Portada :: Mentiras y medios :: Criminalizando a Telesur, la detencin de Fredy Muoz en Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-12-2006

Aunque la SIP apunte a Cuba, el mayor riesgo para el periodismo est en Colombia
Sigue detenido el corresponsal de TeleSur en Colombia

Emilio Marn
La Arena



Freddy Muoz Altamiranda es el corresponsal de Telesur en Colombia desde su fundacin. Ahora est detenido y acusado de pertenecer a las FARC-EP, lo que desat reclamos por su libertad y mostr dnde estn los riesgos para la profesin.

Telesur inici sus transmisiones el 24 de julio de 2005, da del natalicio de Simn Bolvar. As denot, desde su debut, que -dentro de su profesionalismo- tomaba partido por los nuevos aires que se respiran en Latinoamrica, de integracin y soberana.

Sus detractores lo bautizaron, despectivamente, Telechvez o Al Bolvar, lo primero por su relacin con el gobierno venezolano, y lo segundo en comparacin con la cadena qatar Al Jazeera. Esta ltima hizo mucho dao a la administracin Bush en Irak al contraponer los datos de la realidad con los "daos colaterales" argumentados por la Casa Blanca.

Por supuesto que Venezuela tiene mucho que ver con el emprendimiento pues es el accionista principal de la sociedad, acompaado en menor grado por Argentina, Cuba y Uruguay. El presidente de ese directorio, Andrs Lizarra, fue hasta su asuncin el ministro de Comunicacin de Hugo Chvez, lo que subraya esa relacin poltica-meditica despojada de formalismo.

"Nuestro norte es el sur" dice el lema acuado por la cadena que ven los argentinos pasado el medioda, va Canal 7, y los televidentes de otros doce pases, que sumando al de la cabecera son catorce.

El director periodstico es el uruguayo Aram Aharonin, secundado por el brasileo Beto Almeida y otros profesionales. En ese directorio se lament el fallecimiento de una de sus integrantes, Ana de Skalon, funcionaria de Canal 7 y esposa del diputado Miguel Bonasso.

Telesur difiere en su seleccin de noticias y el enfoque puesto en sus presentaciones, de otras cadenas como CNN, emparentada con el partido Demcrata estadounidense, y Univisin, del magnate venezolano Gustavo Cisneros, sta orientada al "mercado" latino en Estados Unidos.

El medio impulsado por Caracas quiere que los latinoamericanos sean vistos por sus vecinos contados por ellos mismos. La idea es que no los relaten y contaminen desde Miami o desde Atlanta.

Obviamente es impensable que la presentadora de CNN reportee cinco minutos al jefe del ELN de Colombia o muestre los logros del Movimiento Sin Tierra de Brasil y el congreso de las fbricas recuperadas que sesion en Caracas. Esas cosas s tienen pantalla en la emisora de Aharonin, lo mismo que los acuerdos firmados por la Alternativa Bolivariana de las Amricas (Alba) entre Venezuela, Cuba y Bolivia.

Presencia molesta

En la medida que los gobiernos de Mxico y Colombia son los ms obedientes a las prdicas estadounidenses del Area de Libre Comercio de las Amricas, los Tratados de Libre Comercio y los planes poltico-castrenses de Bush, sus presidentes Vicente Fox y Alvaro Uribe fueron los ms refractarios al emprendimiento televisivo. Directamente lo borraron de sus canales visibles personales.

Apenas comenzaron las emisiones de Telesur, el diario El Tiempo de Bogot se quej de que haca la apologa de la ETA. Se trataba de una cancin de Caetano Veloso, tema de un filme basado en una novela de Jorge Amado, donde aqul haca rimar la palabra "eta" con "Tieta", nombre de la protagonista.

En el Palacio de Nario, donde est instalado Uribe desde agosto de 2002, se destil veneno por las coberturas telesurianas sobre las proposiciones de las FARC-EP para un acuerdo humanitario de intercambio de prisioneros y el vnculo de los polticos colombianos con los criminales paramilitares.

El mandatario colombiano hizo mal en tomrselas con Telesur porque buena parte del espectro meditico domstico y externo desconfi de algunas de sus trapisondas.

Por caso, hasta el periodismo oficialista y los columnistas de El Tiempo, como Daniel Samper Pizarro, deslizaron que un atentado cometido en la Escuela Superior de Guerra, el 20 de octubre ltimo, pudo haber sido realizado por los paramilitares, los narcos o las mismas fuerzas militares -y no por la guerrilla- para justificar la negativa a negociar el mencionado acuerdo humanitario. Tras esa explosin, el presidente y el vice Francisco Caldern acusaron a las FARC-EP y manifestaron que la nica va posible es "el rescate militar y policial de los secuestrados".

Hasta ese momento se hablaba de una negociacin para que Marulanda dejara libres a 59 polticos, militares y policas retenidos en sus campamentos, a cambio de 500 guerrilleros presos. Se supona que los municipios de Pradera y Florida, en el departamento Valle del Cauca, sera el lugar elegido para las liberaciones, previa desmilitarizacin. La citada explosin del coche bomba en la exclusiva zona militar de Bogot, que dej una veintena de heridos, fue el justificativo gubernamental para detonar toda va de dilogo. Otra vez la guerra total quedaba expedita, como desde 1948 cuando fue asesinado Jorge Elicer Gaitn.

En un contexto de endurecimiento del uribismo en el conflicto interno, y deslinde de campos con gobiernos del Mercosur y Alba, a nadie debi llamar la atencin la detencin del corresponsal de Telesur en Bogot.

Quin es el peligro?

El 19 de noviembre ltimo fue apresado Freddy Muoz Altamiranda, periodista colombiano que cubre all las tareas de la cadena desde su fundacin a mediados del ao pasado. De regreso de un viaje a Caracas donde particip de un seminario de especializacin, lo detuvieron en el aeropuerto de Eldorado bajo cargos de rebelin y terrorismo.

El cuerpo que lo detuvo es la Direccin Administrativa de Seguridad (DAS), luego que un fiscal lo acusara de aquellos delitos y pertenencia a las FARC-EP. De la capital del pas fue trasladado a Barranquilla, donde un fiscal lo est interrogando. Muoz ha desmentido mediante una carta que tenga relacin alguna con la guerrilla, reiterando que slo conoce de su oficio.

Las acusaciones en su contra son endebles porque, segn ha trascendido, se basaran en dicho de tres presos que dicen haber pertenecido a la insurgencia y que habran reconocido al periodista como miembro del Frente 37. Esos presidiarios quieren mejorar su situacin judicial con este servicio a la fiscala.

Cmo ser de floja la acusacin que hasta la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que calumni a Telesur desde antes de su aparicin formal, ha emitido un breve comunicado de su Comisin de Libertad de Prensa. All solicita que "el caso se investigue con prontitud, que las autoridades aclaren los alcances de este proceso ya que existe una especie de nebulosa que mantiene en vilo a la comunidad periodstica y se puede caer en un atentando a la libertad de prensa".

La SIP pone las cosas en potencial: "puede" que afecte la libertad de prensa. En cambio la Federacin Latinoamericana de Periodistas (Felap) y otras entidades han sido ms concretas, demandando la libertad del corresponsal. Los directivos de Telesur han expresado su confianza en el trabajo periodstico y la tica de su personal. Y aunque han sido cuidadosos, dejaron picando la idea de que esa detencin podra ser parte de una campaa poltica de hostigamiento al medio.

Ese encarcelamiento tambin sirve al gobierno para desviar la atencin de las denuncias contra varios legisladores suyos relacionados con los paramilitares y narcos de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Uribe, preguntado al paso por una suplente del detenido si el suceso no implicaba una violacin a la libertad de prensa, contest que "en el pas ese derecho est absolutamente vigente".

Sin embargo, el ltimo reporte de la SIP, de su reunin de octubre, sostuvo que "durante el semestre, las intimidaciones de todo tipo contra periodistas provenientes tanto desde el poder estatal como de organizaciones criminales, han proliferado como hongos. Slo en Colombia, en los ltimos seis meses 45 periodistas fueron amenazados de muerte".

La entidad se contradice, porque condena a Cuba y Venezuela como los pases ms peligrosos para ejercer la profesin pero la estadstica real demuestra que Colombia encabeza la tabla internacional con 121 muertos, de los cuales 18 fueron ultimados durante la gestin de Uribe. Quin es peligro entonces para el periodismo?



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