

 

Hoy desde el Congreso colombiano, desde las bancadas del liberalismo y del Polo Democrtico Alternativo, surgen duras crticas sobre la dudosa desmovilizacin de las paramilitares Autodefensas, que quiere presentarse como sustentada sobre la legalidad y la paz.

 

Segn un a investigacin del DAS, la polica secreta, actualmente operan 44 nuevos grupos paramilitares en distintos puntos del pas. En el Senado se hizo notar que entre 2003 y 2006 los miembros de las bandas paramilitares tuvieron un crecimiento exponencial, pasando de 15 mil a 41mil integrantes.

 

En el Congreso se denunci asimismo que muchos campesinos desempleados y sumidos en la miseria han sido utilizados para hacerlos pasar como paramilitares y de esa manera cobrar el sustento mensual que les brinda el Estado, auxilio que asciende en los ltimos dos aos a cien millones de dlares, que obviamente sale de los impuestos que pagan todos los colombianos.

 

Mientras el Estado subsidia esta maquinaria paramilitar, los principales cabecillas de las Autodefensas, acogidos a la mal- llamada Ley de Justicia y Paz, estn alojados 8supuestamente detenidos) en el centro vacacional de La Ceja, en Antioquia. Para  juristas colombianos, esta ley es un instrumento de impunidad con la cual se pretende, incluso, burlar una posible intervencin de la Corte Penal Internacional, catalogando a las autodefensas dentro del esquema de delito poltico.

 

El senador Parmenio Cuellar record los delincuentes polticos son aquellos que se rebelan contra el estado. Obviamente, los paramilitares no estn luchando por derribar el orden establecido, por derribar al gobierno.

 

La Comisin Colombiana de Juristas ha demostrado que en los dos aos de esta poltica de desmovilizacin los distintos bloques paramilitares han cometido ms de tres mil asesinatos, en su gran mayora de campesinos indefensos, dirigentes sociales, sindicales y polticos, y tambin de empresarios en el afn de quedarse con sus negocios.

 

Slo el bloque Norte de las Autodefensas ha perpetrado 558 asesinartos, cifra confirmada por el computar incautado al jefe paramilitar Jorge 40 y denunciados en el Senado el 18 de octubre ltimo. Al mismo tiempo, las Autodefensas siguen narcotraficando y mantienen dominio territorial, poltico y econmico en amplias zonas del pas.

 

Sin duda Telesur incomoda a las lites tradicionales, a los detentadores del poder en muchos de nuestros pases. Y por eso quieren silenciar su voz, para que siga la afona de la que muy pocos se beneficiaron durante tantos (514) aos. Porque el canal multiestatal latinoamericano apenas cumple con el cometido de todo periodista: visibiliza, hace pblico, transmite a todo el continente y al resto del mundo, lo que medios comerciales muchas veces coaccionados, amedrentados hasta que aplican la autocensura- no difunden sobre las realidades de nuestro continente.

 

No se puede permitir la descalificacin artera, la estigmatizacin. Porque ms all de nuestras pequeeces, Telesur somos todos. Todos aquellos que creemos (y luchamos) por el proceso de integracin, que creemos en la democracia, en la diversidad, en la pluralidad. Ms all del alcance de su seal, hoy Telesur es ejemplo de un periodismo alternativo y masivo, y no solo en Amrica Latina.

 

Cabe recordar, tambin, que en Colombia, la Fiscala tiene una direccin de Proteccin a Periodistas, que se la brinda con vehculos y escoltas armados a los trabajadores de la prensa amenazados por el paramilitarismo. Y el propio DAS certifica, en una inusual aclaracin, que protege a 28 periodistas amenazados. Muchos trabajadores de la prensa (sindicalistas, defensores de los derechos humanos, campesinos) fueron asesinados y otros debieron salir del pas para preservar sus vidas y las de sus familiares.

 

Hay una realidad que quiz aquellos que montaron esta grosera maniobra no evaluaron: Telesur no se callar ni dejar sin voz a los que los medios comerciales dejaron y dejan afnicos. La realidad quedar siempre a la vista de los latinoamericanos.

 

Porque, tambin, Fredy Muoz somos todos. Y eso lo demuestra la amplia, enorme solidaridad para con este joven periodista cartagenero y para con Telesur.


Aram Aharonian es director de Telesur



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